Autor: Geromín
Cuando en el año 2003 se inicia la guerra de Irak por motivos estrictamente económicos, como suele suceder siempre, y España, junto con el resto de los países europeos, apoyó esta decisión, la “progresía nacional” se movilizó inmediatamente y adoptó una postura pacifista en contra de la guerra. No había evento artístico o de cualquier otra naturaleza en que no aparecieran los “titiriteros” con su célebre pegatina del “No a la guerra” y expresaran su condena a la violencia. Llegaron a conseguir que los ciudadanos tuviesen sentido de culpabilidad por la barbaridad que había cometido el gobierno de José Mª Aznar participando en lo que ellos calificaban de genocidio, cuando la realidad es que la presencia de tropas españolas en ese país fue puramente testimonial.
En línea con esta actitud que evidentemente había sido debidamente planificada por el partido socialista para erosionar al gobierno con vistas a las elecciones generales del año siguiente, la primera medida que adoptó “Mr. Bean”, nada más llegar al gobierno, fue ordenar la retirada unilateral de las tropas españolas de Irak. Este comportamiento supuso para España el inicio del ostracismo internacional, al que estamos sometidos desde entonces, pero el efecto mediático se había conseguido.
Los promotores de este movimiento pacifista a la vista del éxito obtenido, decidieron unir sus esfuerzos y ampliar su apoyo al gobierno constituyendo el denominado “Sindicato de la Ceja” en alusión a su logotipo facial, y al que se afiliaron gran parte de los “titiriteros” del mundo de la farándula, salvo honrosas y dignas excepciones que no se plegaron a los designios de los promotores aun a riesgo de perder las subvenciones públicas, como denunció el cantante Loquillo.
Evidentemente este apoyo no fue desinteresado ni gratuito, pues a partir de ese momento empezaron a recoger los frutos de su posicionamiento.
Por un lado, las subvenciones al moribundo cine español se multiplicaron de forma escandalosa, hasta el punto de que en el año 2010 superaron los 85 millones de euros, cuando la recaudación en taquilla de todas las películas españolas no llegó a los 70 millones. Estas dádivas pueden alcanzar hasta el 50% del presupuesto de la película con un tope de 1,2 millones de euros por film. Como prueba evidente del despilfarro hay que reseñar que, el 40% de las películas subvencionadas, no llegaron a estrenarse o tuvieron menos de 100 espectadores.
Por otro lado, la Sociedad General de Autores de España (SGAE) se convirtió, en connivencia con el gobierno socialista, en una segunda Agencia Tributaria cobrando unos supuestos derechos de autor en cualquier evento o lugar en que escucha música o se consultasen libros. Su osadía la llevó a cobrar en hospitales, centros de tercera edad, fiestas familiares, bibliotecas, etc.
Para seguir llenando las alforjas de los “pacifistas”, el Parlamento, con el apoyo inexplicable del partido popular, dio otra vuelta de tornillo aprobando el canon digital y posibilitando el cierre de páginas web que pudieran ser sospechosas de reproducir canciones o películas. Este impuesto, similar al IVA, debemos pagarlo todos los ciudadanos al adquirir cualquier equipo que pueda tener tal posibilidad, independientemente de si se hace o no uso de ella. Recientemente, este atropello ha sufrido serios reveses judiciales. El Tribunal Europeo de Justicia lo ha declarado ilegal y la Audiencia Nacional ha anulado la orden que desarrollaba este atraco. Pero los recaudadores siguen a lo suyo ante la pasividad escandalosa de un gobierno que, siempre se manifiesta muy respetuoso con las decisiones judiciales, pero que nunca hace nada para que se cumplan cuando éstas no son de su agrado.
Sirva de orientación resaltar que la recaudación de la SGAE en el año 2010 ha sido de 341 millones de euros, con un incremento sostenido del 9% durante los últimos años, para disfrute de los “pacifistas”.
Me permitiría recordar a este colectivo, amante de la vida, que en ningún momento hicieron manifestación alguna sobre los crímenes de ETA que son tan reprobables como las guerras.
Cuando en el año 2009 se recrudece la guerra de Afganistán, el gobierno socialista para congraciarse con Barak Obama, que de forma sorprendente se había convertido en la referencia política de “Mr. Bean”, modifica su posición pacifista y decide incrementar en 2.000 hombres la presencia española en ese país. Ante este giro inesperado del gobierno, los miembros del “Sindicato de la Ceja” a los que podríamos denominar “cejiangulados” porque se encuentran a caballo entre los ungulados y los unguiculados, es decir, con uñas y con pezuñas, se encontraron descolocados y permanecieron mudos como bellacos. Se intentó desesperadamente justificar este cambio de actitud recurriendo a uno de los muchos eufemismos que utilizan los políticos. La palabra guerra desaparece del lenguaje socialista y se sustituye por “misión de ayuda humanitaria” o “misión de paz” para el pueblo afgano.
Curiosamente, en el transcurso de esta “misión de ayuda humanitaria” han fallecido 93 militares españoles mientras que en la terrible guerra de Irak solo hubo 12 muertos.
Pero no termina aquí el drama para los “pacifistas” ya que en el presente año se produce otro acontecimiento militar como es el caso de Libia en el que las potencias occidentales, a instancias de Francia, deciden derribar a un gobierno legalmente establecido apoyando a unos rebeldes reclutados por los servicios secretos franceses para desestabilizar el régimen, para lo cual bombardean al pueblo libio provocando victimas civiles y militares.
La realidad es que como en el caso de Irak existen unos fuertes intereses económicos franceses que peligraban por la inclinación de Gadafi hacia España e Italia. Si hubiera sido verdad el motivo alegado, creo que Siria, Arabia Saudí, Irán, Marruecos, etc. tienen regímenes autoritarios similares a los de Libia y no se ha tomado ninguna medida porque, en mi opinión, los intereses energéticos de los agresores están asegurados.
Una vez más, el gobierno socialista, en su nueva postura belicista, ha decidido participar en el conflicto ante el absoluto mutismo de los “titiriteros” que se han encerrado en sus lujosas guaridas, y ni uno solo ha tenido la dignidad suficiente de expresarse al efecto.
Descrita a grandes rasgos la penosa trayectoria del Sindicato de la Ceja, voy a centrarme ahora en analizar los perfiles personales de sus miembros que, aunque parezca inverosímil, responden a un patrón común y poseen características específicas muy similares.
* En primer lugar, lo que les une a todos ellos es su pasión enfermiza por el dinero. Como todo “nuevo rico” necesitan hacer manifestaciones ostentosas de sus bienes materiales, adquiriendo mansiones de gran lujo, yates deslumbrantes, vehículos de altas prestaciones, etc. Son capaces de renunciar a cualquier ideología o posicionamiento moral con tal de no perder su “status” económico. Podríamos citar las de Antonio Banderas; la de Ana Belén y Víctor Manuel, por cierto construida en terrenos no urbanizables pero recalificados irregularmente por el compañero Arturo Bagur, Alcalde de la localidad de Mahón; las de Miguel Bosé, Pedro Almodóvar, Javier Barden, etc.
Para defender e incrementar estos patrimonios personales y como prueba de solidaridad con sus compatriotas más desfavorecidos, suelen fijar su residencia en el extranjero o gestionar sus bienes a través de una SICAV, que son sociedades de inversión que cotizan a la hacienda pública solamente el 1% de sus plusvalías.
Estos comunistas de nuevo cuño no han tenido jamás una ideología definida sino más bien aquella que podríamos definir como la de “arrimarse al sol que más calienta”. Actualmente parece ser que la referencia a seguir es la de Teodulfo Lagunero, un comunista clásico, compañero de aventuras de Santiago Carrillo que en un momento determinado de su existencia decidió colaborar con los execrables fascistas del régimen anterior y llevó a cabo dos “pelotazos” inmobiliarios, como fueron el de Nueva Sierra de Madrid, en el pantano de Entrepeñas y el de El Encinar del Alberche en el pantano de San Juan, que le proporcionaron cuantiosas ganancias con las que se construyó una mansión de lujo en la Costa del Sol donde actualmente disfruta de las aberraciones del sistema capitalista.
Podrían haber seguido el ejemplo de Marcelino Camacho que defendió sus ideas en un entorno más hostil, como era el régimen anterior, y falleció con su jersey de punto sin lujosas posesiones.
Me gustaría recordar a los “cejiangulados” que el comunismo que, teóricamente predican y en el que se sienten identificados, es una doctrina política que propugna una organización social en la que los bienes son propiedad común.
* La segunda característica de los miembros del sindicato es su incoherencia y desfachatez o por expresarlo en términos populares su “caradura”. Sus comportamientos suelen ir en dirección contraria a sus discursos. Pedir ejemplaridad y coherencia entre las ideas y la realidad o entre la teoría y la práctica es, para ellos, una impertinencia propia de la gente de derechas. Según esto, D. Quijote era de derechas cuando afirmaba: “Dad crédito a los hechos y no a las palabras”.
Dicen defender la enseñanza pública, pero educan a sus hijos en los colegios privados más elitistas y en universidades privadas extranjeras.
Dicen defender los transportes públicos, pero sus desplazamientos los realizan en vehículos de alta gama o en aviones privados. Jamás se ha visto a un miembro del Sindicato viajar en metro o en autobús.
Dicen defender la sanidad pública, pero sus problemas de salud los solucionan en hospitales privados. El caso más reciente lo tenemos con el nacimiento del hijo del “rojo” Javier Bardem que ha tenido lugar en el Hospital Sinaí de Los Ángeles, probablemente uno de los más lujosos y caros de los Estados Unidos. Ha perdido una excelente ocasión de demostrar la honestidad de su pensamiento político habiendo acudido a Cuba para este acontecimiento: ese paraíso de libertades en el que el pueblo disfruta de un régimen político al que no se cansa de alabar en cuanto tiene ocasión pero que se niega a disfrutar.
Dicen que les encanta vivir en los barrios obreros y rodearse de sus gentes, pero en cuanto sus posibilidades económicas se lo permiten se trasladan a vivir a los barrios residenciales en lujosas mansiones. Debe ser muy duro para ellos verse todos los días rodeados de fascistas reaccionarios, pero pienso que lo hacen en aras del sacrificio para tratar de convertirlos a su ideología.
* Otra de las “cualidades” de los “titiriteros” es su sectarismo. Todo aquello que no sea acorde con su línea de pensamiento es demonizado y tachado de fascista y reaccionario. Acallan y vituperan a todo el que no sigue su línea y planteamientos. Son intolerantes con los pensamientos discrepantes. Dogmatizan sobre cualquier tema y el que osa enfrentarse a ellos es enviado a los infiernos, vejado y calumniado.
Calificativos como: racista, homófobo, retrógrado, reaccionario, intolerante, machista o fascista los tienen permanentemente en la punta de la lengua y los aplican con una facilidad pasmosa para desacreditar al disidente. No están abiertos a la discusión o al debate.
Por si lo desconocen les diría que el término fascista, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa persona intolerante. ¿No serán ellos los verdaderos fascistas?
* Finalmente, los “cejiangulados” pretender convertirse en referencia moral y ética para los ciudadanos con el apoyo cobarde de algunos medios de comunicación.
Ante esta situación me pregunto:
¿Qué lecciones de ética me pueden dar individuos como Guillermo Toledo, Pilar Bardem, el Gran Wyoming, Joaquín Sabina, Moncho Alpuente, etc., que hasta hace poco tiempo venían ensalzando las bondades del consumo de drogas causando un terrible e irreparable daño a la juventud?
¿Qué valores morales aportan individuos como Víctor Manuel que en el año 1966 compuso y dedicó una canción a Francisco Franco titulada “Un Gran Hombre” cuya letra no me resisto a reproducir para dejar constancia escrita de su espectacular giro de identidad política?
Hay un país
que la guerra marcó sin piedad.
Ese país
de cenizas logró resurgir.
Años costó
su tributo a la guerra pagar.
Hoy consiguió
que se admire y respete su paz.
No, no conocí
el azote de aquella invasión.
Vivo feliz
en la tierra que aquél levantó.
Gracias le doy
al gran hombre que supo alejar
esa invasión
que la senda venía a cambiar.
Otros vendrán
que el camino no habrán de labrar.
Él lo labró
a los otros les toca sembrar.
Otros vendrán,
el camino más limpio hallarán.
Deben seguir
por la senda que aquél nos marcó.
No han de ocultar,
hacia el hombre que nos trajo esta paz,
su admiración.
Y por favor pido siga esta paz.
¿Qué clases de honestidad y coherencia transmiten personas como José Sacristán, Juan Diego, Juan Echanove, Ana Belén, Pepa Flores, etc., que durante el régimen anterior protagonizaron multitud de películas sin sufrir veto alguno, disfrutaron de las prebendas del momento, e incluso, suplicaban ser invitados a los ágapes oficiales que organizaba el anterior Jefe del Estado?
No recuerdo manifestación alguna de estos artistas defendiendo sus ideas políticas en esa etapa de su vida, ni tampoco que presentaran objeción a representar a personajes muy distantes de su ideario político. Más bien, se comportaban como dóciles corderitos temerosos de perder alguno de los privilegios de los que gozaban.
Moraleja
Considero que a la vista de lo relatado, los ciudadanos debemos plantar cara a estos individuos componentes del “Sindicato de la Ceja” que han dado muestras más que suficientes de su ínfima calidad humana.
Hay que enfrentarse sin complejos, sin temor a sus calificativos, sin miedo a ser denostado por ellos. Han copado todos los lugares de influencia en la sociedad pero, personalmente, pienso que son minoría.
Hay que echar coraje y desenmascararlos porque detrás de sus amenazas no hay más que pura inflación históricamente oportunista.
Nuestra libertad intelectual está en juego, nos jugamos el modelo de sociedad y a su descomposición y destrucción que cada vez apunta más a otro modelo frívolo carente de valores morales.
Madrid, 5 de junio de 2011
Autor: Geromín
Introducción
Dentro del planteamiento general que expuse en el primer artículo de esta serie, el tercer periodo de la existencia de la 2ª República comprende desde julio de 1936 hasta abril de 1939 que es el tiempo en el que tiene lugar la guerra civil. Se trata de uno de los episodios más interesantes y controvertidos de la historia universal contemporánea que ha dado lugar a una inmensa bibliografía.
Personalmente estoy convencido de que por tratarse de una guerra tan cercana, polémica y politizada, cada lector tendrá formadas sus propias ideas e interpretaciones al respecto, pero también creo que, en la mayoría de los casos, están deformadas por la propaganda que machaconamente ha intentado camuflar una dura y triste realidad, presentándola a los ciudadanos como una lucha heroica del pueblo frente al fascismo. A lo largo de este artículo se podrá comprobar, sin duda alguna, que la evolución de los acontecimientos no fue tan simple ya que estuvieron en juego otros intereses ajenos al pueblo e incluso a España.
A fin de ser lo más objetivo posible, aunque ello no sea tarea fácil, al relatar los acontecimientos me basaré en hechos contrastados y en las propias declaraciones o escritos de los protagonistas que en muchos casos hablan por sí solos.
No me voy a detener en los sucesos bélicos de la contienda que desviarían la finalidad de estas líneas y darían lugar a un extenso tratado. Solamente me centraré en las actuaciones políticas del gobierno de la República y en aclarar algunos hechos puntuales a la vista de la información de que se dispone en la actualidad.
Levantamiento Militar
Como ya indiqué en el artículo anterior, el Gobierno conocía la existencia de contactos entre militares para poner fin al descontrol generalizado que vivía el país con la llegada al poder del Frente Popular. Su impresión era que se trataba de movimientos sin importancia que llegado el caso controlarían sin apenas dificultad, como había sucedido en el año 1932 con el intento del general Sanjurjo.
El asesinato de José Calvo Sotelo, alentado por miembros del propio Gobierno y del que se jactó públicamente Ángel Galarza, futuro Ministro de Gobernación, fue el detonante para que se incorporasen al movimiento militar algunos generales que hasta ese momento habían permanecido indecisos, como fue el caso del propio Franco.
Cuando en la tarde del 17 de julio se produce el levantamiento del ejército de África, seguido por el general Mola en la zona norte de España, el gobierno no le concede mucha importancia y no inicia actuaciones rápidas y eficaces para su control. Al día siguiente, y ante las presiones de los sindicatos y de los partidos políticos para que se entreguen armas al pueblo, Casares Quiroga se ve obligado a dimitir y Azaña encarga a Diego Martínez Barrio la formación de un nuevo gobierno que será el más corto de la historia pues apenas duró unas horas. Seguidamente, es José Giral el encargado de formar un gobierno que pudiese controlar una situación que se les iba de las manos por momentos. El propio Giral contribuyó al caos entregando armas a las milicias populares y sindicales.
El alzamiento militar, como tal golpe, fracasó pues no logró imponerse en toda España. Un golpe militar para que triunfe ha de ser de efecto inmediato, como sucedió posteriormente en Grecia o en Chile. En este caso, el gobierno de la República se quedó con el control de las zonas industriales; de las grandes ciudades, excepto Sevilla; de las minas y, fundamentalmente, las reservas del oro del Banco de España. Igualmente, gran parte del Ejército, la práctica totalidad de la Escuadra y de la Aviación permanecieron fieles a la República, con lo que “a priori” podía vaticinarse un triunfo rápido de las fuerzas republicanas.
Pero inmediatamente, el gobierno empezó su andadura errática. Una de las primeras medidas que, incomprensiblemente, había adoptado fue la liberación de los presos comunes que rápidamente se apuntaron a las milicias ciudadanas para dar rienda suelta a sus instintos criminales. En estas milicias hubo personajes siniestros como Agapito García Atadell que se designó Jefe de la Brigada de la Policía, y después de múltiples saqueos y asesinatos intentó fugarse a América con el botín de sus robos, pero fue denunciado por sus propios compañeros y apresado por las fuerzas de Franco en Las Palmas. Posteriormente fue juzgado y dada la brutalidad de sus asesinatos muerto a garrote vil en Sevilla donde, por cierto, murió confesado, comulgado y gritando “Viva Cristo Rey”. Otro individuo indeseable fue Felipe Emilio Sandoval, “Doctor Muñiz”, perteneciente a la brigada socialista “La Motorizada”, una de las más temidas por su ferocidad y responsable de la checa de Fomento. También participó activamente en las atrocidades antes mencionadas.
En Madrid se instaló el marxismo revolucionario y las milicias de los sindicatos, de los anarquistas, de los comunistas y de los socialistas radicales empezaron con los registros, detenciones, saqueos, asesinatos, etc.; es decir, una orgía indiscriminada de odio y sangre.
Ello dio lugar a un éxodo masivo de funcionarios, profesionales liberales, diplomáticos e intelectuales de izquierdas que abandonaron España por temor a ser víctimas de sus propios correligionarios.
Para definir crudamente esta situación voy a basarme en las manifestaciones de personajes nada sospechosos de defender las ideas fascistas.
El historiador comunista Tuñón de Lara escribe:
“En Madrid la represión popular fue degenerando. Surgieron las patrullas de control que se tomaban la justicia real por sus manos, asaltando casas, quemando, asesinando, desvalijando, etc. Se cometieron crímenes, se mató sin juicio, en descampados, en las cunetas de las carreteras… Era la explosión de una guerra de clases que impulsó a matar a muchos solamente por la posición social que tenían”.
El comandante Tagüeña, también comunista dice:
“La situación real que podía observarse el que mirase a la calle es que había terminado la 2ª República. Cada grupo tenía sus objetivos, sus programas, sus fines diferentes, sus unidades de milicias, sus policías y hasta sus finanzas. En cuanto a los republicanos habían sido barridos por los acontecimientos y muy poco iban a significar en el transcurso de la guerra”.
Ortega y Gasset denunció:
“En Madrid, los comunistas y sus afines obligaban, bajo las más graves amenazas, a escritores e intelectuales a firmar manifiestos y hablar por la radio en favor de la República”.
Todo ello ante la pasividad de un gobierno que no quería o no sabía tomar medidas para poner remedio a este caos, o en otros casos, como el de la Cárcel Modelo de Madrid, siendo cómplice de los 60 asesinatos que allí se cometieron. Entre las víctimas figuran personajes como: Melquíades Álvarez, Rico Avelló, Martínez de Velasco o Salazar Alonso que habían sido Ministros de la República.
Fue tal la magnitud del escándalo y las protestas diplomáticas que Manuel Azaña se vio obligado a cesar a José Giral y nombrar jefe del gobierno, en el mes de septiembre, a Francisco Largo Caballero que ya había puesto de manifiesto su “talante democrático”, dirigiendo la Revolución de Asturias contra la República. En mi opinión, este nombramiento no solucionó los problemas sino que los empeoró, pues, aparte de su conocida aversión al ejército regular lo que provocó más desunión y desmoralización en sus filas, fomentó la revolución marxista e incorporó a su gobierno, como Ministro de Hacienda, a Juan Negrín, otro personaje tenebroso y responsable del hundimiento de la República. La primera medida que tomó Negrín fue presentar un decreto para que le autorizaran a trasladar las reservas del Banco de España a lugar seguro si las circunstancias lo exigían. Este decreto fue aprobado por el gobierno y, con desconocimiento de sus miembros según ellos mismos han declarado posteriormente, fue puesto en marcha al día siguiente en que comenzó el embalaje en cajas de madera de todo el oro del Banco de España que salió hacia Cartagena y a continuación para Odesa en la Unión Soviética, según describo con más detalle en otro artículo titulado: “El Saqueo del Banco de España”. Ese hecho empobreció a la Republica, pues la peseta perdió su valor y no era aceptada en la compra de material bélico.
A partir de este gobierno, cada cargo importante del mismo, sobre todo en el área militar, tenía un “asesor” soviético que era el que realmente daba las órdenes. Así, Largo Caballero y los generales Miaja y Pozas gozaban de esta compañía. Lo mismo sucedía en todas las ramas del ejército. Esta circunstancia confirma el control que la Unión Soviética ejercía sobre el gobierno republicano para continuar con su proceso revolucionario.
Dentro de esa línea de ataque al ejército profesional merece ser destacada la actuación de Eleuterio Díaz Tendero, socialista y cofundador de la UMRA que clasificó a los militares republicanos en tres categorías: leales, indiferentes y fascistas. Los últimos acabaron en la cuneta o en la cárcel y los segundos apartados de los puestos de mando. Con esta purga indiscriminada se calcula que más de 2.000 oficiales sufrieron la represión, lo que al final repercutió en el desarrollo de la guerra al privar al Ejército de mandos profesionales y sustituirlos por aficionados incondicionales a los partidos políticos, sobre todo el comunista.
Las imágenes de lo que estaba sucediendo en Madrid circularon por Europa e hicieron ver a los países europeos una realidad diferente de lo que les estaban contando. Ante ello decidieron constituir el denominado “Comité de No Intervención” que no fue respetado por algunas naciones pero que posibilitó a otras no tener que manifestarse a favor de la República de la que ya dudaban. La Unión Soviética y en menor medida Francia y México ayudaron al gobierno con armamento y el reclutamiento en las oficinas del partido comunista de distintas ciudades europeas de las llamadas “Brigadas Internacionales” que fueron recibidas con gran alborozo pero que no aportaron nada positivo en el desarrollo de los acontecimientos militares.
Mientras el principal problema del gobierno seguía siendo el mantenimiento del orden en su zona ante la creciente aparición de milicias ciudadanas que no obedecían a nadie. El testimonio del comandante Menéndez del ejército republicano es muy esclarecedor. Dice:
“La moral de las milicias es pésima. En ellas hay dos grupos, uno llamado Pancho Villa que no obedece a nada ni a nadie y lo que dice es que lo mejor es matar oficiales. Hay otro grupo de gente que obedecen pero en cambo huyen con gran facilidad”.
En el mismo sentido se expresó Zugazagoitia, que llegó a ser Ministro en el primer gobierno de Negrín, al decir:
”El problema de la Escuadra tenía una importancia gravísima. Los anarquistas temían perder su control y culpaban a Prieto de estar a las órdenes de Moscú. La guerra en el mar fue una cadena de fracasos para la República. No había oficialidad pues la había asesinado la marinería y los que habían sobrevivido dependían de unos comités nombrados por la marinería que hacían y deshacían a su antojo”.
Mientras esto sucedía en la zona republicana, en el bando franquista pasaba lo contrario. Se unificaba el mando y las victorias militares puntuales les iban proporcionando moral para seguir en su empeño. Países como Alemania, Italia y Portugal empezaron a ayudar a Franco con medios materiales y humanos.
Estos éxitos militares y sobre todo la toma del Alcazar de Toledo provocaron el pánico en el gobierno que decidió, en noviembre de 1936, trasladarse a Valencia dejando Madrid en manos de una Junta de Defensa presidida por el general Miaja, y en la que se encontraba Santiago Carrillo como máximo responsable de Orden Público.
Al día siguiente se constituyó en Madrid el Comité Provincial de Investigación Pública encargado de las tareas de represión y coordinación de las checas, que comenzó a poner en práctica las siniestras sacas nocturnas que acabaron con la vida de 4.500 personas, enterradas en fosas comunes de Torrejón y Paracuellos, siguiendo las mismas pautas que posteriormente empleó la Unión Soviética en Katyn donde asesinó a más de 20.000 ciudadanos polacos mediante el tiro en la nuca. Durante muchos años, la Unión Soviética intentó culpar a las tropas alemanas de ese brutal crimen y así lo creyeron y defendieron los “papanatas” de siempre. Finalmente en noviembre de 2010, el Parlamento ruso ha asumido que fue Stalin el que dio la orden y sus tropas las que la ejecutaron.
Los asesinatos de Paracuellos, entre los que estaban escritores tan famosos como Pedro Muñoz Seca y Ramiro de Maeztu, así como muchos oficiales del Ejército, clérigos y personas anónimas, cuyo único delito era haber sido denunciados por el portero de su vivienda, provocaron una fuerte reacción diplomática, en especial del embajador de Noruega, cuyo cónsul Félix Schlayer descubrió las fosas comunes y elaboró un detallado Informe sobre los hechos que entregó al general Miaja y al Foreign Office inglés lo que provocó un impacto tremendo en los países europeos. Esta circunstancia agudizó aún más el descrédito de la República que, poco a poco y merced a sus propios errores, se fue quedando sin apoyos ni reconocimientos internacionales.
En poco más de seis meses, el gobierno republicano había dilapidado su supremacía militar y, lo que es más importante, su credibilidad internacional. A partir de entonces fue una lenta agonía que según algunos historiadores pudo haberse acortado si Franco hubiese decidido atacar Madrid con todas sus tropas, pero hay quien opina también, que prefirió sentar las bases sólidas de lo que iba a ser el nuevo Estado sin entrar en la aventura de Madrid que era bastante problemática y encima tenía que alimentar a toda su población. El tiempo dio la razón a este planteamiento. Los éxitos militares se iban sucediendo inexorablemente del lado franquista. La toma de la franja litoral del norte (Bilbao, Santander, Gijón, Oviedo, etc.), la partición en dos de la zona republicana con la llegada al Mar Mediterráneo de sus tropas y, finalmente, la Batalla del Ebro, decantaron definitivamente el conflicto a favor de las tropas de Franco.
Mientras tanto Azaña había entregado el Gobierno de la República, en mayo de 1937, a Juan Negrín, que era la persona elegida por la Unión Soviética para este cargo. Este personaje había pactado con Stalin la desaparición del sistema parlamentario y su sustitución por una dictadura comunista de partido único. Igualmente, favoreció la toma del Ejército por militares próximos al partido comunista. También tenía las instrucciones de aguantar la guerra hasta donde fuese posible a la espera de que se produjese la agresión de Alemania a otros países europeos lo que desembocaría en un conflicto internacional.
Entretanto, el caos seguía imperando en la zona republicana, en especial en Cataluña, donde no existía ninguna autoridad que pudiese dictar órdenes.
El propio Azaña escribió:
“Hay que escribir un libro con el espectáculo que ofrece Cataluña en plena disolución. Allí no queda nada: gobierno, partidos, fuerzas armadas, servicios públicos, nada existe. Nadie está obligado a nada. Histeria revolucionaria que pasa de las palabras a los hechos para asesinar y robar; ineptitud de los gobernantes, inmoralidad, cobardía y pistoletazos de una sindical contra otra, engreimiento de los advenedizos, insolvencia de los separatistas, deslealtad, explotación de la guerra para enriquecerse, negativa a la organización de un Ejército, gobiernos independientes en cada población (Puigcerdá, La Seo, Lérida, Hospitalet, Port de la Selva, etc.)”.
“En Valencia todos los pueblos armados montaban grandes guardias, entorpecían el tránsito, consumían paellas, pero los hombres con fusil no iban al frente que estaba a menos de quinientos kilómetros”.
Salvador de Madariaga apostilla:
“La zona de la República era una turba de mal avenidos. La verdadera causa de la derrota de la revolución fue la propia revolución”.
La propia Clara Campoamor, diputada en las Cortes Republicanas, defensora del sufragio universal y de la Ley del Divorcio que estaba en Madrid, viendo la situación se exilió a Suiza desde donde escribió:
“Solamente en la Casa de Campo me encontraba cada mañana al menos 70 cadáveres. Un día el gobierno me reconoció que eran 100 muertos los que hallaban de promedio todos los días. Esa no era la República por la que había luchado”.
Yo creo que no se puede expresar mejor, por personas afectas a la República, la dramática situación de la zona republicana y la ineptitud de un gobierno para asumir sus responsabilidades, salvo que estuviese de acuerdo con el rumbo que iban tomando los acontecimientos.
A la vista de esta situación es comprensible que la toma de Barcelona y de Cataluña por las tropas de Franco fuese un paseo militar en el que no se encontraron ni un franco tirador ni resistencia alguna: es más, fueron recibidos por el pueblo con gran alegría como expresión del final de una terrible pesadilla.
Más de 250.000 ciudadanos cruzaron la frontera temerosos de las represalias y engañados por el gobierno. Su vida en territorio francés fue penosa, hacinados en campos de concentración, vigilados por soldados africanos venidos expresamente para esta misión y desamparados por el gobierno de la República.
Ante la situación insostenible que se vivía en Madrid pues el gobierno de la Republica y las Cortes deambulaban de un lugar a otro, reuniéndose en Valencia, Montserrat, Figueras, etc. y a fin de evitar una masacre ante la llegada inminente de las tropas de Franco, el coronel Segismundo Casado, el 5 de marzo de 1939, dio un golpe de estado contra el gobierno de la República y proclamó el Consejo Nacional de Defensa, previa lucha feroz con los miembros del partido comunista que ocasionó varios muertos. Este Consejo pactó con Franco la entrega pacífica de Madrid y como contrapartida obtuvo los salvoconductos para abandonar España, beneficio al que no se acogió Julián Besteiro que decidió quedarse para hacer la entrega oficial de la ciudad, en una actitud que le honra, aunque ello le costó la cárcel donde falleció al poco tiempo.
La entrada en Madrid de las tropas de Franco fue parecida a lo que había sucedido en Barcelona. Una explosión de alegría popular al verse libres los ciudadanos de las tropelías y penurias que habían sufrido durante los últimos tres años.
Acontecimientos puntuales
Antes de finalizar este artículo y exponer mis conclusiones me gustaría desmontar algunos mitos creados en torno a la guerra civil. Uno de ellos fue el célebre bombardeo de Guernica. Durante muchos años hemos asistido a la presentación de este hecho bélico como la masacre de un pueblo inocente llevada a cabo por las tropas franquistas. Pues bien, con el paso de los años y de las investigaciones realizadas por las propias asociaciones vascas se ha podido clarificar y valorar, en su justa dimensión, este lamentable suceso. Lo voy a presentar de la forma más clara posible para que el lector pueda juzgar lo acontecido.
Dato | Versión oficial | Realidad |
Habitantes | 10.000 | 5.000 |
Mercado semanal | Multitud de campesinos | Suspendido |
Interés bélico | Ninguno | 3 fábricas de armas |
Muertos | 4.000 | 126 |
Destrucción bombardeo | 100 % | 17 % |
Destrucción posterior | ------- | 70 % * |
Casa de Juntas y Árbol | Destruidos | Intactos |
Duración bombardeo | 15 horas | 3 horas ** |
Ametrallamiento civiles | Sí | No *** |
Cuadro “Guernica” | Pintado como homenaje | Empezado para otro fin |
* Se debió a una actitud negligente de los bomberos de Bilbao que llegaron muy tarde y abandonaron la ciudad sin haber apagado los incendios.
** La autonomía de esos aviones sólo les permitía 3 horas de vuelo.
*** La distribución y estrechez de las calles impedía a los aviones descender para poder ametrallar a los civiles.
Más perverso fue el bombardeo de Cabra llevado a cabo por la aviación republicana y que fue sido silenciado por todos los medios y negado durante un tiempo por el gobierno. Cabra era una población sin interés militar alguno, sin tropas y alejada del frente de batalla. Fue bombardeada y destruida el 7 de noviembre de 1938 y, como consecuencia de esta agresión injustificada, hubo 108 muertos y más de 200 heridos. Eso sí, como afirma Arcadi Espada:
“Pero no eran vascos, no tenían un Picasso que pintase sus gritos, ni sus lágrimas conmovieron a nadie. Hoy que se pretende reescribir el pasado y volver a dibujar las fronteras de buenos y malos, nadie se acordará de esta masacre y siempre nos quedará Guernica. Definitivamente, el bando franquista ganó una guerra, pero perdió la propaganda”.
Otro triste suceso ocurrido durante la contienda y que también se ha manipulado para tratar de ocultar los asesinatos de Paracuellos fueron los fusilamientos de Badajoz. La versión oficial explicaba que tomada la ciudad por las tropas franquistas, se encerró en la plaza de toros a todos los prisioneros y posteriormente se les fusiló indiscriminadamente, llegando a 4.000 el número de víctimas de esta masacre. Pues bien, al igual que en el caso anterior y después de estudios serios se ha podido cuantificar que el número de muertos ascendió a 400 y el método empleado para descubrir a los milicianos fue el de desnudarlos de cintura para arriba y todos aquellos que presentaban hematomas en las articulaciones de los hombros debido al uso de los fusiles permanecieron encerrados y posteriormente fueron fusilados. El resto quedó en libertad. Curiosamente, uno de los liberados fue el padre de Cristina Almeida que podía haber contado la verdad de lo acontecido, pero calló cobardemente para que prevaleciese la versión republicana.
En cuanto a la cifra de fallecidos también desearía aportar los datos que se conocen en la actualidad, fruto de laboriosas investigaciones de muchos historiadores.
Los muertos en combate se cifran en torno a los 100.000.
En las retaguardias se contabilizan los siguientes fallecidos:
Zona republicana 65.000, de los que 15.000 fueron en Madrid y de ellos 6.000 eran religiosos.
Zona franquista 70.000, de los que 45.000 fueron en época de guerra y 25.000 como consecuencia de la posterior represión.
Seguidamente, como en artículos anteriores expondré mis conclusiones personales de esta etapa que, por supuesto, son opinables y discutibles.
1ª.- El levantamiento militar fue el colofón inevitable de un proceso revolucionario iniciado al amparo y al margen del gobierno de la República por unas organizaciones obreras y políticas que perseguían otros objetivos totalmente diferentes.
2ª.- El golpe militar fracasó en su intención de controlar el país en pocos días, pues no consiguió sus fines. Las fuerzas armadas, en especial la Aviación, la Escuadra y gran parte del Ejército permanecieron fieles a la República. Igualmente, las fuentes de riqueza quedaron en la zona republicana.
3ª.- Los propios gobiernos de la República consintiendo la barbarie y el caos que se implantó en su zona fueron los únicos culpables de que los enfrentamientos militares se fueran decantando del bando contrario. Permitieron el asesinato, por parte de la marinería, de gran parte de la oficialidad de Marina e inició una “caza de brujas” entre los oficiales del Ejército dejándolo en manos del partido comunista, que era contrario a la República y seguía estrictamente las órdenes de Stalin.
4ª.- El comportamiento incalificable y sectario de sus principales protagonistas (Azaña, Largo Caballero y Negrín) contribuyó al fracaso del proyecto republicano, a pesar de que posteriormente han intentado eludir sus verdaderas responsabilidades a través de sus escritos y Memorias
5ª.- La actitud desleal con la República, que les había concedido Estatutos de Autonomía, de los nacionalistas vascos y catalanes también contribuyó a la derrota. Los primeros, pactaron con Franco la entrega de Bilbao para asegurar sus vidas y sus bienes económicos. Los segundos, aprobando declaraciones de independencia que en nada favorecían al gobierno central.
6ª.- El trascendental papel jugado por la Unión Soviética en el conflicto español contribuyó todavía más a desvirtuar y desacreditar el proyecto republicano al tratar de convertirlo en una dictadura del proletariado similar a la implantada en su país.
7ª.- La actitud pasiva de los distintos gobiernos de la República obligó a muchos de sus adeptos a emigrar para salvar sus vidas. En este sentido la frase de Azaña, que aunque un pésimo gobernante no era tonto, es muy clarificadora al respecto:
“Que triste va a ser la vida de los republicanos, ya que gane quien gane la guerra jamás podrán regresar a España para vivir tranquilos”.
Era consciente de que si la República hubiese ganado la guerra, en España se habría instalado una dictadura comunista.
8ª.- La época de la República, en especial el periodo aquí relatado, fue un verdadero drama para la inmensa mayoría de los españoles que se empobrecían y quedaron desamparados a merced de unos indeseables que practicaron todo tipo de barbaridades, ante la pasividad incomprensible del gobierno de turno.
9ª.- Como sucede siempre en estos casos, los responsables directos de la tragedia, salieron de España, unos con más dignidad que otros, con las maletas llenas y vivieron su exilio dorado manteniendo un “fantasmagórico” gobierno republicano que justificaba su penosa existencia. Otros vivieron a costa del presupuesto soviético en pago a sus servicios.
A la vista de lo relatado, considero que el partido socialista debería permanecer prudentemente callado y no intentar falsear una realidad que la tozudez de los hechos desmiente por sí solos, e incluso sus propios compañeros, protagonistas de la situación, denunciaron cuando terminó la tragedia.
Madrid, 14 de abril de 2011
La 2ª República Española (II)
1931-1936
Autor: Geromín
Introducción
Proclamada la 2ª República de forma ilegal, como quedó expuesto en el artículo anterior, procede ahora describir los innumerables acontecimientos y sucesos que tuvieron lugar en España en el intervalo de tiempo que transcurre entre los años 1931 y 1936 en que estuvo vigente este régimen.
Para ello y con el fin de relatar con la mayor claridad posible esta etapa trágica de nuestra historia reciente, me ha parecido oportuno dividirla en tres periodos perfectamente definidos.
El primero, que comprende los años de 1931 a 1933 (Bienio Reformista) se caracteriza por el establecimiento del nuevo régimen republicano y también por la ilusión que había generado en el pueblo y en los ambientes intelectuales la llegada de la República como medio para modernizar unas estructuras arcaicas y depurar una clase política contaminada e inoperante. Lo que, en principio, podía pensarse que sería una etapa de paz social ante la expectativa creada, resultó ser todo lo contrario. Los anarquistas y comunistas empezaron de inmediato a provocar los primeros incidentes graves que se saldaron con numerosos muertos. También aparecieron los personalismos políticos y, lo que en mi opinión fue más repugnante, el espíritu de odio y revancha que se manifestó en algunos de los miembros del llamado “gobierno provisional”.
El segundo periodo, comprende los años 1934 y 1935 (Bienio Conservador) en el que dado el desorden y caos que había reinado en la etapa anterior se convocaron elecciones generales que fueron ganadas limpiamente por los partidos de derechas, pero el resultado no fue aceptado por los “demócratas” de izquierdas que comenzaron a desestabilizar la República, fomentando y apoyando todo tipo de actuaciones revolucionarias que culminaron con los lamentables sucesos de Asturias. Estos hechos generaron desconfianza entre los intelectuales y desilusión en el pueblo.
Y, finalmente, el tercero que transcurre entre los meses de febrero a julio de 1936 (Frente Popular) en el que, tras un periodo breve pero convulso, estalla la guerra civil como respuesta a un proceso revolucionario que, bien manejado por comunistas, anarquistas y socialistas, intentó implantar en España un régimen totalitario a imagen y semejanza del ruso.
Es curioso comprobar cómo los causantes de este desastre, constatando “a posteriori” la barbaridad que habían cometido, han intentado exculparse de sus responsabilidades a través de sus Memorias.
Al final, como siempre, el pueblo fue envenenado y empujado a implicarse en una feroz batalla, sin buenos ni malos, en la que se dio rienda suelta a los más bajos instintos del género humano. Los centenares de miles de muertos y exiliados fueron ciudadanos que, en su mayor parte, desconocían el motivo real de la contienda. Curiosamente, ninguno de los “padres” de esta desgracia sufrió sus consecuencias ya que al menor síntoma de peligro abandonaron el barco con las maletas repletas de “provisiones”. Para mejor comprensión de lo sucedido en cada periodo insertaré algunas declaraciones de sus protagonistas que hablan por sí solas del odio, del revanchismo y del sectarismo que anidaba en sus mentes.
1931-1933 (Periodo Reformista)
No había transcurrido un mes desde la constitución del llamado “gobierno provisional” cuando comenzaron las primeras algaradas callejeras. El 10 de mayo se inicia en Madrid una quema sistemática de conventos que posteriormente se extiende a otras regiones españolas. Solamente en Andalucía ardieron más de 100 con las consiguientes pérdidas de tesoros artísticos y expolio del patrimonio, ante la pasividad e incompetencia del Ministro de Gobernación, el conservador Miguel Maura y la grandilocuente frase de Manuel Azaña: “Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano”.
Alejandro Lerroux, más pragmático, afirmó: “La Iglesia no ha recibido con hostilidad a la República. Su influencia en un país tradicionalmente católico es evidente. Provocarla a luchar apenas nacido el nuevo régimen es impolítico e injusto y, por tanto, insensato”.
Evidentemente, primó el anticlericalismo de los masones (mayoría en el gobierno) sobre la sensatez. Seguidamente se produjo la expulsión del cardenal Segura, Primado de España, con lo que el enfrentamiento gratuito y provocado con la Iglesia estaba asegurado.
En el mismo mes de mayo, comenzaron las huelgas (pescadores, mineros, campesinos, metalúrgicos) y los levantamientos comunistas de Sevilla y Málaga que se saldaron con ocho obreros muertos. Igualmente, en Madrid, donde hubo que declarar el Estado de Guerra, se produjeron movilizaciones que acabaron con dos muertos. En San Sebastián, la ofensiva anarquista se hizo más violenta y fue reprimida por la guardia civil con otros ocho muertos.
A este “divertido panorama” se añadió la declaración, como buen masón, de Francisco Maciá instaurando el Estado catalán, para desestabilizar un poco más la República.
En esta situación convulsa se convocaron elecciones generales para Cortes Constituyentes que se celebraron el día 28 de junio con los partidos de derechas en plena descomposición por lo que el triunfo de las candidaturas de izquierda fue claro. De los 458 diputados elegidos, 149 estaban afiliados a alguna logia masónica, según se ha podido constatar en los archivos de Buenos Aires, lo que, en mi opinión, tiene un importante significado y explica, en parte, los acontecimientos futuros.
Recién constituidas las Cortes y para no dar tregua al gobierno, la CNT convoca una huelga general en Sevilla, en la que participa Ramón Franco, con graves disturbios callejeros que se salda con más de veinte muertos. Ortega publica en El Crisol un artículo titulado “El Aldabonazo” en el que termina diciendo: “Una cantidad inmensa de españoles que colaboraron en el advenimiento de la República, dicen ahora, entre desasosegados y descontentos. ¡No es esto!, ¡No es esto!
En el Parlamento se debate la nueva Constitución que, dada la composición de la Cámara y los sectarismos antes mencionados, queda reflejada en un texto sectario y excluyente que constituiría otro punto de fricción en el futuro. Ésta se aprueba el día 9 de diciembre de 1931 y, a continuación, se elige a Niceto Alcalá Zamora como Presidente de la República y a Manuel Azaña como Jefe del Gobierno, a pesar de que su partido era minoritario en la Cámara. Ningún miembro del nuevo gobierno tenía experiencia de gestión y de mando, lo que podría explicar, en parte, su desorientación y el desorden que empezó a adueñarse de las calles.
Para “celebrar” este acontecimiento, la UGT y la CNT convocan, en el mes de diciembre, tres nuevas huelgas generales. La primera, en Badajoz, se salda con el asesinato salvaje, calificado así por el estado en que se encontraron los cadáveres, de los cuatro guardias civiles que había en Castilblanco; la segunda, en Arnedo, que termina con seis ciudadanos muertos a tiros; y la tercera, en el Alto Llobregat, que da lugar a una batalla campal que finaliza con más de treinta muertos.
Estos hechos llevaron a Pío Baroja a decir: “Los meses que llevamos de República han producido más muertos en las calles que los cuarenta años de Monarquía”.
Igualmente, en un mitin celebrado en el cine Ópera de Madrid, Ortega afirma: “Seis meses han bastado para que empiece a cundir en el país, desorden, descontento, desánimo, en suma, tristeza. ¿Por qué nos han hecho una República triste y agria? O mejor dicho ¿por qué nos han hecho una vida agria y triste, bajo la joven constelación de una República naciente?
Ante la incapacidad gubernamental de atajar los desordenes callejeros, se decide crear el Cuerpo de Seguridad y Asalto que sustituya a la Guardia Civil en las ciudades y refuerce la autoridad del gobierno frente a los continuos disturbios.
Mientras tanto, Manuel Azaña, que había ingresado en la logia masónica de la calle del Príncipe según reconoce en su propio diario, se reafirma en sus odios personales. Prosigue su persecución furibunda a la iglesia católica declarando que el único matrimonio válido es el civil y expulsando a los jesuitas, en enero de 1932, expropiándoles todas sus posesiones, alegando que obedecían a una autoridad distinta de la República.
Inicia, asimismo, una reforma drástica del ejército, pasando a la reserva a un gran número de jefes y oficiales, con lo que éste se queda sin mandos profesionales y lo que es peor, dividido en dos bandos irreconciliables: la UME (derechas) y la UMRA (izquierdas). Probablemente, esta reforma era necesaria, pero el procedimiento seguido de imposición sin diálogo, ni justo, fue el adecuado.
En poco menos de seis meses, la República se había granjeado, gratuitamente, la enemistad del Ejercito y de la Iglesia que, en principio, no habían rechazado la llegada del nuevo régimen, y mientras el pueblo pasando más hambre, pues el país se había empobrecido, la moneda fue devaluada y los salarios escasearon con motivo de las algaradas callejeras.
Muchos de los seis millones de obreros y jornaleros vieron cómo perdían el único ingreso familiar para subsistir.
Ortega volvió a afirmar: “La República ha dejado a los campesinos sin campo y a los jornaleros sin jornal en situación de hambre y desesperación, habiendo encendido sus esperanzas con promesas que luego ha incumplido”.
El gobierno pone en marcha una reforma educativa con el fin de elevar el nivel cultural de los campesinos que en su mayor parte, no sabían leer ni escribir. En algunas regiones el porcentaje de analfabetismo llegaba al 40%.
También elabora un plan de infraestructuras para mejorar las comunicaciones y solucionar el problema del agua en muchas zonas de España.
Asimismo se inicia una reforma agraria que distribuyese mejor las tierras terminando con los extensos y no bien explotados latifundios existentes sobre todo en Andalucía.
En agosto de 1932 se produce lo que se conoce como “la sanjurjada”. Un intento absurdo de golpe de estado protagonizado por el general Sanjurjo que fracasa por el poco seguimiento del estamento militar y el pésimo planteamiento de sus cabecillas. Curiosamente, este general era uno de los que había apoyado la proclamación de la República desde su puesto de Director General de la Guardia Civil.
Como respuesta incoherente del gobierno a este suceso, las Cortes aprueban el Estatuto de Cataluña que genera mayor inquietud y división en el resto de España.
Para empezar bien el año 1933 los anarquistas tenían preparada una insurrección a nivel nacional. Hubo brotes de violencia en distintas capitales españolas pero fundamentalmente en Andalucía, donde destacaron los sucesos de Casas Viejas, una pequeña población andaluza de 2.000 habitantes que se levantó en armas y tomó el pueblo. Después de una dura batalla con la guardia civil, solo quedó un reducto en el que se refugiaron una docena de campesinos que decidieron no rendirse. Los refuerzos llegados de Sevilla con la orden de disparar a matar cumplieron con su misión. Se produjo una masacre y el fusilamiento público de los apresados, con un total de veintitrés muertos. Este suceso tuvo una gran repercusión nacional y produjo un gran desgaste del gobierno de Azaña, al que se le atribuye la orden que dio al jefe militar, según se declaró en la Comisión parlamentaria: “Nada de prisioneros, tiros a la barriga”.
La pregunta que puede hacerse el lector es: ¿Cómo un pueblo en el que reinaba la miseria, los ciudadanos estaban en posesión de armas de fuego? La respuesta es clara, habían sido armados, previamente, por los anarquistas.
El propio Martínez Barrio que, posteriormente sería presidente del gobierno, afirmó: “Realizar un acto de esta crueldad deshonra el Poder público. Porque creo que hay algo peor que un régimen se pierda, y es que ese régimen caiga, enlodado, maldecido por la Historia, entre sangre, fango y lágrimas”.
En este año se calcula que hubo en España más de 1.000 huelgas, con la participación de 1.000.000 de huelguistas, lo que provocó un alza en los precios de los alimentos básicos, que como el pan afectaba fundamentalmente a la clase humilde, generando más hambre y desesperación.
Siguiendo en su línea, Azaña, so pretexto de la excesiva presencia de la Iglesia en la educación, presentó en el Parlamento la Ley de Confesiones y Congregaciones que impedía a esta institución dedicarse a la enseñanza y por tanto, dejar a más de 400.000 alumnos sin escuela, muchos de ellos hijos de trabajadores que acudían a centros religiosos gratuitos, circunstancia que produjo fuertes reacciones en la sociedad civil. Ante las constantes derrotas que venía sufriendo, el gobierno no tuvo más remedio que presentar la dimisión, lo que dio lugar a la convocatoria de elecciones generales a celebrar el 19 de noviembre, poniendo punto y final a este primer periodo que se caracterizó por el revanchismo y el odio por parte del gobierno hacia las instituciones tradicionales españolas.
Como resultado de esta situación inoperante, los intelectuales se distanciaron del nuevo régimen criticándolo abiertamente y el pueblo se sintió engañado por un sistema que, después de muchas promesas, no resolvía sus verdaderos problemas.
En el mes de octubre, José Antonio Primo de Rivera presentó Falange Española como nuevo partido político que aunque minoritario estaba dirigido por personas muy cualificadas y sus juventudes iban a ser tan activas y violentas como los comunistas pero en el extremo opuesto del espectro político.
1934-1935 (Periodo Conservador)
La campaña electoral se desarrolló sin graves incidentes pero con discursos incendiarios que estimulaban el uso de la violencia. Los socialistas, con Prieto a la cabeza, utilizaron el lema: “A vencer el día 19 en las urnas y si somos derrotados, a vencer el día 20 en las calles”. El resultado fue un triunfo de los partidos de derechas que obtuvieron 5.400.000 votos, por 3.120.000 de las izquierdas.
Alcalá Zamora, después de muchas maquinaciones para que no gobernase Gil Robles, encargó a Lerroux la formación de un nuevo gobierno que lo conformó con miembros de su partido apoyado en el Parlamento por la CEDA. Este gobierno, como es clásico en nuestro país, dio un giro radical a su política y paralizó las reformas que, con mayor o menor fortuna, había iniciado el gobierno anterior. Esta circunstancia unida al triunfo de los extremismos en Europa (fascismo y comunismo) radicalizó todavía más la vida política en España. Se definieron dos grandes bloques irreconciliables: la derecha, formada por la CEDA, Renovación Española y Falange Española y la izquierda constituida por el PSOE, PCE, IR, CNT y ERC.
La izquierda como buenos “demócratas” y respetuosos con la voluntad popular no aceptó el dictamen de las urnas y según rezaba el lema electoral antes mencionado, se dedicó desde el primer momento a desestabilizar el gobierno promoviendo graves disturbios callejeros. El día 3 de febrero constituyeron el Comité Revolucionario, presidido por Largo Caballero, y en el que estaban, entre otros: Prieto y Santiago Carrillo. Este Comité empezó a armar a las clases obreras y a asaltar a la República para implantar la dictadura de partido, llamada del “proletariado”. Mientras en Cataluña, Esquerra Republicana preparaba la secesión de España.
Se produjeron permanentes altercados y huelgas en toda España, pero fue la entrada en el gobierno de tres ministros de la CEDA, en el mes de octubre, el detonante que aprovecharon para declarar una huelga general que no tuvo éxito, pues en gran parte del país fue reprimida por las fuerzas del orden con mayor o menor esfuerzo.
Lo más grave ocurrió en Asturias. Aquí la huelga general triunfó y degeneró en una verdadera revolución organizada y dirigida por la UGT y la CNT. Se asesinó a guardias civiles, ingenieros, técnicos, civiles, etc. Se quemó el Banco de España así como varios edificios oficiales y civiles. Ante esta situación revolucionaria, el gobierno envió a la Legión al mando del general Franco y se produjo una represión brutal que se zanjó con más de 4.000 muertos, miles de heridos, 30.000 encarcelados y muchos represaliados y exilados. Por cierto, el capitán Rodríguez Lozano, abuelo de Zapatero, participó activamente en esta limpieza de “rojos”
Esta situación llevó a Madariaga a afirmar: “La izquierda ha perdido toda la autoridad moral y la derecha se ha ganado al ejército”.
Los sucesos de Asturias dieron lugar a una campaña internacional en contra del gobierno que inundó de propaganda todo el continente, desvirtuando la realidad y presentándola como una lucha heroica del pueblo contra el fascismo, cuando lo sucedido era todo lo contrario, la defensa del estado de derecho por un gobierno legalmente establecido para hacer frente a una revolución marxista.
Sofocados estos levantamientos, se debería haber entrado en un periodo de relativa calma que permitiese solucionar los problemas de los ciudadanos, que era lo que realmente debía importar, pero los políticos, una vez más, se encargaron de que no fuera así. Se enzarzaron en sus luchas particulares provocando numerosas crisis de gobierno, en las que Alcalá Zamora se extralimitaba en sus funciones e intentaba imponer a personas de su entorno. Esta inestabilidad política se prolongó hasta finales del año 1935 en que estalló el “Escándalo del estraperlo” que afectó a numerosos altos cargos, sobre todo del partido republicano de Lerroux que se vio obligado a dimitir lo que, posteriormente, y ante la incapacidad de Alcalá Zamora para formar nuevo gobierno, desembocó en la disolución del Parlamento y convocatoria de nuevas elecciones generales para febrero de 1936, dos años antes de finalizar su mandato, cuando los partidos de derechas gozaban de una cómoda mayoría en la Cámara que podían haber aprovechado para gobernar sin sobresaltos y reconducir al país a una situación de normalidad.
febrero 1936-julio 1936 (Frente Popular)
Para presentarse a las elecciones, los partidos de izquierda formaron una coalición antinatural pues se unieron partidos y organizaciones que se habían enfrentado violentamente en los años anteriores y perseguían objetivos diferentes como eran: PSOE, PCE, IR, POUM, ERC y CNT, que denominaron “Frente Popular”. Stanley Payne lo definió como “Tercera República” ya que esta sopa de letras promulgaba un sistema distinto al de la 2ª República y al final resultó ser la “puntilla” del régimen.
La coalición de la derecha estaba formada por: la CEDA, Renovación Española y Falange Española.
La campaña electoral se desarrolló dentro de una violencia extrema, como lo prueba el hecho de que veinticuatro jóvenes de los partidos de derechas fueron asesinados. Largo Caballero llegó a afirmar en un mitin: “Si la situación da la vuelta no respetaremos la vida de nuestros enemigos y si las derechas no son derrotadas, emplearemos otros medios para su aniquilamiento”.
Las elecciones se celebraron el día 16 de febrero, como es de suponer en un clima bastante alterado y aunque los resultados oficiales no se publicaron nunca, los resultados fueron los siguientes:
Derecha 4.510.000 votos
Izquierda 4.430.000 “
Centro 680.000 “
Se denunciaron muchas irregularidades en el recuento de los votos y en la anulación de votaciones en poblaciones donde había ganado la derecha.
Una ley electoral injusta dio lugar al siguiente reparto de escaños en la Cámara:
153 escaños a la derecha
265 escaños a la izquierda
54 escaños al centro
Al igual que cuando se proclamó la República, en esta ocasión también se vulneró la legalidad vigente, pues sin respetar los trámites y plazos establecidos en la Constitución y en la ley electoral, el día 19 de febrero, Manuel Azaña proclamó el nuevo gobierno y empezó a actuar como tal. Una vez más se cometía otra ilegalidad ante la pasividad y complicidad del presidente de la República y de los partidos de la oposición que permitieron esta tropelía.
Este mismo día empezaron los desórdenes callejeros, la quema de iglesias, las huelgas salvajes, los altercados, atentados, etc.; es decir, la violencia se adueñó de las calles.
Las Cortes se constituyeron el 3 de abril y en la sesión de apertura ya se planteó el cese de Alcalá Zamora como Presidente de la República, alegando que ya había disuelto las Cortes en dos ocasiones que era el número máximo que permitía la Constitución. Después de un debate intranscendente, se consumó el plan diseñado por Azaña y Prieto en su primera fase, que consistía en nombrar a Manuel Azaña, Presidente de la República. La segunda fase, que era designar a Prieto como Jefe del Gobierno, topó con la oposición frontal de Largo Caballero, que veía como su rival dentro del partido le sacaba ventaja. Así es que hubo que recurrir a un sustituto que fue Santiago Casares Quiroga, un político de segunda fila pero fiel a Azaña.
Como todos los “buenos servidores del pueblo”, la ceremonia de toma de posesión del Presidente fue un verdadero espectáculo de luz y sonido, similar a los que protagonizaba el Rey huido. Asimismo, se trasladó a vivir, temporalmente, al Palacio de El Pardo hasta que le preparasen el Palacio Real, que según él era el adecuado para su categoría.
Para exacerbar a las masas contra la Iglesia, los comunistas difundieron entre el pueblo el bulo de que los caramelos que se distribuían en los centros religiosos estaban envenenados y ya habían fallecido varios niños. El gobierno se vio obligado a desmentir esta calumnia informando que en ningún centro hospitalario se había producido un solo fallecimiento por esta causa, pero el daño y el objetivo fijado se había conseguido.
En los cuatro primeros meses del nuevo gobierno se produjeron los siguientes sucesos, debidamente contrastados:
270 asesinatos
1.300 heridos en las calles
150 atracos
375 iglesias quemadas total o parcialmente
390 centros cívicos o educativos destrozados
45 periódicos atacados o destruidos
115 huelgas generales
230 huelgas parciales
150 bombas explotadas
300.000 ha. ocupadas y sin cultivar por falta de medios
Este cúmulo de barbaridades dejó 800.000 parados y más hambre en el pueblo.
Azaña reconoció en sus Memorias que fue un periodo de impotencia y barullo. Pero la realidad es que no se actuó contra los autores de estos atropellos, solamente se encarceló a dirigentes y miembros de Falange Española.
Gregorio Marañón, otro de los padres espirituales de la República afirmo: “¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura, estupidez. Bestial infamia de esta gentuza inmunda. Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales y aún no habremos acabado. Y aún es mayor mi dolor por haber sido amigo de estos escarabajos”.
Esta situación prerrevolucionaria culminó con el “crimen de Estado” que le costó la vida al líder del Bloque Nacional, José Calvo Sotelo. Como siempre que sucede en estos casos, la versión oficial es que se trató de un acto aislado llevado a cabo por unos incontrolados en venganza por el asesinato del teniente Castillo.
El relato de lo acontecido, debidamente contrastado, es el siguiente:
El día 1 de julio, el diputado socialista Ángel Galarza afirmó en el Parlamento dirigiéndose a Calvo Sotelo, como anuncio premonitorio, y así consta en el diario de sesiones: “La violencia puede ser legítima en algún momento. Pensando en Su Señoría, encuentro justificado todo, incluso el atentado que le prive de la vida”.
A principios de julio, siguiendo órdenes del Ministerio cambiaron la escolta de Gil Robles y de Calvo Sotelo asignándoles personas desconocidas. La noche del día 12 salió del cuartel de Pontejos, la camioneta nº 17 al mando del capitán de la Guardia Civil Fernando Condés, en la que iban siete guardias de asalto de la escolta personal de Prieto y cuatro pistoleros, entre ellos, Victoriano (Luís) Cuenca, persona de su absoluta confianza. Se dirigieron al domicilio de José María Gil Robles al que no encontraron pues se había ido a Biarritz con su familia. Parece ser que también intentaron localizar a Alejandro Lerroux y no lo consiguieron. A continuación fueron al de José Calvo Sotelo al que sacaron de casa con embustes. En el trayecto, Victoriano Cuenca le dio dos tiros en la nuca y le arrojaron al suelo en el cementerio del Este. Hay que apostillar que no se detuvo a ninguna persona ni se abrió comisión de investigación en el Parlamento, es más, el día 25 de julio, en la Sala en que se celebraba el juicio por este asesinato entraron milicianos socialistas y robaron el sumario oficial de la causa.
Entre tanto, la conspiración militar seguía con sus preparativos y organización. Cada salvajada que se producía como la relatada, aportaba nuevas adhesiones al golpe. Azaña presumía de conocer y controlar la situación y se jactaba diciendo que les dejaría actuar para que fracasaran como Sanjurjo y luego actuaría contra ellos. La única medida que tomó el gobierno fue alejar de Madrid a los generales más sospechosos. Así trasladó a Mola a Pamplona, a Franco a Canarias, a Goded a Baleares y a Varela a Cádiz, con lo que, en realidad, gozaron de mayor libertad de movimientos. Era tan soberbio que no captaba que la situación era totalmente diferente. Es más, generales como Queipo de Llano o Cabanellas, afectos a la República, se habían adherido a la sublevación. El mismo general Franco, indeciso hasta ese momento, se incorporó al alzamiento.
En este estado de cosas, la tarde del 17 de julio de 1936 se consumó el levantamiento del ejército de África que dio lugar al comienzo de la guerra civil, iniciándose un nuevo periodo en la vida de la República que se analizará en un artículo posterior.
Hasta aquí el relato verídico y debidamente contrastado de lo ocurrido en estos años aunque su lectura pueda resultar incómoda para algunas sensibilidades.
Seguidamente expondré mis conclusiones personales de esta etapa que, por supuesto, son opinables y rebatibles.
1ª.- La República, como nuevo régimen político, nació herida de muerte, pues colectivos tan importantes y activos, como los anarquistas de la CNT, los comunistas del PCE y gran parte de los socialistas de la UGT no la aceptaron desde el principio y la utilizaron como plataforma para la implantación en España de una revolución bolchevique. Para ello, contaban con la inestimable colaboración y apoyo económico de la “Komintern” (Tercera Internacional Comunista), controlada por Stalin.
2ª.- Los principales dirigentes políticos de la República sin experiencia alguna de gobierno, en especial, Manuel Azaña, dieron continuas muestras de su ineptitud para gobernar y se dejaron llevar por los odios y sectarismos personales, despreocupándose de los problemas reales de los ciudadanos que no eran la Iglesia ni el Ejército, sino el hambre y la miseria.
3ª.- Ninguna de las reformas planteadas por la República, en particular, la agraria llegaron a buen término, bien porque la corta duración de los gobiernos no lo permitía, o bien, porque, en realidad, estaban en un segundo plano de la batalla política. La República empobreció todavía más el país extendiendo el hambre y la miseria a un mayor número de ciudadanos que se encontraron sin jornal por causa de los disturbios.
4ª.- Los intelectuales y el pueblo que habían apoyado sin fisuras la llegada del nuevo régimen pronto se vieron desilusionados por el devenir de los acontecimientos, se alejaron de este proyecto e incluso algunos llegaron a temer por sus vidas y se fueron de España.
5ª.- El comportamiento execrable del partido socialista que de la mano de Largo Caballero, fue radicalizando su postura alejándose del espíritu de la República. No aceptó el resultado de las urnas, organizó la revolución de Asturias y terminó siendo una marioneta del partido comunista que le llevó a su planteamiento revolucionario.
6ª.- Los partidos de derechas con Gil Robles a la cabeza, tampoco supieron ejercer el poder cuando las urnas les habían otorgado la posibilidad de reconducir una situación caótica. Se enzarzaron en batallas cainitas que les impidió dedicarse a lo que el pueblo demandaba que era comer y trabajar.
7ª.- La llegada al poder del Frente Popular radicalizó aún más, si cabe, la situación en España. Los bloques que se habían ido perfilando a lo largo de estos años, se enrocaron en sus posturas e hicieron inviable cualquier salida pacífica del problema. Se produjo una verdadera orgía de asesinatos, incendios, vandalismos, saqueos, invasiones de fincas, etc. Es decir, un doble movimiento de destrucción de la legalidad republicana desde el gobierno y de avances revolucionarios desde la calle.
8ª.- La República liberal estaba muerta antes de que se produjese el alzamiento militar, como afirmó Gregorio Marañón desde su exilio en París. Se habían anulado las instituciones y la revolución bolchevique tan admirada por los “demócratas” de la época estaba en marcha. Sirva como ejemplo lo que sucedía en Cataluña, donde el gobierno central y el de la Generalidad eran incapaces de controlar los desmanes de los anarquistas y de los comunistas que actuaban sin acatar orden alguna para cometer todo tipo de actos vandálicos.
Madrid, 7 de marzo de 2011
Autor: Geromín
Introducción
En los momentos actuales en los que el gobierno socialista y los medios de comunicación a su servicio, públicos y privados, están inmersos en una permanente campaña mediática de intoxicación, para presentar ante la opinión pública la llegada de la 2ª República como un proyecto de modernización de España llevado a cabo por personas honestas y que transcurría de forma pacífica hasta que fue abortado brutalmente por una sublevación militar alentada y apoyada por las fuerzas reaccionarias, me parece mental y culturalmente saludable, redactar unas líneas para describir cómo se gestó y proclamó este cambio de régimen, así como el clima de violencia y terror en que se vivió gran parte de este periodo trágico de nuestra historia reciente.
Para ello, me limitaré a exponer hechos y comportamientos que están debidamente documentados y por tanto fuera de toda discusión. Igualmente, he tomado como libros de consulta las Memorias escritas por sus protagonistas, de uno y otro bando, que supongo se ceñirán a lo que ellos vivieron en esa época.
En ningún momento pretendo escribir un tratado de historia porque no me considero experto y, además, el lector interesado tiene a su alcance innumerables publicaciones al respecto. Solamente se trata de un artículo sobre este episodio que, en mi opinión, pone de manifiesto, una vez más, el engaño al que fue sometido el pueblo que al final, como siempre, pagó muy duramente con sus vidas o el exilio, las consecuencias derivadas de las conductas de unos políticos irresponsables y sectarios que atendiendo consignas extranjeras o guiados por revanchismos u odios personales desvirtuaron el planteamiento inicial que había ilusionado a un pueblo deseoso de cambiar unas estructuras sociales obsoletas, e intentaron implantar en nuestro país un sistema totalitario a semejanza del vigente en esos momentos en la Unión Soviética.
A fin de facilitar la comprensión de lo ocurrido entonces y no alargar excesivamente el artículo, me ha parecido aconsejable presentar, en tres partes, el relato de los hechos. En la primera, a la que corresponde este artículo, se analiza la situación en la que se encontraba España en el primer tercio del siglo XX, así como los prolegómenos y la proclamación de la 2ª República. En la segunda, que se expondrá en otro artículo posterior, se relatarán los acontecimientos ocurridos durante el periodo de tiempo transcurrido entre los años 1931 y 1939 en que estuvo vigente este régimen. Y, finalmente, en la tercera, se incluirán unas breves semblanzas biográficas de aquellos personajes que, en mi opinión, fueron los causantes de la caída de la República, con especial énfasis en los que la historia oficial nos ha intentado presentar como víctimas inocentes de la situación.
Antecedentes históricos
En los albores del siglo XX, España se encontraba en una situación política, social, económica y cultural bastante penosa. El país no se había recuperado emocionalmente de la pérdida, en el año 1898, de Cuba, Filipinas y Puerto Rico, últimas colonias del imperio.
Tampoco se había repuesto económicamente de los gastos ocasionados por las guerras carlistas del siglo XIX y las que tuvo que financiar en defensa de las colonias, excesivamente alejadas de la metrópoli.
En el Parlamento estaban representados un excesivo número de partidos políticos que provocaban permanentes crisis de gobierno. Baste decir que estos tenían una duración media de cinco meses.
Alfonso XIII tenía 16 años cuando, en el año 1902, asumió la Jefatura del Estado y muy pronto empezó a dar muestras de su ligereza, caprichos y afición por participar en la política como consecuencia, probablemente, de su edad. El caciquismo se imponía en el mundo rural como forma de gobierno. Las elecciones generales estaban manipuladas y siempre las ganaban uno de los dos grandes partidos, el liberal o el conservador, con escasa o nula repercusión práctica en los ciudadanos.
Los jornaleros vivían pobremente a expensas de su trabajo y de los míseros salarios que les ofrecían los grandes terratenientes, dueños de casi todo el territorio nacional. En el emergente campo industrial, los anarquistas al amparo de la CNT, convocaban numerosas huelgas generales (1902, 1909, 1911 y 1916) y promovían disturbios de forma casi permanente, acompañados de enfrentamientos sangrientos con los empresarios. Entre 1917 y 1922 hubo, sólo en Barcelona, más de 800 asesinatos.
En el año 1909, tiene lugar la llamada “Semana Trágica de Barcelona”, que se inicia por el embarque de tropas para Marruecos y por las muertes ocurridas en la Guerra de África, hechos que provocaron una gran indignación, pues se trataba de trabajadores reclutados a la fuerza que eran los que aportaban el dinero a sus familias y, por tanto, éstas quedaban totalmente desprotegidas. Los adinerados abonaban una cuota y se libraban de ir a África. Este episodio se cierra con una dura represión que supuso cinco condenas de muerte, entre ellas la de Francisco Ferrer, un masón enloquecido, como le definió Unamuno, que fue el verdadero instigador de la revuelta, así como cientos de encarcelados y otros muchos exiliados.
En 1911 y 1921 son asesinados, por anarquistas, Eduardo Dato y José Canalejas, dos ex presidentes de gobierno, así como el arzobispo de Zaragoza.
En el año 1921 se produce el conocido como “Desastre de Annual”, en el que las tropas españolas sufrieron una dolorosa derrota en la guerra de África, con más de 5.000 muertos. Esta cifra fue incrementándose en posteriores enfrentamientos militares de esta guerra.
Ante la situación convulsa generada y la inutilidad del gobierno y del Rey para hacerla frente, el 13 de septiembre de 1923, el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera se sublevaba en Barcelona anunciando que tomaba el poder para sí y para el ejército. Rápidamente, Alfonso XIII, sin pensárselo más, suspende sus vacaciones y da validez legal a su pronunciamiento nombrándole presidente del gobierno, con lo que comienza un periodo de dictadura que, curiosamente, fue bien recibido por todos los estamentos sociales, dado el caos y el desorden descrito. Dejó en suspenso la Constitución del año 1876 y prohibió la actividad de los partidos políticos.
En la primera fase de su mandato, Primo de Rivera se rodeó de militares, pero posteriormente nombró un directorio civil para las tareas de gobierno y formó una Asamblea Nacional. Se inició una etapa en la que, a costa de sacrificar las libertades políticas, se consiguieron grandes mejoras en la situación del país. Se puso fin, de forma victoriosa, a la guerra de África mediante una alianza con Francia. Se crearon grandes empresas, como Telefónica, Tabacalera, CAMPSA, Transmediterránea,… etc. Se construyeron pantanos y otras infraestructuras que mejoraron las comunicaciones. Se celebraron las exposiciones universales de Barcelona y Sevilla de gran repercusión internacional. Tuvo que sofocar una insubordinación militar inspirada por elementos fascistas, conocida como “La Sanjuanada” por haber tenido lugar el 24 de junio.
En este clima de relativo sosiego social, Alfonso XIII con afán de protagonismo y dejándose llevar por cortesanos ansiosos de poder, comienza a desestabilizar a Primo de Rivera con intrigas palaciegas e incluso pidiéndole su dimisión. Esta circunstancia unida a su delicado estado de salud le empujaron a presentarla el 28 de enero de 1930. Se exilió en París, donde falleció a los tres meses, víctima de un coma diabético.
Seguidamente, el Rey encarga al general Berenguer, uno de los responsables del Desastre de Annual, la formación de un nuevo gobierno, cuya primera medida es autorizar las actividades de los partidos políticos. Simultáneamente, hace público un Manifiesto en el que pretende exculparse de su apoyo a Primo de Rivera alegando que él mismo se había considerado prisionero de la dictadura, lo que provoca un completo rechazo de toda la clase política y de los intelectuales por la falsedad de sus argumentos.
Prolegómenos y Proclamación de la 2ª República
En este nuevo contexto, los políticos que habían permanecido mudos y controlados durante los seis años de la dictadura, comienzan una carrera frenética para situarse en un buen puesto de salida ante los inminentes cambios que se iban a producir en España.
Para describir lo sucedido en esos días en los que se fraguó la llegada de la República, me he basado en los datos aportados por Miguel Maura, uno de los protagonistas, que proporciona la versión desde el bando republicano en su libro titulado: “Así cayó Alfonso XIII”. También en las Memorias del Conde de Romanones, asimismo protagonista de los hechos, por ser Ministro del Gobierno y persona muy próxima al Rey. Y finalmente, en las anotaciones del general Mola, a la sazón Director General de Seguridad, que facilitan la comprensión de los distintos acontecimientos.
La clase política, conocedora del comportamiento de Alfonso XIII, fue consciente de que la Monarquía había entrado en una fase agónica, y en base a ello, destacados políticos del bando monárquico como: Alcalá Zamora, Miguel Maura, Sánchez Guerra y Ossorio, se manifestaron públicamente a favor de la opción republicana en los diferentes mítines y conferencias que pronunciaron a lo largo y ancho del país. Estas deserciones, unidas a la pasividad del Rey y de su gobierno para contraatacar y defender su opción política, animaron a los republicanos a proseguir con sus actuaciones.
Después de varios contactos previos, el 17 de agosto de 1930, se reunieron en San Sebastián, un grupo importante de intelectuales y de políticos de todas las tendencias que, sin firmar documento alguno alcanzaron unos acuerdos que son conocidos como: “El Pacto de San Sebastián”. Se constituyó un Comité que trabajaría en la preparación de un proyecto político para conseguir la proclamación de la República. Llama la atención que en este comité, no estuviera Alejandro Lerroux que era el único que tenía detrás a un partido republicano consolidado, lo que, en mi opinión, pone de manifiesto que desde el principio las desavenencias personales estuvieron presentes en este movimiento, como se fue constatando con el paso de los años.
Este Comité se reunía habitualmente en el Ateneo de Madrid y en el mes de octubre, designó un “gobierno provisional” presidido por Niceto Alcalá Zamora y en el que estaban, entre otros, como miembros más destacados: Maura, Lerroux, Azaña, Prieto, Largo Caballero, Martínez Barrios y Fernando de los Ríos. Se fijó la fecha del 15 de diciembre para llevar a cabo un pronunciamiento militar, acompañado de una huelga general que conduciría a la consecución del objetivo marcado.
Es curioso comprobar cómo demócratas de izquierda recurren a los alzamientos militares cuando favorecen sus intereses y, en cambio, les critican acerbamente cuando son de signo contrario a sus ideas.
Es necesario resaltar que todos estos planes y movimientos eran conocidos por el gobierno Berenguer y por el Rey, según consta en los informes elaborados por el general Mola.
El pronunciamiento militar fracasó porque el día 13 de diciembre, dos días antes de lo acordado, el capitán Fermín Galán, con afán de notoriedad, se adelantó y se sublevó en la guarnición de Jaca. Evidentemente, esta sublevación fue controlada y el citado capitán, juzgado y fusilado.
Al día siguiente, el gobierno Berenguer procedió a la detención de todos los miembros del denominado “gobierno provisional”, con excepción de Prieto que había huido a Francia; de Lerroux que permaneció en su residencia de San Rafael, sin que fueran a por él; y de Azaña, que estuvo escondido durante cuatro meses en la buhardilla de la casa de su cuñado.
El 15 de noviembre, Ortega y Gasset publicó en El Sol, un artículo muy duro contra el Rey que terminaba con la célebre frase: “Delenda est monarchia”.
En el mes de febrero de 1931 nace una nueva publicación fundada por Ortega, Marañón y Pérez de Ayala, titulada: “Agrupación al servicio de la República”. En su manifiesto inicial vuelve a atacar a la Corona y terminaba con la siguiente frase: “La República será el símbolo de que los españoles se han resuelto por fin a tomar briosamente en sus manos propias su propio e intransferible destino”.
Como fácilmente puede deducirse de los párrafos anteriores, la clase intelectual había apostado abiertamente por la opción republicana ante el desprecio que había sufrido por parte del Rey que en ningún momento de su reinado la consultó.
En este mes de febrero, se produce una nueva crisis de gobierno y el Rey encarga al almirante Aznar la formación de uno nuevo que se nutre de políticos totalmente desacreditados por su anterior trayectoria, como son: el conde Romanones, el duque de Alhucemas, el marqués de Hoyos, el propio general Berenguer o Juan de la Cierva, con lo que cava su propia tumba antes de tomar posesión.
La primera decisión que adopta este gobierno es convocar elecciones municipales para el día 12 de abril y posponer las generales para el mes de octubre.
Se celebra el consejo de guerra para juzgar a los detenidos de la cárcel modelo que son condenados a penas mínimas, lo que les supone la inmediata puesta en libertad, aunque basándonos en el testimonio de Miguel Maura su paso por la cárcel fue como estar en un hotel con todo tipo de comodidades.
La primera vuelta de las elecciones se celebra el día 5 y se salda con el siguiente balance:
11.687 concejales monárquicos
1.391 concejales republicanos
La segunda vuelta tiene lugar el día 12, se celebra en un clima de tranquilidad y aporta los siguientes resultados:
25.150 concejales monárquicos
5.875 concejales republicanos
Quedaron 52.000 concejalías sin asignar por la tardanza en llegar los datos. Estos se publicarían, curiosamente, en el año 1932 por el Instituto Nacional de Estadística y no por el Ministerio de Gobernación, como era su obligación, pero se mantuvo ese mismo porcentaje de concejales entre ambas opciones.
Es claro, que las elecciones las ganaron los monárquicos; sin embargo en las grandes ciudades triunfaron las candidaturas republicanas.
A partir de este momento y durante los días 13 y 14 de abril se producen una serie de acontecimientos dignos de ser incluidos en la “Antología del Disparate”, que voy a intentar describir de la forma más concreta posible.
En el bando monárquico, el gobierno se reúne los días 12 y 13 para analizar los resultados de las elecciones, pero no toma iniciativa alguna para mantener el orden en el caso de que se produjeran manifestaciones o disturbios y tampoco prepara un plan de gobierno para afrontar la posible crisis. Por su parte, el general Berenguer, sin conocimiento de sus compañeros de gobierno, remite un telegrama a todas las autoridades militares en el que les pide serenidad por los intereses de la patria, en otras palabras, que se abstengan de cualquier intervención militar. A su vez, el conde de Romanones, también a titulo personal, despacha con el Rey y le aconseja que por su seguridad salga de España a la mayor brevedad posible. Ante esta sugerencia, Alfonso XIII, temeroso de que le ocurriese lo que a la familia Romanov en Rusia, llama al general Sanjurjo, Director General de la Guardia Civil y le pide la preparación de un itinerario seguro para salir rápidamente de España.
En la reunión del gabinete del día 13 a la que asiste el general Sanjurjo, el presidente Aznar le pregunta si puede contar con la guardia civil para garantizar el orden. Éste, conociendo los planes del Rey, le contesta que no está dispuesto a contener un levantamiento contra la monarquía. Respuesta que termina por derrumbar anímicamente al gobierno que decide presentar su dimisión al Rey.
A las nueve de la noche del día 14, Alfonso XIII acompañado de su hijo Alfonso, pues la Reina se negó a abandonar Madrid de esta forma tan humillante, abandona el Palacio de Oriente por una puerta de servicio, conduciendo su coche a una velocidad tal que su escolta no puede seguirle. Llega a Cartagena a las 4 de la madrugada y se embarca rápidamente en el crucero Príncipe Alfonso, que le tenía preparado el almirante Rivera, con destino oficialmente desconocido, aunque éste era Marsella.
Antes de huir, nos dejó un Manifiesto que no me resisto a incluir en este artículo por lo que representa de hipocresía y cobardía. Tal “perla literaria” dice lo siguiente:
“Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo. Mi conciencia me dice que ese desvío no será definitivo, porque procuré siempre servir a España, puesto el único afán en el interés público hasta en las más críticas coyunturas. Un Rey puede equivocarse, y sin duda erré yo alguna vez; pero sé bien que nuestra patria se mostró en todo tiempo generosa ante las culpas sin malicia.
Soy el Rey de todos los españoles, y también un español; Hallaría medios, sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo con quienes las combaten. Pero resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro en fratricida guerra civil. No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos son depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de pedirme un día cuenta rigurosa. Espero a conocer la auténtica y adecuada expresión de la conciencia colectiva, y mientras habla la nación suspendo deliberadamente el ejercicio del Poder real y me aparto de España, reconociéndola así como única señora de sus destinos.
También ahora creo cumplir el deber que me dicta mi amor a la Patria. Pido a Dios que tan hondo como yo lo sientan y lo cumplan los demás españoles”.
Mientras tanto, en el bando republicano, informado puntualmente de los acontecimientos por sus infiltrados en las filas monárquicas, crece el optimismo ante una situación que les está entregando el poder bajo el lema “sálvese quien pueda”. Se producen manifestaciones a favor de la República que no son reprendidas por las fuerzas del orden.
El día 14, por la mañana, la ciudad de Eibar declara la República e iza su bandera en el Ayuntamiento de la localidad. Ante la pasividad de las autoridades con este hecho, Barcelona, Valencia y otras capitales siguen su ejemplo.
El “gobierno provisional” espera a ser convocado por el gobierno legal para tratar sobre la situación creada. Como esta circunstancia no se produce, a las ocho de la tarde del día 14, Alcalá Zamora y Maura deciden ir al Ministerio de Gobernación para entrevistarse con el ministro. Allí no encuentran a ningún alto cargo, es más, se enteran que después de la reunión del gabinete y sin facilitar comunicado alguno, cada ministro se había ido a su casa. Ante este panorama convocan al resto de sus compañeros de gabinete que se encontraban en Madrid para celebrar una reunión de emergencia en el propio Ministerio. Acuerdan llamar a los responsables de la Gaceta de Madrid para dictar los decretos de nombramiento de los nuevos ministros que aparecerán al día siguiente en este boletín, de forma ilegal, pues carecían de la firma de las personas autorizadas y del refrendo del Jefe del Estado.
Miguel Maura relata, que estando, esa misma noche, en el despacho del Ministerio preparando el viaje de la “familia real” para el día siguiente, que partiría en tren hacia El Escorial, con destino Irún, y luego pasar a Francia, recibe una llamada desde Cartagena anunciándole que el crucero Príncipe Alfonso con el Rey a bordo ha salido sin novedad con rumbo desconocido. Evidentemente no se lo podía creer, por lo que tuvo que comprobarlo en la Comandancia de Marina de esa localidad. Por este medio, los republicanos y muchos monárquicos tuvieron conocimiento de la escapada del Jefe del Estado. La Reina, con el resto de sus hijos, con más dignidad que su esposo, abandonó España, como he indicado anteriormente, debidamente escoltada y sin incidente alguno.
En esta rocambolesca situación, el día 15 de abril, la Gaceta de Madrid publicó los decretos citados y se proclamó de forma irregular la 2ª República, en un Estado que se denominaba democrático y de derecho.
A la vista de lo expuesto he intentado buscar razonamientos lógicos a lo sucedido en estos días complicados, y ello me ha llevado a sacar las siguientes conclusiones:
1ª.- La clase política, tanto conservadora como liberal, el estamento militar y los intelectuales estaban hartos de las frivolidades, aventuras amorosas e intrigas palaciegas de Alfonso XIII, por lo que aceptaron el juego del bando republicano y se dejaron llevar por los acontecimientos.
2ª.- Lo que habían sido una simples elecciones municipales, que ganaron los candidatos monárquicos con mayoría aplastante, fueron aprovechadas por ambas partes para convertirlas en un plebiscito urbano a la Monarquía, no teniendo en cuenta el voto rural que fue mayoritariamente favorable a esta institución.
3ª.- La ambición de poder en el bando republicano, le privó de haber llevado a cabo el cambio de régimen, que parecía inevitable de acuerdo con las reglas de juego en un estado de derecho; es decir, pactar con el gobierno legalmente establecido el adelantamiento de las elecciones generales y como resultado de las mismas, en el nuevo Parlamento con supuesta mayoría republicana, haber aprobado la proclamación de la República.
El sistema seguido debe ser calificado como un “golpe de estado” favorecido por la complicidad del gobierno y la huida del Rey.
4ª.- El comportamiento de Alfonso XIII ante esta situación fue de una cobardía e irresponsabilidad absoluta, abandonando, con nocturnidad y alevosía, la Jefatura del Estado sin haber designado una persona que podría haber facilitado un ordenado traspaso de poderes y evitado incidentes graves que por suerte no se produjeron en ese momento, pero sí, cinco años más tarde con una violencia extrema.
5ª.- A tenor de lo relatado carecen de fundamento las reiteradas manifestaciones de Juan de Borbón, hijo del fugitivo, atribuyéndose la legitimidad histórica de una dinastía cuyo depositario huyó y abandonó el país de la forma más cobarde que uno pueda imaginarse. Nunca fue capaz de comprender que si su hijo Juan Carlos fue Rey de España se debió a una decisión personal del general Franco, pero no en virtud de unos derechos dinásticos. Es decir, hubo una instauración de la monarquía y no una reinstauración como nos intentan vender los monárquicos. De ahí que yo calificara de “esperpéntico” el acto que tuvo lugar en el año 1977, de renuncia a sus derechos dinásticos por parte de Juan de Borbón.
Madrid, 3 de febrero de 2011
La Representación del 23-F
Autor: Geromín
Próximo a cumplirse el trigésimo aniversario del suceso histórico, conocido como el 23-F, me parece saludable redactar unas líneas para exponer mi versión personal de un hecho que tuvo una influencia decisiva en el devenir de los acontecimientos políticos acaecidos en España en los años siguientes.
Durante este tiempo transcurrido, han visto la luz numerosas publicaciones y artículos en los que se ha intentado, con mayor o menor honestidad, dar un enfoque creíble a lo sucedido en aquellos días, pero siempre salvaguardando la imagen de ciertos personajes que intervinieron en los hechos y no se consideraba oportuno implicarlos en la trama. Fue presentado ante la opinión pública como un golpe de estado protagonizado por unos militares involucionistas y apoyado por elementos franquistas que aspiraban a reinstaurar el régimen anterior. Nada más lejos de la realidad, como podrá comprobarse con la lectura del presente artículo.
Recientemente, se ha publicado un libro de Jesús Palacios, titulado “23-F, El Rey y su secreto”, en el que el autor da un paso más para acercarse a la realidad de los hechos, aportando abundante información y datos concretos sobre lo sucedido. Sin duda, es un libro de consulta muy valioso pero, en mi opinión, sigue sin llegar al fondo de la cuestión. Probablemente, tendrán que transcurrir otros treinta años para poder describir con absoluta veracidad el detalle de las actuaciones, los comportamientos personales y las verdaderas razones del suceso.
Es algo parecido a lo acontecido en los atentados del 11-M que, teóricamente, se han cerrado con un simulacro de juicio en el que no se ha permitido llegar al fondo del problema para desenmascarar a los instigadores reales, a sus colaboradores y los verdaderos motivos de tan brutal asesinato masivo de ciudadanos inocentes.
En el caso que nos ocupa, no hubo muertos pero los ciudadanos han permanecido engañados durante mucho tiempo, con unas versiones que poco tienen que ver con la realidad.
Como me considero que no estoy atrapado ni vinculado al “Sistema”, como denomina Mario Conde al poder político, económico y mediático que controla el país, me permito exponer mi versión de lo acontecido que, curiosamente, vengo defendiendo desde hace varios años y ahora, con el paso del tiempo, tengo la satisfacción personal de comprobar que escritores e investigadores del tema, se van acercando a mis tesis, tildadas, en principio, de elucubraciones mentales de un visionario.
Para mejor comprensión de estas líneas, me parece oportuno, dividir este relato en tres apartados. En el primero, que denomino “Antecedentes” plasmaré los motivos y circunstancias que justificaron este montaje. En el segundo, titulado “Gestación”, expondré los detalles de cómo se preparó la operación, basándome fundamentalmente en los datos aportados por Jesús Palacios. Y, finalmente, en el tercero, que defino como “Desenlace”, intentaré describir: por un lado, los hechos suficientemente conocidos y divulgados por los medios de comunicación; y por otro, aquellos acontecidos en la sombra que dieron un giro radical a una operación minuciosamente planificada.
1.- Antecedentes
Al comienzo de los años setenta, el entorno de Juan Carlos, consciente de la cercana desaparición física del general Franco, encargó a Torcuato Fernández Miranda, preceptor del Príncipe, personaje de gran formación académica y conocedor de los entresijos del régimen, la elaboración de un proyecto que permitiese una transición pacífica y sin rupturas, como exigían e intentaron llevar a cabo los partidos de izquierda, de un régimen autoritario a una democracia occidental.
Este plan, que contó con la aprobación de los Estados Unidos, se puso en práctica en el momento del fallecimiento del anterior Jefe del Estado y su periodo de ejecución ha sido definido como “La Transición”.
La primera parte de este proceso finalizó con la aprobación por las Cortes Generales de la Constitución Española, en el mes de diciembre de 1978. Esta fase que me he permitido denominar “Periodo Rosa”, transcurrió en un clima de consenso político y de plena sintonía entre la Jefatura del Estado y la Presidencia del Gobierno.
A partir de este momento, Adolfo Suárez rompe con el guión establecido, inicia su propia aventura y pretende asumir un papel protagonista que ni su limitada formación ni las circunstancias del momento lo permitían.
Se distancia del Rey, reduciendo al mínimo los despachos oficiales, toma decisiones personales sin consultar con nadie y desoye constantemente los consejos y opiniones de sus colaboradores.
Llegó a comentar en su círculo más próximo que él era el Presidente constitucional y no se iba a dejar “borbonear” por un Jefe del Estado impuesto por Franco y sin legitimidad democrática. Evidentemente estos comentarios y otros parecidos llegaron a la Casa Real.
Adolfo Suárez se enfrenta gratuitamente al estamento militar, a la banca, a la Iglesia, a la confederación de empresarios e incluso a su propio partido al no respetar los acuerdos adoptados por sus órganos de gobierno.
En el artículo que escribí sobre “La Transición Española”, se describen detalladamente los graves errores cometidos por Adolfo Suárez en el periodo 1979-1980, y que se pueden resumir en una política exterior tercermundista, aproximándose a países como Palestina, Libia, Cuba o Siria y negándose a la integración de España en la OTAN, que fue una de las condiciones impuestas por EE.UU. para dar su aprobación al plan de la transición. Una política autonómica totalmente errática, pues el número de autonomías variaba de un día para otro. Un partido político, la UCD, totalmente fragmentado y sin control alguno. Si a ello añadimos los enfrentamientos que mantenía con los poderes fácticos podemos hacernos una idea de la peligrosidad de la situación.
Este caos y sobre todo el papel protagonista que intentaba asumir Adolfo Suárez en detrimento del Jefe del Estado, preocupaba muy seriamente a la Casa Real que decide iniciar una operación para apartar a Adolfo Suárez de la Presidencia del Gobierno, a sabiendas de que jamás presentaría su dimisión, tal y como comentó el propio Juan Carlos con uno de sus colaboradores al afirmar: “Hay que ver, Arias fue todo un caballero cuando le pedí la dimisión, en cambio, Adolfo se resiste a toda costa”.
Para llevarla a cabo se contó con la propia e involuntaria ayuda de Adolfo Suárez que con su comportamiento diario iba cavando su tumba política y cada vez contaba con menos colaboradores leales.
2.- Gestación
A la vista de los acontecimientos relatados y del progresivo distanciamiento, yo diría enfrentamiento, de Adolfo Suárez con el Rey, la Casa Real decide encargar a unidades especiales del CESID la elaboración de un plan, que luego fue bautizado como “Operación De Gaulle”, cuya finalidad principal sería la de separar a Adolfo Suárez de la Presidencia del Gobierno, pero también dar un toque de atención a los partidos políticos, en especial a los nacionalistas, para que retornasen al sendero constitucional.
De forma simultánea, comenzaron a celebrarse reuniones entre partidos políticos, en la propia UCD y entre altos cargos militares para buscar salidas a esta preocupante situación.
Están plenamente documentadas, las reuniones que tuvieron lugar en el domicilio del Alcalde socialista de Lérida, a las que asistían de forma habitual: Enrique Múgica y Joan Raventós (PSOE), Jordi Solé Tura (PCE), Alfonso Armada (Casa Real) y distintos miembros de la UCD. Igualmente, los propios barones de la UCD se reunían en Manzanares El Real para planificar la caída del Presidente del Gobierno. También, altos mandos militares se veían en un domicilio de la calle General Cabrera de Madrid para estar informados de la “Operación De Gaulle” y de su papel en el desarrollo de la misma.
La primera opción que se puso sobre la mesa fue la presentación de una moción de censura contra el gobierno que contaría con los votos suficientes para su aprobación, ya que varios diputados de la UCD se habían comprometido por escrito a apoyarla, pero rápidamente se descartó esta vía porque no causaría el impacto social y mediático que se iba buscando.
Así es que se optó por una alternativa más espectacular a la que se añadiría, lo que se denominó SAM (Supuesto Anticonstitucional Máximo) que consistía en una operación militar llamativa. Para ello se simularía un golpe de estado incruento, protagonizado por militares que secuestrarían a los miembros del Congreso de los Diputados y como resultado del mismo y después de unas “supuestas” negociaciones, se formaría un gobierno de concentración nacional, presidido por Alfonso Armada y con Felipe González como vicepresidente. Este gobierno agotaría la legislatura hasta el año 1983 y reconduciría la caótica situación del país. Curiosamente fue lo que hizo, posteriormente, Leopoldo Calvo Sotelo cuando llegó a la Presidencia del Gobierno.
Faltaba por elegir un alto mando militar de prestigio que, desde su puesto, apoyase este simulacro de golpe y que por supuesto fuese leal a la Corona. El designado, que se prestó a tal montaje, fue el teniente general Jaime Milans del Bosch. También era necesario buscar a otro militar, de menor graduación, que entrase en el Congreso y secuestrase a los diputados. En este caso se eligió a Antonio Tejero Molina, teniente coronel, muy conocido por su obediencia ciega al mando y su capacidad para llevar a cabo cualquier tipo de acción. Ambos militares estaban al corriente de la operación y del desenlace de la misma. Se les prestó toda la ayuda logística necesaria para el desarrollo de su trabajo.
Igualmente, la Casa Real, los principales partidos políticos (UCD, PSOE y PCE) y los Estados Unidos habían dado su aprobación a la operación.
Adolfo Suárez sospechaba que se estaban produciendo movimientos a alto nivel para desalojarle de La Moncloa pero aunque parezca mentira, teniendo a su lado a Manuel Gutiérrez Mellado, no llegó a conocer con detalle la operación, si bien sabía que Alfonso Armada sería su sucesor. Probablemente, estas sospechas, unidas a su soledad y a los factores que hemos mencionado anteriormente, le llevaron a aceptar la petición de dimisión que le planteó el Rey en su reunión del 22 de enero de 1981.
El inicio de la operación estaba previsto para el mes de marzo, pero la dimisión de Adolfo Suárez precipitó los acontecimientos y hubo que dar “el golpe de estado” en la sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, ya que con un nuevo Presidente del Gobierno esta operación carecería de justificación aceptable.
3.- Desenlace
Lo expuesto en los apartados anteriores se ciñe a hechos y actuaciones debidamente probadas y contrastadas por lo que se podrá o no estar de acuerdo con lo relatado pero no discutir su veracidad.
En este apartado voy a dar rienda suelta a la imaginación plasmando mi versión personal de lo acontecido, por lo que entramos en el terreno de las suposiciones y por lo tanto discutible.
Creo que no procede entrar en detalles del asalto al Congreso de los Diputados ni en su final, pues pudimos verlo por televisión y Jesús Palacios lo describe minuciosamente en su libro. Lo que voy a hacer es plasmar mi teoría de lo sucedido en los despachos que nos puede arrojar alguna luz sobre el tema.
Cuando Adolfo Suárez acepta presentar su dimisión al Rey Juan Carlos se da por alcanzado el objetivo fundamental de la “Operación De Gaulle”, por lo que se plantea la posibilidad de cancelar todas las actuaciones previstas, pero, rápidamente, se desestima esta opción por entender que llegado a este punto era necesario aprovechar el minucioso trabajo de varios meses, que podría dar un giro de 180º a la política española de los años venideros.
Por ello, en los días transcurridos entre el 27 de enero y el 23 de febrero, el entorno de la Casa Real con Sabino Fernández Campo como máximo responsable, reflexiona sobre las posibilidades existentes en ese momento para obtener un rendimiento añadido, en beneficio de la institución monárquica, aunque éste no hubiese figurado entre los objetivos planteados en “el golpe de estado”.
Se decide no modificar el ritmo de la operación, si bien se adelanta a la sesión de investidura del nuevo Presidente del Gobierno.
En efecto, en la tarde del 23 de febrero, el teniente coronel Tejero, fiel a su cometido, toma el Congreso y mantiene retenidos a todos los diputados. Por su parte, el teniente general Millans del Bosch cumple igualmente con el papel asignado, declara el estado de excepción y saca los tanques a la calle en la Capitanía General de Valencia. Hasta aquí, todo de acuerdo con el plan trazado. Pero es a partir de este momento cuando se introducen modificaciones en el guión. El general Armada intenta ir al Palacio de la Zarzuela y se le aconseja que no lo haga; es más, el propio Sabino Fernández Campo dice, públicamente y de forma altisonante: “Que no está ni se le espera”. Fue el primer aviso acerca del cambio de planes.
Entre las 18 horas del día 23 en que se produce la toma del Congreso y las 2 horas del día 24, en que el Rey aparece en Televisión, es decir, durante 8 largas horas, la Casa Real tiene que hablar telefónicamente con las distintas Capitanías Generales y con los altos mandos militares para convencerles de la necesidad de los cambios producidos en la “Operación De Gaulle”. Me imagino la tensión de estas conversaciones, sobre todo con el estamento militar acostumbrado a respetar los compromisos adquiridos. Además, este cambio de rumbo suponía sacrificar a los generales Armada y Milans del Bosch que, como fieles defensores de la institución monárquica, se habían prestado al montaje. Baste decir que Armada llevaba mas de 25 años ligado a la Casa Real, primero como preceptor del Príncipe, luego como Secretario General de la misma y, últimamente, como asesor y amigo del Rey con el que venía manteniendo un contacto permanente y fluido.
Al final, los altos mandos militares acataron las órdenes y el teniente coronel Tejero, sin aceptar contrapartida personal alguna, aunque le ofrecieron asilo político en Chile, deja libres a los diputados y se entrega a las fuerzas del orden a sabiendas de lo que le esperaba. Igualmente, el teniente general Milans del Bosch retira los tanques de las calles y así finaliza la representación teatral conocida como: “El Golpe de Estado del 23-F”.
Como resumen de lo expuesto podemos afirmar que el máximo beneficiario de esta tragicomedia fue el Rey Juan Carlos que se presentó ante la opinión pública como el defensor de la democracia y paladín de nuestras libertades. En estos treinta años transcurridos nadie ha puesto en duda su discutible legitimidad; es más, hay muchos ciudadanos que no siendo monárquicos se definen como “juancarlistas”. Igualmente, líderes políticos, como Felipe González o Santiago Carrillo, que se habían prestado a la representación y aceptado los objetivos perseguidos en la misma, salen limpios de la operación y en ningún momento se les vincula con este montaje.
Curiosamente, los generales Armada y Milans del Bosch y el teniente coronel Tejero, defensores de la monarquía y fiel cumplidores de los papeles asignados en la “Operación De Gaulle”, así como otros militares de inferior graduación fueron tildados y juzgados posteriormente como militares golpistas que intentaron dar un golpe de estado para abolir la democracia cayendo sobre ellos duras penas de prisión.
Todos los condenados en el juicio mantuvieron un silencio absoluto sobre la realidad de lo sucedido y será el paso del tiempo el que podrá clarificar la representación y definir el papel asignado a cada actor.
También hay que felicitar a Sabino Fernández Campo que, en el momento preciso, supo dar el cambio oportuno en el guión establecido a fin de obtener el máximo beneficio, tanto para la institución monárquica en una operación diseñada con otros objetivos, como para él personalmente, pues salió reforzado en su cargo, se quitó de encima al general Armada y le concedieron el título nobiliario de Conde de Latores.
Hasta aquí mi versión de los hechos de esta representación teatral que, como he indicado al principio, con el paso del tiempo y el conocimiento de nuevos datos, se va consolidando como una hipótesis factible.
Madrid, 13 de enero de 2011
El Problema Vasco
Autor: Geromín
Al cumplirse cincuenta años de la aparición pública de la banda criminal ETA, me parece oportuno plasmar en el presente escrito unas breves reflexiones sobre las repercusiones que ha tenido este hecho en la sociedad vasca en particular, y sobre la española en general.
Si en la actualidad se realizase una encuesta a nivel nacional, preguntando: ¿Cuál es a su juicio, el principal problema del País Vasco? Estoy convencido de que un porcentaje muy elevado de respuestas, superior probablemente al 80%, coincidirían en que es la banda terrorista ETA.
Como personalmente no estaría de acuerdo con este resultado, en el presente artículo voy a exponer mis argumentos para justificar esta discrepancia.
En mi opinión, la situación actual es el fruto de cincuenta años de engaño a un pueblo, de los cuales, durante treinta, ha estado sometido a una férrea dictadura encubierta. En el proceso de opresión de la sociedad vasca y de su intoxicación, hay tres verdaderos culpables y luego una serie de colaboradores, activos o pasivos, que con su actitud ante el problema han favorecido o consentido esta triste realidad.
A modo de síntesis, el esquema sería el siguiente:
* Máximos responsables y beneficiarios de la situación:
Partido Nacionalista Vasco
Iglesia Católica Vasca
Banda Terrorista
* Colaboradores:
Partido Socialista Obrero Español y Partido Comunista
“Tontos útiles”: periodistas, artistas, etc.
Burguesía vasca
Sociedad vasca
Francia
Vamos a ir analizando el comportamiento de cada uno de los integrantes de esta macabra relación.
1.- El Partido Nacionalista Vasco (PNV)
El PNV creado por Sabino Arana a finales del siglo XIX, sigue al pie de la letra, cuando le interesa, la doctrina de su fundador, una persona resentida por la pérdida de los bienes de su familia como consecuencia de las guerras carlistas, y de ideas reaccionarias y xenófobas. Todos sus escritos destilan odio contra todo aquello que se aparte de sus planteamientos racistas y supongan libertad y properidad.
Tal personaje falseó la historia, se inventó batallas que no existieron y declaró la “guerra santa” al liberalismo, al progreso y por supuesto a España, como estado represor de un pueblo llamado por Dios para salvar a la humanidad del demonio.
Lo que muchos vascos ignoran es que, durante la Guerra Civil, los dirigentes de este partido pactaron con Franco y el célebre “cinturón de hierro” de Bilbao, se disolvió como un azucarillo en un vaso de agua a la llegada de las tropas nacionales y no contentos con este comportamiento, financiaron al bando nacional para salvar sus patrimonios, dejando al pueblo vasco a merced de los avatares de la guerra. Todo ello como prueba de la cobardía que les caracteriza y traicionando a la República que les había otorgado un Estatuto de autonomía.
Posteriormente, iniciaron una serie de contactos con los nazis a través de su lehendakari, José Antonio Aguirre, que se trasladó durante cuatro meses a Berlín para intentar cerrar un acuerdo de colaboración con Hitler, prestándole sus ”gudaris” a condición de que en la nueva Europa fascista, el País Vasco tuviese su propia personalidad. Fracasado en su intento, este demócrata se convirtió en un agente de la CIA, para espiar a los partidos políticos latinoamericanos, según consta en los archivos desclasificados de esta organización.
Existe un documento de la época, muy esclarecedor, elaborado por la dirección del partido, ensalzando la política racista de Hitler y su teoría acerca de la raza aria.
Durante la etapa franquista, colaboraron eficazmente con este régimen e incluso el Ayuntamiento de San Sebastián, por unanimidad, ofreció al Jefe del Estado el Palacio de Ayete para que disfrutase de sus vacaciones estivales, como estuvo haciendo durante treinta y cinco años, con el beneplácito de los nacionalistas.
Próximo el fin del régimen franquista, y conscientes de la debilidad del sistema, empiezan a maniobrar de nuevo dirigidos por Javier Arzallus, otro personaje siniestro, hijo de requeté, ex jesuita, de formación nazi y de ideas reaccionarias. En su delirio xenófobo llegó a afirmar que a los vascos se les puede distinguir, entre otras muchas peculiaridades, por la forma geométrica de su culo.
El PNV diseña, junto con el clero vasco, una estrategia de largo alcance, similar a la que se desarrolló en Alemania contra los judíos, en los años previos a la 2ª Guerra Mundial. Para ello necesitan crear una banda de asesinos, parecida a las juventudes hitlerianas que lleve el terror a las calles y realice el trabajo sucio del proyecto. Es de sobra conocida la frase: “Ellos mueven los árboles y nosotros recogemos las nueces”.
Conseguido el gobierno regional, con la colaboración del partido socialista obrero español, inician un proceso de limpieza étnica y de intoxicación a la población. Manipularon los textos educativos y en las ikastolas se impartía odio hacia todo lo español. Consintieron y fomentaron la barbarie callejera llevando el terror a las calles como medida intimidatoria para todos los ciudadanos que no compartiesen las ideas nacionalistas, dando órdenes muy estrictas para que no actuase la policía vasca, En todo este periodo de tiempo, esta policía no capturó un solo comando terrorista. Con todo ello, consiguieron que más de 300.000 vascos tuvieran que emigrar de su tierra a otras zonas de España para poder vivir tranquilos. Y para mayor escarnio de la democracia designaron a Yosu Ternera, actualmente en “busca y captura” por su participación en diversos asesinatos, para que formara parte de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco.
¡Nunca una cámara de representación popular había caído tan bajo!
En esta línea de despropósitos, mandaron retirar la bandera española de todos los edificios públicos. Tuvieron la vileza de ensalzar a los asesinos haciendo caso omiso de los asesinados. Marginaron a los familiares de las víctimas, despreciando su dolor, …etc, …etc. Podría seguir enumerando una serie de barbaridades y vejaciones que impusieron al pueblo vasco que lamentablemente no tuvo más remedio que adaptarse llegando a considerar como “normal” esta penosa situación.
El “victimismo” y el chantaje han sido sus grandes banderas. Odian a España pero se llevan todo lo que pueden de los Presupuestos Generales del Estado aunque sea a costa de renunciar a sus teóricos principios ideológicos, como hemos comprobado recientemente al votar favorablemente la tramitación de la llamada “ley del aborto”. ¿Qué opinarán sus seguidores que se consideran católicos, apostólicos y romanos?
¿Qué pensaría el ultramontano Sabino Arana de este comportamiento?
Persiguen el castellano, pero se expresan y escriben en este idioma cuando desean transmitir la información que les interesa. Siempre amenazan con su independencia de España, cuando son conscientes de que la oligarquía vasca no lo consentiría jamás pues se terminarían sus negocios y tendrían que cerrar las fábricas.
Esta deleznable labor que han llevado a cabo durante treinta años ha gozado de la permisividad incomprensible del resto de partidos políticos, de los agentes sociales y de algunos medios de comunicación, como ahora veremos.
2.- La Iglesia católica vasca
El comportamiento de esta institución durante los treinta años a que nos referimos ha sido bastante lamentable por no calificarla de repugnante. Por motivos profesionales estuve trabajando en la provincia de Guipúzcoa entre los años 1967 y 1972, y pude ver de primera mano la actitud del clero. Las homilías dominicales que se leían en las iglesias eran auténticas soflamas revolucionarias incitando a la violencia y acusando a los “españoles” de ser los genocidas del pueblo vasco. Inculcaban el odio en los ciudadanos, amparados, por supuesto, por sus obispos entre los que destacaba José Mª Setién, otro tenebroso individuo a tener en cuenta, que no tuvo ningún reparo, como el resto de sus colegas, para acoger en las iglesias, bajo palio, al anterior Jefe del Estado y rendirle cuantas pleitesías fuese necesarias.
También presencié cómo en el Santuario de Nuestra Señora de Aranzazu, se cobijaba a todos los jóvenes que se encontraban implicados en el proceso de creación de la banda terrorista. En este santuario encontraban refugio los que se veían perseguidos por la policía. Allí también se celebraban las reuniones clandestinas.
Cuando moría algún etarra en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad se preparaban fastuosos funerales donde se les daba el tratamiento de héroes nacionales que habían caído en defensa de un pueblo oprimido. Estas ceremonias se negaban a los familiares de los asesinados con el pretexto de no introducir mayor crispación en la sociedad. Curiosa interpretación de la iglesia de lo que debe ser su misión terrenal.
El clero participó activamente en la creación de la banda terrorista, aportando no sólo personas, pues como es sabido, entre sus fundadores había muchos ex seminaristas, sino también infraestructura para el movimiento y cobertura de sus miembros.
Esta actitud unida a la del PNV llevaba a la juventud a tomar la senda de la violencia pues veían como se veneraba a los asesinos. Les anularon como personas para manejarlos de igual modo que a los “kamikaces” japoneses o a los “suicidas” islamistas.
Posteriormente, y ante la brutalidad de los asesinos, la iglesia vasca se vio obligada a “dulcificar” su mensaje, condenando “tibiamente” los asesinatos, pero jamás adoptó una postura clara frente a los mismos. Para el clero vasco no existe el quinto mandamiento de la ley de Dios, pues lo fundamental es la liberación del pueblo oprimido, aunque para ello hubiese que matar a seres inocentes.
La Conferencia Episcopal española se queja de la pasividad de los católicos ante otros problemas de la sociedad y no es consciente de que ella debería haber dado ejemplo tomando postura clara ante lo sucedido en el País Vasco, pero evidentemente no podía hacerlo porque era cómplice directo del problema.
Han consentido y silenciado que el párroco de Maruri haya tenido que abandonar su parroquia después de 34 años por no plegarse a los dictados nacionalistas.
Es muy difícil para los creyentes entender la postura de los obispos españoles y del propio Vaticano ante el vil y taimado comportamiento de los miembros de la iglesia vasca.
3.- La banda terrorista
Como he mencionado anteriormente era necesario crear la tercera pata de ese trípode liberticida que llevara a cabo el trabajo sucio del proyecto elaborado por el PNV y la iglesia vasca. Para ello y bajo la coartada de la lucha por la liberación del pueblo vasco reunieron a un grupo de ex seminaristas y miembros del PNV a los que comenzaron a adoctrinar. Las reuniones se celebraban en los locales de las iglesias para protegerse del acoso de las fuerza de seguridad. Cuando consideraron que disponían de la infraestructura necesaria para sus actividades dieron el salto cualitativo de pasar a los asesinatos. El primer crimen que cometieron fue el del inspector de policía Melitón Manzanas, al que tildaron de torturador del pueblo vasco, para justificar su actuación.
Cuando se aprobó la Constitución y el Estatuto de Guernica por el que se concedía al País Vasco el mayor autogobierno que había tenido en su historia, incluso superior al estatuto de la República, se quedaron sin argumentos para seguir con lo que ellos siguen aún denominando lucha armada. En el seno de la banda se produjeron discusiones ideológicas pero prevaleció la postura de los partidarios del proyecto inicial que incrementaron el número de asesinatos y las dimensiones de los mismos en un intento desesperado de hacer fracasar el proyecto democrático y tener una justificación de su existencia.
Al fracasar en su propósito, la organización criminal se fue convirtiendo en una banda mafiosa que ensanchó su campo de actuación a la extorsión, al cobro del “impuesto revolucionario” a los empresarios y profesionales, al tráfico de armas, de drogas, etc.
Durante estos cuarenta años han asesinado a cerca de mil seres humanos, en algunos casos con verdadero sadismo, ante la complacencia y regocijo silencioso de sus compañeros de viaje.
En la actualidad, carentes de referencia ideológica, son una banda mafiosa del estilo de ”La Camorra” o de “Cosa Nostra”, que por medio del terror y la extorsión impone su criterio en una sociedad que lentamente va saliendo de su letargo.
El retrato robot del etarra de nueva generación es el de un individuo muy joven, fanático, educado en el odio y la violencia, de bajísimo nivel cultural e intelecto no demasiado vigoroso. Curiosamente, su edad coincide con el número de años que el PNV ha gobernado en el País Vasco. Por el contrario, los veteranos de la banda son auténticos resentidos, frustrados porque se dan cuenta de que han dilapidado su vida y no han conseguido nada de lo que les ofrecieron cuando se embarcaron en esta trágica aventura. El rictus de amargura puede verse en sus caras; son individuos sin retorno y sin ideales.
4.- Colaboradores
Dentro de este apartado incluyo en primer lugar, y con un papel muy destacado al partido socialista, en especial a los Sres. Benegas y Jáuregui, que con una permisividad absoluta toleraron las mencionadas actuaciones del PNV, incluso formando parte de los distintos gobiernos nacionalistas. En las primeras elecciones autonómicas y a pesar de haberlas ganado, cedieron, incomprensiblemente, la Presidencia del Gobierno y la Consejería de Educación a los nacionalistas que era lo que iban buscando. Ahora intentan borrar estos comportamientos y se retiran a sus cuarteles de invierno, pero sin su apoyo hubiese sido mucho más difícil llevar a cabo las barbaridades relatadas. En mi opinión, son responsables directos de la tragedia, a pesar de haber sufrido en sus propias filas los asesinatos de la banda criminal. Cuando “Mr. Bean” llega al gobierno y guiado por ese ramalazo visionario. huero e irresponsable que le caracteriza, inició un proceso negociador con los asesinos que, como era de esperar, terminó en fracaso pero les permitió estar presentes en las entidades locales vascas, carcajeándose de la debilidad del gobierno mientras ellos siguen a lo suyo que es matar, atemorizar y extorsionar. El célebre “Caso Faisán” que pasados los años sigue durmiendo el sueño de los justos en el juzgado del presunto prevaricador Baltasar Garzón, es un ejemplo más de la “alegría” con la que actuaba “Mr. Bean”.
En segundo lugar y por méritos propios, figura el “patético” partido comunista, en el que el Sr. Madrazo, con unas ansias inmensas de notoriedad y de poder, formó parte del gobierno nacionalista, de tintes marcadamente fascistas.
Siguiendo con el repaso de los colaboradores, es necesario hacer mención de los que denomino “tontos útiles”, con especial dedicación al “artisteo” tan proclive a manifestarse en contra de cualquier opresión o injusticia en el mundo, excepto en Cuba, por supuesto. Estos “pacifistas” no han movido un solo dedo para demostrar su apoyo a las víctimas o para denunciar el proceso de limpieza étnica que está teniendo lugar en el País Vasco. Todos ellos han mirado para otro lado, probablemente por cobardía. Estoy esperando alguna manifestación pública por parte de los Bardem, Almodóvar, Bosé, etc. Me gustaría que alguno de ellos me explicara la diferencia entre esta situación y la de la Alemania nazi.
En este grupo también incluyo a muchos periodistas y medios de comunicación que han tratado el asunto con absoluta frivolidad, cuando no con desprecio a las víctimas. Han hecho llegar a la opinión pública la idea de que el PNV es un partido democrático y nada más lejos de la realidad, pues como se ha visto es un partido de tintes fascistas. Han ocultado la información que denunciaba una y otra vez esta triste y cruda realidad. Ha sido penoso comprobar cómo la película “El Infierno Vasco” de Iñaki Arteta ha pasado con más pena que gloria por las pantallas cinematográficas porque ningún distribuidor se atrevió a dotarla de la publicidad necesaria. En ella se denuncia, con hechos reales, la dureza de la vida en esa región para todos los ciudadanos que no comparten las ideas nacionalistas. ¡Que hipocresía!
También es colaboradora la burguesía vasca que, salvo honrosas excepciones, se limita a pagar el denominado “impuesto revolucionario” sin poner nada de su parte para terminar con esta situación y ayudar, cooperando con las fuerzas de seguridad, a desmontar la trama de extorsión. Para ellos, es mejor pagar y estar bien visto por ese mundo tenebroso, de tal forma que puedan vivir tranquilamente. Corta visión del problema porque si llegasen a imponerse las tesis de los criminales acabarían siendo sus víctimas. Asimismo la propia sociedad vasca se ha visto sometida a este proceso de degradación moral, llegando a considerar los asesinatos y agresiones como algo normal. Se ha sumido en un silencio temeroso, en especial en el mundo rural, del cual va a ser difícil que salga.
Finalmente, durante muchos años, los distintos gobiernos franceses hacían oídos sordos a las peticiones de España. Por fortuna este comportamiento cambió y en la actualidad se les persigue como a cualquier otro terrorista, con lo que se ha terminado la libertad de movimientos que tenían.
Como resumen de todo lo expuesto, considero que la única posibilidad de resolver este grave problema es una mezcla de medidas políticas, policiales y judiciales eficaces que devuelvan el orden y la normalidad a un pueblo atemorizado que hasta el presente no ha disfrutado de la libertad. Para ello sería necesario que el gobierno español mostrase una actitud firme frente al problema.
Probablemente el nuevo gobierno vasco a pesar de las enormes dificultades con las que se va a encontrar para desmontar el entramado nacionalista podría reconducir esta situación devolviendo la soberanía al pueblo, siempre y cuando “Mr. Bean” no interfiera en este delicado proceso.
Madrid, 8 de diciembre de 2009
Las Medidas Económicas de un Gobierno “Progresista”
Autor: Geromín
Este artículo va dedicado a las centrales sindicales “defensoras a ultranza” de los derechos de los trabajadores y “volcadas” en conseguir su bienestar y progreso y también a los “intelectualoides” pertenecientes al “Sindicato de la Ceja” que, como siempre que el presidente del gobierno necesita de la respiración asistida, salen al escenario para apoyarle “desinteresadamente”, so pretexto de solicitar ayudas para los más débiles y desamparados.
Me gustaría que la lectura de estas líneas sirviera: por un lado, para desenmascarar a estos colectivos que se caracterizan por su desmesurada ambición de dinero y por mantenerse pasivos ante los graves problemas que aquejan a la clase trabajadora; y por otro, para constatar la realidad de un gobierno que se proclama “progresista” pero que sus decisiones favorecen, especialmente, a la clase adinerada.
Mi pretensión, es pasar una breve revista a la serie de medidas de carácter económico que ha puesto en marcha el gobierno para sacarnos de la crisis y, en teoría, para proteger a los más necesitados. Curiosamente, estas medidas van en dirección contraria a las que se están adoptando en países como Francia y Alemania, en los que gobiernos de derechas están aplicando medidas progresistas, mientras que en España, un gobierno de izquierdas pone en práctica medidas populistas, caracterizadas por la subida de impuestos indirectos que afectan por igual a los ricos y a los pobres.
La primera actitud que tomó el gobierno, por motivos electoralistas fue negar la existencia de la crisis. Es aleccionador visionar los mítines de “Mr. Bean” en la campaña electoral, en los que prometía un crecimiento anual del PIB del 3%, la creación de 2 millones de puestos de trabajo en la próxima legislatura y todo ello además mejorando las coberturas sociales. Los últimos datos del INE ponen de manifiesto que en ese periodo de tiempo se han destruido 1,6 millones de puestos de trabajo y que el deflactor implícito del PIB sigue cayendo por tercer trimestre consecutivo, lo que nos sumerge en la temida deflación. Como siempre “el visionario” acertó de pleno.
Los miembros del ejecutivo, sin excepción, eliminaron este término de su vocabulario y recurrieron a los eufemismos más variopintos para referirse a la situación económica. De acuerdo con esta postura, se aprobaron unos Presupuestos Generales del Estado para el año 2009 totalmente irreales. Con el paso del tiempo hemos podido comprobar que no se han cumplido ninguna de las previsiones macroeconómicas del gobierno. Esta circunstancia retrasará nuestra posible salida de la crisis, si es que ésta se produce.
La segunda medida, anunciada a bombo y platillo, fue la subvención de 400 euros a todos los ciudadanos. Dejando a un lado la barbaridad que, desde el punto de vista económico, supone esta decisión, y centrándonos en el aspecto social vemos que, por su forma de aplicación, hubo más de seis millones de españoles que no se beneficiaron de ella, fundamentalmente los más desfavorecidos, entre los que se encuentran: los parados, los que tienen contratos basura, los trabajadores temporales, los pensionistas con pensiones mínimas y todos aquellos cuyos ingresos no superaban los 8.000 euros anuales.
La tercera medida económica digna de resaltar, fue la aprobación de un real decreto mediante el cual, las plusvalías que obtenían los altos ejecutivos de las grandes empresas, que hasta ese momento cotizaban al tipo medio en el impuesto sobre la renta que, en su caso, era del 43%, pasaron a ser tratadas como las del resto de los ciudadanos, es decir, al 18%. De un plumazo y sin apenas publicidad, los más ricos tuvieron una rebaja fiscal de 25 puntos, sin que ningún “progresista” lo denunciase o criticase.
La cuarta actuación de carácter económico fue la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio que gravaba los bienes de los ciudadanos. Existía un mínimo exento a partir del que, con carácter progresivo, se iban estableciendo unos porcentajes de cotización. Evidentemente, la clase trabajadora no pagaba este impuesto, pues se encontraba dentro de ese mínimo, y por eso se eliminó, pues sin duda les aliviaba, en parte, en el pago de sus impuestos.
La quinta medida fue la aprobación de una disposición oficial permitiendo que todo el dinero procedente de los paraísos fiscales que se invirtiera en Deuda Pública española, gozase de opacidad fiscal; es decir, no existía obligación de identificar al inversor a la hora de adquirir estos títulos. Por tanto, no pagarían los impuestos como el resto de los ciudadanos. Eso sí, el gobierno repetía hasta la saciedad, su lucha para eliminar estos paraísos que tanto daño estaban causando a la economía mundial.
La sexta medida adoptada fue la de aprobar desgravaciones para las empresas que contrataran a trabajadores que estuviesen cobrando el subsidio de desempleo. Quiere ello decir que todos los apuntados al paro en el INEM quedaban al margen de estas subvenciones y por tanto no saldrían fácilmente de esta situación.
La séptima decisión fue la de inyectar, con el aval del Estado, cantidades ingentes de dinero a las entidades financieras para que éstas pudiesen seguir llevando a cabo sus actuaciones habituales, entre las que figuran la concesión de créditos a los pequeños empresarios, autónomos y familias. Esta medida que parecía lógica y estaba en línea con la que habían adoptado otros estados, no surtió el efecto deseado ya que al no poner condiciones a estas ayudas, su destino fue otro bien distinto; se dedicaron a pedir dinero al Banco Central Europeo que se lo facilita al 1% y, posteriormente, a adquirir Deuda Pública española al 4%, obteniendo así una ganancia del 3% sin riesgo alguno y con dinero prestado. ¡Especulación pura y dura!
Siguiendo en el sector bancario también conviene resaltar que los 500.000 inmuebles que se calcula que tienen en su poder, como resultado de los embargos a propietarios y promotores, siguen figurando en sus balances con la valoración inicial, lo que supone un fraude para el mercado, ya que: por un lado, impiden el ajuste real de precios que debe producirse en el sector para reactivar la demanda; y por otro, son un falseamiento de los beneficios declarados. Todo ello, evidentemente, con el beneplácito del gobierno y el silencio de los medios de comunicación.
A este escándalo puede añadirse el de las “sabrosas” e inmorales indemnizaciones que reciben los altos ejecutivos de la banca cuando cesan en su actividad. El último caso sonado ha sido el del Sr. Goirigolzarri, consejero delegado del BBVA, de 55 años de edad, que habiendo cesado en su cargo recibirá 60 millones de euros, a cobrar como pensión vitalicia de 3 millones de euros/año.
La octava medida del gobierno, no concretada en una disposición legal pero sí de aplicación permanente, es su permisividad ante las prejubilaciones y los expedientes de regulación de empleo (ERES) que permanentemente se producen en nuestro país. No es comprensible que mientras la Comisión Europea y las organizaciones internacionales estén aconsejando la prolongación de la vida laboral, como medida indispensable para salvaguardar el sistema público de pensiones, nuestro gobierno permita comportamientos contrarios. Es difícil explicar a los ciudadanos, casos como el del Banco Santander, que declara cuantiosos beneficios anuales, y en su sede central de Boadilla del Monte se le permita llevar a cabo un programa de prejubilaciones en el que los 5.500 trabajadores que había inicialmente quedarán reducidos a 2.800.
La novena medida económica interesante es el tratamiento que el gobierno “progresista” va a seguir aplicando a las SICAV. Estas sociedades de inversión son las encargadas de gestionar las grandes fortunas españolas y las ganancias que obtienen en sus operaciones financieras cotizan al 1% en concepto de Impuesto de Sociedades. No es un error tipográfico, es la realidad. Para hacernos una composición de lugar, cabe decir que, en España, la tributación familiar media es del 17,98% y en el caso de las empresas es del 15,76%, teniendo en cuenta todas las desgravaciones fiscales. Pues bien, los adinerados tributan sólo al 1%. Ahora estamos viendo que incluso no pagan este 1%, ya que los inversores reciben los beneficios en forma de reducción de capital.
Se calcula que 440.000 españoles mueven sus patrimonios a través de estas sociedades que han proliferado como hongos. En la actualidad hay 3.400 inscritas, que manejan un patrimonio de 25.000 millones de euros, prácticamente exentos de impuestos.
Ahora se entenderá lo que mencionaba al comienzo de este artículo sobre el “Sindicato de la Ceja”. Las cabezas visibles del “sindicato”, como son: los Almodóvar, Bardem, Víctor Manuel, Ana Belén, Bosé, …. etc. tienen sus patrimonios gestionados por estas sociedades y así están tan contentos con el actual gobierno. Lo curioso del caso es que se autodefinen como fervientes comunistas. No comprendo porqué no se van a disfrutar las bondades de este sistema a Cuba o a China, por ejemplo.
Finalmente, en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2010, no se observa una austeridad en el gasto, más bien todo lo contrario. El número de “enchufados”, ahora denominados asesores, sigue incrementándose de forma alarmante. Por ejemplo, los del presidente del gobierno son ya 664, cuyos gastos aumentan para el próximo año en 30 millones de euros. Los gastos corrientes no disminuyen, lo que permitirá seguir remodelando despachos y adquiriendo coches de lujo para cualquier cargo público. Por el contrario, los gastos en investigación se reducen notablemente. Por ejemplo, los de innovación tecnológica experimentan un recorte del 7,8%. A esta situación, podemos añadir, la ligereza de nuestros gobernantes para conceder subvenciones a las organizaciones más extrañas. Recientemente, se ha vuelto a condonar, por segunda vez, la deuda a Bolivia para favorecer a una empresa privada como es Repsol. El régimen “democrático” de Cuba se ha llevado en el presente ejercicio la cantidad de 292 millones de euros. Cuando la Sra. Fernández de la Vega sale de viaje es para echarse a temblar por la ligereza en conceder subvenciones. Sirva como ejemplo, los 23 millones de euros al Estado de Guerrero, destinados a la mejora de las playas de Acapulco, lo que sin duda redundará en la erradicación del hambre de esa zona.
Lo que sí que queda claro, es que la crisis económica no afecta a la clase política que sigue actuando con la misma e incluso más alegría e irresponsabilidad que antes. La siguiente anécdota es bastante explicativa. Para dar apariencia de preocupación, “Mr. Bean” citó, recientemente, en el Palacio de la Moncloa a tres prestigiosos economistas españoles para tratar de la crisis. Ellos prepararon un dossier con diversas propuestas de medidas a tomar. Al término de la entrevista salieron alucinados, pues de los 60 minutos acordados, el presidente habló durante 55 minutos de su visión personal del problema y el resto del tiempo fue dedicado a temas intrascendentes.
Los gastos de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos están totalmente fuera de control, constituyen un pozo sin fondo y sirven para financiar a los partidos políticos y para colocar a toda su clientela
Los últimos informes de entidades solventes vaticinan que el déficit público no bajará del 10% en los dos próximos años, mientras que el gobierno asegura que en el año 2012 el déficit será del 3%, pues si admitiera lo contrario, sería aceptar que seremos expulsados de la zona euro. Esta afirmación, una mentira más, no se la cree ni el propio “Mr. Bean”.
Parafraseando a Suárez, afirmo que: puedo prometer y prometo que todo lo expuesto en el presente artículo, aunque parezca inverosímil es cierto, y pone de manifiesto una vez más, la demagogia gobernante, pues los hechos demuestran de forma contundente, que con sus medidas de carácter económico está favoreciendo fundamentalmente a la clase adinerada, ante la pasividad de los políticos que se definen y vanaglorian de ser de izquierdas.
Punto y aparte merecen las centrales sindicales, cuyo único objetivo es lograr un incremento de las subvenciones públicas que reciben, hecho que se viene sucediendo desde el año 2006, con un aumento anual del orden del 11%. En el año 2009, las subvenciones públicas directas, de los Presupuestos Generales del Estado, a UGT y CCOO ascendieron a 163 millones de euros, a lo que hay que agregar las que obtienen por otras vías. Por ejemplo, la Junta de Andalucía, en el periodo 2004-2008, subvencionó a estas dos centrales con 265 millones de euros. Lo que explica que a pesar de ser la Comunidad Autónoma con más índice de paro y peor calidad en el empleo, no se produzca protesta alguna, mientras que en la Comunidad de Madrid, salen a la calle por cualquier motivo. Todo ello además, sin considerar los importantes bocados dinerarios que se llevan en la negociación empresarial de los ERES. De ahí su pasividad ante el incremento de los mismos. Eso si, sin intencionalidad política, sólo para defender a los trabajadores.
Lo triste es que hay ciudadanos que siguen creyendo en este montaje y se dejan engañar con las proclamas populistas. Yo, a estas personas, les preguntaría: ¿Cuántos liberados o enlaces sindicales se ven afectados por un ERE?
Ante esta lamentable y penosa situación no cabe más que esperar un milagro de la Virgen de Lourdes y como dicen los castizos: “Que Dios nos coja confesaos”.
Madrid, 20 de noviembre de 2009
Váyase Sr. Rajoy, Váyase
Autor: Geromín
En la década de los años noventa y durante la última legislatura del gobierno socialista, el Sr. Aznar, como líder de la oposición, acuñó y repitió hasta la saciedad, la celebre frase: “Váyase Sr. González, váyase”, en clara alusión al Presidente del Gobierno y a la necesidad de que abandonase la presidencia por la corrupción generalizada que había en el país.
Han pasado varios años, pero considero que esta frase ha cobrado actualidad y es de aplicación directa a Ud. en virtud de los argumentos que expongo a continuación.
Hace aproximadamente un año escribí un artículo titulado “El paradigma de las incongruencias”, en el que exponía unos razonamientos, basados en hechos ocurridos, que, en mi opinión, ponían de manifiesto su incapacidad para liderar un partido que puede y debe ser una alternativa real al gobierno socialista. Pues bien, en este periodo de tiempo transcurrido, los acontecimientos vividos reafirman mi postura.
Cuando en febrero del presente año se destapa la trama de corrupción, conocida como el “caso Gürtel”, y dejando a un lado la utilización mediática y política del asunto que, como siempre, ha hecho el Sr. Garzón, todos comprendimos que dicha trama afectaba al partido popular y, en particular, a varios de sus dirigentes. Pues bien, en vez de actuar con rapidez y energía para aislar a los posibles corruptos y depurar responsabilidades políticas, se dedicó a negar la evidencia, a apoyar a los implicados aduciendo la presunción de inocencia y a quejarse de la manipulación que el partido socialista estaba haciendo del caso. El paso de los meses y las informaciones que El País iba filtrando sobre el tema, le han obligado a reaccionar, tarde y mal, pues ya la imagen del partido se había deteriorado.
Por ejemplo, es difícil explicar a sus militantes que el Sr. Bárcenas, tesorero del partido, se presente en una entidad bancaria, retire 350.000 euros en billetes de 500, los guarde en un maletín y salga andando como si tal cosa. ¿Es el procedimiento normal para atender las obligaciones del partido?; más bien pienso lo contrario.
Ahora, parece ser que dicha trama pudo haber pagado las vacaciones en Canarias que se tomó Ud. y su familia, para “llorar” la “victoria” electoral en las elecciones generales del año 2008. Sería bastante aleccionador conocer la verdad de ello.
Relacionado con este tema, y de repente, decidió que Ricardo Costa, secretario general de los populares valencianos, tenía que cesar y así se lo impuso al presidente regional que dicho sea de paso, le hizo poco caso. Como el Sr. Costa, seguía presentándose ante los medios de comunicación como secretario general, ya que no existía documento escrito alguno que afirmase lo contrario, Ud. decidió, vulnerando el reglamente interno del partido, cesarle, desde Madrid, sin darle la oportunidad de defenderse de sus manifestaciones.
Entretanto, y aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza, el Sr. Gallardón lanza a su acólito, el Sr. Cobo, para que en un medio afín, léase “El País”, vierta unas declaraciones injuriosas contra Esperanza Aguirre, incurriendo en una falta muy grave según el citado reglamento. Al autor de este desaguisado, se le conceden todos los beneficios que no tuvo el Sr. Costa permitiéndole disculparse en el Comité Nacional, rectificación que no lleva a cabo y, posteriormente, se le cita a declarar ante el Comité de Disciplina, que decide suspenderle cautelarme de militancia, permitiendo su permanencia en el cargo, situación que nadie comprende, ya que al ir en listas cerradas, los cargos son del partido, por tanto, el ser suspendido de militancia lleva implícito dejar el cargo que ostenta.
¿Dónde está la equidad en el trato a dos militantes que han cometido la misma falta, si bien la del Sr. Cobo es mucho más grave?
Para mayor escarnio, y como imagen de “autoridad”, amenaza a los díscolos, afirmando que Ud. en persona va a revisar y modificar, si procede, las candidaturas para las próximas elecciones. Todo un ejemplo de democracia interna.
¿Hasta dónde pretende llegar en este ejercicio de “libertad” dentro del partido?
¿Qué margen de maniobra deja a las organizaciones territoriales?
Sr. Rajoy; Ud. está siguiendo los mismos pasos que “Mr. Bean” en el partido socialista, es decir, eliminar a todos los que tienen criterio y no son “felpudos” que le sirvan para limpiarse los zapatos.
Su comportamiento puede compararse con el de un mono al que se le da una pistola y el simio empieza a disparar alocadamente. Todo el mundo tiene que protegerse pues, en caso contrario, una bala perdida te puede fulminar políticamente.
Ud. confunde la autoridad, que es necesaria para dirigir un partido y que debe de ejercerse mediante el dialogo, la flexibilidad y la fuerza de los razonamientos, con el autoritarismo que se ejerce con el palo, que es la actitud que suelen adoptar los incompetentes cuando carecen de autoridad.
En mi opinión, un partido de derechas o de centro-derecha, como prefiera denominarle, pues parece sentir vergüenza de considerarse de derechas, debe caracterizarse por el orden, la coherencia en sus planteamientos y la honestidad de sus cargos, ya que sus votantes son personas que valoran estos principios. Pues bien, en estos momentos, el partido parece una jaula de grillos, donde se actúa de forma arbitraria y con una indecisión permanente ante los distintos problemas que se plantean en el devenir de la actividad política. El propio José María Aznar le ha recordado recientemente, que una formación política debe tener un líder, un partido y un proyecto; características que, en la actualidad, no tiene el partido popular.
En otro orden de cosas, y desde que llegó a la presidencia del partido, se ha dedicado, de forma sistemática y obsesiva, a la eliminación de las personas que podrían suponer un peligro para su puesto. Lo primero que hizo fue apartar al Sr. Pizarro a puestos de segundo nivel, dejándole al margen de la lucha diaria. Continuó por Cataluña, donde el Sr. Piqué se fue aburrido dejando al partido en una situación preocupante, que se ha agravado con la marcha de Monserrat Nebreda, diputada autonómica, que le ha acusado a Ud. directamente de ignorarla en sus peticiones e incluso de negarse a recibirla.
Siguió por el País Vasco, con María San Gil, líder indiscutible que se había jugado la vida en defensa de sus ideales, que también tuvo que irse porque desconfiaba de Ud. con razón, al no apreciar una línea clara de actuación frente a los nacionalistas.
El paso siguiente fue Navarra: su enfrentamiento personal con Miguel Sanz dio al traste con una coalición que había venido gobernando esta comunidad los últimos años manteniéndola al margen de las ambiciones nacionalistas. Veremos qué sucede en las próximas elecciones autonómicas, en las que podrá recoger los frutos de su actitud “dialogante” y “conciliadora”.
En el momento presente, está centrado en defenestrar a los líderes de Madrid y Valencia, comunidades en las que el partido popular, gracias al carisma de esas personas y al trabajo realizado, viene gobernando con el respaldo de los ciudadanos. El único pecado cometido por Esperanza Aguirre y Francisco Camps es el de no limpiar los zapatos del Sr. Rajoy, falta que los estatutos del partido deberían tipificar como de grave.
A este triste panorama, se puede añadir su desafortunada intervención en la lucha que mantienen Esperanza Aguirre y el Sr. Gallardón por el control de Caja Madrid. Debería saber que según la legislación actualmente vigente es la Comunidad de Madrid la que tiene la potestad de proponer al futuro presidente de la entidad. También debería conocer que las reticencias de Esperanza Aguirre al nombramiento del Sr. Rato, al que considera un excelente profesional, se deben, única y exclusivamente, al comportamiento que este señor tuvo en el Fondo Monetario Internacional, cuya Dirección General abandonó alegando motivos personales, echando por tierra las múltiples gestiones realizadas por el gobierno español para lograr su nombramiento.
Me gustaría preguntarle si su repentina apuesta por el Sr. Rato, es debida a las promesas que el grupo Prisa pueda haberle hecho para ayudarle a desplazar a Esperanza Aguirre.
Siguiendo con el análisis de su liderazgo, podemos valorar la triste labor de oposición que está llevando a cabo, centrándose en asuntos que no interesan a los ciudadanos y que afectan únicamente a su partido. Por ejemplo, no entiendo su postura en el debate de los Presupuestos Generales del Estado para 2010. Todos sabemos que son irreales y que nos impedirán o retrasarán nuestra salida de la crisis económica. Pues bien, una vez expuesta su postura y oposición a los mismos, ¿porqué no se abstiene en la votación final e impide que los nacionalistas vascos vuelvan a sacar “tajada” a costa del resto de los españoles?
Al final, los Presupuestos se aprobarán, su postura habrá sido muy digna, pero los españoles habremos pagado un innecesario peaje a unos nacionalistas reaccionarios. Estoy convencido de que Ud. no entiende este planteamiento, porque prima su imagen y dignidad, frente a los intereses de los españoles.
Con la situación económica que estamos viviendo, cualquier otro líder de la oposición hubiese vapuleado al gobierno y le tendría contra las cuerdas. En nuestro caso, permítame que le diga, el gobierno le está tomando a Ud. el pelo y le maneja como una marioneta aprovechándose de su carácter timorato e indeciso.
Por mucho que se empeñe, busque justificaciones y sus aduladores le repitan, hasta la saciedad, que están a su lado y que su labor es excepcional, Ud. es un cadáver político con tres años de vida como máximo, sostenido por el partido socialista, como garantía para ellos de ganar las próximas elecciones generales.
Se justifica afirmando que han ganado las elecciones gallegas y las europeas, y yo le digo, que en ambas Ud. no era el candidato y que si las han ganado es porque los Sres. Núñez Feijóo y Mayor Oreja son dos políticos con carisma, que se encontraron con una situación favorable que supieron aprovechar. Además, son elecciones de segundo nivel que interesan menos a los ciudadanos tal y como lo demuestran los índices de participación.
También nos vende que en las encuestas del CIS, el partido popular aventaja en tres puntos al partido socialista, pero lo que se calla es que Ud. no llega al aprobado y que esa diferencia de puntos es insignificante, que puede darse la vuelta en cuanto la situación económica mejore o salgan los populistas a la palestra.
Lo más lamentable de esta situación es que en el año 2012, volverá a perder las elecciones generales y dejará a España en manos de unos incompetentes populistas que la pueden conducir, como ya está pasando en al actualidad, a una situación de subdesarrollo y pobreza, similar a lo que ocurrió en Argentina, donde el hambre y la miseria están al cabo de la calle.
Váyase, Sr. Rajoy, váyase.
Madrid, 10 de noviembre de 2009
Baltasar Garzón. La Justicia a su Servicio
Autor: Geromín
Mi pretensión al redactar estas líneas no es plasmar una biografía de este funcionario público, sino mas bien poner de manifiesto una serie de irregularidades, por no decir delitos, que este individuo viene cometiendo a lo largo de su trayectoria profesional, ante la pasividad escandalosa del Consejo General del Poder Judicial.
Siempre he creído que los funcionarios públicos estaban sometidos a un régimen disciplinario que regula y castiga las faltas que puedan cometer en el ejercicio de su profesión, al margen de los posibles delitos, tipificados en el Código Penal.
Pues bien, al día de hoy, dudo de esas creencias y afirmo que este sistema no ha sido de aplicación a D. Baltasar Garzón, que de forma reiterada ha venido vulnerando las disposiciones establecidas al efecto, sin que se le haya aplicado el mencionado régimen disciplinario.
Cuando en el año 1988 llegó a la Audiencia Nacional, puso inmediatamente en marcha un nuevo modelo de ejercicio de la judicatura, el de la escenificación en plaza pública de la persecución del delito, sobre todo de aquellos que le pudieran suponer una rentabilidad “mediática” y económica.
Su desmesurada ambición e ideología política, se puso de manifiesto cuando en las elecciones generales del año 1993, fue nº 2 en la lista por Madrid, del partido socialista, detrás de Felipe González. Participó activamente en los mítines electorales y ya se veía desempeñando un importante papel en la política española. Su primera gran decepción fue no verse incluido en el nuevo gobierno socialista, como Ministro de Justicia o de Interior, que eran sus pretensiones. Se tuvo que conformar con un cargo de segundo nivel y sin repercusión política, como fue el de Delegado del Plan Nacional sobre Drogas. Esta afrenta a su valía personal, yo diría soberbia, no pudo soportarla mucho tiempo y antes de haber transcurrido un año, presentó su dimisión y renunció al acta de diputado. Personajes como él, solo pueden estar en la cumbre y en boca de todos, pero nunca trabajando en el anonimato, como el resto de los mortales.
Se incorporó, rápidamente, a su puesto de trabajo, en el Juzgado de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, desde donde, en base a las informaciones que había obtenido durante su paso por el gobierno, reabrió el “Caso Gal”, que él mismo había paralizado al no encontrar responsabilidades gubernamentales, e inició una lucha feroz contra Felipe González, con la pretensión de sentarle en el banquillo, en venganza por no haber satisfecho debidamente sus deseos de notoriedad. Puso patas arriba la estructura de la lucha antiterrorista del Estado, que como en el resto de los países occidentales tenía sus facetas criticables e incluso ilegales, dando aire a ETA que en esos momentos estaba contra las cuerdas. Eso le importaba poco, lo que intentaba por todos los medios era implicar a Felipe González en las actuaciones irregulares que, en este terreno, había llevado a cabo el gobierno socialista, del cual él mismo había formado parte.
Toda esta maniobra contó con la “bendición” irresponsable de los dirigentes del partido popular, que veían cómo desgastaba a su adversario político. Corta visión de estas personas que ahora están sufriendo, merecidamente, en sus propias carnes, las veleidades de este individuo. También otros periodistas, que ahora le critican, entonces ensalzaban su actuación “purificadora”.
Aunque no consiguió completamente su objetivo, si descubrió el “ruido” mediático que había tenido su comportamiento y que siguiendo por esa vía podía adquirir la notoriedad que buscaba desesperadamente para obtener como resultado de ello, unos sustanciosos ingresos económicos, según hemos comprobado posteriormente.
A partir de ese momento se erigió, por su cuenta y riesgo, en guardián universal de los derechos humanos e inició procesos “esperpénticos” contra las dictaduras chilena y argentina, pidiendo la extradición y el encarcelamiento de Pinochet y de Videla, que, por cierto, nunca consiguió. También arremetió contra Silvio Berlusconi, primer ministro italiano, por su gestión al frente de Telecinco, cometiendo numerosas irregularidades en la fase de instrucción, que fueron puestas de manifiesto por el catedrático Santiago Muñoz Manchado. Dio orden de busca y captura contra Osama bin Ladem y, recientemente, quería investigar la cárcel de Guantánamo, procesando a George Bush, poniendo en apuros a la administración americana.
Evidentemente y dado su talante sectario, no ha movido un papel contra Fidel Castro, Robert Mugabe u otros dictadores comunistas que circulan por el mundo cometiendo verdaderas atrocidades, como los genocidios en África o en Camboya.
Todos estos espectáculos, al margen de los conflictos diplomáticos que acarrean a nuestro país, suponen un gasto de dinero público, que redunda única y exclusivamente en el “caché” de este funcionario público, cuando inicia sus habituales giras de conferencias, descuidando y abandonando su trabajo oficial.
Ante semejante comportamiento, el Congreso de los Diputados ha aprobado, recientemente, una proposición no de ley para limitar la jurisdicción de la Audiencia Nacional y evitar tan lamentables montajes.
Para llevar a cabo toda esta campaña mediática, montó su propio órgano de comunicación que no fue otro que el periódico “El País”, al que se filtran, por parte de alguien de ese juzgado, todas las informaciones de los sumarios que instruye, estén o no bajo secreto, vulnerando los derechos constitucionales de los posibles implicados, ante la pasividad incomprensible del Consejo General del Poder Judicial, cuya imagen pública está irreversiblemente dañada.
Mientras tanto, los asuntos de su juzgado, por cuya resolución percibe su salario de los Presupuestos Generales del Estado que pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos, sufren retrasos injustificados, su juez titular lleva a cabo pésimas instrucciones sumariales o esperan órdenes gubernamentales.
Como pruebas irrefutables de esta afirmación, me voy a permitir describir, sucintamente, algunos asuntos tramitados por este funcionario público.
Buque Privilege. En el año 2000, montó un espectáculo, con helicópteros, lanchas, Geos, etc. para abordar este buque que, según él, venía cargado con cinco toneladas de cocaína. La realidad es que eran cinco toneladas de asfalto.
Operación Nova. En el año 2004, este personaje, inició un sumario contra el terrorismo islamista y después de un despliegue televisivo impresionante, mandó detener a 43 presuntos miembros de una red, acusándoles de planear una serie de atentados contra edificios emblemáticos de Madrid. Celebrado el juicio en la Audiencia Nacional y resueltos los recursos presentados, el Tribunal Supremo ha dejado en libertad sin cargos a 38 acusados y solamente 5 han sido condenados a penas mínimas, por una deficiente instrucción sumarial.
BBVA. Dentro de la campaña que inició el gobierno socialista, recién llegado al poder, para desplazar de su puesto a Francisco González, abrió un sumario, también en connivencia con el gobierno, acusándole de blanqueo de dinero. Después de la correspondiente campaña de prensa de El País contra el Presidente del BBVA y ante la falta de pruebas, tuvo que desistir de la investigación, pero ya había conseguido poner en duda la honorabilidad de esta persona, que era uno de los objetivos del gobierno.
Monser Al Kassar. Encarceló y mantuvo en prisión preventiva durante 14 meses a este traficante de armas, sin pruebas concluyentes, lo que unido a las irregularidades del sumario motivó su absolución, cuando se celebró el correspondiente juicio.
Caso Faisán. En el año 2006, Joseba Elosua, propietario del bar Faisán, en Irún y recaudador de la banda terrorista ETA, fue avisado por un alto cargo de la policía, de que si se trasladaba a Francia para retirar las recaudaciones del impuesto revolucionario, sería detenido por la policía que le estaba esperando. Este hecho fue ratificado al existir una llamada grabada al propio Joseba en la que éste afirmaba que la llamada del Ministerio del Interior, se había hecho para no entorpecer el proceso de negociación entre el gobierno y la banda terrorista. Al día de hoy, tres años más tarde, el sumario sigue en la mesa del “inefable” Garzón a la espera de que el magistrado encuentre “tiempo libre” para su investigación, o mejor dicho, que el gobierno le dé “luz verde” para proseguir, circunstancia que nunca se producirá.
Herrikotabernas. Al infatigable juez, se le “olvidó” renovar las órdenes de embargo de estos establecimientos que sirven para recaudar fondos con destino a la banda terrorista y por tanto se mantienen en plena actividad.
Listas electorales de ANV. En pleno proceso de negociación con ETA, fue el encargado de validar jurídicamente las listas electorales presentadas por esta agrupación, a pesar de las pruebas aportadas por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado sobre su vinculación y dependencia de ETA, como ha quedado demostrado posteriormente.
Operación Tigris. En otro arranque justiciero del funcionario, mandó intervenir los correos electrónicos de 14 personas que, según el magistrado, habían ayudado a los autores materiales del atentado del 11-M. La Audiencia Nacional anuló gran parte de la instrucción por su falta de rigor y absolvió a 10 de los 14 imputados.
Narcotraficantes turcos. También y debido a su carga de trabajo se le ha “olvidado” prorrogar, dentro del plazo legal, la prisión preventiva de dos narcotraficantes. El resultado es que uno de ellos se ha fugado.
Y así podríamos seguir relatando casos, en los que se combinan su ineptitud como juez instructor, su deseo insaciable de notoriedad y su predisposición para acatar las órdenes del gobierno. Todo ello dentro de la más absoluta impunidad, circunstancia que resulta escandalosa para los ciudadanos, que vemos como este funcionario, al igual que sucedía con el anterior Jefe del Estado, solo rinde cuentas ante Dios y ante la Historia.
A otros compañeros suyos, por faltas, en mi opinión, más leves, les han sancionado incluso con dos años de suspensión.
Crecido por la falta de respuesta de los órganos encargados de velar por la correcta actuación de los jueces, sus últimas actuaciones han sido tan escandalosas que el propio Tribunal Supremo se ha visto obligado a tomar cartas en el asunto.
La primera, ha sido su célebre “gira americana”. Este personaje, solicitó en marzo de 2005, una licencia por estudios para trasladarse a Estados Unidos. Por supuesto manteniendo su retribución como juez, puesto que, teóricamente, iba para perfeccionar su preparación. Posteriormente se ha conocido que, durante ese año, el Sr. Garzón ha percibido un total de 203.000 dólares de la Universidad de Nueva York, por diversos conceptos, según certificaciones emitidas por la citada universidad, y que ocultó al Consejo General del Poder Judicial, que era el órgano que la había concedido la licencia por estudios. También se ha sabido que el pagador final de estas cantidades ha sido el Banco Santander, a través del Centro Rey Juan Carlos.
Casualmente, a su regreso a la Audiencia, tuvo que decidir sobre una querella presentada contra Emilio Botín y otros directivos del banco por irregularidades habidas en la compra de Banesto, que el Sr. Garzón había admitido a trámite, afirmando que: “los hechos presentan características que hacen presumir la posible existencia de infracción penal”. Evidentemente, después de la gira remunerada, su criterio cambió radicalmente, vio la luz justiciera y la querella fue archivada por este defensor de los derechos humanos, que no tuvo la “decencia” necesaria para haberse inhibido del caso, tal y como dictaminó el Tribunal Supremo que descartó el delito de prevaricación, pero sugirió que el funcionario había incurrido en una falta disciplinaria al no haberlo hecho.
Ha tenido que ser, una vez más, el Tribunal Supremo el que haya ordenado al “penoso” Consejo General del Poder Judicial, que reabra la investigación con detalle, pues es más que probable que el Sr. Garzón haya incurrido en una falta grave.
La Jefa del Servicio de Inspección del Consejo, Virginia García Alarcón, esposa de Félix Pantoja, ex vocal del Consejo, a propuesta de IU, había intentado dar “carpetazo” al asunto, esperando que la falta cometida prescribiera. ¡Ejemplarizante comportamiento!
La segunda actuación criticable ha sido la referida al denominado “Caso Gürtell” correspondiente a una trama de corrupción en torno al partido popular. Esta investigación que, “casualmente” también había recabado en su juzgado, ha sido instrumentalizada políticamente por este personaje, hasta límites insospechados. Ha filtrado, a su órgano de propaganda, información y datos del sumario, a pesar de haberse declarado secreto, no respetando los derechos de los posibles imputados. Ha manipulado los hechos, teniendo en cuenta las elecciones que se iban a celebrar en Galicia y en El País Vasco. Se había permitido ir de cacería, un fin de semana, invitado, por supuesto, con el entonces Ministro de Justicia y el responsable de la policía judicial que realizó la investigación, mientras mantenía en los calabozos de la Audiencia Nacional a cinco presuntos implicados, a la espera de prestar declaración. Este comportamiento, para su mentalidad, no es indicio de cohecho, pero la posibilidad de que otra persona, a la que acusa sin pruebas, haya podido recibir unos trajes de regalo, cuyo coste es inferior a la décima parte del importe de la cacería, es un grave delito. Finalmente, se ha visto obligado, muy a su pesar, a inhibirse en favor de los Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y de Valencia. Como puede verse, una politización absoluta de la justicia, a favor del gobierno.
La tercera actuación sonada ha sido el denominado “proceso contra el franquismo”, que tal y como lo había planeado el habilidoso funcionario le iba a proporcionar sabrosos rendimientos económicos y publicitarios.
En el año 1998, la Asociación de Familiares y Amigos de Víctimas del Genocidio de Paracuellos del Jarama, presentó una querella contra Santiago Carrillo, el PCE y el PSOE, como responsables de esta matanza. El Sr. Garzón desestimó de plano la querella, alegando que la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, ponía punto y final a cualquier responsabilidad penal por delitos de intencionalidad política cometidos con anterioridad al 15 de diciembre de 1976. Además acusó de “mala fe procesal” y de “abuso del Derecho” a los denunciantes.
Al cabo de los años, recibe en su juzgado unas denuncias presentadas por familiares de desaparecidos durante la Guerra Civil, y como son de su “cuerda”, las admite a trámite, se declara competente e inicia una actividad frenética para ordenar la apertura de fosas comunes. Recurre a estrategias procesales para obviar el recurso de la fiscalía, que se opone a tales actuaciones y nombra expertos de su ideología para comenzar los trabajos, cursando órdenes para la apertura de las primeras fosas, entre las que se encontraba, ”casualmente”, la de Federico García Lorca, a pesar de que sus familiares no habían dado su consentimiento. Ya se imaginaba la escena, con las cámaras de televisión de todo el mundo filmando el momento en que se abrían estas fosas en su presencia. Probablemente, este montaje le habría supuesto otro ciclo de conferencias por América y su candidatura al Premio Nóbel de la Paz.
La Fiscalía presentó un recurso, muy duro, contra el juez instructor, ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, en el que, con argumentos jurídicos sólidos, se oponía a esas actuaciones, recordándole entre otras cosas, la Ley de Amnistía que él mismo había mencionado para rechazar la querella anterior. Como resultado del mismo, esta Sala acordó que la Audiencia Nacional no es competente para iniciar estas actuaciones, lo que obliga al Sr. Garzón a inhibirse a favor de los juzgados territoriales, privándole de una nueva actuación mediática, si bien, su órgano de propaganda, léase “El País” ya lo había aireado a los cuatro vientos, manipulando la verdad.
Pero el tema no termina aquí, porque resulta que el “Sindicato Manos Limpias” presenta una querella contra Baltasar Garzón, en la que le acusa de prevaricación, que es admitida a trámite por el Tribunal Supremo.
Sin ser jurista y solamente a la vista de lo redactado en estas líneas, en mi opinión, está bastante claro que este individuo es un presunto prevaricador, porque ha dictado a sabiendas una resolución injusta, bien en el año 1998, o bien en la actualidad, ya que ambas resoluciones son totalmente contradictorias y además imputa delitos a personas sabiendo fehacientemente que han fallecido.
Cuando estoy redactando estas líneas, me llega la noticia de que el Tribunal Supremo ha rechazado el recurso del Sr. Garzón y, por tanto, tendrá que declarar ante este tribunal, como imputado en un delito de prevaricación. Estimo que lo higiénicamente recomendable sería que el Consejo General del Poder Judicial le suspendiera “cautelarmente” de sus funciones, dada la gravedad de la acusación, hasta tanto se determine su inocencia o culpabilidad; pero, presumo que una vez más, este “penoso” órgano mirará para otro lado.
Luego, nos piden a los ciudadanos que confiemos en la Justicia, y yo me pregunto: ¿en qué Justicia?, en la que se aplica a los delincuentes de medio pelo o en la que sirve para juzgar a los políticos corruptos o a individuos como el que nos ocupa que siempre suelen salir bien librados.
Ante la gravedad de su situación, que puede acabar con su carrera jurídica, parece ser que el Gobierno, en pago a sus servicios, le anda buscando un destino tranquilo y bien remunerado, en el que pueda dedicarse a otras actividades de su gusto, como la escritura de libros, que ya lleva siete, las conferencias, remuneradas, sobre la impartición justa e independiente de la Justicia, en lo que es un experto, o incluso a asistir a eventos sociales para recibir los agasajos de los “tontos útiles”.
Es triste que personajes como éste, denigren una profesión y que el mal entendido corporativismo intente proteger a individuos que abusan de sus cargos para satisfacer exclusivamente sus apetencias personales.
Considero que la Real Academia Española de la Lengua, debería estudiar la inclusión, en la próxima edición del Diccionario, del nuevo término “garzonada” que podría quedar definido como: “actuación exhibicionista, desproporcionada e inconsistente, tendente a proporcionar rendimientos económicos y mediáticos a su autor”
Probablemente, el órgano de propaganda del funcionario, “El País”, ya citado, le presente ante la sociedad cuando tenga que declarar en el Tribunal Supremo, como una víctima de las fuerzas reaccionarias, en su lucha por la democracia, la libertad y la justicia.
Creo que la lectura de estas líneas, que se limitan a relatar hechos debidamente contrastados, es bastante aleccionadora. Se trata, llana y simplemente, de un individuo, sin escrúpulos, soberbio y prepotente, que, ante la pasividad y complicidad de los órganos judiciales, ha sabido buscarse una popularidad inmerecida y unos ingresos económicos sustanciosos, aprovechándose de su puesto de trabajo en la Administración Pública, importándole muy poco el respeto a los derechos humanos y menos aún la aplicación imparcial e independiente de la Justicia y del Derecho.
Madrid, 21 de junio de 2009
El Traspiés Cinegético de un Prepotente
Autor: Geromín
Sirvan estas líneas para rendir homenaje político póstumo a Mariano Fernández Bermejo, luchador infatigable por las libertades humanas, demócrata intachable, fiel cumplidor y defensor de la legalidad vigente, que vivió por y para mejorar los derechos de los ciudadanos, de talante dialogante y comprensivo, trabajador hasta el límite de sus fuerzas, para modernizar la administración de justicia en España, pero que no pudo ver finalizado su innovador proyecto ante los ataques feroces e injustificados de la ultraderecha española que no admitía esta conducta progresista y solidaria, acabando con su brillante trayectoria política.
Probablemente, estas frases u otras similares, serán las que se intenten difundir e inculcar, transcurridos unos años, por los historiadores y escritores “progres”, para relatar el paso de este individuo por el Ministerio de Justicia.
Con estas líneas, pretendo dejar constancia escrita de una realidad objetiva que, desgraciadamente, se suele olvidar muy pronto, sobre todo si los medios de comunicación se encargan de intoxicar al pueblo, como estamos comprobando permanentemente.
La estancia del Sr. Fernández Bermejo en el Ministerio de Justicia ha estado marcada por sus frecuentes bravuconadas, actitudes chulescas, ofensas, caprichos y desprecios hacia los ciudadanos en general, que somos los que le hemos pagado su salario, y a los funcionarios de ese Departamento en particular.
Voy a relatar brevemente los episodios más curiosos protagonizados por este individuo, al que me voy a permitir calificar de “presunto delincuente” según el significado que la Real Academia de la Lengua atribuye a esta frase y al reconocimiento expreso y público, por él manifestado, del delito cometido. Para describir su deplorable comportamiento podemos hacer tres diferentes apartados.
En primer lugar, sus declaraciones y manifestaciones públicas, dignas de ser consideradas conjuntamente como el paradigma de la prepotencia y la incongruencia. En segundo término, su paso por el Ministerio que puede compararse con la irrupción de un elefante en una cacharrería y, finalmente, su afición cinegética, tan impropia de un “rojo” como él se define, mediante la que da rienda suelta a sus instintos pacifistas.
De las declaraciones, la primera perla a considerar fue su intervención en el Congreso de los Diputados, afirmando solemne y rotundamente que: “él había luchado primero contra los franquistas y ahora le tocaba luchar contra los hijos de los franquistas”, en clara alusión a José María Michavila, diputado que le había planteado la pregunta parlamentaria, cuyo padre había sido militar de alta graduación en el régimen de Franco. En esta demagógica respuesta, le cegó el odio africano que siente por la derecha y, en especial, por este diputado que había osado cesarle como luego se verá, pero se vio traicionado por la memoria, al olvidar que el “presunto delincuente” es hijo del que fue Alcalde y Jefe Local del Movimiento de Arenas de San Pedro durante el régimen de Franco; es decir, según su afirmación debe encontrarse en lucha permanente consigo mismo. Probablemente, este conflicto interno sea una de las causas de sus desequilibrios psicológicos y de comportamiento.
Lo que está claro es que tuvo buen profesor para desarrollar tal talante despótico, chulesco y prepotente del que ha hecho gala durante su permanencia en el Gobierno.
Otra afirmación apoteósica y sin desperdicio, estuvo relacionada con la huelga que los cazadores plantearon hace un año, con motivo de la nueva ley de Patrimonio Natural y a los que se permitió definirlos como “figurantes de La Escopeta Nacional que invitan a las grandes fortunas a sus cotos privados y tienen nostalgia del NO-DO”. Curiosamente ahora, nos hemos enterado de que el “presunto delincuente” ha participado habitualmente en esas monterías junto a los que él define como grandes fortunas. En sus escasos momentos de descanso, no le vendría nada mal que visionara los capítulos del NO-DO, que El Mundo distribuyó el pasado año, para estar a tono con sus compañeros de cacería.
Otra perlita verbal fue su respuesta final, el pasado día 18 de febrero, en el Congreso de los Diputados, a una serie de preguntas del partido popular relativas a la célebre cacería, diciendo a voz en grito: “Yo no dimito ni dimitiré jamás porque tengo que trabajar para mi país, cosa que Uds. no hacen”. Su Grupo Parlamentario le despidió con una gran ovación, al grito de “¡Torero!, ¡torero!”. Si hubiese prevalecido la sensatez sobre su soberbia y hubiese mirado al banco azul, donde se sientan los miembros del Gobierno, se habría dado cuenta de que se encontraba solo, signo premonitorio de que ya era un cadáver político, pero una vez más su prepotencia le traicionó y le dejó en ridículo ante la opinión pública.
Y para terminar con estas manifestaciones, en su despedida del cargo, se permitió decir, con un rostro indescriptible, reflejo de su estado anímico, que: “Se encontraba muy bien, porque iba a trabajar menos y cobrar lo mismo”. Los ciudadanos también se lo agradecemos, porque trabajadores como él, son más útiles a la nación cuando están en el paro, a poder ser indefinidamente.
Antes de relatar su paso por el Ministerio de Justicia, es oportuno señalar que, en base únicamente a sus maniobras políticas, desempeñó el cargo de Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en el que también dejó sus señas de identidad, según manifiestan los funcionarios de esa institución que le recuerdan con un vago de mal carácter. Fue cesado por José María Michavila y pasó al Tribunal Supremo donde siguió “trabajando” sin descanso.
Su “primera gran actuación” en el Departamento fue la reforma del piso oficial al que se trasladó a vivir, que costó 250.000 euros al erario público; es decir, dilapidó esa cantidad proveniente de los impuestos que pagamos los ciudadanos. Lo llamativo del caso es que en esa misma residencia habían vivido anteriormente otros ministros que manifestaron su conformidad con el estado de la misma. Una característica de estos “rojos” del siglo XXI es que dicen admirar los barrios obreros, pero en cuanto pueden se construyen mansiones lujosas en zonas residenciales. Véase el ejemplo de lo que se conoce como “Villa PSOE”.
Siguiendo con sus logros, hay que hacer mención al consenso que consiguió entre todos los funcionarios de justicia que le convocaron una huelga general, denunciando la lamentable y penosa situación de la justicia en España. Como sucede siempre, este hecho se intentó presentar como un movimiento desestabilizador de la derecha, pero al final, y presionado por el Gobierno, visto el éxito de la convocatoria y la paralización de los asuntos judiciales, no tuvo otro remedio que reunirse con los huelguistas y aceptar una serie de reivindicaciones que no ha cumplido, como es habitual en este individuo, lo que ha dado lugar al planteamiento de nuevas movilizaciones.
Otro éxito a contabilizar en su haber, fue su pasividad manifiesta ante la presentación de candidaturas de ANV a las elecciones locales celebradas en el año 2007. El “presunto delincuente” se excusaba diciendo que esperaba pruebas definitivas que le permitieran presentar el oportuno recurso. La realidad es que éste no se presentó y merced a la actitud de este fiscal, garante del cumplimiento de la ley, los terroristas están presentes en las instituciones locales y reciben subvenciones públicas para financiar sus actividades delictivas y seguir privando de libertad al pueblo vasco.
En esta línea de desatinos, se enfrentó igualmente a la judicatura que venían denunciando el lamentable estado de la justicia y la intromisión constante del poder ejecutivo en sus actuaciones. Para frenar esta iniciativa, convocó una serie de reuniones de trabajo, a las que él no asistía, con la pretensión de ganar tiempo sin resolver nada. Evidentemente, las asociaciones judiciales captaron la estrategia y decidieron convocar una huelga a desarrollar en dos fases. Rápidamente, los medios de comunicación afines al Gobierno la tildaron de irresponsable y fuera de lugar, cuando se estaba en plena negociación. La primera parte de la huelga se llevó a cabo con gran éxito a pesar de las amenazas recibidas. Este hecho enervó todavía más al “presunto delincuente” que respondió con la amenaza de tramitar una ley antihuelga, como medida de conciliación.
El último capítulo a analizar es su afición cinegética que ha sido la guinda a su desastrosa trayectoria política. En este campo merece destacarse lo acontecido el pasado día 8 de febrero. En esa fecha, “el presunto delincuente” en compañía de Baltasar Garzón, otro personaje de dudosa moralidad, al que dedicaré unas líneas en otro artículo, se fueron a compartir afición cinegética al coto jiennense de Cabeza Prieta, sin recato alguno, teniendo en cuenta que el Sr. Garzón estaba instruyendo un sumario relativo a una posible trama de corrupción que afectaba al partido popular. Es más que probable que durante el fin de semana, ambos individuos programasen las futuras actuaciones judiciales teniendo como referencia las elecciones del País Vasco y Galicia a celebrar el próximo día 1 de marzo, con la inestimable ayuda de Juan Antonio González García, Comisario Jefe de la Policía Judicial, con quien compartieron mesa y mantel. Este hecho escandaloso, que define la catadura moral de estos personajes, ha sido el detonante final. Forzado por el aluvión de críticas recibidas, incluidas las de sus propios compañeros de partido, tuvo que reconocer públicamente la “inoportunidad” del encuentro. Pero para agravar más este comportamiento, resulta que el “presunto delincuente” infringió lo dispuesto en la Ley 8/2003, de 28 de octubre, que exige licencia para cazar en Andalucía. Una vez más intentó disculparse diciendo que creía estar en Castilla-La Mancha, cuando el coto en cuestión se encuentra a 150 kilómetros de esta Comunidad Autónoma.
Abierto el “melón” cinegético, han salido a la luz pública otras veleidades del “presunto delincuente”. Nos hemos enterado de que también solía satisfacer sus bajos instintos, en la finca Quintos de Mora, propiedad del Estado, en la que está prohibido cazar, a excepción de los animales que, por motivos biológicos, son abatidos por los funcionarios responsables de su mantenimiento.
Lo que queda claro es que este individuo ignora y desprecia las leyes, como buen “demócrata”, cuando éstas le impiden desarrollar sus aficiones.
También hemos conocido sus participaciones en monterías celebradas en Santo Domingo de Silos, en la finca Peñas Blancas (Cuidad Real), en “El Sotillo” (Badajoz) y en otras varias. En todas ellas, cual personaje de García Berlanga, acompañado, por supuesto, de esas grandes fortunas, a las que se refería el “presunto delincuente” en sus declaraciones.
El precio medio por asistir a una montería de esta naturaleza es de 6.000 euros y por pieza abatida se pagan 3.000 euros, lo que supone un coste promedio, por persona, de 15.000 euros.
La pregunta que se hace el ciudadano es: ¿Quién ha pagado estas cantidades?
Lo más probable es que el “presunto delincuente” acudiese invitado por alguno de los asistentes que luego se lo cobraría con otro tipo de favores. Este hecho que para cualquier funcionario público sería tipificado como cohecho, y por tanto expedientado y juzgado, para este individuo entra dentro de la normalidad.
Sirva como anécdota, que en una de estas cacerías, acudió acompañado de su esposa, también funcionaria, con la que aparece en diversas fotos, bailando alegremente, cuando ella se encontraba de baja laboral por problemas de espalda que la impedían acudir al trabajo. Una pareja ejemplar y respetuosa con la legalidad vigente como corresponde a un fiscal honesto, elevado a la categoría de Ministro por Rodríguez Zapatero, y demócrata que vela por los derechos de los ciudadanos.
Aunque al lector, todo lo relatado en estas líneas, le pueda parecer inverosímil, puedo prometer y prometo, como decía otro político, que es totalmente verídico, como puede corroborarse consultando en las hemerotecas. Probablemente faltarán por reseñar otras declaraciones o actuaciones, pero estimo que lo expuesto es suficiente para valorar la catadura moral de este personaje.
Sin ser profesional ni experto en psiquiatría, esta contradicción manifiesta entre lo que dice y lo que hace, puede deberse, en mi modesta opinión, a dos posibles causas. La primera, de fácil diagnóstico, es que se trata de un caradura sin escrúpulos, en cuyo caso no tiene tratamiento dado su origen genético, y la segunda podría ser que sufriera un trastorno bipolar que entonces necesitaría internamiento hospitalario.
Lo que sí me permitiría aconsejarle es que, en primer lugar, siga sin aparecer por la provincia de Murcia, por la que es diputado “cunero” y a la que no ha regresado al no tener cotos de caza mayor, y en segundo lugar, que se cuide de sus problemas digestivos porque se van a agravar con la llegada de la primavera y por la ausencia de invitaciones “gratis total” para participar en esas fastuosas monterías.
Por cierto, un cargo de asesor en los gobiernos de Raúl Castro o de Hugo Chaves podría ser un destino ideal para desarrollar y poner en práctica su pensamiento político.
Lo penoso de la situación es que individuos de tamaña bajeza lleguen al poder, abusen de su posición, ignoren las leyes, se permitan dar clases de democracia y cuando les echan, obligados por las circunstancias, no tengan ninguna responsabilidad penal.
Madrid, 28 de febrero de 2009
El Nacionalismo Vasco
o
La Refundación del Fascismo
Autor: Geromín
Al cumplirse el sesenta aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cierta clase política española lo ha celebrado haciéndose las correspondientes fotos y pronunciando, como siempre, frases grandilocuentes.
En estos dulces momentos me gustaría recordar que en el seno de la Unión Europea, una de las zonas más desarrolladas y civilizadas del planeta, hay una pequeña región, llamada País Vasco, en la que se vulneran estos Derechos de forma sistemática, ante la pasividad del Gobierno de España y la complicidad del Gobierno Vasco.
El artículo 3 de la citada Declaración establece que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”.
El artículo 19 determina que “Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión”
¿Se respetan ambos artículos en el País Vasco? Mi respuesta es negativa. En esa región se asesina por ideas políticas, se persigue a toda persona que no comparta el ideario nacionalista y se ha implantado un régimen de miedo similar al que existió en la Alemania de Hitler.
El origen de esta barbarie hay que buscarlo en el entramado nacionalista que se ha montado en los últimos años. Por un lado, está la rama política, para dar apariencia democrática, con el Partido Nacionalista Vasco (PNV) que aplica la política diseñada y añorada por Sabino Arana, como veremos a continuación. Por otro, se encuentra la Iglesia vasca, que considera una cruzada liberar al pueblo vasco del dominio español y, por tanto, bendice todas las atrocidades que puedan llevarse a cabo para conseguir el fin buscado, (de todos es conocido dónde nació la banda terrorista ETA). Y finalmente, tenemos el conglomerado mafioso de los asesinos que se limitan a ejecutar las ordenes recibidas del “padrino”, bien sea a través de amenazas, de la extorsión o del asesinato.
La mediocre clase política que nos gobierna debería conocer, aunque fuese parcialmente, la vida y pensamiento de Sabino Arana Goiri, fundador del PNV, porque su lectura les ayudaría a comprender la mentalidad de unas personas que presumen de demócratas y actúan bajo principios fascistas.
Para facilitarles la labor me voy a permitir exponer unos breves comentarios sobre este individuo.
Sabino Arana y su hermano Luís, ignorado por los nacionalistas actuales, pertenecían a una familia acomodada que no supo asumir la derrota en las guerras carlistas, que les privó de parte de sus posesiones, por lo que su odio al liberalismo y progresismo fue patológico. Se convirtieron en ultramontanos integristas que satanizaban todo lo que representaba modernidad. Sabino tuvo una vida breve y desgraciada, probablemente su cuerpo no pudo soportar todo el odio que llevaba dentro. Primero, padeció una tisis galopante que le retuvo en cama largas temporadas. Después, ya casado, en contra de la opinión de su familia, se pasó el viaje de bodas en cama merced a una disentería. Luego perdió el hijo que esperaba y finalmente, a los 38 años, murió del Mal de Addison. En mi opinión, esta serie de desgracias contribuyeron a generar todo el odio y xenofobia que plasmó en sus reflexiones.
Era un individuo visionario que se creía elegido por Dios para salvar a su pueblo. Falseó la historia, llegando a afirmar que los vascos descienden directamente de un nieto de Noé y que defendieron su identidad a través de los tiempos, librando batallas que se inventó, pues no hay constancia histórica de las mismas. Se vanagloriaba de no haber sido contaminados por las civilizaciones griega, romana y árabe.
Cuando no sabía hablar vascuence, que lo aprendió a marchas forzadas y nunca llegó a dominarlo, se inventó la bandera vasca y el término Euskadi, que, según los nacionalistas, tienen origen milenario.
Como dato añadido, que refleja la personalidad de estos individuos, sirva la siguiente anécdota. Luís Arana casó con una cocinera oscense llamada Josefa Egüés Hernández, pero eso suponía una mácula en su raíz vasca, por lo que su esposa pasó a llamarse oficialmente Josefa Eguaraz Hernandurena. Sabino casó a su vez con una campesina llamada Nicolasa Achica Allende, cuyo nombre tampoco sonaba bien y suprimió por ello el Allende, que no era de raigambre vasca, Nicolasa también cometió el grave pecado de volverse a casar con un marinero, en cuanto quedó viuda (seguramente para disfrutar de los placeres corporales que Sabino le había negado en vida, de acuerdo con sus principios integristas).
Sirvan, como muestra de su pensamiento, las siguientes afirmaciones que, aunque parezcan inverosímiles, figuran en su publicación Bizkaitarra:
1ª.- La fisonomía del vizcaíno es inteligente y noble; la del español, inexpresiva y adusta.
* Arzallus lo mejoró con el Rh negativo y la forma del culo de los vascos.
2ª.- El vizcaíno es de andar apuesto y varonil; el español no sabe andar o si es apuesto es de tipo femenil.
* ¿Qué pensaría Arana si hubiera conocido que los dos últimos jefes de sus matones, capturados por la policía, uno es consumidor de drogas y el otro se orina en los pantalones cuando le apuntan con una pistola?
3ª.- El 95% de los crímenes que se perpetran en Vizcaya se deben a manos españolas y cuatro de los cinco restantes son obra de vizcaínos españolizados.
* De donde se deduce que los etarras tienen que ser españoles.
4ª.- Oíd hablar a un vizcaíno y escucharéis la más eufónica, moral y culta de las lenguas; oíd a un español y si solo le oís rebuznar podéis estar satisfechos, pues el asno no profiere voces indecentes ni blasfemias.
* En la actualidad, los vascos son los peor hablados de España. No articulan una frase completa sin incluir dos o tres palabras soeces.
5ª.- Gran número de españoles parecen testimonio irrecusable de la teoría de Darwin pues mas que hombres semejan simios, poco menos bestias que el gorila; no busquéis en sus rostros la expresión de la inteligencia humana ni de virtud alguna; su mirada solo revela idiotismo y brutalidad.
* Evidentemente Ibarreche tiene que ser español.
6ª.- El aseo del vizcaíno es proverbial; el español apenas se lava una vez en su vida y se muda una vez al año.
* Cómo disfrutaría Arana viendo los Ayuntamientos de ANV en los que se ha implantado la camiseta sucia y las zapatillas como traje oficial. Cuanto más guarro vistes más vasco eres.
7ª.- En romerías de vizcaínos rara vez ocurren riñas; asistid a una romería española y veréis brillar la traidora navaja y enrojecerse el suelo.
* Evidentemente Arana fue un profeta porque “acertó” en todas sus predicciones.
8ª.- Nosotros odiamos a España con toda nuestra alma, mientras tenga oprimida a nuestra patria con las cadenas de la esclavitud.
9ª.- Si a España la viésemos despedazada lo celebraríamos con fruición y verdadero jubilo y pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas el que España prosperara y se engrandeciera.
* Las anotaciones son del autor.
Con estas premisas, algunos “zapacuatres” piensan que pueden pactar con los nacionalistas. Deberían asumir que cualquier acuerdo con estos individuos es mediante contrapartidas económicas sin que ellos renuncien a sus postulados.
Me gustaría que historiadores y filósofos analizasen y comparasen estas afirmaciones con las que 30 años más tarde pronunció Hitler en relación con la raza aria.
¿Por qué Hitler era un fascista y Arana es un demócrata? Desde mi corto entender no aprecio diferencia alguna entre estos dos despreciables personajes.
Evidentemente, en su tiempo nadie le hizo caso porque le consideraban un loco. A la vista del fracaso de su proyecto, dos años antes de morir, cambió de discurso y escribió un artículo, que los nacionalistas silencian, titulado “Grave y Trascendente” en el que anunciaba la creación de un nuevo partido vasco y español que posibilitase el desarrollo del pueblo vasco dentro de España.
Bajo estos principios xenófobos y fascistas está gobernando el Partido Nacionalista Vasco, con el beneplácito del resto de las fuerzas políticas y organizaciones sociales. Ello ha obligado a cerca de 300000 vascos a abandonar su tierra para vivir en paz y con libertad.
Otros, que no tienen la posibilidad de escapar o de irse del País Vasco, viven atemorizados y amedrentados sin atreverse a hablar en voz alta. Sufren todo tipo de humillaciones e insultos. Los dirigentes políticos no nacionalistas o los empresarios que no pagan la “cuota” deben llevar escolta y permanecer en estado de alerta todo el tiempo.
El ex jesuita Arzallus calificó este drama como chiquilladas sin importancia. Probablemente, tendrá razón si se comparan con lo que debió hacer su padre durante la guerra civil, en el seno del Requeté, a las órdenes del General Mola.
¿Ante esta triste situación, cuál es el comportamiento de los dos grandes partidos nacionales? Pues muy sencillo, eliminan de los puestos directivos a las personas que son conscientes del problema y se muestran dispuestos a acallarlos aislándolos con grave riesgo de sus vidas, como es el caso de Nicolás Redondo en el PSOE o de María San Gil en el PP. Otros, como Rosa Diez tienen que abandonar el partido socialista para crear un espacio de libertad donde se pueda hablar de esta triste realidad.
El caso de Izquierda Unida ya es incalificable. Con tal de tocar poder y disfrutar de sus prebendas pactan con el PNV y luego se permiten criticar cualquier actuación de otros partidos democráticos.
Siguiendo en esta línea de despropósitos, el Gobierno, a través del Fiscal General del Estado, modelo de jurista objetivo e independiente, no pide la ejecución de una sentencia firme del Tribunal Supremo, y consiente que ANV esté presente en numerosos ayuntamientos y reciba subvenciones a costa de mis impuestos y de los demás españoles a los que dicen odiar.
¿Qué hace asimismo la Conferencia Episcopal? Se limita a emitir tibios comunicados de condena cuando se produce cualquier atrocidad, pero siguen consistiendo que el clero vasco envenene a la juventud e incluso que proteja a los mafiosos. ¡Qué triste realidad la de una institución que predica el amor al prójimo como forma de vida y niega un funeral a un asesinado!; ¿no será más importante proteger y amparar a las personas perseguidas que el uso del preservativo?
¿Qué hacen igualmente los miembros destacados de la “Asociación Progresista de Estómagos Agradecidos (APEA)” tan diligentes en presentarse públicamente para defender la paz y la libertad en cualquier parte del mundo o para apoyar a la liberticida Cristina Almeida en su show mediático? ¿Es que el País Vasco está en otro planeta?
¿Dónde están Pilar Bardem y su hijo Javier, Miguel Bosé, Víctor Manuel, Ana Belén, Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar, etc., que parece se les haya tragado la Tierra? Es más cómodo y sobre todo seguro mirar para otro lado en un tema tan delicado, una vez que han conseguido llenarse las alforjas con el impuesto revolucionario del canon digital. ¿A quién pretenden engañar? ¿Son estos los que presumen de valor democrático?
Coincido con Nicolás Sarkozy al decir que: “Sois personas que defendéis los transportes públicos pero viajáis en coches lujosos y no conocéis el “Metro”. Amáis la escuela pública pero educáis a vuestros hijos en colegios privados y a poder ser en el extranjero. Adoráis la periferia y los barrios obreros pero en cuanto podéis os trasladáis a los barrios residenciales y os construís mansiones de lujo. Defendéis a los “okupas” pero que no se les ocurra entrar en alguna de vuestras posesiones vacías en la playa o en la montaña”.
¿Por qué una película como “El Infierno Vasco” dirigida por Iñaki Arteta, en la que se ponen de manifiesto testimonios reales relatados por sus propios protagonistas, ha tenido serias dificultades para su exhibición en las pantallas de cine españolas?
Podríamos resumir afirmando que ante la tibieza de los actuales políticos, los peores de los últimos treinta años, los fascistas y los violentos están engañando y oprimiendo a un pueblo en nombre de la libertad, como ha sucedido a lo largo de la Historia.
Considero que los españoles tenemos derecho a conocer los nombres de las empresas en manos de nacionalistas o que financian las actividades terroristas para, mediante un boicot a sus productos, obligarles a razonar con el único lenguaje que entienden.
Madrid, 15 de diciembre de 2008
La “Crisis Financiera”
Autor: Geromín
De un tiempo a esta parte, los ciudadanos, cada vez más asustados, venimos asistiendo a un persistente bombardeo mediático sobre la crisis económica que padece el mundo. A través de todos los medios de comunicación nos intimidan con el desplome del sistema capitalista y de una ruina inminente. La gente está sacando los depósitos que tenía en las entidades financieras y guardándolos debajo del colchón o en cajas fuertes de los bancos. Otros están vendiendo todas sus acciones que cotizaban en Bolsa materializando unas cuantiosas pérdidas.
Con el presente artículo pretendo explicar en términos comprensibles para los que no somos expertos en economía, cuál es, su origen, su evolución y la realidad actual, sin olvidarnos de los posibles responsables de este desaguisado y de su repercusión en los ciudadanos, especialmente de nuestro país.
1.- Origen
De todos es sabido que el negocio principal de la banca comercial consiste en captar dinero de los ahorradores, a los que retribuye con un x % de interés y ese mismo dinero prestarlo a las empresas o particulares a un interés del (x+5) %. Estos cinco puntos de diferencia le permiten presentar a sus accionistas, al finalizar cada año, unas buenas cuentas de resultados y repartir sustanciosos dividendos. Mientras los tipos de interés se mantenían elevados, el negocio no peligraba. A título de ejemplo indiquemos que a finales del año 1994 el tipo de interés estaba en el 6,6 %.
Asimismo el mercado inmobiliario americano había experimentado un alza espectacular que motivó un incremento cercano al 100% en el precio de la vivienda en un periodo de diez años.
En un momento determinado y al objeto de atajar una posible recesión económica, la Reserva Federal de Estados Unidos (Banco Central) inicia un proceso continuado de bajada de los tipos, que llega a quedar en el 1%.
Ante este panorama y visto que su negocio tradicional no ofrecía buenas perspectivas, los directivos de los grandes bancos americanos optaron por una nueva línea de negocio caracterizada por las siguientes peculiaridades:
1ª.- Eliminación de los requisitos exigidos a las personas para la concesión de créditos hipotecarios. Este nuevo tipo de clientes son definidos por el Profesor Abadía, como los Ninja (no income, no job, no assets); es decir, sin trabajo, sin ingresos y sin propiedades, a los que nadie, en su sano juicio, prestaría un euro. Pero los bancos confiaban en que el crecimiento de la economía americana solucionaría la situación económica del cliente.
2ª.- Debido al riesgo asumido, el banco les cobra un interés superior al del mercado, con lo que recupera el margen de beneficio.
3ª.- El importe del préstamo concedido es superior al precio real de la vivienda adquirida sobre la base de que el boom inmobiliario la revalorizaría a corto plazo.
Este planteamiento dio origen a la aparición de las llamadas “hipotecas subprime” o “hipotecas basura” que tuvieron una gran aceptación entre los “ninja”, pues ellos no arriesgaban nada y encima les quedaba dinero sobrante para comprarse un coche o irse de vacaciones.
Otro factor a tener en cuenta, en mi opinión, en el origen de esta crisis es la absurda e injustificable Guerra de Irak que por defender los intereses petrolíferos de la familia Bush y de su entorno, llevó a la economía americana al borde del colapso con un déficit insoportable.
2.- Evolución
Esta nueva iniciativa bancaria tuvo un éxito inesperado y los bancos americanos no tenían capacidad económica para atender las demandas de hipotecas por parte de los “ninja”. Además las Normas de Basilea exigen que un banco tenga un capital mínimo en relación con el volumen de créditos concedidos.
Para solucionar ambos problemas se creó la siguiente estrategia financiera. Por un lado, se empaquetaron las hipotecas (buenas y basura) en productos denominados MBS (Mortgage Backed Securities) que eran paquetes de Obligaciones garantizadas por hipotecas; y por otro, se crearon unos Trust o Fondos, sociedades filiales de los bancos, que serían los encargados de vender estos MBS por todo el mundo.
Para dar mayor credibilidad a este montaje, los bancos se preocuparon de que las Agencias de Rating (entidades que asignan una calificación a un producto o a una Sociedad en función de su solvencia) otorgaran una buena nota a los MBS y a los Fondos o Trust constituidos.
Mediante esta estratagema, los bancos americanos respetaban, teóricamente, las normas internacionales y los Fondos podían vender los MBS a otros fondos o sociedades de inversión de cualquier país del mundo.
Para confundir más al mercado crearon otros productos similares a los MBS que denominaron CDO (Collateralized Debt Obligations) y CDS (Credit Default Swaps) que también difundieron por todo el mundo con el mismo procedimiento.
Estos productos, al ser de alto riesgo, circunstancia que desconocían la mayor parte de los compradores, ofrecían una rentabilidad superior a la vigente en esos momentos en el mercado y además venían avalados por sociedades americanas con nombres muy ostentosos, por lo que fueron adquiridos por casi todas las entidades financieras del mundo, bien asesoradas por sus respectivos “expertos”.
El funcionamiento de este entramado financiero estaba basado en dos pilares, de dudosa solidez. El primero, que los “ninja” pagasen sus hipotecas, y el segundo, que el mercado inmobiliario americano siguiese su trayectoria ascendente. Ambas condiciones se cumplieron durante algunos años, tiempo suficiente para que los Trust y Fondos americanos constituidos al efecto, inundaran el mercado mundial con productos de dudosa solvencia.
A comienzos del año 2007, los precios de las viviendas americanas, dada la superioridad de la oferta sobre la demanda, iniciaron un camino inverso al anterior; es decir, comenzaron a bajar y al mismo tiempo, las tasas de crecimiento de los Estados Unidos experimentaron una desaceleración.
Ambas circunstancias provocaron que los “ninja” dejasen de pagar sus hipotecas, al disminuir sus ingresos y comprobar que podían comprar una casa nueva por menos dinero. Automáticamente los productos financieros creados al efecto comenzaron a ser rechazados y los existentes en el mercado se ocultaron por sus poseedores con el fin de enmascarar el problema y no perder solvencia económica.
3.- Realidad actual
En esta explosiva situación, llegamos a la primavera del presente año en la que estalla la crisis con toda su crudeza, y genera una histeria colectiva entre los inversores que empiezan a liquidar masivamente sus posiciones en bolsa y en fondos de inversión. La banca al mismo tiempo cierra el grifo crediticio hasta conocer la magnitud del fraude.
En mi opinión personal, los dos principales problemas de la crisis son:
1º.- Nadie conoce el importe aproximado de la “basura” colocada en el mercado. Las primeras estimaciones hablaban de un billón de dólares, pero los últimos datos que circulan por los Bancos Centrales superan y duplican esta cantidad, incluso algunas agencias hablan de mil billones de dólares.
2º.- Nadie conoce con exactitud dónde está la “basura” pues como he comentado anteriormente, todas las entidades ocultan su realidad.
Ambos factores generan una gran desconfianza entre las entidades financieras ya que nadie se fía de nadie. Ello se traduce en que el Mercado Interbancario al que acuden los bancos en busca de dinero cuando tienen necesidades de liquidez esté prácticamente paralizado y que el Euribor, que es la tasa de interés que funciona en este mercado, se encuentre por encima del 5%, cuando los Bancos Centrales están bajando los tipos hasta el 1% como es el caso de la Reserva Federal. Esta desconfianza la termina pagando, como siempre, el ciudadano de a pie que ve como su hipoteca se encarece progresivamente.
Recientemente y ante la magnitud del problema, los distintos gobiernos de forma coordinada, están aprobando medidas para inyectar liquidez en el mercado y para asegurar a los ahorradores que su dinero está garantizado hasta unos límites que, en promedio, son de 100.000 euros, por titular y depósito. Algunos gobiernos, incluso, han comenzado a intervenir entidades financieras que estaban al borde de la quiebra.
Todas estas medidas pretenden devolver la confianza a los mercados, principal escollo a salvar en estos momentos. Es decir, lo primero hay que apagar el fuego y luego analizar las causas del mismo.
Mientras no se recupere esta confianza, tanto entre entidades financieras como entre inversores, va a ser muy difícil que se pueda superar esta crisis.
Los responsables de este desaguisado financiero, en mi opinión, son:
- Los directivos de la banca americana que por conseguir beneficios a cualquier precio y sin ningún tipo de escrúpulos, diseñaron unos productos financieros de muy alto riesgo y los distribuyeron, de forma camuflada, por todo el mundo. Algunos han sido cesados pero con unas indemnizaciones que, en promedio, superan los 50 millones de dólares, en “justa recompensa” a su censurable comportamiento.
- Los responsables de los organismos reguladores en Estados Unidos que miraron para otro lado cuando deberían haber avisado de la peligrosidad de estos productos.
- Las Agencias de rating que se plegaron a las influencias de los bancos y dieron altas calificaciones a productos basura.
- Los “expertos” financieros, del resto del mundo que compraron productos sin conocer realmente lo que contenían, con tal de ofrecer buenas rentabilidades a sus clientes.
- Los Bancos Centrales del resto del mundo que han permanecido pasivos, durante varios años, mientras se extendía este proceso contaminante.
Es de difícil comprensión para los ciudadanos el hecho de que los beneficios son privados y que cuando aparecen las pérdidas, éstas se socializan; es decir, las pagamos todos, a veces perdiendo el puesto de trabajo.
Como escribió Pérez Reverte, en el año 1998, “Nadie perdonará un euro de la deuda externa de los países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena”
Dentro de mi ignorancia se me ocurre pensar que entre las medidas a adoptar para reformar el sistema capitalista, podría plantearse la posibilidad de crear otra Corte Internacional, similar al Tribunal Internacional de la Haya, que juzgue a los causantes de esta grave crisis que sin duda empobrecerá aún más a la clase trabajadora en beneficio de los amos del mundo.
4.- La crisis en España
La crisis financiera internacional, tal y como se ha explicado, afecta de lleno a nuestro país, pero en España presenta unas singularidades que considero la agravan todavía más aún y que pueden resumirse en los siguientes puntos:
1ª.- Coincidencia en el tiempo con el “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria.
2ª.- Comportamiento de las entidades financieras.
3ª.- Incompetencia de la clase gobernante, dominada por los “zapacuatres”.
El sector de la construcción, durante muchos años, y alentado por los gobiernos del partido popular y del partido socialista, ha experimentado un crecimiento desmesurado y sin ningún tipo de control. Era una fuente de dinero de la que se aprovechaban, a costa de los ciudadanos a los que esclavizaban con hipotecas, los bancos, constructores, promotores, partidos políticos y políticos corruptos, ante la pasividad e incluso complicidad de los poderes públicos. ¿Dónde ha ido a parar todo el dinero generado en esta actividad?
Más de la mitad ha sido dinero negro que ha escapado a los controles de la Administración que, siendo sinceros, no eran muy exhaustivos ante el temor de encontrarse con alguna sorpresa. Es riqueza que no genera riqueza ya que se encuentra oculto en paraísos fiscales, en cajas de seguridad o debajo de los colchones.
Como era de esperar el sector ha entrado en crisis, generará un incremento notable del paro, como ya hemos empezado a comprobar y arrastrará a otros sectores a la misma situación. Al final el que lo paga es el trabajador que se queda sin su puesto de trabajo. Triste papel el de las Centrales Sindicales que tragan con todo a fin de no perder las subvenciones públicas que reciben para financiar sus actividades extra laborales.
Las entidades financieras, durante este tiempo, con el beneplácito del Banco de España, han concentrado un porcentaje muy elevado de sus créditos en este sector y ahora se les presenta la disyuntiva de ejecutar sus créditos o de adquirir las viviendas que respaldaban esos créditos. Han optado por la segunda opción y se encuentran con un parque de viviendas que no quieren sacar al mercado para no contabilizar pérdidas en sus balances y solicitan del gobierno inyecciones de dinero público. La pregunta que les planteo es la siguiente:
¿Por qué no ponen a la venta, en subastas públicas, el elevado número de pisos que poseen?
De esta forma, los precios de las viviendas se ajustarían al mercado, como en el resto del mundo (en Estados Unidos han bajado un 25%), la banca dispondría de liquidez y podrían hacer frente a sus compromisos. Pero prefieren aguantar el chaparrón, seguir presentando beneficios ficticios y que sea el dinero público, es decir, el de todos nosotros, el que les saque del atolladero y encima piden opacidad en el proceso. Parece mentira que un gobierno que se dice de izquierdas sea cómplice de este comportamiento.
También hemos de tener en cuenta que la banca española tiene unos compromisos de pago que se calcula en 800.000 millones de euros, de los que 350.000 son a corto plazo. Dado que España es un país deficitario, tienen que buscar financiación exterior y pienso que no está el horno para bollos, por lo que sospecho que las ayudas estatales que reciban se destinarán a cubrir estos compromisos y el crédito para los particulares seguirá siendo muy escaso con lo que las empresas no dispondrán de liquidez para sus proyectos y la actividad productiva se resentirá. En el momento actual, los créditos a particulares y empresas normales están a un interés del euribor + 5 puntos, es decir, en torno al 10%, insoportable para la actividad empresarial.
Si a todo esto unimos la abyecta clase política que nos gobierna, el porvenir no puede presentarse más negro. Nos piden sacrificios y solidaridad a los ciudadanos, pero el Presidente de la Xunta se compra un coche por importe de 480.000 euros, teniendo otros cuatro a su disposición; además redecora sus despachos y se gasta dos millones de euros. El pendejo esférico, llamado Miguel Ángel Moratinos, se construye en el Palacio de Viana, una mansión de lujo ante el asombro de los funcionarios de su ministerio. El Presidente del Parlamento de Cataluña instala en su coche accesorios por valor de 9.000 euros. El Alcalde de Madrid y su cohorte se eleva los sueldos un 120%. El Presidente de la Diputación de Castellón se gasta 84.000 euros en corbatas de seda, y así seguiríamos hasta el infinito. Una auténtica vergüenza y tomadura de pelo para todos los ciudadanos y en especial para los afectados por la crisis que incluso han de soportar subidas de impuestos municipales para poder pagar estas alegrías. En resumidas cuentas, estamos en manos de “zapacuatres” y eso sí que es peligroso.
Personalmente, estimo que las medidas urgentes que podrían adoptarse en nuestro país son:
a) Campaña exhaustiva de inspecciones por parte del Banco de España para conocer el estado real de todas las entidades financieras españolas.
b) Control riguroso y transparente de las inyecciones de dinero público a las entidades financieras para asegurarse que éste llega a las empresas y a los ciudadanos.
c) Austeridad real en los gastos de todas las Administraciones Públicas.
d) Endurecimiento del Código Penal para los defraudadores, delincuentes de guante blanco y políticos corruptos, creando, si es necesario, nuevas figuras delictivas.
e) Medidas reales de apoyo a las PYMES que son, en definitiva, las que generan empleo.
Me atrevería a pronosticar que la actual crisis puede cambiar algunas cosas y va a convivir con nosotros durante una larga temporada, salvo que nuestro Presidente del Gobierno tenga otra feliz y deslumbrante idea, como fue la de la Alianza de las Civilizaciones, que “resolvió” los problemas del mundo.
Comprendo perfectamente al Presidente Bush que no quiera verle ni de lejos y menos escuchar y tener que soportar otra de sus elucubraciones mentales.
Fecho este artículo en un día que habla por sí solo de lo que nos espera.
Madrid, 2 de noviembre de 2008
El Paradigma de las Incongruencias
o
Las “Perlitas” del Sr. Rajoy
Autor: Geromín
En octubre del pasado año me tomé la libertad de escribir una carta abierta a D. Mariano Rajoy en la que exponía mi opinión personal sobre la situación del partido popular y las posibles consecuencias que podrían derivarse de su permanencia en la presidencia del mismo.
Transcurrido un año, me reafirmo en mis observaciones y, lamentablemente para España, se han cumplido las previsiones apuntadas. No me considero un analista político pero la realidad era tan evidente que cualquier persona podía vaticinar el futuro inmediato.
Durante este periodo de tiempo, el Sr. Rodríguez Zapatero ha vuelto a ganar las elecciones generales, a pesar de sus inmensos y numerosos errores, aprovechándose de un rival carente de carisma y que es incapaz de transmitir ilusión a sus votantes. En los últimos meses, los ciudadanos españoles hemos asistido alucinados a una serie de incongruencias protagonizadas por el líder de la oposición.
En este artículo que, considero complementario a mi carta del pasado año, me ceñiré a las más significativas, pues el relato de todas servirían para llenar las páginas de un libro.
La primera de ellas está relacionada con la preparación y desarrollo del congreso de su propio partido, celebrado el pasado mes de junio, operación que llevó a cabo mediante un control férreo de todos los dirigentes regionales, impidiendo el juego limpio. Estamos hastiados de escuchar hasta la saciedad las bondades del sistema democrático, pero cuando hay que aplicarlo en su propia casa ya es harina de otro costal. Para llevar a cabo la elección de la nueva directiva del partido, podría haber preparado urnas electorales en sus distintas sedes para que los afiliados, de forma directa y sin intermediarios, pudiesen haber elegido libremente su candidato preferido. En vez de aplicar este método, recurrió al procedimiento fraudulento de los compromisarios, previa visita por todas las provincias para asegurarse su voto impidiendo la aparición de candidaturas alternativas, aunque públicamente manifestase su deseo acerca de la presentación de éstas, que él mismo se había preocupado de anular. Toda una lección democrática para los ciudadanos que descubrimos su ambición y apego al poder, considerando además que cada compromisario representaba todos los votos del partido en su circunscripción. Algo parecido a las elecciones del régimen anterior, tan criticadas y vilipendiadas por los nuevos demócratas.
No contento con ello, inició un proceso de destrucción del partido con el fin de eliminar posibles aspirantes a su puesto, como ya había hecho anteriormente con Rodrigo Rato, Jaime Mayor, Javier Arenas, etc. Comenzó por Cataluña, donde la figura de José Piqué le molestaba por su imagen de modernidad. Le sometió a un proceso de acoso y derribo hasta que consiguió aburrirle y abandonó el partido. Continuó por el País Vasco, donde una dirigente respetada y admirada como Maria San Gil, que se había estado jugando la vida en defensa de unos ideales de libertad, fue empujada a irse por no plegarse a sus ideas y manifestar lo que realmente pensaba: ¡Que no se fiaba de él!
¿Qué ha pasado con Manuel Pizarro? Después de su espectacular fichaje con tintes electorales, ha quedado relegado dentro del partido porque es una mente privilegiada y brillante que ensombrece la figura del presidente.
Actualmente estamos asistiendo a un enfrentamiento con la Unión del Pueblo Navarro que, si Dios no lo remedia, acabará en una fractura en el partido, ante la inflexibilidad de dos individuos (Miguel Sanz y Mariano Rajoy) que anteponen su soberbia e interés personal a cualquier solución pactada y no son capaces de ver la trascendencia de sus decisiones, que sin duda afectarán a España. El resultado de las elecciones autonómicas del año 2007 en la Comunidad Foral de Navarra, exigía la adopción de medidas drásticas por parte del PP, como pudieran ser la celebración de nuevas elecciones en esa Comunidad o la firma de un pacto de legislatura con el PSOE. En su lugar, se optó por la pasividad y con la promesa de apoyo al partido más votado que, evidentemente, fue una jugada del partido socialista ante la proximidad de las elecciones generales, se inició una legislatura en precario y a merced de los intereses del partido socialista. Ahora vienen las consecuencias de la ineptitud pasada.
¿Cuál será la próxima Comunidad Autónoma donde meterá la mano? Me atrevo a decir que la candidata con más posibilidades es la de Madrid, porque su presidenta le está haciendo mucha sombra y supone un serio peligro para su permanencia.
Todo este proceso de descomposición es observado con placer por el partido socialista que puede preparar un programa de gobierno para quince o veinte años con la ayuda indirecta del presidente del partido popular.
La segunda incongruencia está ligada a la grave crisis económica que padece el mundo occidental como consecuencia de un comportamiento criticable de las entidades financieras americanas seguido por las europeas. En mi opinión personal y una vez que ha estallado con toda su crudeza, no es el momento de analizar y buscar culpables sino al contrario, el de adoptar las medidas que los expertos consideran imprescindibles para afrontar el problema. En esta línea, los gobiernos europeos, independientemente de su ideología, se han puesto a trabajar para intentar atajar los dos problemas básicos de la crisis, como son la falta de liquidez de las entidades financieras y la desconfianza existente entre las mismas. El gobierno español ha aprobado un conjunto de medidas, en línea con sus homólogos europeos, para fortalecer el sistema financiero español. Pues bien, el Sr. Rajoy, ante el asombro general, manifiesta que las apoya pero si se aceptan sus condiciones, alegando su preocupación porque ese dinero llegue a las familias y a las PYMES. Me gustaría decirle que el principal negocio de la banca comercial consiste en prestar dinero. Por tanto si la banca tiene liquidez, ese dinero llegará a las familias y a las empresas, en forma de crédito, para que lleven adelante sus proyectos. Lamento que su equipo económico no le asesore debidamente, aunque me inclino a pensar que es la estrechez de sus “entendederas” lo que le impide asimilar el problema.
Es decir, el mundo al revés; un partido de izquierdas en el gobierno apoya a la banca y un partido de derechas, en la oposición critica que el dinero vaya para las entidades financieras. Esta postura, incomprensible para los ciudadanos, pasará a los anales del disparate. La pregunta que me planteo para intentar explicar la situación, es si se trata de ignorancia o simplemente de populismo demagógico. La realidad es que, gratuitamente, se enfrenta a sus aliados naturales que son los banqueros.
Directamente relacionado con este tema están los Presupuestos Generales del Estado para el año 2009. El partido popular ha manifestado su rechazo a la totalidad y así votará en el Congreso de los Diputados. Esta postura representa dejar en manos de un partido fascista y antiespañol, como es el PNV, la aprobación de los mismos mediante el pago del correspondiente peaje. ¿Ha sopesado el Sr. Rajoy esta realidad? Será difícil explicar a los ciudadanos que esa postura va a permitir que el PNV disponga de más recursos para seguir atacando a España. En política hay que ser flexible y saber adoptar en cada momento la posición más pragmática, que en muchos casos no será la más correcta, pero sí la indicada para defender los intereses de la nación.
El Sr. Rajoy no es consciente de que el Presidente del Gobierno le maneja como una marioneta de feria. Comportamiento que se pone de manifiesto cuando surge un tema importante, como es la actual crisis. Previamente se reúne con todos los estamentos económicos y mediáticos del país y cuando la decisión está tomada, le cita en La Moncloa para cubrir un expediente. ¡Que penoso resulta comprobar esta realidad!
Siguiendo en esta línea de desatinos, en tercer lugar, nos encontramos con la política lingüística de algunas comunidades autónomas, que sin duda están llevando a un empobrecimiento cultural de su juventud, pues aunque hablen el castellano, no dominarán esta lengua con lo que sus posibilidades profesionales y culturales se verán muy mermadas en el futuro. Por cierto, el Sr. Montilla, Presidente de la Generalidad de Cataluña, educa a sus hijos en el Colegio Alemán, en el que se imparte una hora semanal de catalán. El partido popular critica esta política ante la opinión pública pero su máximo dirigente permite que en la Comunidad Valenciana, en la que gobierna con mayoría absoluta, se aplique la misma inmersión lingüística. Ante esta situación, los ciudadanos nos preguntamos ¿los discursos y las actuaciones de este partido son coherentes? Un refrán castellano dice que “el movimiento se demuestra andando” pero el Sr. Rajoy, ejerciendo de gallego, aplica el principio de que la mano derecha no sepa lo que hace la mano izquierda y así le va.
En cuarto lugar se encuentran las lamentables declaraciones con las que nos sorprende muy a menudo el presidente del partido popular, que normalmente requieren la inmediata intervención posterior de alguno de sus colaboradores para apagar el fuego. Pero la que ha superado el listón es la célebre frase de “mañana tengo el coñazo del desfile militar”, que habrá hecho las delicias de los antisistema.
El Sr. Rajoy no debe conocer que todas las naciones, independientemente de su ideología gobernante, celebran un día al año un homenaje a sus fuerzas armadas y que el acto más importante para los militares es el desfile que discurre por las calles de una gran ciudad. Que duda cabe que este evento produce inconvenientes a los ciudadanos y en especial a los pobres soldados que se pasan muchos días trabajando a destajo para que todo salga bien. He aquí que D. Mariano asume como “coñazo” tener que permanecer dos horas en una tribuna, cómodamente instalado, viendo como pasan las tropas. Verdaderamente es un trabajo durísimo si lo comparamos con las ocho horas diarias que tienen que trabajar el resto de los ciudadanos para sobrevivir y, en la mayoría de los casos, en condiciones más penosas. Me imagino cómo habrá sentado la célebre frase en el estamento militar. Como antes mencionaba con la banca, se ha granjeado gratuitamente la enemistad de un sector votante habitual del partido popular.
Puestos a suavizar este desliz que, en mi opinión, no es disculpable porque refleja realmente cual es su pensamiento y la ligereza de sus manifestaciones, lo que debería haber hecho, como responsable político, es salir el día siguiente en los medios de comunicación pidiendo disculpas a las fuerzas armadas por una frase tan desafortunada, pero su soberbia o cobardía le impiden dar este paso. Ambos supuestos, le descalifican como persona y como líder de un partido de derechas.
Es curioso observar como sus adversarios políticos le echan un capote y no arremeten contra él, lo que significa que están muy satisfechos de su comportamiento.
A la vista de lo relatado en estas líneas, me viene a la memoria el proceso seguido por Adolfo Suárez en la segunda parte de su mandato. Se enfrentó primero a la banca, posteriormente al ejército, luego a la iglesia y finalmente destruyó la UCD con su política errática. En este caso, el Sr. Rajoy sigue sus pasos, aunque de momento se apoya en la iglesia que es el peor aliado que ha podido buscar si pretende alcanzar el poder. Igualmente está llevando a su partido a una situación que será difícil recomponer cuando tenga que abandonar su cargo que a su pesar sucederá antes o después; eso sí, llevándose por delante a todo el que pueda.
Creo que con las actuaciones aquí descritas, el Sr. Rajoy ha perdido la escasa credibilidad que tenía y si de verdad sintiese por España una décima parte de lo que predica, haría las maletas y se retiraría al Registro de la Propiedad de Lugo donde, sin duda, realizaría un buen trabajo.
Como esta solución la contemplo inviable a corto plazo, dada su ambición, me dedicaré a seguir sus tropezones políticos que, si los interpretamos en clave de humor, serían para morirse de risa de no estar en juego algo tan importante como es el futuro de un partido que presume de ser la alternativa al partido socialista.
Madrid, 15 de octubre de 2008
Los Camaleones en la Política
Autor: Geromín
Todos sabemos que el camaleón es un reptil escamoso que tiene visión independiente en cada ojo, una lengua larga, ágil y rapidísima con la que captura a sus presas sin tener que desplazarse y posee la facultad de cambiar de color según las condiciones ambientales como una reacción defensiva ante un posible ataque de otros depredadores.
El Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española establece una segunda acepción para este vocablo, que dice “persona que tiene la habilidad de cambiar de actitud y conducta, adoptando en cada caso la más ventajosa”.
En el terreno de la política, como en cualquier otro sector abundan los camaleones humanos, que me atrevería a definir como personas despreciables, carentes de dignidad, de ideas cambiantes que se arrastran ante quien sea necesario para conseguir su bienestar personal.
En este artículo nos centraremos en aquellos camaleones, de primera fila, cuyo color original era de tintes fascistas pero que debido a las condiciones “medioambientales” adquirió una tonalidad democrática que les permitió conseguir sus objetivos, léase el disfrute del poder en cualquier coyuntura política.
El primero de ellos y con el dudoso honor de encabezar la lista es Juan de Borbón y Battemberg, cuya obsesión por ser Rey de España le llevó a seguir una trayectoria errática a lo largo de su vida.
Su primera actuación pública fue su adhesión al alzamiento militar e incorporarse de incógnito al ejército franquista. Fue descubierto por las tropas nacionales y devuelto de inmediato a la frontera francesa. Finalizada la Guerra Civil y tras el triunfo de los aliados en la II Guerra Mundial, le faltó tiempo para, en el año 1945, publicar el llamado “Manifiesto de Lausana” en el que reclamaba la intervención aliada en nuestro país para restaurar la monarquía en su persona como garante de las libertades democráticas. Posteriormente, en el año 1947, volvió a reiterar su posición en el “Manifiesto de Estoril” en el que volvía a atacar con más dureza el régimen de Franco. Es evidente que ambos documentos no tuvieron trascendencia alguna en España ni en Europa.
Durante un largo periodo de tiempo, mantuvo un doble juego. Por un lado, mediante comunicados y entrevistas a la prensa extranjera atacaba el sistema e incluso, en la concedida al periódico The Observer, llegó a formular una propuesta tan descabellada en esos momentos como era la de aceptar a la UGT y a la CNT, aprobar una amnistía general y liderar un proceso democrático en unión de socialistas y comunistas: planteamiento que puso los pelos como escarpias a sus propios seguidores que no entendían cómo el “depositario de los derechos dinásticos” hacía estas afirmaciones. Por otro lado, mantenía contactos directos o a través de terceros con Franco para planificar la educación de sus hijos en España e intentar no perder capacidad de influencia en el seno del régimen.
Esta ambigüedad no pasaba desapercibida para Franco que le descartó definitivamente de cualquier posibilidad en la sucesión a la Corona.
En el año 1961, desesperado por el fracaso de sus iniciativas, teniendo en cuenta la fortaleza interior del régimen y su reconocimiento a nivel internacional, dio otro giro radical a su postura. Remitió una carta a Franco con motivo del XXV aniversario del alzamiento militar, de la que me voy a permitir transcribir literalmente unos párrafos bastante significativos que se comentan por sí solos.
“Tengo que proclamar la vinculación de la monarquía con el Alzamiento militar del 18 de julio de 1936. Sin él nuestra institución secular como tantos valores de nuestra Historia y de nuestra vida, difícilmente hubieran podido salvarse”.
“Me permito afirmar, sin hacer violencia alguna a mi pensamiento, mi adhesión a los Principios y Leyes Fundamentales del Movimiento”.
“Al iniciarse este periodo de estructuración del Estado, que V.E. acaba de anunciar, echo de menos y con toda franqueza se lo manifiesto, un más íntimo y personal contacto entre los dos para considerar los remedios posibles a los previsibles problemas que el futuro puede presentar a España”.
A partir de esta fecha y ante la ineficacia de sus actuaciones, se dedica a sus aficiones marineras y gastronómicas: idílica situación que se quiebra en el año 1969 cuando se entera por la prensa del nombramiento de su hijo como sucesor a título de Rey. Nuevamente monta en cólera, rompe todo contacto con su hijo, situación que durará varios años y disuelve su Consejo privado. Finalmente, muerto Franco, tira la toalla, renuncia a sus “derechos dinásticos” y reconoce a su hijo como nuevo Rey de España.
Como dice Ricardo de la Cierva en su libro “Don Juan de Borbón: por fin toda la verdad”:
“Juan de Borbón fue un pretendiente variable. No mantuvo una línea recta ni coherente en relación con la democracia y con Franco. Cambió muchas veces de dirección. Toda su vida pública fue una sucesión de contradicciones. No sabía lo que quería ni a donde iba. Se alineó durante unos años contra Franco y luego intentó recuperar su confianza a base de halagos y reconocimientos”.
El siguiente personaje de la lista, por antigüedad, por la habilidad con la que se ha desenvuelto y por el dilatado periodo de tiempo que ha permanecido en el albero es Joaquín Ruiz-Giménez Cortés.
Este político, hijo de político, su padre fue ministro en el gobierno del Conde de Romanones, se encuadró desde el principio en la rama más católica de la democracia cristiana. Siendo muy joven ya puso de manifiesto su vocación de liderazgo, pues presidió varias organizaciones juveniles católicas. Durante la guerra civil española fue detenido en Madrid por las tropas republicanas y de forma sorprendente, y no bien explicada, consiguió escapar a Francia, desde donde pasó a la zona nacional y se alistó como oficial de complemento.
Comenzó su carrera política en el año 1946 cuando fue nombrado Director del Instituto de Cultura Hispánica. A partir de ese momento su trayectoria fue meteórica, ya que en el año 1948 fue designado embajador ante la Santa Sede y en 1951, Franco le incorporó al gobierno como Ministro de Educación Nacional. Durante su etapa como ministro, sus defensores le presentan como promotor de un cambio en las estructuras docentes y de modernización de la enseñanza.
La realidad que yo percibí fue totalmente diferente. En esos años me encontraba estudiando bachillerato en un instituto público y me veía obligado a asistir anualmente a los ejercicios espirituales programados que eran auténticos lavados de cerebro para una juventud quinceañera. Todos los días, antes de comenzar las clases, nos reunían en el patio, se izaba la bandera nacional y se cantaba “El Cara al Sol”. Además las asignaturas de Religión y Formación Política eran las más importantes de cada curso y, por si fuera poco, mi no pertenencia a las organizaciones falangistas, por indicación paterna, me causó más de un problema en los estudios. Por tanto tuve la mala suerte de no disfrutar del aperturismo que relatan los cronistas.
Durante esos años, se desataron unos violentos enfrentamientos entre democristianos y falangistas que, junto con los monárquicos y los tradicionalistas eran las familias en las que se apoyaba el régimen. Esta situación de tensión se trasladó a la Universidad de San Bernardo y culminó en una batalla campal entre estudiantes en la calle Alberto Aguilera de Madrid, en el mes de febrero del año 1956, durante la cual un estudiante recibió un tiro en la cabeza y estuvo al borde de la muerte. Como solía suceder en esos casos, Franco zanjó la crisis destituyendo a las cabezas visibles de ambos bandos, Joaquín Ruiz-Giménez por los democristianos y Raimundo Fernández Cuesta por los falangistas.
No obstante, Ruiz-Giménez, en premio a sus servicios al régimen, fue nombrado por Franco, procurador en Cortes y posteriormente, en el año 1961, consejero nacional del movimiento, es decir, miembro de la máxima institución franquista en la que se discutían y programaban las líneas ideológicas del sistema.
Me voy a permitir incluir dos pequeños párrafos de sendos artículos suyos, escritos en el año 1959 que, en mi opinión, clarifican su ideología:
“La Guerra ha sido una Cruzada y Franco el hombre elegido por el Destino”
“Sin las figuras de Maeztu, Calvo Sotelo, Onésimo Redondo, Ramiro Ledesma, José Antonio Primo de Rivera y luego la de los capitanes de la campaña en torno al general Franco, la gesta nacional no hubiera sido posible”
Casualmente, en el año 1975, en pleno declive físico del Jefe del Estado y como resultado de alguna aparición divina, probablemente del Espíritu Santo, dadas sus creencias religiosas, dio un giro radical a su trayectoria. Nunca se arrepintió expresamente de su estrecha colaboración con el régimen de Franco durante los 30 años más represivos del sistema y, sin embargo, se incorporó a la Plataforma de Convergencia Democrática, que promovía el partido socialista, como un demócrata de toda la vida.
En las elecciones del año 1977, se presentó como cabeza de lista de un partido denominado Izquierda Democrática que obtuvo los votos de sus familiares.
A pesar de este fracaso, en el año 1982 con la llegada al poder del partido socialista fue designado Defensor del Pueblo. ¡Qué ironías de la vida!
Lo expuesto en estas líneas me obliga a reconocer la fabulosa e indescriptible habilidad de este personaje para adaptarse a las circunstancias que en cada momento le eran más favorables y su extraordinaria capacidad para convencer al resto de los políticos acerca de la honestidad y sinceridad de su radical cambio de rumbo. Seguramente pasará a la posteridad como un demócrata que luchó durante toda su vida por las libertades del ser humano. ¡Así se escribe la Historia!
El tercer “camaleón” de esta relación es Juan Luís Cebrián Echarri, que al ser más joven que los anteriores, no tiene una carrera tan dilatada, pero aunque breve, no deja de ser jugosa.
“Janli”, como le llaman sus amigos, es hijo de Vicente Cebrián, uno de los periodistas franquistas más influyentes de la época y director del diario Arriba, portavoz de la familia falangista del régimen desde el que se criminalizaba cualquier opinión o actitud que pudiera suponer una mínima desviación de los Principios Fundamentales del Movimiento. Junto con El Alcázar eran los diarios encargados de repartir leña a diestro y siniestro.
Como es lógico en un niño de familia bien, cursó estudios en el colegio El Pilar, pasando a la universidad en la que se licenció en Filosofía y Letras.
Empezó estudios de periodismo y mediante los buenos oficios de su padre con Emilio Romero, otro periodista influyente de la época, le “colocaron”, antes de licenciarse, como redactor jefe en el diario Pueblo, con 18 años de edad y sin experiencia alguna. Con estos periodistas como mentores, su carrera fue “brillante”, ya que rápidamente pasó a dirigir la revista Informaciones, donde conoció a otro fascista reconvertido como era Haro Tecglen. Entre ambos, publicaron en este periódico, con motivo del traslado de los restos mortales de José Antonio Primo de Rivera, fundador de falange española, desde Alicante hasta El Escorial, el artículo “Dies Irae” de loa y reconocimiento a su persona, entonces referencia política de “Janli”, en el que entre otras lindezas se decía: “Se nos ha muerto el capitán pero nos queda el general”.
En el año 1974, y merced al apoyo de Pío Cabanillas pasó a dirigir los informativos de Televisión Española, desde donde, una vez más, cercenó la libertad de expresión de los periodistas que trabajaban en este medio de comunicación.
Coincidiendo con la muerte de Franco y como ocurrió en el caso anterior, “Janli” debió escuchar una voz celestial que le decía “Janli, Janli, hijo mío, por qué me persigues” y milagrosamente vio la luz salvadora que le guiaría el resto de su vida.
En el año 1976, consiguió que los fundadores de un nuevo diario llamado “El País” le admitieran en el proyecto y le nombraran director de la publicación. A partir de este momento y bajo el paraguas protector del Jefe del Imperio (Jesús de Polanco) se dedicó a repartir estopa y demonizar a todos los que habían sido compañeros de viaje en su etapa anterior.
Con la llegada al gobierno del partido socialista su poder se incrementó hasta límites insospechados. Se convirtió en el “Sumo Pontífice” del periodismo, excomulgaba y mandaba a los infiernos a todos aquellos que osaban discrepar de sus planteamientos. Evidentemente empleaba el mismo procedimiento que había aprendido de su progenitor y que tan buen resultado le había dado durante su pasado fascista.
En su círculo de amistades presumía de quitar y poner ministros y de dictar las instrucciones que debía seguir el Presidente del Gobierno.
En el año 1996 ingresó, por presión del Jefe del Imperio, en la Real Academia Española, lo que suscitó comentarios muy duros por parte de muchos intelectuales. Baste como ejemplo el siguiente redactado por un escritor famoso de la época:
“Ser un pésimo escritor no es un delito. Pero aun eso requiere cierto esfuerzo: la apuesta de invertir el escaso tiempo propio en la traza de una obra, incluso de una obra mala, incluso una obra pésima. Juan Luís Cebrián no es un escritor pésimo. No es escritor. Sencillamente. Publicó novelas baratas para uso de quioscos en ferrocarriles y aeropuertos. Optó en seguida por dedicarse a las altas finanzas. Hizo bien. Ser un pésimo escritor no es un delito, pero da tanta vergüenza”
En la actualidad y tras los fallecimientos de Jesús de Polanco y de su hija Isabel (los halcones de la familia), su situación se ha debilitado dentro del grupo Prisa, pero ya está tramando una operación financiera con la ayuda de Felipe González y de Carlos Slim, millonario mejicano, para retomar el control de la situación.
También la llegada de Zapatero a la Presidencia del Gobierno ha supuesto una pérdida de su poderosa influencia. No obstante, y siempre que se le presenta la ocasión sigue haciendo gala de su habitual sectarismo.
Su odio a las nuevas tecnologías de la información, en especial a Internet, está plenamente justificado con la lectura de estas líneas, ya que de no existir estos medios informáticos, su penoso pasado hubiera sido sustraído al conocimiento de las nuevas generaciones y podría haberse presentado ante ellas como un demócrata ejemplar y no como un fascista reconvertido.
¿Qué credibilidad puede tener una persona que durante treinta años de su vida ha disfrutado y saboreado los privilegios y prebendas de un régimen totalitario?
¿Qué podrán decir esos miles de ciudadanos que en esa época pasaron hambre, penalidades, falta de trabajo e incluso prisión, mientras que él ascendía en su profesión merced a su padre y a su ideología fascista?
Y es este señor el que se permite juzgar y demonizar a estas personas, muchas de las cuales gracias a su trabajo y sacrificio personal han conseguido labrarse una aceptable situación económica y social, pero cometen el grave error de no coincidir en sus planteamientos políticos con los del mayor “inquisidor” del reino.
El cuarto puesto de la lista camaleónica, pero a mucha distancia de los anteriores, por su escaso historial corresponde a Diego López Garrido. Este catedrático de Derecho Constitucional, licenciado por ICADE, es decir, de familia burguesa y acomodada, comenzó su andadura política en la línea estalinista del partido comunista. La primera actuación pública de importancia fue su participación activa, muy activa diría yo, en la campaña sobre el referéndum para la permanencia de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte que se celebró en el año 1986. El partido comunista, movilizó a todos sus miembros para organizar mítines, manifestaciones y todo tipo de actividades en contra de esta alianza militar. Resulta cuando menos chocante que los mismos que habían constituido el Pacto de Varsovia, organización militar que aplastó con tanques los intentos democratizadores de Checoslovaquia y de Hungría, satanizaran a la OTAN. Existen reportajes y fotografías del Sr. López Garrido al frente de las manifestaciones con rostro desencajado y gritando como un desaforado acerca de los males que acarrearía nuestra permanencia en dicha organización. Han pasado más de 20 años y hasta el momento no se han percibido esos daños, más bien al contrario hemos salido del campo de influencia de la extinta Unión Soviética.
En el año 1992, consciente del declive imparable del partido comunista que le impediría disfrutar del poder y de los privilegios que lleva consigo, inicia, en el seno de Izquierda Unida, una serie de maniobras para abandonar la coalición. Crea un nuevo partido denominado Partido Democrático de la Nueva Izquierda (como se aprecia el calificativo democrático está presente en todas las formaciones totalitarias) del que se autoproclama secretario general. La coalición Izquierda Unida, conocedora de sus movimientos decide sancionarle y le expulsa, pero él se pasa al grupo mixto del Congreso con su acta de diputado en el bolsillo, ya que consideraba que era de su propiedad. ¡Digno comportamiento de un demócrata!
En el año 1997, se incorpora al partido socialista y desde entonces ha obtenido escaño en el Congreso al ir en las listas de este partido. Durante la pasada legislatura fue el portavoz de su partido en el Congreso. Con su dialéctica totalitaria y excluyente como buen comunista y con la colaboración del Sr. Zaplana, portavoz del partido popular, fueron dos destacados contribuyentes al clima de crispación y de parálisis que se vivió en la Cámara.
Recientemente ha sido designado Secretario de Estado para la Unión Europea y sus primeras declaraciones han sido para ratificar su vocación europeísta de toda la vida. ¡Qué facilidad para olvidar su pasado reciente estalinista!
Como puede comprobarse, en un corto periodo de tiempo ha pasado de ser un furibundo seguidor de las instrucciones de la Unión Soviética, siempre desestabilizadoras en los países del sur de Europa y por tanto contrarias a cualquier organización europea, a defender a ultranza las instituciones europeas, léase Unión Europea, OTAN, Consejo de Europa, … etc. y, por supuesto, nuestra pertenencia a las mismas. ¡Quién te ha visto y quién te ve!
No quisiera finalizar este artículo sin hacer mención a un grupo de intelectuales pertenecientes a la Generación del 36 que experimentaron asimismo un importante cambio ideológico, ya que sus inicios fueron claramente falangistas.
Algunos, como Dionisio Ridruejo, detectaron rápidamente que el régimen no marchaba por la senda marcada por lo que se distanciaron y criticaron duramente el sistema, lo que les supuso represalias e incluso cárcel.
Otros, como Pedro Laín Entralgo y Antonio Tóvar, tuvieron una evolución más discreta, es decir, se fueron apartando silenciosamente sin tomar postura alguna y consiguieron reaparecer al cabo de los años, como defensores de las libertades.
Hubo algunos, como José Luís López Aranguren, Jaume Vicens Vives, Gonzalo Torrente Ballester o José Antonio Maravall, que cambiaron de la noche a la mañana, renegaron de sus ideas y trataron de ocultar su pasado fascista, volviéndose “rojos” de nacimiento lo que les promocionó, tanto profesional como literariamente. Del Sr. López Aranguren podría relatar anécdotas bastante ilustrativas acerca de su talante democrático y de su trato respetuoso y afable sobre todo con los humildes.
Finalmente, otros como pueden ser Luís Rosales, Leopoldo Panero, Luís Felipe Vivanco o Federico Yndurain mantuvieron una postura discreta y no se montaron en el burro de la política para promocionar su producción literaria.
Como se indicó al comienzo de estas líneas también han existido otros camaleones humanos que han sacado tajada de la política pero, en mi opinión, no tienen la categoría suficiente para figurar en esta relación de figuras de primer nivel. Me vienen a la memoria nombres como José María de Areilza, Rafael Calvo Serer, Francisco Fernández Ordóñez, Jorge Vestringe, ..etc.
La finalidad perseguida con la redacción de este artículo es la de desenmascarar a unos personajes que, mediante el control de los medios de comunicación, se han presentado ante la opinión pública como defensores y luchadores a favor de la democracia, cuando, en mi opinión, la realidad es totalmente diferente. Son camaleones humanos que partiendo de una ideología totalitaria se han adaptado a la evolución política española para mantenerse cerca del poder y disfrutar de sus privilegios. Y para mayor escarnio tienen la desfachatez de impartir doctrina democrática al resto de los ciudadanos. ¡Qué malo es tener memoria o acceso a Internet!
Madrid, 30 de mayo de 2008
A fin de mantener actualizado el idioma español, considero oportuno proponer a los miembros de la Real Academia Española la inclusión de un nuevo vocablo en su próxima revisión del Diccionario de la Lengua, para definir un conjunto de individuos que han irrumpido en la vida pública española causando verdaderos estragos en sus principios de convivencia social.
Este nuevo vocablo sería Zapacuatre cuya definición es:
"Individuo perteneciente a una especie humanoide, resultado de una mutación genética del Homo Sapiens motivada por el cambio climático.
Se caracteriza por su escasa actividad cerebral, sonrisa imbécil permanente, capacidad de persuasión, abuso de la falsedad y desconocimiento de los valores éticos y morales del ser humano.
Apareció en la Península Ibérica en los albores del siglo XXI extendiéndose rápidamente por el país, dada su facilidad de contagio.
Esta mutación es considerada por los antropólogos como una regresión en el proceso evolutivo de la raza humana que puede provocar, en caso de no adoptarse las oportunas medidas, la pérdida de su hegemonía en la Tierra".
El Gafe Mayor del Reino
Autor: Geromín
Los seres humanos sienten un gran respeto o temor hacia aquellas personas que son calificadas como “gafes”, es decir, que atraen, transmiten y son portadoras de desgracias.
El Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española define el vocablo “gafe” como una persona aguafiestas o de mala sombra.
Los expertos en la materia, consideran que existen cuatro clases o categorías de “gafes”, a saber: gafes, supergafes, sotanillos y manzanoides. Los realmente peligrosos para la ciudadanía son los dos últimos, si bien, entre ellos existe una diferencia importante en su comportamiento.
El “sotanillo” es un gafe totalmente insolidario, es decir, trasmite la desgracia a los que le rodean, pero él no la sufre, mientras que el “manzanoide” es solidario con su entorno, atrae las desgracias, pero las padece como el resto de los afectados.
Sirva el siguiente ejemplo, para clarificar esta diferencia. Si una persona sube, en un ascensor, a la planta 7ª de un edificio, y va acompañado de un “sotanillo”, que se baja en la planta 4ª, está probado que al llegar a la planta 6ª, una vez que el “sotanillo” ha abandonado el ascensor, éste sufre una avería y se desploma al vacío. Por el contrario, si el acompañante es un “manzanoide”, el ascensor se avería en la planta 3ª y cae al vacío con los dos ocupantes dentro.
El caso mas paradigmático de gafe “manzanoide” en nuestra historia reciente es el de Luís Yáñez Barnuevo, miembro destacado del PSOE, que durante su etapa de político activo (Secretario de Estado de Cooperación Internacional y responsable máximo de los Actos Conmemorativos del V Centenario), disfrutó de los siguientes episodios curiosos, que contaron con su preceptiva presencia:
* Hundimiento de la nao Victoria en el momento de su botadura en Sevilla (esta embarcación había sido un capricho personal del Sr. Yáñez y era uno de los símbolos de la Expo 92).
* Incendio y destrucción total del Pabellón del Descubrimiento, el más emblemático de la Expo 92, dos meses antes de su inauguración.
* Incendio y hundimiento parcial del Duomo de Torino, durante la visita del Sr. Yáñez, con grave riesgo de destrucción de la “Sábana Santa”,
* Escoñamiento de las carabelas colombinas frente a las costas de Japón.
En los momentos actuales estamos asistiendo a la entronización del Sr. Rodríguez Zapatero como “sotanillo” de referencia para los tiempos venideros.
Esta afirmación está basada en los siguientes hechos, debidamente comprobados:
a) ámbito internacional
* En el otoño del año 2004, se celebraron las elecciones presidenciales en EE.UU. Los pronósticos indicaban la victoria del senador demócrata John F. Kerry, que aventajaba a su oponente, el actual Presidente George Bush. En esos momentos finales, entró en acción el Sr. Rodríguez Zapatero apoyando la candidatura de Kerry, y todavía los expertos en política, no se explican el triunfo de G. Bush.
* En el año 2005, tiene lugar en Francia, el referéndum para ratificar el proyecto de Constitución Europea. Las encuestas vaticinaban un resultado incierto, y otra vez vuelve a actuar el Sr. Rodríguez, en contra de sus colegas franceses, ya que el Partido Socialista francés pedía el “No”. El Sr. Rodríguez Zapatero hace campaña a favor del “Sí”, y el resultado es una victoria aplastante del “No”.
* En el otoño del año 2006, tienen lugar las elecciones legislativas en Alemania, en las que parte como ligero favorito, el vigente Canciller Gerhard Schoeder. El inefable Sr. Rodríguez Zapatero entra de nuevo en escena y acude a mítines a favor de su amigo el Sr. Schoeder. Los resultados no se hicieron esperar y las elecciones las ganó la candidata oponente Dª Angela Merkel.
* Durante la reunión bilateral España – Italia, celebrada el mes de abril de 2007, en la isla de Ibiza, a la que asistieron ambos presidentes, el Sr. Prodi perdió la confianza de las Cámaras de Diputados y tuvo que presentar su dimisión ante el Presidente de la República.
* En las elecciones presidenciales francesas celebradas en el mes de mayo de 2007, la candidata socialista, Ségolène Royal, admitió la presencia del Sr. Rodríguez en sus mítines y a partir de ese momento, las encuestas empezaron a variar su tendencia y Nicolas Sarkozy pasó a ser favorito. Finalmente, como era previsible, ganó las elecciones y la Sra. Segal puede dedicarse a otros menesteres.
Ni que decir tiene, que ante estos hechos, las Cancillerías europeas se han puesto rápidamente en funcionamiento, cursando órdenes severas para impedir que el Sr. Rodríguez Zapatero intervenga en cualquier acto electoral para apoyar algún candidato del partido en el gobierno.
Igualmente se produjo una alarma mundial cuando el Sr. Rodríguez presentó ante Naciones Unidas su visionario proyecto sobre la Alianza de las Civilizaciones, ya que consideraron podría ser el prólogo de la III Guerra Mundial, dados los antecedentes relatados.
B) ámbito nacional
* La candidatura de Madrid 2012 para la organización de las olimpiadas de ese año, iba por buen camino y las expectativas eran optimistas, hasta que el Sr. Rodríguez Zapatero expresó su decidido apoyo a esta candidatura y se presentó públicamente con el Sr. Gallardón (lamentable error del Comité Organizador). El resultado es que Madrid no pasó de la tercera votación.
* En septiembre del año 2005, Gas Natural lanza una OPA hostil sobre Endesa que cuenta con el decidido apoyo del Sr. Rodríguez Zapatero. Al cabo de unos meses, Gas Natural abandona su proyecto ante los acontecimientos que se producen, a los que no encuentran explicación lógica.
* El día 20 de abril de 2007, el Sr. Rodríguez visita por primera vez la sede de la Bolsa de Madrid, en la que presenta una visión angelical de la economía española, afirmando que el año 2006 ha sido el mejor año de la democracia. A la semana siguiente, la bolsa sufre un desplome espectacular, del que todavía se desconoce el final, pero los expertos afirman que se ha producido un cambio de ciclo en la economía mundial, que posteriormente ha sido confirmado por la crisis motivada por la “hipotecas basura” en EE.UU.
* En el mes de abril de 2007, antes del inicio de las regatas de la Copa América, el mayor acontecimiento náutico del mundo, el inefable Rodríguez Zapatero, se desplaza a Valencia para apoyar este evento. Al día siguiente se suspenden las regatas por falta de viento, hecho que se repite durante varios días, con la desesperación lógica de la organización, que se lamenta del error cometido al aceptar la presencia del “sotanillo”.
* En las elecciones municipales celebradas en el mes de mayo de 2007, el Sr. Rodríguez elige, personalmente, a Miguel Sebastián como candidato a la Alcaldía de Madrid y le expresa su decidido apoyo. Celebradas las elecciones, el partido socialista sufre la mayor derrota electoral de su historia y el pobre Sebastián tiene que volverse a la Universidad con el rabo entre las piernas.
* En el mes de septiembre de 2007, el Sr. Rodríguez visita la ciudad del Banco Santander en Boadilla del Monte, en compañía del Sr. Botín, Presidente de la entidad. Ese mismo día, las acciones del banco experimentan una caída del 3,2% de su valor, sin explicación aparente, dada su solidez económica.
* En el mismo mes de septiembre, se celebra en Madrid, el Campeonato Europeo de Baloncesto. La selección española parte como favorita y así lo demuestra durante el campeonato. En la final se enfrenta a Rusia a la que ya había ganado en la fase previa. El partido iba muy igualado y a falta de 30 segundos, Televisión Española muestra la imagen del Sr. Rodríguez en el palco de autoridades. El resultado es que España pierde la final por un punto de diferencia, no entrando, en el último segundo, una canasta de Gassol, que nos podía haber dado el triunfo. Grave error de la organización que pagó bien caro.
* En el mes de octubre de 2007, el Sr. Rodríguez manifiesta solemnemente, como es habitual en él, que el día 21 de diciembre de 2007, llegará a Barcelona en el AVE. Dicho y hecho, a los pocos días empiezan a aparecer graves problemas en las obras del trazado. Se producen hundimientos, que provocan el cierre de dos líneas de cercanías con el consiguiente caos para la población. Cuando redacto las presentes líneas, no se sabe cuando se reanudarán las obras y por supuesto la fecha de finalización de las mismas puede demorarse varios meses.
A la vista de estos hechos objetivos, expuestos en el presente artículo, y de los que quedarán por venir, puede afirmarse, sin temor a equivocación, que el Sr. Rodríguez Zapatero es un gafe de los considerados dentro de la categoría de “sotanillo” y dada la trascendencia y reiteración de los acontecimientos relatados, podemos definirle como patrón que sirva de referencia para generaciones futuras.
En mi opinión, será harto difícil que alguien pueda superar los extraordinarios resultados del Sr. Rodríguez en el ejercicio de su profesión de gafe.
Madrid, 15 de noviembre de 2007
El Abuelo de Rodríguez Zapatero
o
Las Andanzas del Capitán Lozano
Autor: Geromín
Desde que el Sr. Rodríguez Zapatero irrumpe en la política nacional, ha mostrado una idea obsesiva por presentar, ante los españoles, la figura de su abuelo paterno, Juan Rodríguez Lozano, como una persona honrada, represaliada y fusilada por defender unos ideales nobles y pacifistas.
Ya en el año 2001, cuando era secretario de los socialistas leoneses, mandó levantar un monolito en el Alto de Aralla (Montes de León), donde por cierto nunca estuvo su abuelo, en el que figura una placa con la siguiente inscripción:
“Homenaje a la dignidad: Muero inocente y perdono, mi credo fue siempre un ansia infinita de paz, el amor al bien y mejoramiento social de los humildes. Capitán Lozano 1893-1936.”
No entiendo porqué en esta inscripción sus redactores renegaron del linaje Rodríguez.
Posteriormente, en su toma de posesión como Presidente del Gobierno volvió a citar el testamento de su abuelo para que sirviera de ejemplo a los ciudadanos de bien.
Ante esta intoxicación informativa, diversos periodistas y escritores han investigado la figura del capitán Lozano y la realidad documental que han hallado dista mucho de la que ha pretendido presentarnos el Sr. Rodríguez Zapatero, basada probablemente en el dicho de que “Repite muchas veces una mentira hasta que se convierta en verdad”.
Mi pretensión al escribir este artículo es presentar, de forma resumida, la verdad sobre la vida de Juan Rodríguez Lozano, basada en pruebas documentales y no en montajes folletinescos.
El capitán Lozano, ingresó, en 1913, en la Academia de Infantería, siguiendo la tradición familiar, ya que su padre era igualmente teniente de esta arma. Su primer destino, como el de casi todos los militares de la época, fue África, donde a las órdenes del General Sanjurjo, se “puso ciego” matando moros hasta conseguir la Gran Cruz del Mérito Militar (1ª gran contradicción con su testamento) ¿o es que los moros no son seres humanos?
Cuando se proclama la República, el capitán Lozano no se acoge a la Ley Azaña y sigue en activo jurando lealtad al nuevo régimen y la no pertenencia a organización alguna (2ª contradicción).
A pesar de su juramento, en febrero de 1934, dirige una carta personal a Julián Zugazagoitia, director de El Socialista, en la que se ofrece a servir de informador y colaborador, bajo seudónimo, ya que en esos momentos, los militares tenían prohibido pertenecer o colaborar con partidos u organizaciones políticas (3ª contradicción).
En octubre de 1934, se produce la Revolución de Asturias, fomentada, impulsada y apoyada por el Partido Socialista y la UGT, que no aceptaron de buen grado los resultados electorales de las elecciones celebradas en ese año, en las que ganaron los partidos de derechas.
En la hoja de servicios del capitán Lozano, figura cómo participa en la represión, en su calidad de ayudante del coronel Lafuente, jefe del regimiento que se traslada a Asturias para sofocar la rebelión de los mineros. Este regimiento interviene en los combates. En uno de ellos, cercaron y asesinaron a 8 mineros que estaban refugiados en un caserío.
Sofocada la revolución, su jefe es nombrado Gobernador militar de la zona y se encarga, junto con el capitán Lozano de las inspecciones posteriores en las poblaciones participantes en la revuelta, que traducido al lenguaje coloquial significa ir “limpiando” de sublevados toda la zona (4ª contradicción).
Como consecuencia de estos sucesos revolucionarios, el periódico El Socialista fue clausurado y sus locales inspeccionados, apareciendo entonces la carta del capitán Lozano, motivo por el cual se le abre un expediente disciplinario, en el que se descubre, asimismo, su pertenencia a la logia masónica leonesa Emilio Menéndez Pallarés nº 15, bajo el nombre de Rousseau (5ª contradicción).
Por todo ello y considerando que se trataba de una falta grave se le suspende de empleo y sueldo, pasando a la reserva.
Con la victoria del Frente Popular en las elecciones de 1936, solicita que le sea aplicada la amnistía, aprobada por el Parlamento, para los implicados en el levantamiento de Asturias. Su separación del servicio se había debido a una falta grave a las Ordenanzas militares, no a su implicación política, por lo que en principio no le amparaba esta amnistía. No obstante y, probablemente, por influencias de la logia a la que pertenecía consiguió volver al servicio activo (6ª contradicción).
Hay constancia documental de una carta, escrita por sus compañeros de logia, dirigida a Diego Martínez Barrio (Presidente de la República y Gran Maestre de la Logia Masónica) en la que se solicita para el capitán Lozano un buen destino en León (Capitán de los Guardias de Asalto) en base a sus dotes de mando y energía (7ª contradicción).
El levantamiento militar de Franco, le sorprende de vacaciones en un pueblo cercano a León, ubicado en la zona republicana. Sin embargo, el capitán Lozano decide trasladarse a la ciudad de León, que los sublevados han tomado en la madrugada del día 19 de julio. A su llegada fue detenido con el resto de autoridades civiles y militares, sometido a juicio de guerra sumarísimo y fusilado el 18 de agosto de 1936.
Esta decisión de trasladarse a León al producirse el levantamiento militar en vez de incorporarse a la zona republicana, ha sido interpretada sobre la base de que el capitán Lozano actuaba de doble agente para ambos bandos e intentó, con esta maniobra, acercarse a los sublevados, que evidentemente desconfiaron de su comportamiento (8ª contradicción).
La causa instruida contra él debería encontrarse en el Archivo Militar de El Ferrol, donde están los documentos de todos los juicios sumarísimos celebrados en esa época, en la zona norte de España. Pero “curiosamente” su expediente ha desaparecido. No debe interesar que se conozcan sus declaraciones que sin duda aclararían aún más su siniestra personalidad.
Antes de su muerte, escribió, de puño y letra, un “delicioso” testamento, cuyos puntos más curiosos relatados en la publicación que se reseña, me permito transcribir.
“Para tranquilidad de su esposa y familia, declara creer en la existencia de Dios. A Él se encomienda su alma de creyente, que procuró tener limpia de faltas.
Pide la paz de España y de la Humanidad.
Muere inocente y perdona y pide a sus hijos que perdonen también.
Que se vindique su nombre y se proclame que no fue traidor a su patria y que su credo consistió siempre en su ansia infinita de paz, el amor al bien y el mejoramiento social de los humildes”.
A la vista de los acontecimientos relatados, basados en pruebas documentales, parece cuando menos tragicómico constatar la abierta discrepancia entre las bellas palabras del testamento y el comportamiento que mantuvo a lo largo de su existencia.
- Su ansia infinita de paz podría haberla aplicado cuando mataba moros y mineros.
- Su limpieza de alma podría haberla salvaguardado cuando juraba en falso, ejercía tráfico de influencias, vulneraba las leyes militares, etc.
En resumen, es razonable afirmar que lo mejor que podría haber hecho el nieto, es dejar a su abuelo en paz y no sacarlo de la tumba, cosa que por cierto hizo, e intentar presentarlo como un ser angelical, cuando, como mínimo, y siendo benévolo con los difuntos, podemos definirle como una persona intrigante, manipuladora, mentirosa, hipócrita, perjura y por supuesto traidora a su patria.
Cualquier lector interesado, puede corroborar toda la documentación reseñada, en el libro “La Gran Revancha” escrito por Isabel Durán y Carlos Dávila (2006).
Como apostilla a estas líneas, es curioso resaltar que en el año 2006, el Sr. Rodríguez Zapatero se traslada a León para inaugurar un museo de la Fundación Sierra Pampley, “casualmente” ubicado en el mismo local, donde celebraba sus reuniones la logia masónica Emilio Menéndez Pallarés.
Esta veneración por su abuelo, la inauguración del museo, su mentalidad visionaria, su discurso ambivalente, pacifista y dictatorial, su odio al Partido Popular, desoyendo el consejo del abuelo, y otros detalles en su conducta, nos pueden conducir a pensar sobre la posible existencia de algún tipo de nexo entre el Sr. Rodríguez Zapatero y la masonería.
Madrid, 23 de junio de 2007
Cien Años de Honradez
Autor: Geromin
En el año 1977 cuando las formaciones políticas comenzaron sus actividades en España después de cuarenta años de silencio, el partido socialista se presentó ante el pueblo español bajo el lema “Cien Años de Honradez” mediante el cual intentó resaltar la trayectoria limpia que este partido había tenido desde su fundación por Pablo Iglesias en el año 1879. Este eslogan caló entre la ciudadanía y, finalmente, también apoyado en los tremendos errores de sus adversarios políticos, le dio el triunfo aplastante en las elecciones generales del año 1982.
Las personas que no habíamos vivido épocas anteriores al régimen de Franco, creímos ingenuamente que la aparición de las formaciones políticas sería beneficiosa para el conjunto de la población, ya que, en teoría, trabajarían para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y terminarían con las prebendas que hasta ese momento había disfrutado la clase dirigente. También nos ilusionó la imagen de honradez que nos transmitían los nuevos políticos. En este punto, recuerdo que un compañero de trabajo, de edad más avanzada, me dijo: “….., no seas iluso, estos serán igual o peor que los otros y además tienen más hambre acumulada”. No se me olvidará jamás este comentario.
Se han necesitado pocos años de ejercicio político para que la ilusión inicial se desvanezca y nos enfrentemos a la cruda realidad. Los partidos políticos en España, y pienso que también en otros países, son organizaciones que buscan por encima de todo el poder. El objetivo final de sus dirigentes es disfrutar y poseer bienes materiales y dejar bien situados a sus familiares y amigos, todo ello encubierto con la defensa de unas ideologías, totalmente trasnochadas y que, en el siglo XXI, no responden a las necesidades reales de los ciudadanos.
Sirva como ejemplo, la obsesión del actual Presidente del Gobierno con su idea sobre la Alianza de las Civilizaciones, ignorando o minimizando los serios problemas que afectan y preocupan al pueblo español.
¡Cuanto más peligro tiene un imbécil que un malvado!
En este artículo me voy a centrar en las actuaciones del partido socialista que, teóricamente, debería haber sido el más prudente y honesto en sus actuaciones de gobierno. ¡Nada más lejos de la realidad!
En las tres ocasiones en las que, a lo largo de su historia, ha tenido responsabilidades de gobierno, nos ha dejado y está dejando, unos recuerdos bastante lamentables, que paso a describir, basándome en documentos históricos y sentencias judiciales, que estimo no están sujetos a interpretaciones o juicios de valor.
La primera vez en su historia que el partido socialista llega al poder es en septiembre del año 1936, fecha en la que toma posesión el Gobierno de la República, presidido por Francisco Largo Caballero (miembro del PSOE), y del que forman parte otros cinco ministros socialistas, entre ellos Juan Negrín como Ministro de Hacienda. Este gobierno llevó a cabo el mayor expolio al Patrimonio Nacional, de la Historia de España, según reflejo en mi artículo titulado “El Saqueo del Banco de España”. Fue tal la magnitud del robo y su difusión a nivel internacional que todos los responsables del mismo, en sus respectivas Memorias, han intentado exculparse con razonamientos pueriles.
Este Gobierno y el siguiente, presidido por Juan Negrín, en el que también figuraban varios ministros socialistas, siguió desvalijando cajas de seguridad en los bancos (se calcula que se reventaron cerca de 15.000 cajas), asaltando domicilios particulares e instituciones, como la Iglesia, apropiándose de todos los objetos, joyas u otros bienes que tuvieran algún valor material. En principio, la justificación del expolio era financiar la compra de armamento para derrotar al enemigo fascista, en defensa de la democracia, de la libertad y del progreso. ¡Qué gran mentira!
Desde el primer momento, Negrín y sus compinches, con una moral de victoria que brillaba por su ausencia, se dedicaron a preparar su exilio dorado, dejando al Gobierno de la República en ruina técnica, sin credibilidad internacional (por ahí empezó a perder la guerra el bando republicano) y al pueblo que se dejaba la vida en las trincheras, sin armas modernas ni alimentos.
Sus discursos arengando a la población para que siguiera sufriendo la dureza de la guerra en nada coincidían con sus comportamientos personales.
Como creo que las afirmaciones hay que demostrarlas, a continuación incluyo una relación de personas, todas ellas vinculadas al partido socialista, con sus importes correspondientes, en pesetas del año 1936, según detalla Francisco Olaya Morales, a cuyos nombres se fueron abriendo cuentas bancarias en diversos países.
Daniel Fernández Shaw 20 millones de pesetas
Alfredo Palacios 16 “ “ “
Antonio de la Cruz Marín 34 “ “ “
Félix Gordón Ordás 64 “ “ “
Álvaro de Albornoz y Alejandro Otero 205 “ “ “
Rafael Méndez, Pedro Pla y Pilar Brea 254 “ “ “
Rafael Méndez y Luís Prieto 144 “ “ “
Luís Riaño y Pedro Pla 200 “ “ “
Rafael Méndez 88 “ “ “
Eusebio Rodrigo 115 “ “ “
Gonzalo Zabala 20 “ “ “
René Souillard (PCF) 652 “ “ “
Juan Negrín (hijo) 370 “ “ “
Alfredo Sagalés 76 “ “ “
Francisco Méndez Aspe (1) (Ministro de Hacienda) 480 “ “ “
Luís Araquistain y Alejandro Otero 851 “ “ “
Juan Simeón Vidarte 100 “ “ “
Julio López Masegosa (1) (Comisario Político) 193 “ “ “
Partido Comunista Francés 2.500 millones de francos
(1) fueron los que capitanearon al mando de los milicianos el saqueo del Banco de España el día 14 de septiembre de 1936
Es curioso observar cómo el propio hijo de Negrín tenía su “cuentecita” para los gastos y necesidades que le exigía la azarosa vida parisina de la que disfrutaba, enfundado en su uniforme de teniente de carabineros.
De forma simultánea a la apertura de estas cuentas, se fueron constituyendo, con los fondos procedentes de la expoliación, sociedades controladas por miembros del partido socialista, destinadas a actividades ilegales, que hoy podríamos calificar como de blanqueo de dinero (Campsa-Gentibus, Mid-Atlantic, France-Navigation, etc).
Al margen de esta inmensa red de corrupción, y como prueba añadida de honradez, merece la pena destacar los métodos que estos dirigentes políticos utilizaron para salir de España, abandonando a su suerte a los desgraciados ciudadanos que sufrieron un auténtico calvario. Unos, como Negrín, Álvarez del Vayo, Pablo Azcárate, Pasionaria, tomaron sendos aviones para salir corriendo, cuando más se necesitaba la presencia en Madrid de los miembros del Gobierno, que tomasen decisiones que pudieran aliviar el sufrimiento de la población. Otros, como Largo Caballero o Araquistain atravesaron la frontera con todas sus pertenencias, camuflados en ambulancias. El propio Presidente de la República, Manuel Azaña, abandonó España, se atrincheró en París y no quiso saber nada de la situación.
Muchos de ellos se instalaron en la zona noble de Paris, en pisos de lujo (baste apuntar que en el que vivía Negrín costaba 3.200 francos/mes, cuando el salario francés era de 42 francos/mes). La única obsesión del Presidente del Gobierno, que permanecía días y días desaparecido, era ingerir la mayor cantidad posible de alimentos en cada comida y rodearse de buenas mujeres de compañía que le ayudasen a soportar las pesadas y duras digestiones.
Mientras esto sucedía en París, entre ochocientas mil y un millón de personas inocentes la mayoría, pero asustados por la propaganda comunista, pasaban a Francia, donde eran sometidas a todo tipo de vejaciones por parte del gobierno de ese país y hacinadas en “campos de concentración vallados”, como así los denominaban las propias autoridades francesas.
Es más, Negrín cursó órdenes al gobierno francés para que el ejército tuviera preferencia en el paso de la frontera sobre la población civil.¡Un demócrata ejemplar!
En este punto, no me resisto a la tentación de transcribir literalmente parte de la carta que escribió Carlos de Oteyza, corresponsal de guerra, a su amigo Jesús Aranas, Secretario de Propaganda del Frente Popular en Brooklyn y que dice lo siguiente:
“Ya te habrás enterado de la huida vergonzosa de Negrín, Álvarez del Vayo, Uribe, Jesús Hernández y de militares como Modesto y Líster. Estos hombres dos veces traidores han abandonado España en los momentos críticos…. Después de la huida cobarde de esos dirigentes, los comunistas han regado las calles de Madrid con la sangre del pueblo. Yo soy comunista pero antes soy español y siento que ese partido al cual quiero haya cometido este atentado contra España tan monstruoso y que sus hombres principales han huido acobardados a esa Francia que deja morir a nuestro gran poeta Antonio Machado, víctima de la disentería. Esta guerra solo ha sido dura para el pueblo. Ellos nunca dejaron de comer, jamás les faltó el pan, vivieron cómodamente y no vieron una trinchera a pesar de que muchos de ellos tenían edad militar.¿Qué podrá decir Santiago Carrillo, dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas? ¿Qué nos dirá Jesús Hernández, Comisario de la zona Centro-Sur?”
En mi opinión, es un testimonio bastante estremecedor de un comunista honesto, en el que pone de manifiesto su estado emocional ante el cúmulo de hechos desgraciados que estaba viviendo el pueblo. ¡Qué dura es la verdad!
La segunda vez que el partido socialista alcanzó el poder fue en el año 1982. Durante los catorce años que permaneció en el gobierno se instituyó en nuestro país la denominada “mordida” mejicana, bajo la sabia dirección de François Mitterrand, maestro en estas artes de la corrupción. Todas las empresas que pretendían participar en las obras públicas debían pasar previamente por la “ventanilla”.
Los ciudadanos nos enteramos, en el año 1991, de este entramado de corrupción merced a la denuncia de un empleado de Filesa, que por motivos laborales levantó la liebre.
La instrucción del sumario duró cuatro años y fue dirigida por Marino Barbero, magistrado del Tribunal Supremo. Durante este tiempo el partido socialista puso en marcha toda su maquinaria informativa, liderada por el diario independiente “El País”, al objeto de enmascarar y desvirtuar el asunto. El propio instructor se vio obligado a dejar el caso, harto de soportar injurias y calumnias contra su persona. Se inculpó a 39 personas, todas relacionadas con el partido socialista, pero, merced a trucos procesales, solamente 12 se sentaron en el banquillo de los acusados. Quedó documentalmente probado que el partido socialista había constituido tres empresas, Filesa, Malesa y Time Export, cuya única actividad era elaborar Informes para las empresas que lo solicitaban. Estos Informes no existieron jamás pero las empresas solicitantes habían pagado su importe correspondiente, que era la comisión pactada para la adjudicación de la obra pública. Es curioso que las tres empresas, cuya plantilla total no llegaba a las diez personas, tuvieran la capacidad técnica suficiente para elaborar Informes sobre cualquier sector de actividad, tanto industrial como financiero.
La sentencia se dio a conocer en octubre de 1997 y en ella se condenaba a todos los imputados a distintas penas de prisión que en algunos casos como el del senador del PSOE José María Sala, alcanzaban los tres años de cárcel. Estas penas las cumplieron de forma simbólica, ya que merced a distintos recursos procesales y a beneficios penitenciarios “especiales”, salieron en libertad con gran rapidez.
Para mayor escarnio y desprecio de la ciudadanía, como prueba de la desfachatez con la que actúa el partido socialista, José María Sala ha sido nombrado recientemente responsable de formación de los socialistas catalanes, dentro del programa de renovación ética y moral que nos anunció el Sr. Rodríguez Zapatero. Me imagino que en sus ponencias, les enseñará a robar con mayor discreción y astucia a fin de salir limpios de las posibles investigaciones policiales. ¡Ejemplarizante!
Al margen de este entramado, surgieron casos puntuales de corrupción, entre los que merece la pena destacar los siguientes:
* Casos SEAT y AVE. Se desglosaron de la red de corrupción descrita anteriormente y siguieron su camino jurídico de forma independiente. En ambos quedó probado que el partido socialista, a través de intermediarios, había cobrado fuertes sumas de dinero. En el caso SEAT, por importe de 150 millones, para recalificar unos terrenos en el Paseo de la Castellana de Madrid, y en el caso AVE, varios cientos de millones, por la compra de locomotoras a la empresa SIEMENS.
* Caso Expo 92. Los ocho principales gestores del evento, miembros del partido socialista, fueron imputados por malversación y apropiación indebida. El balance oficial del evento presentaba unos beneficios de 19.800 millones de pesetas. La auditoría del Tribunal de Cuentas realizada a petición del juez instructor, descubrió unas pérdidas de 43.200 millones de pesetas. ¿Dónde están los 63.000 millones de descubierto?
Jamás se supo su destino y todo se diluyó en informes, recursos y otras estrategias procesales.
* Caso Fondos Reservados. Quedaron implicados varios altos cargos del Ministerio del Interior (Rodríguez Colorado, Julián Sancristóbal, Francisco Álvarez, Iñaki López), por un uso fraudulento de la partida presupuestaria destinada a los fondos reservados. El principal acusado fue Rafael Vera Secretario de Estado para la Seguridad. En la sentencia quedó demostrado su enriquecimiento personal por un importe de 600 millones de pesetas, que invirtió en la adquisición y mejora de diversos bienes inmobiliarios. Fue condenado a siete años de cárcel, que ha cumplido de forma intermitente y con beneficios penitenciarios aplicados con excesiva generosidad, en base a su situación emocional. No ha devuelto ni una peseta y en la actualidad disfruta de la libertad.
* Luís Roldán. Director General de la Guardia Civil, se apropió de más de 2.200 millones de pesetas por las comisiones cobradas en la construcción de casas cuartel y en partidas procedentes de los fondos reservados. Dada la magnitud del escándalo, ingresó en la cárcel, fue condenado a 30 años, salió en libertad antes del cumplimiento de la pena y sin devolver una peseta. Aunque para ser sinceros, hay que decir que fue “el chivo expiatorio” de todos los corruptos y en el que se cebó la prensa amarilla intentando tapar los otros casos aquí expuestos.
* Juan Guerra. Hermano del Vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, se habilitó un despacho oficial de la Junta de Andalucía, desde el que realizaba todo tipo de negocios particulares. El “chanchullo” se descubrió gracias a su ex mujer, que harta de las palizas recibidas del “hermanísimo” contó a los medios de comunicación las actividades de su marido. Fue condenado mediante sentencia firme, pero, “milagrosamente” tampoco ingresó en prisión. Pero no acaba aquí el nepotismo del Vicepresidente. A otro hermano suyo, Adolfo, le nombró director de MercaSevilla, y al tercero, Antonio “El Patillas”, le dedicó a abrir gasolineras, con licencias conseguidas por ser quien era y posteriormente venderlas. También su campo de actuación se extendió a solares recalificados. ¡Honradez sobre todo!
* Gabriel Urralburu. Presidente del Gobierno de Navarra y de los socialistas navarros, fue condenado, junto con su esposa y el Consejero de Obras Públicas por cobrar comisiones, de forma continuada, en las concesiones de obras. Fue condenado a 11 años de cárcel y al pago de una multa de 780 millones de pesetas. Al cabo de ocho meses, consiguió el tercer grado penitenciario y al año, la libertad condicional. No ha devuelto ni una peseta.
* Carmen Salanueva. Directora General del Boletín Oficial del Estado, que se apropió igualmente de 500 millones de pesetas, mediante el cobro de comisiones en el ejercicio de su cargo. Se le detectó una grave enfermedad que posibilitó su salida de la cárcel. Lamentablemente falleció a los pocos meses.
Esta relación podría alargarse indefinidamente, pero considero que los casos expuestos son suficientemente demostrativos para valorar la honradez del gobierno socialista durante este periodo.
La tercera ocasión en la que el partido socialista ha llegado al poder ha sido en el año 2004, y lo primero que hizo el nuevo Presidente del Gobierno fue anunciar una campaña de renovación ética y moral.
En esta nueva etapa hemos asistido a la aparición de una manera de corrupción más sutil y, en mi opinión, no perseguible penalmente. El procedimiento, a grandes rasgos, es el siguiente: el partido socialista llega a un acuerdo económico con una empresa o con un sector empresarial y rápidamente el Gobierno, bien mediante disposiciones legales o mediante subvenciones públicas, favorece a esa empresa o sector empresarial y a cambio recibe los favores que hayan acordado.
El caso más paradigmático de esta nueva forma de corrupción es el que podríamos denominar “Caso Endesa”, que se desarrolló de la forma siguiente:
La Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno, bajo la dirección de Miguel Sebastián, acuerda con La Caixa, la entrega de Endesa a Gas Natural a un precio de 21,3 euros por acción, de los cuales solo pagaría en efectivo una parte, es decir, valoraron la compañía en 23.000 millones de euros.
El Gobierno, con su Presidente a la cabeza y acompañado de su acólito, el Sr. Montilla, se manifestaron abiertamente a favor de la operación, alegando todo tipo de beneficios para la sociedad española.
El “negocio” se frustró porque los dirigentes socialistas no habían contado con la resistencia numantina del Consejo de Administración de Endesa que con su Presidente Manuel Pizarro a la cabeza, inició una batalla en todos los frentes para frustrar la operación. Al final, no pudieron impedir la venta de la compañía, por el empecinamiento personal del Sr. Rodríguez Zapatero, pero consiguieron que los compradores de Endesa, que naturalmente no fue Gas Natural, pagaran un precio de 45 euros por acción, es decir, se valoró la empresa en 47.000 millones de euros.
El regalo que el Gobierno iba a hacer a Gas Natural (léase La Caixa) era de 24.000 millones de euros, según demostró el propio mercado de valores.
Durante el desarrollo de esta operación La Caixa, casualmente, perdona una deuda al partido socialista catalán por importe de 6,57 millones de euros. La única prueba que ha aportado este partido al requerimiento del Tribunal de Cuentas, fue alegar que esta práctica es habitual entre los partidos políticos. ¡Buena excusa para los ciudadanos pendientes el pago de su hipoteca!
Como “el negocio” no llegó a buen término, desconocemos el resto de las contrapartidas que el partido socialista iba a cobrar por el regalo.
Casualmente, ahora, Manuel Pizarro está en las listas del partido popular para las próximas elecciones generales y ya han empezado los ataques feroces contra su persona, a la que, como siempre hace el partido socialista, intentará calumniar y destruir con la ayuda de los medios de comunicación afines, léase El País. ¡Vaya desfachatez!
Coincidiendo con este nuevo sistema de “trinque”, se ha consolidado en los Ayuntamientos, la llamada corrupción urbanística. Nos han intentado vender que ese hecho solo sucede en la ciudad de Marbella y todas las informaciones se focalizan en “El Cachuli” y su amiga “La Pantoja”, pero poco se dice, por ejemplo, de los alcaldes socialistas de Ciempozuelos, que se ha demostrado tienen cuentas bancarias, con varios millones de euros, en Andorra y de otros tantos que han conseguido favores personales, rehabilitación de viviendas, (como el secretario general de los socialistas valencianos), etc. a costa de recalificaciones de terrenos públicos.
En esta última etapa, también estamos asistiendo a un asalto por parte del partido socialista a todas las instituciones del Estado, con el fin de reducirlas al silencio. La Comisión Nacional de la Energía, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el Banco de España, el Tribunal de Defensa de la Competencia...etc. han sido ocupadas por miembros del partido socialista y así se convierten en espectadores pasivos de las posibles irregularidades económicas que se cometan.
Igualmente están intentando controlar el Poder Judicial, el Tribunal Supremo, en especial la Sala de lo Penal, por si hay que juzgar a algún destacado miembro del partido, el Tribunal Constitucional…etc.
Y no digamos del asalto a las Cajas de Ahorro, en las que está intentando copar todos los puestos de sus Consejos de Administración, en aquellas Comunidades Autónomas en las que gobierna, para así disponer de fondos sin tener que recurrir a la extorsión empresarial.
¡Todo ello en aras del progreso y el bienestar de los ciudadanos!
Mientras tanto, la educación (en situación caótica como ha puesto de manifiesto el demoledor Informe Pisa), la seguridad ciudadana, el funcionamiento de la justicia, la inmigración ilegal, la especulación del suelo, el paro, la vivienda, la carestía de la vida, etc. siguen a su aire porque son problemas que, según ellos, no afectan al bienestar de las personas.
Considero que la lectura de estas líneas habrá servido para demostrar que el lema “Cien Años de Honradez” con el que se presentó el partido socialista al pueblo español fue una falacia más que no responde ni refleja la realidad de sus actuaciones que, como ha quedado expuesto, van en dirección opuesta a lo que los ciudadanos entendemos por honradez.
Probablemente este vocablo en un diccionario de terminología política signifique “robar y engañar al pueblo mediante mensajes de progreso”. En este caso, hay que felicitarles porque lo están cumpliendo a la perfección.
Madrid, 2 de febrero de 2008
Democracia a la Española
Autor: Geromín
En la década de los años sesenta y con el fin de promocionar la entonces incipiente industria turística, se acuñó el célebre eslogan “Spain is different”. Esta frase que alcanzó unos elevados niveles de popularidad fue duramente criticada por diversos sectores, a pesar de lo cual ha permanecido vigente durante mucho tiempo. Probablemente no sea de aplicación a todos los aspectos de nuestra vida pero, pese a quien pese, es una realidad en otros, como es el caso que nos ocupa de la “Democracia a la Española”.
Durante el proceso histórico, conocido como “La Transición” se produjo en España un profundo cambio político al pasar de un sistema autocrático a un régimen democrático respetando, en cada instante, la legalidad vigente.
En esos momentos hubo que improvisar, o por lo menos no meditar suficientemente, algunas leyes que se aprobaron, porque primaba el celebrar, a la mayor brevedad posible, unas elecciones democráticas en las que participaran todos los partidos políticos y de esta forma recibir el reconocimiento internacional que posibilitara nuestra incorporación a los distintos foros e instituciones democráticas, tanto en Europa como en el resto del mundo.
Este objetivo se alcanzó en un periodo reducido de tiempo, pues transcurrieron menos de dos años entre el fallecimiento del anterior Jefe del Estado (20/11/1975) y la celebración de dichas elecciones (15/06/1977).
Los historiadores coinciden en señalar que esta etapa puede considerarse como una de las más positivas para España en los últimos dos siglos de nuestra historia, al existir un objetivo común y prevalecer el consenso sobre el enfrentamiento en las actuaciones de los partidos políticos.
Transcurridos treinta años desde la celebración de estas elecciones, podemos afirmar que el proceso iniciado con tanta ilusión se ha ido desvaneciendo con el tiempo y ha desembocado en la situación actual, en la que existe un importante déficit democrático que se viene incrementando con el paso de los años para llegar a convertirse en una “partitocracia”.
En mi opinión, ello se debe: por un lado, al comportamiento de los partidos políticos; por otro, a las propias personas que participan en la política y, finalmente, a los serios defectos que presenta la legislación aprobada para regular los procesos electorales.
Vamos a analizar cada uno de estos factores en los que se sustenta el sistema, indicando los fallos existentes y las posibles soluciones que, a mi modo de ver, deberían adoptarse para acercarnos a una verdadera democracia.
1.- Partidos Políticos
El artículo 6 de la Constitución Española establece que “los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política”.
Una definición técnicamente incuestionable que no se corresponde con la realidad. Su comportamiento ha ido derivando por otros derroteros con el único objetivo de controlar el resto de las instituciones y poderes del Estado para convertirse en auténticos centros de poder.
Venimos asistiendo atónitos a una lucha cainita entre partidos para designar los miembros del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional, de las Salas de lo Penal del Tribunal Supremo, de la Audiencia Nacional, de los Tribunales Superiores de Justicia, etc.
Lamentable espectáculo que, básicamente, busca asegurarse sentencias favorables en aquellos desmanes o delitos que pudieran cometer en el ejercicio del poder, aunque estas maniobras mantenga paralizadas las instituciones.
Igualmente se han nombrado personas adictas y sumisas para cargos tan importantes, como son el Gobernador del Banco de España, los Presidentes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, de la Comisión Nacional de la Energía, del Tribunal de Defensa de la Competencia, de la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones, etc.
En lo referente a su forma de actuar, los partidos, como afirma Enrique Gil Calvo, tienen tres agendas de trabajo, totalmente diferenciadas, con los siguientes contenidos:
* Agenda excluida. Incluye los temas de interés general, que no suscitan debate entre la población ya que, en principio, todos están de acuerdo. Sirvan como ejemplo, el cambio climático, el sistema de pensiones, el estatuto de los trabajadores, el funcionamiento de la justicia, el caos del sistema educativo, etc. Al no provocar polémica y a pesar de que son problemas reales de los ciudadanos, se quedan fuera del debate político.
* Agenda oculta. Contiene los asuntos que interesan al partido y por tanto son los esenciales para su actividad. A su resolución se dedican casi con exclusividad, a espaldas de los ciudadanos que desconocen su existencia y, por supuesto, su contenido.
* Agenda retórica. Comprende las materias que forman parte de la representación teatral a la que asistimos y en los que se centra el debate político, aunque no interesen a los ciudadanos, ya que en su discusión se puede desgastar al adversario que, presuponen, tiene una postura contraria a la suya. En la pasada legislatura, hemos tenido ejemplos claros de estos temas como han sido: El Estatuto de Cataluña, que después de la polvareda levantada, al final fue aprobado por menos de la tercera parte del pueblo catalán; La Ley de Memoria Histórica que ha pasado con más pena que gloria ante la indiferencia del pueblo que lo considera un capítulo cerrado, aunque los políticos intenten reabrirlo para radicalizar y movilizar a sus votantes; La Alianza de las Civilizaciones, megaproyecto del Sr. Rodríguez Zapatero, que ha causado hilaridad en todos los foros internacionales y le ha aislado políticamente, según hemos podido comprobar en las tristes imágenes recibidas de la última reunión de la OTAN celebrada en Bucarest; El Matrimonio entre Homosexuales, que después de unas sesiones parlamentarias duras y pesadas, no ha encontrado la repercusión deseada por sus promotores, aunque haya resuelto casos personales.
Como vemos, el debate sobre los intereses de los ciudadanos, que se centran en el paro, la vivienda, la carestía de la vida, la seguridad ciudadana, la inmigración, el funcionamiento de la justicia, el caos del sistema educativo, etc. es sustituido por el debate sobre los intereses de los partidos.
El propio Manuel Marín, anterior Presidente del Congreso, ha expresado su desencanto y decepción por el desarrollo de la legislatura en la que no se han resuelto las demandas de los ciudadanos al primar el enfrentamiento y la crispación para desgastar al adversario.
También es de reseñar cómo estas organizaciones, dentro de su línea de actuación, han acabado por secuestrar la democracia participativa, negándosela incluso a sus propios afiliados. Sirvan como ejemplo de esta afirmación, la denominación digital por el Sr. Rodríguez Zapatero de Miguel Sebastián como candidato a la Alcaldía de Madrid, despreciando e ignorando las normas internas del partido socialista; la designación, también a dedo, por el Sr. Rajoy de los nuevos portavoces del partido popular en el Parlamento, sin consulta previa alguna con la dirección de su partido, o la celebración del próximo Congreso del partido popular en el que los compromisarios elegidos y seleccionados por las direcciones provinciales vienen con el voto impuesto. ¿Costaría tanto celebrar unas elecciones directas en las que votaran todos los afiliados al candidato que prefieran, libremente y sin intermediarios?
Evidentemente este sistema no agrada a los burócratas del partido, pero esa es la verdadera democracia, que tanto pregonan y defienden en sus mítines.
Otro punto candente para los partidos políticos es su financiación. Los partidos son auténticas máquinas de gastar dinero. Ingresan subvenciones generosas del erario público. Por ejemplo, el grupo socialista del Congreso, en la pasada legislatura, recibió 3,3 millones de euros/año. Perciben igualmente subvenciones por votos recibidos y por escaños conseguidos. A pesar de todo siguen siendo deficitarios. A principios del pasado año, el partido socialista debía 62 millones de euros a las entidades financieras.
El Tribunal de Cuentas, con el retraso que le caracteriza, viene denunciando la opacidad en la financiación de los partidos y su imposibilidad para controlar esta faceta.
Los partidos dependen de los préstamos que les facilitan las entidades financieras que, a menudo, son condonados sin que nadie lo denuncie ante los Tribunales por el daño que esta práctica causa a los accionistas de la entidad.
Por ejemplo, en mayo de 2006, el Banco de Santander perdonó al partido socialista una deuda de 12 millones de euros. ¿Tendría que ver algo esta decisión con el posterior archivo del caso de las cesiones de crédito que imputaba a Emilio Botín?
Los bancos nunca han considerado la deuda de los partidos políticos como una pérdida sino como una inversión negociada, ya que con ello controlan las decisiones de los partidos, que nunca serán perjudiciales para sus intereses.
A este tipo de financiación que podríamos denominar visible debe añadirse la financiación oculta o ilegal que se viene practicando de forma sistemática en todos los partidos políticos. Consideremos como ejemplos, la del PNV con los casinos del País Vasco; la de CIU con el 3% de impuesto revolucionario en todos los concursos públicos de la Generalidad de Cataluña, tal y como denunció el Sr. Maragall; las recalificaciones de suelo en la práctica totalidad de los ayuntamientos españoles, gobierne quien gobierne; los cohechos; las prevaricaciones, etc.
Esto es: una verdadera red de cloacas pestilentes que subyace y sustenta a los partidos, de la que nadie habla, nadie discute y nadie hace nada por controlar.
Como resumen de lo expuesto en este punto podemos extraer las siguientes conclusiones:
a) los partidos políticos son aparatos burocráticos constituidos por personas que viven de la política y no para la política como servicio al bien del pueblo. Por tanto, para ellos es fundamental alcanzar el poder y conservarlo ya que las prebendas se van incrementando. Aplican los métodos lícitos o ilícitos que sean necesarios para lograr este objetivo.
b) Los partidos carecen de ideales y militancia que los sostenga, por ello siempre van a depender de las subvenciones públicas que se asignan y de los préstamos bancarios que solicitan sobre la base de no devolverlos en la mayoría de los casos.
c) Debido a su situación financiera los partidos políticos se convierten en sujetos serviles y dependientes de los poderes financieros y mediáticos, estrechamente vinculados entre sí.
d) Los mecanismos legales, fiscales y judiciales para su control financiero están totalmente anulados en la práctica, por lo que puede afirmarse que existe un estado generalizado de corrupción consentida.
e) Al margen de la financiación visible de los partidos existe otra, oculta o ilegal, cuyo importe se desconoce y de la que nadie se atreve a denunciar ni a investigar.
f) La retórica democrática de los partidos es falsa. Su actividad real se centra en resolver los asuntos incluidos en su agenda oculta.
2.- La Clase Política
El principal problema que existe en la actual clase política y me limito a reproducir las palabras de una persona con experiencia en la materia como es Joaquín Leguina, es su bajo nivel formativo e intelectual. Suelen ser personas que habiendo fracasado en su profesión o no alcanzado una titulación adecuada que les permita ejercer un puesto de trabajo, recurren a la política como tabla de salvación, carentes de escrúpulos, nula formación previa, sin vocación alguna, dóciles y desclasados. Por tanto, su obsesión es permanecer en política el máximo tiempo posible de forma que les permita prepararse un buen retiro y, a poder, ser dejar bien situadas a las personas de su entorno. Podría incluir a continuación, una extensa relación de “ilustres” políticos en ejercicio que a duras penas consiguieron el título de graduado escolar.
Sirva de ejemplo, el caso de una persona, conocida mía, que en la actualidad desempeña un puesto importante en el Parlamento y que cuando comenzó su andadura en la política, con estudios de graduado social, era profesor de escuela. ¿Alguien puede pensar que defenderá los intereses de sus electores?, más bien al contrario, será un sujeto disciplinado y obediente a la dirección del partido para mantener su nivel de vida actual (120.000 euros/año, coche oficial, prebendas y demás gabelas) que en nada se parece al anterior (18.000 euros/año y a trabajar).
Este caso puntual puede hacerse extensivo a la mayoría de los políticos en activo.
Han constituido una “casta” especial que se ríe del pueblo al que dicen representar y no tienen el más mínimo reparo en aprovecharse, de forma descarada, de las ocasiones que se les presenten. Todos ellos tienen unos rasgos comunes que les caracterizan.
En primer lugar, nos detendremos en lo que denomino búsqueda y disfrute de privilegios: es decir, medidas discriminatorias en su beneficio, que han aprobado, por unanimidad, y por tanto son legales, aunque algunas sean escandalosas.
Paso a describir algunas perlas que nos han dejado recientemente.
* La Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2008 determina que el salario de los diputados y senadores se incremente un 3,5%, mientras que para el resto de los funcionarios públicos el aumento es del 2%. Esta discriminación se viene repitiendo de forma sistemática desde el año 2004. Asimismo eleva la cuantía de las dietas que perciben “Sus Señorías” (150 euros/día) y se les asignan retribuciones extraordinarias por su pertenencia a las distintas Comisiones existentes en las dos Cámaras. Esta ley incluye igualmente indemnizaciones para aquellos parlamentarios que lleven más de dos años en las Cámaras y no resulten elegidos en las próximas elecciones, a razón de un mes de salario por año de parlamentario hasta un máximo de 24 mensualidades. Por ejemplo, cuando Alfonso Guerra abandone el Congreso se llevará para casa más de 100.000 euros. Lo que podríamos llamar una recompensa por los servicios prestados. Es más, las cotizaciones a la Seguridad Social de los Sres. diputados se abonan con cargo a los presupuestos del Congreso.
* También estos señores, pueden disfrutar de las prestaciones de la Seguridad Social, en condiciones más ventajosas que el resto de los asalariados, ya que permaneciendo en las Cortes durante dos legislaturas, adquieren los derechos a cobrar la pensión máxima, mientras que el resto de los trabajadores deben haber cotizado durante 35 años y haber alcanzado la base máxima en los últimos 15 años.
* En el mes de mayo de 2007, y ante la proximidad de las elecciones locales, el Instituto Nacional de Empleo aprobó una Resolución mediante la cual, si los Ayuntamientos pagaban, con cargo a sus presupuestos y con carácter retroactivo todas las cotizaciones de los concejales, estos podrían acogerse al subsidio de paro. Es decir, si los Ayuntamientos abonaban seis años de cotización, el concejal de turno tendría derecho a cobrar durante 24 meses el subsidio del desempleo. Evidentemente, y por unanimidad, los Ayuntamientos se acogieron a esta disposición y con fondos públicos abonaron las cantidades necesarias para que los concejales pudieran cobrar este subsidio.
* Pero no para aquí el abuso. Las Cortes Generales, por unanimidad, aprobaron en el año 2007 una Resolución que, textualmente, dice:
“Las Cortes Generales con cargo a su presupuesto y para todos los diputados y senadores durante su mandato, abonarán a un plan de previsión social la cantidad correspondiente al 10% de la asignación constitucional”.
En otras palabras, sus Señorías se dotaron de un plan de pensiones privado, financiado con dinero público, con una cantidad inicial de 2,57 millones de euros. ¡Sencillamente vergonzoso!
Los Sres. diputados, en general, y los del Partido Socialista y de Izquierda Unida, en particular, tan sensibles a los problemas sociales de los ciudadanos, debieron sentir un gran alivio personal al votar afirmativamente esa Resolución que beneficia sin duda a los “más desfavorecidos” de la sociedad.
* Las retribuciones que se han asignado son sencillamente escandalosas, sobre todo en las Comunidades Autónomas y en los Ayuntamientos, donde cualquier Presidente o Alcalde cobra más que el Presidente del Gobierno. Para ilustrar al lector, baste decir que el Presidente del Congreso tiene asignada, el presente año, una retribución de 205.000 euros/año. El Presidente de la Generalidad de Cataluña percibe 165.000 euros/año y cuando cese en el cargo cobrará el 80% durante un periodo de tiempo similar al de su mandato y posteriormente el 60% con carácter vitalicio, compatible con el cobro de cualquier otra pensión. Por el contrario, los trabajadores normales, con más de 40 años de cotización, no pueden percibir una pensión superior a 31.686 euros/año y es incompatible con el cobro de cualquier otra.
Un diputado de a pie disfruta de una retribución de 60.000 euros/año, más dietas e indemnizaciones por su pertenencia a las distintas comisiones parlamentarias. Tiene despacho privado, personal de apoyo, teléfono móvil y tres ordenadores. Por supuesto los gastos de transporte, teléfono, impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social corren a cargo del presupuesto de Congreso.
La retribución media de un Alcalde es de 90.000 euros/año, más gastos de representación y dietas. Los concejales disponen de tarjetas de crédito oficiales con las que pagan todos los gastos que eufemísticamente llaman de representación, es decir, las comilonas y juergas que se corren en la gestión de los asuntos oficiales. Luego se descubren casos como el concejal de Palma, que pagó con la tarjeta, mercancías como drogas, mujeres, etc.
La segunda “virtud” que caracteriza a esta clase, es su disposición para la corrupción. Esta práctica alcanzó su máxima expresión en los años ochenta y noventa pero actualmente seguimos conociendo innumerables casos a través de los medios de comunicación que, lamentablemente suelen quedar impunes ante la pasividad del Fiscal General de Estado que, solamente actúa a toque de trompeta de La Moncloa.
¿Qué pasa con los Alcaldes socialistas de Ciempozuelos que fueron cogidos “in fraganti” con cuentas abiertas en Andorra, por importe de cientos de millones de euros? ¿O con los Alcaldes populares de Andraix y Torre Pacheco?
Cada día que pasa, saltan nuevos casos de corrupción, muchos relacionados con el urbanismo. Ahora acaba de aparecer el de Polaris World, en Murcia, en el que se encuentran imputados varios alcaldes populares.
Otra modalidad de corrupción en las entidades locales es la concesión de licencias municipales, previo pago de la comisión acordada, como en el “caso güateque” en el que los políticos desaparecen de la escena.
El partido, cuando un caso le afecta, se justifica suspendiendo de militancia al presunto delincuente y eludiendo todo tipo de responsabilidades, olvidando que fue el propio partido el que lo eligió y el pueblo se limitó a ratificarlo en las urnas.
Nos quieren hacer ver que manteniendo en la cárcel al “Cachuli” tienen controlados todos los casos de corrupción urbanística.
Los constructores y promotores inmobiliarios conocen perfectamente las voluntades que tienen que comprar para desarrollar sus destructivos proyectos inmobiliarios. Es curioso contemplar cómo todos los partidos políticos denuncian públicamente el deterioro medioambiental, pero siguen alimentándolo con las correspondientes recalificaciones de suelo por parte de los Ayuntamientos ya que constituye una sólida fuente de ingresos con destino desconocido.
El tercer rasgo común es la desfachatez, impunidad e ineficacia en la gestión con la que actúan despreciando la opinión popular e incluso jactándose de lo realizado. Sirvan como ejemplo las dos últimas joyas que nos han dejado. La primera se refiere a la reciente reforma del piso oficial del Sr. Fernández Bermejo que ha gastado del presupuesto público, la cantidad de 250.000 euros en remodelar una vivienda en la que habían vivido con anterioridad otros ministros de éste y del anterior gobierno sin necesidad de este dispendio. Es significativo como este individuo, hijo del Alcalde franquista de Arenas de San Pedro y cacique de la Villa, que no ha disfrutado de un piso grande en su vida, cuando llega a un cargo público se quiere dotar, con el dinero de los demás, de una mansión de gran lujo. Y lo triste es que no denota remordimiento alguno por lo sucedido.
En este punto, me viene a la memoria una anécdota relacionada con Emilio Romero, célebre periodista político del franquismo. Este señor vivía en la Urbanización de Fuente El Fresno, en las inmediaciones de Madrid. Su chalet lo había construido en una esquina de la parcela, desde la que dominaba el valle y se veía la Fábrica de Mahou. Cuando le preguntaban el motivo por el que había construido la casa en ese punto, él contestaba con la ironía ácida que le caracterizaba, que lo había hecho para que los trabajadores de la fábrica dijeran al salir de trabajar “mira como vive el hijo puta de Emilio Romero”. Probablemente el sentimiento del Sr. Rodríguez Bermejo sea el mismo ya que todos los fascistas tienen muchos rasgos comunes.
La segunda joya es la reprobación que días pasados hizo el Senado de Magdalena Álvarez, Ministra de Fomento. Teniendo en cuenta que el Senado es una cámara de representación de los ciudadanos en la que reside la soberanía popular, según nos quieren hacer ver. También al Parlamento catalán, en sesión especial, aprobó su reprobación. Es el primer caso en la historia de la democracia. Esta circunstancia, en cualquier país democrático hubiese supuesto la dimisión inmediata de la reprobada. En España sucede lo contrario, la interfecta saca pecho, no hace el más mínimo gesto de dimitir, sino todo lo contrario. Ella solo rinde cuentas ante su dios y ante el Presidente del Gobierno, que vienen a ser lo mismo. Es decir, en otras palabras se pasó por la entrepierna la soberanía popular. ¡Demócrata ejemplar y respetuosa!
Por cierto, ambos demócratas han sido ratificados en sus puestos por el Sr. Rodríguez como prueba de respeto a la voluntad de los representantes del pueblo.
Otra virtud de los políticos es su incapacidad para reconocer los errores cometidos y la habilidad para deformar la realidad. La culpa siempre la tiene otro, evidentemente del partido opositor. Se parecen a los niños pequeños que cuando se les acusa de algo, responden automáticamente “yo no he sido” o “y tú más”. Cuando algún hecho les puede perjudicar, rápidamente elaboran un discurso demagógico que divulgan a los medios de comunicación afines y serviles que se encargan de llevar a cabo la intoxicación del pueblo. Es curioso como durante la pasada legislatura, todos los errores del gobierno que han sido abundantes, se han tapado con la Guerra de Irak. Lo que dicho en términos coloquiales es “confundir el culo con las témporas”.
Finalmente podemos destacar otra característica de estos individuos como es su apego al poder. Se consideran salvadores de la patria, rememorando al anterior Jefe del Estado, y piensan que sin ellos viene el diluvio. El ejemplo más reciente de esta forma de ser la tenemos con Mariano Rajoy que después de dos derrotas electorales pretende seguir como líder del partido, ignorando la voluntad popular y sus limitaciones personales.
A la vista de estas afirmaciones, considero que los partidos políticos deberían hacer un esfuerzo para seleccionar a las personas que luego van a desempeñar cargos públicos y de esta forma sanear el contaminado y nauseabundo mundo de la política.
Podrían crear centros de formación por los que deberían pasar todos los miembros del partido y en especial los recién incorporados. En ellos se impartirían clases de ética, honradez, responsabilidad, honestidad, respeto a los demás y otra serie de valores que tanto echamos de menos en los políticos. Se expedirían certificados de aprovechamiento, requisito indispensable para la inclusión del interesado en listas electorales o para el desempeño de un cargo público.
Me voy a permitir apuntar algunos principios que considero básicos en el comportamiento de los futuros políticos para que pudiesen recuperar la credibilidad perdida.
En primer lugar, la veracidad. Es necesario que los hechos no se deformen intencionadamente para atacar al adversario y eludir sus propias responsabilidades.
En segundo término, la sinceridad. Los políticos deben manifestar su verdadera posición en todos los temas que afectan a los ciudadanos. No cambiar de postura dependiendo de la evolución de los acontecimientos.
El tercer punto, sería la transparencia y la rendición de cuentas de sus finanzas ante los organismos competentes y la opinión pública.
La cuarta norma es la lealtad. Cada político tiene derecho a defender sus ideas, pero debe primar el interés de sus electores sobre los intereses partidistas.
La última regla, sería la del juego limpio, que resume todas las demás y por ello resulta las más difícil de cumplir.
Probablemente se me podrá tachar de iluso si espero que los políticos van a asumir estos compromisos, pero creo deben quedar plasmados en este artículo.
A todos los profesionales se les exige una base académica o una titulación para el ejercicio de su profesión, excepto a los políticos que se les considera poseedores de la ciencia infusa como los Apóstoles.
3.- Legislación electoral
Los procesos electorales en España están regulados por los artículos 68 y 69 de la Constitución Española, que fueron posteriormente desarrollados por la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio.
Para las elecciones al Congreso se establece el sistema proporcional con determinadas correcciones, mientras que para el Senado prevalece el sistema mayoritario.
La circunscripción electoral es la provincia y el mandato es por cuatro años.
Según reconocen los propios autores de esta legislación, en aquellos momentos hubo que improvisar y aprobar unas disposiciones que nacieron con vocación de temporalidad y cuya finalidad principal era consolidar unos partidos políticos. Se desconocía el verdadero poder de cada partido al ser la primera vez que aparecían en público después de cuarenta años. Carecían de patrimonio e insfraestructura por lo que se consideró necesario imponer las listas cerradas y bloqueadas y la disciplina de voto en el Parlamento. Se pretendió evitar el caos que se había producido en la 2ª República.
Han pasado treinta años y todo sigue igual y lo peor es que ninguno de los partidos mayoritarios se muestran dispuestos a iniciar un proceso de reflexión que estudie el sistema electoral más adecuado para España.
Lo que si que está claro es que el actual favorece a los dos grandes partidos y a los partidos nacionalistas, cuyos escaños los obtienen con un número reducido de votos. En las últimas elecciones, el PNV obtuvo cada escaño con 50.000 votos, mientras que a IU le costó 450.000 votos y a UPD más de 300.000.
Las listas cerradas y bloqueadas, suponen un fraude para el elector que se ve obligado a votar a las personas que ha decidido la dirección del partido que, normalmente son los más dóciles pero también los más incompetentes.
Se dan casos frecuentes de diputados que el partido los presenta por una provincia, están allí los quince días de campaña y no vuelven a aparecer por ella. Sirva el ejemplo de José María Aznar que se estrenó como diputado por Ávila y pasadas las elecciones no volvió a pisar esta capital. Es más, cuando bajo su mandato se aprobó el trayecto definitivo del AVE Madrid-Valladolid, optó por la alternativa de Segovia dejando a Ávila fuera de la red de comunicaciones del futuro. ¿Qué intereses defendió para su circunscripción electoral?
Cada vez son más numerosas las voces que claman por una modificación de la legislación vigente que reduzca los privilegios de los partidos nacionalistas que se erigen en árbitros de la situación y venden su apoyo al gobierno de turno a cambio de prebendas que empobrecen al resto de España.
En mi opinión, y con carácter de urgencia deberían aprobarse dos modificaciones que considero esenciales y mejorarían la calidad democrática del sistema.
En primer lugar, la introducción de listas abiertas para que el votante pudiera elegir entre los candidatos que le propone cada partido, sin estar sujeto a la imposición de las respectivas direcciones, que son las que realmente eligen al diputado y por tanto no es una elección directa por parte del ciudadano.
En segundo término, la desaparición de la disciplina de voto del diputado para que éste pueda defender realmente los intereses de sus representados.
Con el procedimiento actual vemos cómo en los momentos de las votaciones, el portavoz de turno levanta la mano y dependiendo del número de dedos visibles todos los diputados del partido votan en bloque lo mismo.
¡Tristes marionetas manejadas por los hilos del jefe!
Con esta modificación no hubiese sucedido el penoso espectáculo que hemos vivido en la última legislatura, en la que los diputados socialistas de Andalucía y Extremadura se han visto obligados a votar afirmativamente el Estatuto de Cataluña, que empobrece a sus regiones y por tanto a sus electores. Es decir, ha prevalecido el interés del partido sobre los intereses de los ciudadanos a los que teóricamente representaban. ¡Un auténtico fraude democrático!
Personalmente desconfío de que se apruebe cualquier modificación que recorte la libertad actual de los políticos que no rinden cuentas ante los electores.
Lo expuesto en estas líneas, probablemente, podrá ser tachado de catastrofista, reaccionario y demás calificativos con los que se suele atacar cuando no se dispone de argumentos sólidos para defender otra postura.
Todo lo relatado es verídico y puede ser contrastado en las hemerotecas. No me he extendido en describir los innumerables casos de corrupción que podrían ser objeto de una publicación específica.
La pregunta que nos planteamos es ¿por qué ante esta lamentable situación no se adoptan las medidas necesarias que mejoren el actual déficit democrático?
En mi opinión, la respuesta es evidente. Este estado de cosas favorece a los poderes financieros del país que están viviendo épocas doradas. Está emergiendo una clase privilegiada que domina los resortes económicos nacionales y contamina el poder político haciéndole partícipe de bienes materiales. Paralelamente, los poderes mediáticos en manos de las mismas personas adormecen al pueblo repitiéndole hasta la saciedad que es libre, que no son trabajadores y que viven en una sociedad democrática, pero cuidándose mucho de no elevar su nivel cultural y educativo no sea que se den cuenta y reaccionen. De ahí la proliferación en las distintas televisiones, de programas del corazón, concursos, “reality shows” y retransmisiones deportivas. Es decir todo aquello que atonta la mente de los ciudadanos para anularles frente a los poderes económicos.
Durante muchos años se acusó al régimen anterior de recurrir al fútbol y a los toros para distraer al pueblo. Lo que no se dice es que en esas épocas había muchos programas culturales (teatro, ópera, conciertos, debates, documentales, series históricas, aulas formativas, etc.) que mejoraban la cultura de los ciudadanos y que actualmente han desaparecido de las pantallas como por arte de magia.
Se ha conseguido el objetivo buscado que era adormecer a los ciudadanos para que pierdan su capacidad reivindicativa. Actualmente, el pueblo se considera satisfecho, aunque esté pasando penalidades económicas, laborales y personales, porque vive en un estado democrático y goza de todas sus libertades. No es capaz de comprender que le están engañando y empobreciendo culturalmente.
Como señala Pérez Reverte, el nivel cultural de las futuras generaciones puede rozar el subdesarrollo intelectual. Curiosamente los hijos de la clase privilegiada y de los políticos se educan en centros privados o en universidades extranjeras, mientras que los de los trabajadores estudian en los centros públicos en donde les enseñan a leer con dificultad. Estas personas jamás serán competidoras en el mundo laboral. Los ciudadanos deberían reflexionar sobre esta realidad. Ya dice nuestro ínclito Presidente que “lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres” y en esto, por primera vez, estoy de acuerdo con el “Altísimo”, lo que sucede que él mismo contribuye de manera decisiva a ese deterioro educacional. Posiblemente también será una consecuencia de la Guerra de Irak.
Ante esta lamentable situación y ateniéndonos al dicho popular, podemos afirmar “Que Dios nos coja confesados”.
Madrid, 14 de abril de 2008
Reflexiones sobre el 9-m
Autor: Geromin
Los resultados de las elecciones generales celebradas el pasado día 9 de marzo permiten, en mi opinión, extraer algunas conclusiones que podrán o no coincidir con las de los analistas oficiales, pero que desde mi perspectiva resultan interesantes de cara al futuro.
En primer lugar, les guste o no a sus adversarios políticos, el partido socialista ha ganado, cómoda y limpiamente, las elecciones con una mayoría que le permitirá gobernar sin necesidad de pactos de legislatura que le obligan a depender de otras formaciones políticas. Ahora ya no habrá excusas para poner en marcha todas las promesas electorales. Aunque un político, que no merece que le nombre, haciendo gala de una desfachatez increíble, llegó a decir que "las promesas electorales están para no cumplirlas".
¡Menudo pájaro! y que desprecio a la ciudadanía.
Se esperaba una victoria socialista más apretada porque el panorama económico-social y las secuelas de la legislatura anterior, debido a los graves errores del Sr. Rodríguez Zapatero, no le eran favorables, pero la incompetencia de la oposición, prestándose a unos debates televisivos en los que el Sr. Rajoy partía de perdedor y el buen hacer de los responsables de su campaña electoral han posibilitado este resultado.
El granero de sus votos, como ha sucedido en otras ocasiones, está en Andalucía y Cataluña (incultura e independentismo), que es donde realmente han ganado las elecciones. De ahí el empeño del Presidente del Gobierno durante la pasada legislatura en favorecer descaradamente a esta región, en inversiones y competencias en detrimento de la nación. En el resto de España la igualdad ha sido absoluta, lo que debería hacer reflexionar a los responsables del partido.
La segunda conclusión es la derrota sin paliativos del partido popular, aunque sus portavoces intenten maquillar el resultado con unos razonamientos que no convencen ni a sus incondicionales.
El incremento del número de votos y de escaños que ha experimentado el partido se debe a que el nivel de partida era muy bajo debido al castigo electoral que le infringieron los ciudadanos en las últimas elecciones generales del año 2004 por los atentados de Atocha y a la buena labor que han llevado a cabo algunos líderes regionales, como son los casos de Javier Arenas, Rita Barberá, Francisco Camps, Esperanza Aguirre, etc. Pero el resultado final ha sido desalentador y preocupante, ya que difícilmente se pueden repetir en el futuro unas circunstancias tan favorables como las actuales para haber ganado las elecciones.
No han sabido vender confianza ni transmitir ilusión. El núcleo de indecisos se ha inclinado por la opción socialista ante la visión catastrofista que transmitían los líderes populares.
El pasado día 27 de octubre me permití la libertad de remitir una carta a Mariano Rajoy, en la que exponía lo que pensaba en esos momentos sobre la situación de su partido y las medidas que, como ciudadano, consideraba imprescindibles adoptar para tener opciones en las siguientes elecciones generales. Evidentemente la carta iría al cesto de los papeles, pero curiosamente ahora los analistas oficiales se hacen eco de las mismas y las ven necesarias. En ella ponía de manifiesto los siguientes problemas:
* Tutela, en la sombra, de José María Aznar, cuya imagen es negativa para el electorado no comprometido.
* Portavoces del partido (Acebes, Zaplana, Pastor, Martínez Pujalte) que son políticos "quemados" e impuestos por Aznar.
* Recuperación de las personas válidas que fueron apartadas de la primera línea de forma inexplicable (Jaime Mayor, Javier Arenas, Rodrigo Rato, Celia Villalobos, José Piqué, etc.)
* Renovación del equipo de asesores presidenciales a fin de mejorar la imagen del candidato. El ciudadano está harto de caras crispadas. ¿Ha visto alguien reír a carcajadas al Sr. Rajoy? Es persona que trasmite amargura y pesimismo.
* Manejo más adecuado de los medios de comunicación en el sentido de resaltar los abusos y fracasos del Gobierno pero sin llegar al catastrofismo.
* Falta de carisma del Sr. Rajoy que le imposibilita para ganar unas elecciones en España, donde a pesar de lo que repetía hasta la saciedad el Sr. Anguita "Programa, Programa, Programa" el ciudadano vota a la persona. Podría afirmar sin temor a equivocarme que, un alto porcentaje de votantes desconoce el programa del partido al que da su confianza.
Por todo ello, me atrevería a pedirle al Sr. Rajoy un ejercicio de honestidad y de humildad a fin de preparar al partido para las elecciones del año 2012.
La tercera conclusión tiene que ver con la coalición de Izquierda Unida (léase partido comunista) y el ridículo que llevan haciendo desde hace varias legislaturas a pesar de los apoyos mediáticos de los que ha gozado durante este tiempo que le han presentado como una opción política consolidada. Por fin ha quedado reducido a la mínima expresión y sin grupo parlamentario propio.
Sus dirigentes culpan a pinza bipartidista a la que se han visto sometidos. Yo les emplazaría a responder algunas cuestiones que son de difícil explicación para el elector.
¿Cómo es posible que pacten en el gobierno vasco con el PNV, que es un partido fascista y xenófobo?
¿Como justifica su apoyo, en el ayuntamiento de Mondragón, a la coalición ANV, que es portavoz y parte del entramado terrorista de ETA?
¿Cuál es su posición real frente al terrorismo?
¿Porqué su sindicato afín, convoca huelgas políticas sin justificación laboral, en los momentos que considera políticamente sensibles?
¿Cómo explican su pasividad y colaboración con el Gobierno ante los contratos basura, la falta de vivienda para la juventud, la carestía de la vida, etc.?
Cuando respondan a estas y otras preguntas y establezcan dentro de la coalición una línea de actuación coherente podrán pensar en recuperar el voto perdido.
La cuarta conclusión tiene que ver con el nacimiento de una nueva formación política, la Unión para el Progreso y el Desarrollo, que liderada por Rosa Díez, ex miembro del partido socialista, ha sabido transmitir un mensaje de ilusión y optimismo y a pesar del tremendo boicot al que se ha visto sometida, tanto por las entidades financieras como por los medios de comunicación, ha conseguido que más de 300.000 ciudadanos la den su confianza y así tener presencia en el Congreso de los Diputados. Pienso que la aparición de un partido es una buena noticia. Su programa electoral pone sobre el tapete los graves problemas que aquejan a la democracia española. Sería deseable que este partido se consolidara como centro político que pudiera recoger los votos de muchos ciudadanos que están hartos de populares y socialistas y de su forma de actuar en política, anteponiendo los intereses partidistas a los de los ciudadanos a los que dicen representar. Si esto se consigue se terminaría con el abuso de las fuerzas nacionalistas que siempre están como buitres al acecho esperando la carroña. Ya han manifestado su disposición a pactar para sacar tajada.
La última conclusión que puede sacarse de esta jornada electoral es el duro castigo que han experimentado algunas fuerzas nacionalistas (Izquierda Republicana de Cataluña, Partido Andalucista y Partido Nacionalista Vasco) y el estancamiento de las restantes (Convergencia y Unión y el Bloque Nacionalista Gallego). Es muy positivo que esos impresentables de la política, auténticos matones y fascistas, que no admiten posturas discrepantes y que en donde gobiernan están anulando la libertad de las personas, tengan menor peso en las decisiones importantes que afectan a España. De aquí la urgente necesidad de cambiar la ley electoral para impedir que un partido con el 1% de los votos pueda marcar las actuaciones del Gobierno.
Al margen de las conclusiones expuestas me gustaría hacer mención al triste espectáculo que nos han deparado algunos personajes populares, casos de Víctor Manuel, Ana Belén, Joaquín Sabina, entre otros, comunistas de toda la vida y que por un plato de lentejas (léase canon digital) han vendido sus ideales y han prestado su apoyo público al Sr. Zapatero que en el terreno económico sigue una política de marcado acento liberal que está enriqueciendo a los poderosos.
Que pena ser esclavo del dinero y que esta circunstancia incida en tus ideales. Triste representación la de estos "progresistas iletrados y cambiantes".
Por cierto, en este punto me asalta una duda razonable a la que no encuentro fácil explicación. ¿Cómo se podrá compaginar un ideario comunista con la posesión de mansiones de lujo y fincas de recreo, como es el caso de la que se han construido en la provincia de Guadalajara, Víctor Manuel y Ana Belén?
No hay que ser mal pensados y darles un margen de confianza, aunque a la memoria me viene el comportamiento de sus colegas comunistas que en el año 1939 salieron de España como las ratas pero con las alforjas llenas.
Cuando estoy finalizando la redacción de estas líneas, salta la noticia sobre la permanencia del Sr. Rajoy al frente del partido popular para lo cual convocará un Congreso extraordinario al que se presentará como candidato. Seguro que esta elección es la única que va a ganar, pero flaco favor hace a España con esta decisión incomprensible para la ciudadanía. Como dijo Ricardo de la Cierva al enterarse del nombramiento de Adolfo Suárez como Presidente del Gobierno ¡Qué error, que inmenso error! y el tiempo al final le dio la razón. En este caso podemos aplicar la misma frase para definir esa decisión.
¿Cuántas veces tiene que ser derrotado un candidato para que se retire a sus actividades privadas?
Probablemente pensará que si abandona el barco, éste se hunde. Nada más lejos de la realidad. Aparecerán nuevos capitanes que le sabrán conducir a puerto.
¿Se ha parado Ud. a pensar que en las elecciones locales y autonómicas del año 2007, en las que no era el candidato, el partido popular obtuvo mejores resultados que en las pasadas elecciones generales? Seguro que no ha caído en el detalle, pues piense sobre ello porque, en mi opinión, es bastante significativo.
Somos muchas las personas que no entendemos a la clase política.
¡Que falta de realismo!
Espero y deseo que la cordura del pueblo español sepa poner a cada uno en su sitio.
Madrid, 11 de marzo de 2008
Sr. Rodríguez Zapatero, devuélvame lo que me ha hurtado en el año 2007
Autor: Geromín
En estos momentos que nos encontramos en tiempo electoral, lo que traducido al lenguaje popular, quiere decir época de falsas promesas, mentiras y uso indiscriminado de la demagogia en busca del voto perdido, deseo desenmascarar una de tantas falsedades divulgadas a bombo y platillo por los políticos gobernantes.
En materia económica y ante la preocupante situación que afecta a las arcas de la Seguridad Social, el Gobierno dice promover diversas iniciativas para que los trabajadores se mantengan en activo el mayor tiempo posible y así podrán disfrutar de las ayudas y desgravaciones fiscales que se han aprobado al efecto.
¡Nada más lejos de la verdad!
Para demostrar esta afirmación paso a exponer mi caso personal que, es bastante significativo de la situación real.
El pasado año y después de más de 40 años al servicio de la Administración General del Estado llegué a la jubilación forzosa por cumplir los setenta años de edad.
Presentado el oportuno expediente, la Dirección General de Costes de Personal del Ministerio de Economía y Hacienda me reconoció el derecho a percibir una pensión de 2.572,13 euros mensuales, en base a los años cotizados y a la cuantía de las mismas.
Pero la Ley General de Presupuestos del año 2007, establecía que la pensión máxima que un jubilado podía cobrar ese año era de 2.290,59 euros mensuales.
Es decir, Ud. como máximo responsable del Gobierno, me ha "robado" 281,54 euros al mes, que equivale a 3.941 euros al año.
Empleo el término robar, tal y como lo define la Real Academia Española de la Lengua, es decir, "tomar para sí lo ajeno o hurtar de cualquier modo que sea".
Ante este hecho me planteo las siguientes preguntas:
¿Por qué esa misma ley no fija igualmente los topes máximos de los salarios de todos los cargos políticos, que en la mayoría de los casos son insultantes para los ciudadanos?
¿Dónde están los apoyos y ayudas anunciadas para que los trabajadores permanezcan en activo hasta los setenta años?
Me gustaría recibir una explicación al respecto. Mi interpretación personal de la situación, va justo en sentido contrario, es decir, Uds. piensan que los trabajadores caigan en la trampa y trabajen más tiempo que les va a dar igual, porque luego el Gobierno fijará la cuantía máxima de su pensión y si no están de acuerdo pueden ir a llorar a Jesús de Medinaceli.
Mientras tanto esa misma ley, permite que los diputados y senadores se incrementen los sueldos en un 3,5%. Porcentaje muy superior al del resto de los funcionarios públicos, que ha sido del 2%. Asimismo eleva la cuantía de las dietas que perciben "sus Señorías" y se les asignan retribuciones extraordinarias por su pertenencia a las distintas Comisiones existentes en las dos Cámaras.
También estos señores, por llamarlos de alguna forma, pueden disfrutar de las prestaciones de la Seguridad Social, en condiciones más ventajosas que el resto de los asalariados, ya que permaneciendo en las Cortes durante dos legislaturas, adquieren los mismos derechos que el resto de los trabajadores. Incluso, los concejales de los Ayuntamientos tienen derecho a cobrar el subsidio de paro sin haber cotizado el tiempo mínimo establecido en la legislación vigente.
Pero no para aquí el abuso. Esas mismas Cortes Generales, por unanimidad, aprueban una Resolución que, textualmente, dice:
"Las Cortes Generales con cargo a su presupuesto y para todos los diputados y senadores durante su mandato, abonarán a un plan de previsión social la cantidad correspondiente al 10% de la asignación constitucional".
En otras palabras, sus Señorías se han dotado de un plan de pensiones privado, financiado con dinero público, con una cantidad inicial, en el año 2007, de 2,57 millones de euros. ¡Sencillamente vergonzoso!
Probablemente, según su postura, el que un trabajador con más de 40 años de cotización a la Seguridad Social pueda percibir una pensión de 2.572 euros al mes resulte escandaloso, no sea socialmente aceptable y pueda provocar al quiebra del sistema público de pensiones, pero que Uds. "trinquen" del presupuesto público, 2,57 millones de euros para su plan de pensiones privado, es una medida de carácter redistributivo y socialmente ejemplar.
Los Sres. diputados, en general, y los del Partido Socialista y de Izquierda Unida, en particular, tan sensibles a los problemas de los ciudadanos, debieron sentir un gran alivio personal al votar afirmativamente esa Resolución.
¡Sin comentarios!
Estas son las personas que a partir de ahora y hasta el día 7 de marzo nos van a bombardear con mensajes demagógicos. Nos van a prometer "el oro y el moro". Van a dedicarse en cuerpo y alma a defender nuestros derechos y a mejorar nuestra calidad de vida, pero con toda seguridad, a partir del 10 de marzo, seguirán disfrutando de sus prebendas y si pueden las incrementarán.
Desearía que la lectura de estas líneas sirviera para que los ciudadanos se concienciasen sobre la representación teatral a la que estamos asistiendo, como espectadores pasivos, que podríamos titular "Los Valores Ocultos de la Democracia".
Se ha formado una "casta" privilegiada que, vive sin agobios económicos, instalada en un mundo de fantasía, al margen de los problemas reales de los ciudadanos y dedicada a resolver sus problemas y los de las personas de su entorno, actuando con una desfachatez insólita. Y otra "casta", constituida por el resto de los ciudadanos, en su mayoría, asalariados, que tienen que luchar diariamente por llegar a fin de mes, por pagar las hipotecas de sus pisos, por protegerse para no ser víctimas de algún atraco, por impedir que sus hijos caigan en el infierno de las drogas, etc, etc.
Y luego nos venden que el mayor logro social de esta legislatura ha sido la aprobación de la Ley de Igualdad de Género. ¡No lo entiendo!
Hubiese sido más solidario aplicar los principios de igualdad que la Constitución Española establece para todos los ciudadanos.
Madrid, 12 de febrero de 2008
La Transición Española (II)
El Periodo Negro
Autor: Geromín
Aprobada la Constitución Española, por referéndum del 6 de diciembre de 1978, comienza una nueva etapa de la Transición, que me permito denominar "Periodo Negro" porque a diferencia de la anterior, en la que primó el consenso y la cooperación para desmontar el régimen franquista, en esta nueva fase, comienzan los enfrentamientos entre la clase política, se percibe una falta de orientación del proyecto a seguir y se constata la incapacidad de Adolfo Suárez para gobernar y sentar las bases de un nuevo sistema.
Durante este periodo se producen, en mi opinión, cinco hechos importantes que tendrán su repercusión en el futuro de la nación, como son:
- El giro del partido socialista hacia posiciones de centro izquierda
- El cese-dimisión de Adolfo Suárez
- El intento de golpe militar
- El ingreso de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte
- La aprobación de la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico
A lo largo de este artículo describiremos cada uno de estos sucesos y como se desarrollaron.
A principios del año 1979, Adolfo Suárez, a la sazón Presidente del Gobierno, y sin obligación legal alguna, ya que el periodo legislativo finalizaba en junio de 1981, consideró oportuno convocar nuevas elecciones generales para así pasar a la Historia como el primer Presidente constitucional de España y desprenderse de la tutela de la Corona. Este fue el primer error de una interminable lista de equivocaciones que terminarían desembocando en su cese.
Los resultados de estas elecciones fueron muy similares a los de las celebradas en 1977, por lo que no se modificó el panorama político español. La UCD pudo haber gobernado, sin problemas, con el apoyo de Coalición Democrática (actual Partido Popular), ya que entre ambas formaciones alcanzaban la mayoría absoluta, pero Adolfo Suárez, en persona y en contra de la opinión de sus asesores, se negó en redondo a aceptar esta posibilidad. (segundo error)
En el mes de abril se celebraron elecciones locales, en las que volvió a ganar la UCD en número de votos, si bien los socialistas consiguieron las alcaldías de las ciudades más importantes.
En mayo de ese año, se celebró el XXVIII Congreso Federal del PSOE, en el que Felipe González, con gran visión de futuro y forzado por el partido socialdemócrata alemán, que era el que en esos momentos sustentaba ideológica y financieramente al partido socialista, dio un golpe de mano, presentado su dimisión al no ser aceptaba su ponencia relativa al abandono del marxismo por parte del partido. Se constituyó una Comisión Gestora y meses más tarde, en septiembre, se convocó un nuevo Congreso extraordinario, que se saldó con el retorno triunfal de Felipe González y la aceptación de sus propuestas que contribuyeron a modernizar el partido y le posibilitaron su acceso al poder unos años más tarde.
Esta decisión, cortó de raíz las tentaciones radicales y totalitarias que algunos sectores del partido pretendían imponer como modelo de gestión. Lamentablemente, al cabo de treinta años, el Sr. Rodríguez Zapatero, ignorando el paso del tiempo y la evolución de la sociedad, intenta recuperar formas de actuación similares a las rechazadas por su propio partido en este Congreso.
A lo largo del año 1979, el Gobierno seguía una política errática, tanto a nivel interno, con un proceso autonómico sin esquemas ni procedimientos definidos y por tanto midificable de un día para otro; como a nivel exterior, en el que se alineó con los países tercermundistas, recibiendo a Yaser Arafat, líder de la organización terrorista Al Fatat, lo que irritó al poderoso "lobby" judío, asistiendo a las reuniones de los países no alineados, al lado de Cuba, Libia, Siria, etc. con lo que se enfrentaba a los Estados Unidos, ya que este movimiento estaba alentado por la Unión Soviética y ,negándose, en rotundo, a tratar el tema del ingreso de España en la OTAN. (tercer error)
Asimismo se fue produciendo un distanciamiento de la Corona, provocado por el propio Adolfo Suárez, que se quejaba del "borboneo" a que había estado sometido en la etapa anterior. Los despachos con el Rey eran los obligados, pero, en ellos, ya no se trataban temas o proyectos de futuro. Adolfo consideraba, y así se lo transmitía a sus amigos, que él era el Presidente del Gobierno constitucional y por tanto no dependía del Jefe del Estado para llevar a cabo su política; es más, se cuenta la anécdota de que en una conversación con el Rey, Adolfo le dijo: "Majestad, un día, Ud. será mi súbdito" y el Rey le contestó que eso no sería posible, a lo que Adolfo replicó que llegaría a ser Presidente de la Unión Europea, cuando en realidad quería decir Presidente de la III República. Probablemente, Adolfo Suárez se dejó llevar por sus ideas republicanas, heredadas de su padre, y por su soberbia para tratar de ser el auténtico líder del proceso de la Transición. No supo valorar el poder que, en ese momento, tenía el Rey sobre los sectores más poderosos del país, incluidos los medios de comunicación. (cuarto error)
El entorno de la Casa Real percibió esta situación que podía perjudicar el futuro y la credibilidad de la Monarquía, por lo que se comenzó a diseñar la operación "acoso y derribo" del Presidente del Gobierno, que contó con la colaboración inestimable del propio Adolfo Suárez con su forma de gobernar, y con la de los sectores más influyentes del país, tales como el militar, el religioso, el económico y el político, a los que el Presidente se había ido enfrentando de forma gratuita e innecesaria a lo largo de su mandato. (quinto error)
El año 1980, comenzó con un marco nada favorable para el Gobierno, pues estalló una nueva crisis del petróleo, que elevó la tasa de inflación hasta cerca del 20%, lo que supuso un incremento del paro que alcanzó el 14%. Y a todo esto, ETA seguía asesinando personas de forma indiscriminada (100 a lo largo del año), pero cebándose en el estamento militar, a pesar de que se había aprobado el Estatuto del País Vasco que concedía a esta región una autonomía muy superior a la que gozaba en el año 1936. Por supuesto, el Partido Nacionalista Vasco (desleal como siempre con el Gobierno) y el Gobierno francés, por distintas razones, se frotaban las manos con esta situación y miraban para otro lado.
En este año, se produjeron dos crisis de gobierno (mayo y septiembre) que ponían de manifiesto el descontrol que Adolfo Suárez tenía sobre la UCD, donde cada fracción campaba a sus anchas sin tener en cuenta la política del partido, que siendo sinceros debemos decir que no existía. Los socialdemócratas de Fernández Ordóñez actuaban como submarinos del PSOE y mantenían a este partido informado de todo lo que ocurría en el seno de la UCD. Por otro lado, los democristianos, liderados por Miguel Herrero, se habían puesto a trabajar en la operación "acoso y derribo". Todo ello ante la pasividad de Adolfo Suárez, que se mostraba incapaz de controlar y dirigir el partido. (sexto error)
El 7 de julio, día de San Fermín se reunieron en una finca de Manzanares el Real, todos los barones de la UCD que, después de analizar detenidamente la situación general del país y en particular la de su propio partido, llegaron a la conclusión de que Adolfo Suárez había concluido su etapa como político y era necesario proceder a su sustitución. A partir de esta fecha se inician unos contactos discretos entre la UCD y el PSOE, bajo la coordinación de Fernando Abril Martorell y Alfonso Guerra, respectivamente, tendentes a buscar una solución aceptable para ambas formaciones políticas. La primera conclusión a la que llegan, es la de presentar por el PSOE una moción de censura en el Congreso de los Diputados a la reapertura de la legislatura en el mes de septiembre. Conscientes de que la perderían, la defiende Felipe González, mientras que por la UCD, Adolfo designa a Fernando Abril como portavoz de su partido. Evidentemente la UCD ganó la votación, pero quedó de manifiesto la incapacidad de Adolfo Suárez para seguir el frente del Gobierno. (séptimo error)
Los contactos entre el PSOE y la UCD se intensificaron y el 22 de octubre, tuvo lugar una reunión en casa del Alcalde de Lérida, en la que estuvieron presentes, que se conozca, el propio alcalde, Francisco Raventós y Enrique Mújica (PSOE), Jordi Solé Tura (PCE) y Alfonso Armada. En ella se diseñó el "golpe de estado blando", consistente en presentar una nueva moción de censura, por el PSOE, que sería apoyada por un buen número de diputados de la UCD, que, previamente, se habían comprometido por escrito. Como resultado de la misma, se formaría un gobierno de concentración nacional, presidido por Alfonso Armada, como persona independiente que contaba con el apoyo de la Corona.
Este plan se había preparado, dentro de la operación "acoso y derribo" como alternativa a aplicar, en el caso de que Adolfo Suárez no aceptase dimitir como le iba a pedir el Rey.
En esta situación inestable, se llega al año 1981, en el que se produce el cese-dimisión de Adolfo Suárez. Dada la importancia del acontecimiento y las vaguedades que se han vertido sobre el mismo, me parece oportuno detallar cronológicamente los hechos, no sin antes consignar los siguientes datos.
- Adolfo Suárez conocía, sin mucho detalle, la operación que se había preparado para sustituirle por un gobierno de concentración, con Alfonso Armada como Presidente del Gobierno y por ello se negaba abiertamente a nombrarle 2º Jefe del Alto Estado Mayor, petición que el Rey le reiteraba en todos sus despachos oficiales.
- El Rey había comentado en su círculo de amistades, que Adolfo estaba quemado y que Leopoldo Calvo Sotelo, era un buen recambio a la delicada situación en que se encontraba España.
- Adolfo Suárez, en una entrevista que mantuvo, a principios de enero, con Fernando Álvarez de Miranda, según relata éste mismo en sus Memorias, le informó que conocía las maniobras que se estaban gestando a sus espaldas, pero que a él le sacarían de La Moncloa con los pies por delante.
Los acontecimientos se desarrollaron de la forma siguiente:
20 de enero. Adolfo Suárez comenta con sus colaboradores que ha elaborado una lista, encabezada por él, para el Congreso de la UCD que iba a tener lugar en Palma de Mallorca a finales de mes, con el fin de dar un giro de 180º a la situación en que se encontraba el partido.
22 de enero. Adolfo Suárez es llamado a La Zarzuela y mantiene un despacho muy tenso con el Rey al que, a petición de éste, se incorpora Sabino Fernández Campo, secretario de la Casa Real. Adolfo regresa a La Moncloa de muy mal humor, se encierra en su despacho y no habla con nadie. El comunicado oficial que se dio a la prensa para justificar este brusco e inesperado desenlace, fue la discrepancia sobre el nombramiento de Alfonso Armada.
25 de enero. Adolfo comunica a su esposa Amparo que va a dimitir y a continuación llama a Leopoldo Calvo Sotelo para darle la misma información. Casualmente, Leopoldo era el candidato de la Corona para sustituirle ¿Cómo lo sabía Adolfo?
27 de enero. Adolfo se entrevista con el Rey y da carácter oficial al cese- dimisión.
29 de enero. Mensaje del Presidente del Gobierno por TVE en el que informa a la nación sobre su decisión.
3 de febrero. Agustín Rodríguez Sahagún, Ministro de Defensa, nombra a Alfonso Armada, 2º Jefe del Alto Estado Mayor, sin informar al todavía Presidente del Gobierno.
Hasta aquí los hechos contrastados y por tanto no sujetos a interpretaciones. Pero si pasamos al terreno de las hipótesis, conociendo la personalidad de Adolfo Suárez, su distanciamiento buscado con la Corona, sus propias palabras e intenciones expresadas dos días antes y los acontecimientos que acabo de relatar, me llevan a plantear la siguiente teoría.
Adolfo Suárez fue llamado a despacho por el Rey, que le pidió directamente la necesidad de que presentase la dimisión, dadas las condiciones en que se encontraba el país y su enfrentamiento con todos los sectores. Probablemente le puso sobre la mesa el "golpe de estado blando" que habían acordado los partidos de la oposición y numerosos diputados de su propio partido. También le informaría sobre la existencia de un plan para llevar a cabo un golpe militar, que solamente podría pararse con la salida de Adolfo.
Finalmente y como contraprestación, le ofreció el título nobiliario de Duque de Ávila, en principio, que posteriormente sería Duque de Suárez, lo que satisfacía su vanidad personal; ofrecimiento ligado a su abandono de la política, promesa que Adolfo no cumplió, ya que al cabo de un año, intentó retornar con la creación de un nuevo partido político, el CDS, que resultó ser flor de un día.
Si fuese verdadera la versión oficial de la dimisión, motivada por su cansancio y desencanto de la política, no hubiera intentado regresar en tan corto espacio de tiempo.
Ante este cúmulo de circunstancias adversas, la falta de apoyos, incluso en su propio partido, el rechazo de todos los poderes "fácticos", el descrédito acumulado y la imposibilidad de alargar su permanencia en la Presidencia del Gobierno, Adolfo se vio obligado a aceptar la propuesta planteada por la Corona, como un mal menor, pero nunca llegó a perdonarle al Rey esa actuación. Pasados los años, y debido a las circunstancias dolorosas que le tocó vivir, volvió a tener contactos con la Casa Real.
La ciudadanía no había asimilado todavía este acontecimiento cuando se encontró con un intento de golpe de estado, protagonizado por un número reducido de militares que, nerviosos por la tardanza del nombramiento de Alfonso Armada como Presidente del Gobierno, intentaron acelerarlo.
No considero necesario relatar todo lo ocurrido en la tarde del día 23 de febrero de 1981, en el Congreso de los Diputados, cuando se estaba procediendo a la designación de Leopoldo Calvo Sotelo como nuevo Presidente del Gobierno, ya que las propias imágenes de la televisión han dejado constancia de lo acontecido. Es más interesante intentar suponer lo que debió de suceder en el Palacio de la Zarzuela, entre las 18 h 30 min y las 2 h del día siguiente, en que apareció el Rey en las pantallas de la televisión anunciando que el intento de golpe había sido controlado.
Probablemente tendrán que transcurrir bastantes años para tener información fidedigna de lo sucedido, pero volviendo al terreno de las elucubraciones, podemos extraer algunas conclusiones. La primera, es que el gran beneficiario de la situación fue el Rey, y por extensión la Monarquía, que durante estos años ha sido considerado como el líder indiscutible de la Transición y nadie ha cuestionado su dudoso origen democrático. La segunda, es que los dos militares de más alta graduación implicados en los sucesos, Jaime Milans del Bosch Ussia y Alfonso Armada Comín, pertenecían al círculo más íntimo de la Casa Real y ambos eran conocidos por sus ideas monárquicas. ¿Se sacrificaron por la institución monárquica?. La tercera, es que transcurrieron más de siete horas desde que el Teniente Coronel Tejero entró en el Congreso de los Diputados hasta que el Rey apareció en televisión. Probablemente el periodo de tiempo necesario para explicar al estamento militar, conocedor del plan Armada, que la Casa Real se desvinculaba del "golpe de estado blando", antes descrito, y que por el bien de la institución monárquica era obligado detener el levantamiento en marcha, ya que se había conseguido el objetivo buscado, que no era otro que desalojar a Adolfo Suárez de la Presidencia del Gobierno. La cuarta, se refiere a la rendición incondicional de los golpistas, sin exigir nada a cambio, y a sabiendas de que les esperaban años de prisión y de desprestigio. El Gobierno del General Pinochet les había ofrecido asilo político. No es muy comprensible su actitud, a no ser que existieran circunstancias que desconozcamos.
Como curiosidad, baste indicar que el día 25 de febrero, Adolfo Suárez se ofreció al Jefe del Estado para seguir al frente del Gobierno y juzgar a los golpistas; propuesta que el Rey rechazó de inmediato.
Designado Leopoldo Calvo Sotelo como Presidente del Gobierno, se puso manos a la obra para intentar reconducir una situación bastante problemática en todos los aspectos. Lo primero que hizo fue constituir una Comisión de expertos, dirigida por García de Enterría, para que redactase un Informe sobre el proceso autonómico, su situación actual y las posibles soluciones a aplicar. El Informe elaborado al respecto, sirvió de documento de trabajo a los dos grandes partidos y facilitó al pacto autonómico firmado por Calvo Sotelo y Felipe González, en el que se determinaba la existencia de 17 Comunidades Autónomas y 2 Ciudades autónomas. Igualmente se fijaban los caminos a seguir para alcanzar la autonomía y la forma de llevar a cabo las transferencias de competencias. Todo ello quedó reflejado en la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA) que fue aprobada por las Cortes Españolas el día 30 de julio de 1982.
Aunque resulte extraño, una ley que debió ser discutida y aprobada previamente al proceso autonómico, se aprobó a los cuatro años de haberse iniciado el mismo. Prueba irrefutable del descontrol del proceso autonómico que caracterizó el gobierno de Adolfo Suárez.
Otro acontecimiento importante que tuvo lugar durante el mandato de Calvo Sotelo fue la incorporación de España a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), cuyo Tratado de Adhesión se firmó en Bruselas el día 10 de diciembre de 1981.
Esta decisión contó con la oposición formal, que no real, del partido socialista, como se comprobaría posteriormente, cuando bajo el gobierno de Felipe González, y en cumplimiento de una promesa electoral, fue sometida a referéndum, siendo el propio Felipe González el que hizo campaña a favor de la permanencia de nuestro país en la Organización.
Por cierto, otra curiosidad, para preparar la campaña, Felipe González solicitó la colaboración de Adolfo Suárez, pero éste se negó y a partir de ahí hubo un distanciamiento temporal entre ambos políticos: otra circunstancia más que pone de manifiesto la veracidad de mis afirmaciones sobre la ideología de Adolfo Suárez.
La entrada de España en la OTAN suponía un duro golpe para los planes de la Unión Soviética sobre la Península Ibérica, que desde siempre había constituido una zona vital a controlar, dentro de su estrategia internacional, para desestabilizar a Europa. Circunstancia que se intentó durante la 2ª República y a punto estuvieron de conseguirlo. De ahí que la izquierda y la "progresía e intelectualidad" nacional movilizasen todos los medios a su alcance e hiciesen una campaña feroz en contra de la permanencia de España en la Organización.
Entre los participantes más activos en esta campaña, incluyo al actual portavoz del partido socialista, Diego López Garrido, al que puede verse en los reportajes de la época, desencajado y vociferando contra la OTAN.
¡Qué credibilidad pueden tener personas como ésta, que reniegan de sus principios con tanta facilidad, con tal de seguir viviendo del erario público!
¡Menudo pájaro!
Al cabo de los años hemos comprobado que la entrada de España en la Alianza fue un gran acierto ya que nos incorporó al grupo de países desarrollados y eliminó de raíz las aspiraciones soviéticas de controlar o influir en nuestro país.
Igualmente, aunque se conoció con posterioridad, fue una de las condiciones que nos impusieron para la apertura de las negociaciones destinadas a preparar nuestra incorporación a las Comunidades Europeas.
El resto de la legislatura transcurrió con más pena que gloria. Se agudizó la desbandada en la UCD, en la que la rama democristiana se fue acercando a Alianza Popular, partido recién constituido, mientras que los liberales y socialdemócratas se iban al partido socialista.
Igualmente, el partido comunista sufrió una crisis parecida, ya que Santiago Carrillo, presagiando el fin próximo de la Unión Soviética, se desvinculó del comunismo soviético y constituyó lo que se denominó eurocomunismo, mientras que otra rama del PCE, liderada por Enrique Gallego, se decantó por la ortodoxia comunista y siguió fiel a los dictados de Moscú, previas compensaciones económicas, como se ha podido constatar, posteriormente, en los archivos de la KGB.
Ante esta situación, Calvo Sotelo optó por adelantar las elecciones generales que convocó para el día 28 de octubre de 1982. Los resultados de estas elecciones, supusieron un cambio radical en el panorama político español. El partido socialista alcanzó la mayoría absoluta con 202 diputados, mientras que Alianza Popular, se consolidó como primer partido de la oposición, con 107 diputados. La UCD prácticamente desapareció, ya que obtuvo solamente 11 diputados, y el PCE también sufrió un descalabro similar, del que no se ha recuperado todavía, al alcanzar solo 4 escaños.
Con la celebración de estas elecciones y el nombramiento de Felipe González como Presidente del Gobierno, puede darse por finalizada la etapa histórica conocida como La Transición, cuyo balance puede considerarse, en líneas generales, positivo, pues ha permitido que España se incorpore al grupo de democracias occidentales, tanto en la faceta política, como en la económica y en la militar, a pesar de la oposición de los "progresistas".
Se ha pasado de un régimen autocrático a otro en el que, en teoría, la soberanía reside en el pueblo.
Hasta aquí la visión personal de una etapa interesante de nuestra historia reciente que, por suerte, me ha tocado vivir y de la que deseo dejar constancia.
En mi opinión, restan muchos flecos por resolver, como, por ejemplo, una ley electoral injusta y desfasada, que favorece a los partidos políticos en contra de la voluntad popular. El sistema de listas cerradas y la disciplina de voto de los parlamentarios, desvirtúan la auténtica democracia. Podríamos afirmar que se ha pasado de una "autocracia" a una "partitocracia".
Madrid, 10 de enero de 2008
EL "SAQUEO" DEL BANCO DE ESPAÑA
Autor: Geromin
En los tiempos actuales, en los que el Sr. Rodríguez Zapatero ha
puesto de moda traer a la actualidad momentos trágicos de nuestra
historia reciente, en especial, todo lo referente a la Guerra Civil, y
también se están reivindicando deudas históricas, por parte de
partidos políticos, organizaciones sindicales, e incluso gobiernos
autonómicos, he creído oportuno rememorar un suceso que, desde que
somos un país democrático, ha quedado relegado al olvido e incluso se
ha trivializado, intencionadamente, sobre el mismo, intentando darle
un carácter jocoso.
Me refiero al "saqueo" del Banco de España, realizado por el Gobierno
socialista de la República, y en especial, por algunos miembros de ese
partido, que fueron los responsables finales de este atraco.
Lo que se describe a continuación, aunque pueda parecer extraído de un
guión cinematográfico, son hechos reales, basados en documentos
verídicos y, fundamentalmente, en lo relatado por Indalecio Prieto en
sus Memorias, publicadas en México, en el año 1957. Prieto era, a la
sazón, Ministro de Marina y del Aire, en el Gobierno presidido por
Francisco Largo Caballero, que fue el que llevó a cabo la tropelía.
En el año 1992, Vassily Mitrojin, ex jefe de los archivos de la KGB,
se pasó a Occidente con importante y abundante información sobre la
financiación y el sometimiento férreo de los partidos comunistas
europeos a los dictados de la Unión Soviética y como se utilizaron los
fondos del Banco de España, depositados en ese país, para
desestabilizar los regímenes europeos, circunstancia que,
curiosamente, pasó bastante inadvertida en España.
Francisco Olaya Morales, historiador y destacado militante de la CNT,
por tanto nada sospechoso de reaccionario, ha profundizado en el tema
y tiene dos publicaciones muy sabrosas sobre el asunto, recomendables
para aquellos que quieran conocer más detalles.
Antes de proceder al relato de lo ocurrido, considero importante
destacar dos premisas, que agravan la magnitud e ilegalidad del
expolio.
1ª.- Las reservas del Banco de España, a fecha 30 de junio de 1936,
según consta en la Memoria anual del Banco, publicada en la Gaceta de
Madrid, ascendían a 5.240 millones de pesetas del año 1936,
constituidas por 850 toneladas de oro y el resto en otros metales y
divisas convertibles. Eran las cuartas más importantes del mundo y
daban una gran solidez a la peseta.
2ª.- El Banco de España, como el resto de los principales bancos
centrales europeos, era una sociedad anónima privada, con sus
correspondientes accionistas y consejeros, sometida a un control por
el Gobierno, en virtud de lo dispuesto en la Ley de Ordenación
Bancaria del año 1921 (Ley Cambó). Esta disposición legal facultaba al
Gobierno para designar al Gobernador y a un número determinado de
consejeros, pero a su vez, quedaba sujeto a unos requisitos en el caso
de que pretendiese disponer de las reservas.
De forma resumida, los acontecimientos discurrieron como se describen
a continuación.
* El 4 de septiembre de 1936, toma posesión el Gobierno presidido por
Francisco Largo Caballero.
* El 13 de septiembre de 1936, es decir, a los nueve días de su toma
de posesión, Juan Negrín, Ministro de Hacienda, presentó al Gobierno
para su aprobación, un Decreto reservado, que nunca se publicó en el
Diario Oficial, en el que, a la vista de los acontecimientos
militares, solicitaba autorización para el traslado de las reservas
del Banco de España. El texto dispositivo era el siguiente:
Art. 1º.- Se autoriza al Ministro de Hacienda para que en el momento
que lo considere oportuno ordene el transporte, con las mayores
garantías, al lugar que estime de más seguridad, de las existencias
que en oro, plata y billetes hubiera en aquel momento en el
establecimiento central del Banco de España.
Art. 2º.- El Gobierno dará cuenta en su día a las Cortes de este decreto.
Esta disposición legal era nula de pleno derecho ya que vulneraba lo
establecido en la Ley de Ordenación Bancaria, que, solamente,
autorizaba la disposición de reservas por el Gobierno, para regular la
estabilidad monetaria de la peseta, y a mayor abundamiento, el
Gobierno nunca informó a las Cortes.
En principio, el texto del decreto parecía razonable ya que no
presumía una actuación inminente, sino más bien era de carácter
precuatorio.
* El 14 de septiembre de 1936, con premeditación y alevosía, pues ya
estaba planeado con anterioridad el atraco, entraron en el Banco de
España, fuerzas de carabineros y milicias, al mando de Francisco
Méndez Aspe, futuro Ministro de Hacienda en el posterior Gobierno de
Negrín, y comenzaron a guardar, en cajas de madera, todas las
reservas, en oro, del Banco de España. Esta operación duró varios días
y una vez finalizada se trasladaron estas cajas en camiones a la
Estación del Mediodía, desde donde partieron en tren hacia Cartagena,
quedando depositadas las mismas en una instalación militar de esta
población. Prieto se enteró, casualmente, de la operación cuando llegó
a Cartagena para presidir un acontecimiento militar.
* El 25 de octubre de 1936, sin conocer las tripulaciones el destino
final, partieron de Cartagena, cuatro barcos cargados con las cajas de
oro. En representación de la República se desplazaron 4 funcionarios
del Banco de España, cuya odisea relataremos mas adelante.
De forma simultanea con este viaje, hubo otros dos, uno con destino a
Marsella, en el que se transportaron 175 toneladas de oro, que fueron
a parar al partido comunista francés, según afirma Prieto, sin control
alguno por parte del gobierno de la República, y otro, con otras 175
toneladas, con destino a Barcelona, que fueron depositadas en el
Castillo de Figueras.
En total, salieron del Banco de España, 13.000 cajas con 850 toneladas de oro.
* El día 6 de noviembre de 1936, los barcos llegaron a Odessa, desde
donde el cargamento partió rápidamente hacia Moscú, quedando
almacenado en un Depósito del Estado, levantándose las
correspondientes actas de entrega. Curiosamente, en el camino se
perdieron 100 cajas de oro, ya que los documentos de salida hablan de
7.900 cajas y los de llegada solamente de 7.800. Detalle sin
importancia, que probablemente pasó a engrosar el patrimonio de algún
bravo "luchador antifascista".
Los cuatro funcionarios del Banco de España, antes mencionados, fueron
retenidos en la Unión Soviética hasta el año 1938 en el que se les
dispersó por el mundo. Uno, fue enviado a Estocolmo; otro, a Buenos
Aires; un tercero, a Washington, y el cuarto, a México. Los
funcionarios soviéticos, que recibieron el cargamento corrieron peor
suerte ya que fueron eliminados, democráticamente, mediante el eficaz
sistema del fusilamiento, excepto uno que consiguió escapar a EE.UU y
relatar lo acontecido.
* En enero de 1937, cuando en el bando republicano se tuvo
conocimiento de este hecho y comenzaron las críticas, el Gobierno
afirmó, solemnemente, que las reservas del Banco de España permanecían
en nuestro país.
¡Mentían cual bellacos¡.
Posteriormente, se hizo una operación similar con la plata existente y
también con las joyas y piezas de valor incautadas en domicilios
particulares de ciudadanos españoles, que fueron vendidas a Francia.
Como complemento a este expolio, siguieron saliendo de España hacia
Rusia, otros buques cargados de joyas incautadas.
Aprovechándose del río revuelto, algunos dirigentes comunistas, como
Domingo Hungría, Villasante y un comandante de la Brigada Lister, cuyo
nombre desconozco, sacaron de España, cada uno por su parte, un total
de siete camiones cargados de joyas, de las que estaban depositadas en
el Castillo de Figueras, con el fin de colaborar al "triunfo de las
libertades" frente al fascismo, previo ingreso en sus cuentas
bancarias particulares.
El camarada, José Stalin, que al inicio de la guerra había expresado
su apoyo desinteresado e incondicional al bando republicano, cuando se
encontró con esta enorme cantidad de dinero en su poder, cambió el
discurso y comenzó a cobrar, por adelantado, todo el material bélico
que entregaba a la República, que por cierto, en opinión de los
expertos, era antiguo y en dudoso estado de conservación.
Se da la circunstancia que mientras el demócrata y progresista Stalin,
sangraba a la República con su ayuda militar, los regímenes fascistas
de Alemania e Italia facilitaban, generosamente, armamento moderno al
bando franquista.
Este camarada, con la autorización escrita de su acólito Negrín,
comenzó a fundir en lingotes de oro, todas las monedas antiguas que se
encontraban en el botín, con lo que se produjo una importante pérdida
de valor material de estas monedas, que podían haberse vendido en el
mercado a precios muy superiores, pero evidentemente el fin perseguido
era no dejar constancia alguna de lo relacionado con el robo.
La Unión Soviética no reconoció jamás al Gobierno de la República en
el exilio, eliminando así un posible reclamante molesto.
¡Que triste debió resultar esta decisión a "Negrín y Compañía" que se
habían atado de pies y manos al demócrata Stalin!
A la pregunta que se han formulado muchos historiadores sobre la
elección de la Unión Soviética como destino de nuestras reservas,
cuando existían países de mayor seguridad, como EE.UU, Suiza, Suecia e
incluso México, la respuesta, en mi opinión, es bien sencilla, Negrín,
con independencia del porvenir de la República, buscó asegurarse el
apoyo comunista para ser Presidente del Gobierno, circunstancia que se
dio a los pocos meses.
Esta siniestra e injustificable operación supuso un empobrecimiento de
la República que se vio imposibilitada para adquirir material bélico
de otra procedencia, ya que la divisa española no tenía valor alguno
al carecer de reservas en el banco central.
En el año 1957, muerto Negrín, sus descendientes entregaron al
Gobierno de Franco, todo el dossier de los hechos a fin de que pudiera
reclamar la devolución del depósito. Se celebraron contactos
diplomáticos y el desenlace fue de lo más pintoresco, ya que la URSS
presentó documentos firmados exclusivamente por Juan Negrín, como
Presidente del Gobierno, en el que se justificaban todos los pedidos y
entregas a la República. Al final resultó que España debía a la URSS,
un total de 50 millones de dólares, es decir, debemos agradecer al
camarada Stalin la ayuda prestada al pueblo español y por tanto
tendríamos que haber erigido algún monumento en su memoria. Es una
idea que traslado al Sr. Rodríguez Zapatero, tan aficionado a estos
menesteres.
Fue tal la magnitud del expolio y el escándalo que produjo una vez
finalizada la Guerra Civil, que los partícipes en el mismo han
pretendido exculparse, posteriormente de su participación en el mismo.
Manuel Azaña, Presidente de la República, ha manifestado, que firmó el
decreto, desconociendo su contenido y amenazó con dimitir cuando se
enteró de los hechos.
¡Valiente Jefe del Estado!.
Francisco Largo Caballero, Presidente del Gobierno, que llevó a cabo
el desfalco, escribe en sus Memorias, lo siguiente:
"El Sr. Negrín, sistemáticamente, se ha negado siempre a dar cuenta de
su gestión, de hecho el Estado se ha convertido en un monedero falso.
Desgraciado país, que se ve gobernado por quienes carecen de toda
clase escrúpulos, con una política insensata y criminal que han
llevado al pueblo español al desastre más grande que conoce la
Historia de España. Todo el odio y el deseo de imponer castigo
ejemplar para los responsables de tan gran derrota serán poco".
Indalecio Prieto, Ministro de la Marina y del Aire, en ese Gobierno,
expone, en sus Memorias, que se enteró, con detalle, de los hechos,
cuando pudo hablar en México con el funcionario del Banco de España
que participó en el traslado. Su concepto sobre Juan Negrín es
bastante parecido al de Largo Caballero. Afirma, asimismo, que Negrín
entregó al partido comunista francés (PCF), la cantidad de 2.500
millones de francos, sin control alguno por parte de la República. Con
este dinero, el PCF, financió el periódico Ce Soir y a través la
Compañía FRANCE NAVIGATION adquirió, a nombre del Estado español, 12
barcos, que nunca devolvieron y encima se los alquilaron al Gobierno
de la República, previo pago de su importe, para el traslado de
personas y material bélico.
Diego Abad de Santillán, seudónimo de un destacado dirigente
anarquista, expresa:
"Si el Gobierno Negrín hubiese tenido que responder de su gestión
política, económica y financiera habría tenido que terminar ante el
pelotón de fusilamiento"
Cuando la República se desmoronaba, el Sr. Negrín seguía manteniendo
su discurso, ante las masas, de resistir hasta la muerte para defender
las libertades, pero mientras tanto había cursado orden a su compinche
del robo, Francisco Méndez Aspe, de cargar en el yate de lujo, Vita,
que fue el que había utilizado Alfonso XIII en sus juergas cortesanas,
todo el botín de joyas y objetos preciosos que estaban depositados en
Francia a nombre de la República y a continuación que zarpase con
destino a México.
Parece ser que diversas circunstancias y una gestión de Indalecio
Prieto ante el gobierno mexicano permitió la incautación de este
alijo, que fue destinado a la ayuda de los refugiados españoles, pero
la intención del individuo estaba clara.
Finalmente, para mayor escarnio de la ciudadanía, en el año 1995, el
gobierno socialista, por Real Decreto 1432/1995, de 4 de agosto (BOE
02.09.95) aprobó una indemnización de 287 millones de pesetas a los
herederos de Juan Negrín por los daños causados a su familia, en
aplicación de la Ley de Responsabilidad Política, aprobada por el
Gobierno de Franco.
Como diría nuestro añorado Federico Trillo, "Manda Huevos".
Es mi intención preparar un artículo monográfico dedicado al execrable
Juan Negrín en el que se recogerán los detalles de su azarosa
existencia.
A la vista de lo relatado en estas líneas, considero que, en esta
época de exigir responsabilidades por actuaciones pasadas, el partido
socialista debería pedir perdón a los ciudadanos españoles por el
robo, manifiesto y demostrado, llevado a cabo por un Gobierno
presidido por un socialista y del que formaban parte otros cinco
miembros destacados del partido, entre los que se encontraba el "padre
de la criatura".
Esta incomprensible y irrepetible actuación, que no se ha dado nunca
mas en la Historia, arruinó a la República, dejándola a merced de la
Unión Soviética, enriqueció al mayor asesino que ha conocido la
Humanidad, empobreció a España, y fue, en parte, causante del hambre
de los años cuarenta, que como sucede siempre lo padeció el pueblo,
mientras que sus lideres "democráticos" y defensores de las
libertades, disfrutaban de dorados exilios en México, Argentina y
otros países iberoamericanos.
Igualmente creo que aquellas familias que guarden pruebas documentales
de las joyas y objetos de valor incautados en los habituales registros
llevados a cabo por los milicianos en la zona republicana, deberían
iniciar procedimientos civiles ante los Tribunales de justicia,
reclamando las correspondientes compensaciones económicas, como están
haciendo o han hecho, la UGT, el PNV, la Junta de Andalucía y otros
oportunistas.
Madrid, 8 de diciembre de 2007
Carta abierta a D. Mariano Rajoy
Autor: Geromin
A cinco meses para la celebración de las elecciones generales, considero que el Partido Popular y Ud. como máximo dirigente del mismo, deberían plantearse una profunda reflexión sobre la estrategia que han seguido hasta el momento presente, en su labor de oposición al Gobierno.
Como supongo ya conocerán, y a pesar de los errores del Gobierno, clamorosos en algunos casos, el Partido Popular no consigue despegar y distanciarse del Partido Socialista en intención de voto de los ciudadanos, y Ud. en particular, no figura entre los líderes más valorados por la opinión pública.
Estos datos objetivos ponen de manifiesto que el Partido Popular está equivocado en sus planteamientos y es incapaz de obtener beneficios de una situación, teóricamente, muy favorable a sus intereses.
Siendo necesario, para el bien de España, desplazar a "Mr. Bean" de la Presidencia del Gobierno y en aras a la convivencia pacífica de los españoles, me tomo la libertad de apuntar algunos factores que, en mi opinión, y en la de muchas personas, están afectando, negativamente, a las posibilidades electorales de su partido.
En primer lugar, es imprescindible que el Partido Popular se desprenda de la tutela de José María Aznar, que si bien fue un buen presidente durante su primera legislatura y así lo entendieron los ciudadanos que le renovaron su confianza para un segundo mandato, incluso con mayoría absoluta, en el tramo final de su segunda legislatura, echó todo por tierra con unas decisiones inexplicables para la ciudadanía. En la actualidad, cualquier aparición o declaración suya les perjudica, sin ningún género de dudas, pues traen a la memoria, los momentos trágicos del 11 de marzo de 2004 y las circunstancias que rodearon este brutal atentado, muy bien explotado por el Partido Socialista.
En segundo término, los portavoces de su partido ante la opinión pública, los Sres. Acebes y Zaplana, son dos políticos "quemados". El primero, porque desde siempre, ha sido y es un mal comunicador y tuvo la mala suerte de tocarle la gestión de los atentados del 11 de marzo, que por cierto, fue bastante lamentable, no sólo por los engaños a los que él mismo se vio sometido por parte de sus colaboradores, sino también por sus patéticas apariciones ante los medios de comunicación. Por su parte, el Sr. Zaplana, representa la derecha más reaccionaria del panorama político, lo que no favorece en nada la imagen centrista que Ud. pretende dar a su formación y para mayor abundamiento, a punto estuvo de provocar una crisis interna en su partido de la Comunidad Valenciana, motivada por una posible pérdida de poder de los "zaplanistas", es decir, anteponiendo sus intereses personales a los del partido.
Ud. debería haber llevado a cabo una profunda renovación de la cúpula directiva, incorporando gente nueva, no contaminada, y recuperando, al mismo tiempo, políticos valiosos que ya lo demostraron cuando tuvieron responsabilidades de gobierno.
En tercer lugar, el equipo de asesores que Ud. tiene, parece como si fueran miembros del Partido Socialista, porque le embarcan en unos temas que apenas importan a los ciudadanos y deterioran seriamente su imagen. Sirva como ejemplo la polémica en torno a la asignatura "Educación para la ciudadanía", que bien manejado por el Gobierno, les ha hecho aparecer como insolidarios y clasistas. Las batallas en las que se enzarza con el Gobierno no son de interés común. Sin embargo, en otros asuntos en los que, en mi opinión, Ud. debería haber planteado la batalla, se limita a criticar desde el Congreso de los Diputados, pero no se pone manos a la obra. ¿Por qué no se ha desplazado Ud. a Barcelona para explotar políticamente el caos en que vive esta ciudad desde hace varios meses (hundimiento de El Carmel, apagones eléctricos, aeropuerto de El Prat, trenes de cercanías, obras del AVE, etc.)? Ante esta lamentable situación, el Partido Socialista se va a ir de rositas por falta de iniciativa del Partido Popular.
La última broma que le han gastado sus colaboradores, ha sido la celebre ocurrencia de su primo, el del cambio climático. Parece mentira que con su experiencia cometa este grave error político.
Por favor, céntrese en los asuntos importantes, que son los que preocupan al pueblo, como la política exterior, el terrorismo, la inmigración, la vivienda, el respeto a los símbolos del Estado, la politización de la justicia, la inseguridad ciudadana, la unidad de España, etc. En estos temas es donde debe plantear la batalla política, ya que el Gobierno camina sin rumbo determinado y Ud. tiene el camino despejado para proponer soluciones prácticas y comprensibles para los ciudadanos.
Otro factor a corregir por su partido es el manejo de los medios de comunicación y el trabajo de sus asesores de imagen. El Partido Socialista, muy astutamente, les está empujando hacia la derecha para arrebatarles los votos del centro político, que es donde debe plantearse la batalla electoral, ya que tanto su partido como el partido socialista tienen asegurado un sector de la población, que aunque se empeñen en hacerlo mal, siempre les votarán como mal menor.
Ud. no puede aparecer, permanentemente, ante la opinión pública con aspecto crispado, como si padeciese de las muelas o de estreñimiento, criticando por criticar. Por favor, suavice el tono de su discurso y emplee la sonrisa, el diálogo y las soluciones positivas como forma de oposición. El rostro amable y risueño transmite confianza mientras que el ceño fruncido representa enfrentamiento y ganas de pelea. Resulta incomprensible que sus asesores no apliquen estos principios elementales de la comunicación.
En último lugar, aunque es el factor más importante, se refiere a sus características personales. Sr. Rajoy, nadie duda de su capacidad de trabajo, de su honestidad y de su formación como estadista, pero Ud. no posee una cualidad que es imprescindible para ganar unas elecciones, y que se conoce como "carisma", que según el DRAE, significa "esa especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar", o también, "el don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad".
Una virtud que tuvieron Adolfo Suárez, Felipe González y José María Aznar. No hablo de "Mr. Bean" porque este señor llegó a la Presidencia del Gobierno sobre 200 muertos.
El objetivo principal de un líder político debe ser el servicio a la nación y a los ciudadanos y, consciente de sus limitaciones, desempeñar dentro del partido el papel que es más adecuado para sus cualidades y para el triunfo en las urnas. En mi opinión, Ud. sería un excelente Presidente del Partido Popular.
Este partido tiene en sus filas auténticos líderes con carisma, como lo han demostrado en diversas confrontaciones electorales. Tales son los casos de Esperanza Aguirre, Rita Barberá, Alberto Ruiz Gallardón, Teófila Martínez, Rodrigo Rato, Jaime Mayor, Javier Arenas, etc. Cualquiera de ellos estaría en condiciones de ganar las próximas elecciones.
Considero que por un exceso de egoísmo o de protagonismo, que los ciudadanos no entendemos, no han valorado debidamente esta circunstancia y se han apresurado a designarle como candidato. Ya es tarde para corregir este error, pero todavía está a tiempo de recurrir a estas personas para que le arropen en sus mítines electorales y le aporten ese carisma del que Ud. carece. Por favor, practique la humildad que es una virtud que suele escasear en la clase política y utilice todos los medios a su alcance para ganar las elecciones. El pueblo español y España le demandan este sacrificio.
En caso contrario, presiento que en el mes de abril, Ud. va a presentar la dimisión, se va a ir por la puerta de atrás y los españoles tendremos que soportar otros cuatro años, las gracias y la sonrisa histriónica de "Mr. Bean".
Los políticos, a diferencia del resto de los profesionales, cuando se equivocan, no asumen responsabilidad alguna y por tanto, actúan, en muchos casos, con bastante ligereza, sin sopesar las graves consecuencias de sus decisiones.
Madrid, 27 de octubre de 2007
La Transición Española (I)
El Periodo Rosa
Autor: Geromín
Próximo a cumplirse el trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas (15 de junio de 1977) que tuvieron lugar en España, parece oportuno esbozar un breve resumen de lo acontecido en esa etapa histórica, que se conoce como "La Transición".
Estas líneas constituyen la visión personal, que como ciudadano preocupado por el futuro de mi país, pero sin ambición política alguna, sentí y viví en esos momentos trascendentales de nuestra historia reciente. Discrepan, en algunos puntos, de las publicaciones que he leído sobre el tema, pero toda la información que se aporta en este artículo es verídica como puede corroborarse en las hemerotecas.
Para facilitar la comprensión de este complicado proceso, me ha parecido oportuno dividirlo en dos fases. La primera (1975-1978), que califico como el "Periodo Rosa", dada la evolución positiva de los acontecimientos, finaliza con la aprobación de la Constitución Española. La segunda (1979-1982), que podríamos titular como el "Periodo Negro", teniendo en cuenta los episodios sucedidos, termina con la victoria aplastante del partido socialista en las elecciones del 28 de octubre de 1982.
A comienzos de la década de los años setenta, el pueblo español era consciente de que la salud de Franco estaba muy debilitada y que el Régimen sin su figura no era sostenible, por mucho que se empeñaran los franquistas más ortodoxos.
En estas circunstancias, el Partido Comunista que era muy activo y tenía gran implantación clandestina en nuestro país, comenzó a desestabilizar las fábricas y la Universidad. Se produjeron innumerables huelgas y alteraciones del orden público, tendentes a caldear el ambiente y preparar a las masas para la etapa "postFranco".
Igualmente, una fracción muy importante de la Iglesia, con el cardenal Tarancón, al frente, que durante los cuarenta años del Régimen, había sido una institución represora, bendiciendo y ensalzando hasta la saciedad la figura de Franco, como defensor de los valores católicos, permitiéndole entrar bajo palio en todas sus iglesias y aceptando sus nombramientos para obispos, dio un giro total y comenzó una campaña de enfrentamientos y críticas feroces. Las homilías y circulares que se leían en las misas dominicales eran auténticos ataques al sistema. Al amparo, por supuesto, del Concordato, que permitía al clero manifestarse como les parecía, sin temor a represalias posteriores.
Esta "precampaña", se aceleró con el asesinato del almirante Carrero Blanco, Presidente del Gobierno, como consecuencia de un atentado terrorista de ETA, el 20 de diciembre de 1973, rodeado de circunstancias extrañas y no bien aclaradas al día de hoy, teniendo en cuenta que le sucedió en el cargo, Carlos Arias Navarro, a la sazón, Ministro de la Gobernación, y por tanto responsable último de la seguridad del Presidente. Al parecer se hizo bastante poco para evitarlo a pesar de las informaciones de que se disponía facilitadas por los servicios secretos americanos.
Hay que resaltar que el almirante Carrero no era persona muy apreciada en el entorno del Palacio del Pardo, por la influencia que ejercía sobre Franco y por el apoyo que prestaba al príncipe Juan Carlos.
Arias Navarro inició una tímida apertura que se conoció como "el Espíritu del 12 de febrero", permitiendo la creación de asociaciones políticas dentro del Régimen. Este intento fue boicoteado tanto por la propia Iglesia (caso Añoveros) como por el "bunker" franquista (Manifiesto de Girón).
A partir de este momento, todos los ambiciosos de poder, temerosos de no participar en la "tarta" que se había condimentado y so pretexto de luchar por las libertades en España, comenzaron a moverse de forma alocada para ubicarse correctamente en la meta de salida.
En julio de 1974, y bajo la dirección del Partido Comunista, se constituye en Paris, la llamada Junta Democrática, en la que se integran personajes y partidos tan curiosos, como el Partido Carlista (extrema derecha), el Partido Socialista Popular (izquierda radical), una fracción del Opus Dei (católicos preconciliares) con Rafael Calvo Serer (director del periódico Madrid) al frente, Antonio García Trevijano (ilustre notario), José Vidal Beneyto, etc.
Como fácilmente puede entenderse al día de hoy, a todos los integrantes de este "bodrio" solo les unía las ansias de poder, al amparo de reivindicar la democracia para nuestro país.
Posteriormente, en junio de 1975, y bajo el control del Partido Socialista Obrero Español, se constituye la Plataforma de Convergencia Democrática, en la que participan, grupúsculos democristianos que habían disfrutado de las prebendas del Régimen, como José María Gil Robles o Joaquín Ruiz Jiménez, y otros partiditos de extrema izquierda, como la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT) o el Movimiento Comunista.
Por motivos laborales, conocí a Mario Rodríguez Aragón, fundador y presidente de la ORT, persona que por su formación y calidad humana nunca me encajó al frente de un partido revolucionario de estas características.
Ambas organizaciones planteaban una "ruptura" total con el Régimen de Franco.
Por supuesto, los partidos nacionalistas, vascos y catalanes, no participaron de estos "esperpentos". Los primeros por cobardía, como siempre, y los segundos, por sentido común.
De forma paralela y simultánea, en el interior se habían iniciado movimientos y contactos de personas, afectas al Régimen pero de talante aperturista que consideraban indispensable planificar el futuro del sistema, mediante una evolución pacífica, una vez desaparecido Franco.
En este contexto, aparecieron igualmente organizaciones extrañas, como el FRAP, denominado posteriormente GRAPO (Grupo Revolucionario Antifascista Primero de Octubre), dedicadas exclusivamente a la comisión de asesinatos, atracos y secuestros. Al día de la fecha, todavía no se sabe con exactitud quién estaba detrás de estos delincuentes. Las opiniones van desde la extrema derecha hasta la Unión Soviética: personalmente, me inclino por esta última.
Igualmente, la organización terrorista ETA, también intensificó su actividad, cometiendo numerosos atentados mortales, con el apoyo del Partido Comunista, como se pudo demostrar, mediante pruebas fehacientes, en el atentado de la cafetería Rolando, en la calle del Correo de Madrid, en septiembre de 1974, que causó 12 víctimas mortales.
Para "aliviar" el cotarro, y como respuesta a este atentado, el Gobierno decide no conmutar la pena de muerte a 5 terroristas (2 de ETA y 3 del FRAP) convictos de asesinatos a miembros de las fuerzas del orden. Las sentencias se ejecutan el 27 de septiembre de 1975 y ello provoca una movilización de las fuerzas de izquierda en Europa, con manifestaciones diversas e incluso quema de la embajada de España en Lisboa. Entre los líderes políticos que se expresaron en contra, figuraban Hassan II (auténtico tirano en Maruecos) y Luís Echevarria (causante de la matanza de más de 300 ciudadanos en Ciudad de México). Ni que decir tiene que Pablo VI, haciendo gala, una vez más, de su "amor" hacia España, llegó a amenazar a Franco con la excomunión.
El panorama social, como fácilmente puede deducirse de lo descrito en las líneas anteriores, no era muy alentador y hacía presagiar una etapa de violencia extrema a la muerte de Franco.
Sin embargo, estos "agitadores" y "manipuladores" no contaron en sus previsiones con unos factores que, en mi opinión, iban a ser determinantes en el devenir posterior.
* En primer lugar, la existencia de una clase media, muy numerosa, que merced a su esfuerzo y trabajo había adquirido un cierto bienestar económico y no estaba dispuesta a fomentar aventuras revolucionarias.
* En segundo término, el posicionamiento del Gobierno de Estados Unidos a favor de una evolución pacifica hacia la democracia, ya que lo contrario supondría una desestabilización del flanco sur de la OTAN, en un momento político bastante delicado debido al recrudecimiento de la "guerra fría".
* En tercer lugar, la unión del Ejercito y el Capital en torno a la Corona y al Gobierno para favorecer los planes de reforma, que habían sido diseñados desde dentro del sistema.
* Y finalmente, la existencia de un Gobierno fuerte, con Manuel Fraga al frente del Ministerio de la Gobernación, que hizo celebre su frase "la calle es mía" y resolvió con autoridad todos los desordenes públicos que se producían de forma permanente.
En este agitado contexto, se produce la muerte de Franco, el 20 de noviembre de 1975, tras una penosa e impresentable agonía forzada por su entorno, a la espera de conseguir algún "milagro" que evidentemente no se produjo.
Las Cortes Generales, en virtud de lo dispuesto en la Ley de Sucesión, nombran a Juan Carlos I, rey de España, que jura los Principios Fundamentales del Movimiento (Leyes franquistas).
A partir de este momento, se pone en marcha el proyecto de transición, elaborado por Torcuato Fernández Miranda, catedrático de Derecho Político, preceptor del Rey y perfecto conocedor de los entresijos del Régimen, en el que había desempeñado cargos importantes. Este plan tenía la aprobación de la Corona y de Estados Unidos.
El Rey confirma a Carlos Arias Navarro, como Presidente del Gobierno, pero sitúa a Torcuato Fernández Miranda en la Presidencia de las Cortes, puesto clave para el futuro del proyecto.
Las "fuerzas democráticas" no contentas con los acontecimientos, plantean un nuevo pulso al Gobierno y eligen la ciudad de Vitoria como centro para sus actuaciones. Se produce una movilización social que termina en varias huelgas generales, fuertemente reprimidas por las fuerzas de orden público. El día 3 de marzo de 1976 y como resultado de un asalto a una iglesia en la que se habían refugiado los huelguistas, se produce un enfrentamiento entre éstos y las fuerzas del orden que se salda con 3 muertos y numerosos heridos de bala.
A la vista de que los vientos no soplaban favorables, en marzo de 1976, se fusionan la Junta Democrática y la Plataforma Democrática y se constituye la conocida vulgarmente como Platajunta, que podíamos definir como un entramado complejísimo de personajes y partidillos, que salvo el Partido Comunista y el Partido Socialista, no representaban a nadie.
La tímida apertura iniciada por Arias Navarro no goza del reconocimiento de la emergente clase política, como se ha indicado anteriormente, por lo que el Rey le pide que presente su dimisión, acto que lleva a efecto el 1 de julio de 1976.
Aquí entra de nuevo en juego Torcuato Fernández Miranda, que como Presidente de las Cortes y del Consejo del Reino es el encargado de proponer al Rey la terna de candidatos a Presidente del Gobierno. Después de varias reuniones del citado Consejo del Reino, se propugnan dos candidatos. Por un lado, se elige a Federico Silva Muñoz, apoyado por los inmovilistas, y por otro, se designa a Gregorio López Bravo, que goza de las simpatías de los tecnócratas, con lo que se satisface a las dos familias más influyentes del Régimen en esos momentos. Como era necesario presentar una terna, Torcuato, a efectos de relleno, y con el beneplácito del Rey, apunta el nombre de Adolfo Suárez, persona vinculada al sistema y que no suscitaba rechazo entre los miembros del Consejo del Reino, seguros de que el Rey elegiría uno de los dos primeros. Las votaciones fueron muy reñidas y gracias a que Miguel Primo de Rivera no dio su voto a Federico Silva Muñoz, éste no alcanzó la unanimidad del Consejo, en cuyo caso, el Rey no habría podido elegir entre la terna presentada.
Adolfo Suárez reunía las características adecuadas (pertenencia al Régimen, sonrisa fácil, "abrazafarolas" y buena verborrea) para liderar esta 1ª fase de la transición.
Como de todos es conocido y ante la sorpresa general, el elegido fue Adolfo Suárez González, que rápidamente presentó por televisión su programa político (según el guión establecido). El punto fundamental del proyecto era la elaboración de una Ley para la Reforma Política, que presentó a las Cortes franquistas, en el mes de septiembre de 1976, dos meses después de su designación, prueba evidente de que esta Ley estaba redactada de antemano por Torcuato Fernández Miranda.
Durante su tramitación parlamentaria, Torcuato Fernández Miranda mantiene entrevistas personales con todos y cada uno de los parlamentarios para convencerles sobre la necesidad de votarla favorablemente, como única salida pacífica del Régimen.
Las Cortes franquistas, en sesión de 18 de noviembre de 1976, y con un gran sentido de la responsabilidad y de patriotismo, la aprueban por mayoría absoluta, lo que suponía su desaparición de la escena política: es decir, se autodisuelven.
A continuación, se somete a Referéndum del pueblo, que la aprueba mayoritariamente, el día 15 de diciembre de 1976. Vota el 78 % del electorado y el voto afirmativo supone el 94 % de los emitidos.
Los partidos de la Platajunta habían pedido la abstención de forma insistente.
El resultado del Referéndum pone de manifiesto la pobre representación popular de la Platajunta y provoca el fin de la misma. Los líderes de los dos partidos importantes, PSOE y PCE, Felipe González y Santiago Carrillo, respectivamente, conscientes de que la única vía posible para intervenir en el proceso, era participar en la evolución de la política española, dan un giro de 180º e inician un acercamiento al Gobierno. Entre tanto, el PSP, liderado por Enrique Tierno Galván (la víbora con cataratas, según le definió Alfonso Guerra) se queda entre dos aguas y sería fagocitado posteriormente por el PSOE. Ambos líderes celebran, de forma semiclandestina, varias entrevistas con Adolfo Suárez, en las que se va acordando su incorporación al sistema. Existen anécdotas muy curiosas contadas por el propio Adolfo, sobre los contactos con Carrillo, que desembocaron en una amistad sincera entre ambos políticos.
Como respuesta al resultado del Referéndum, la extrema derecha provoca el 24 de enero de 1977, la matanza de la calle de Atocha, de Madrid, en la que asesinan a 5 abogados laboralistas, vinculados al PCE. En el entierro no hay un solo incidente, ya que Santiago Carrillo se encargó de garantizar el orden.
En este mismo mes, el GRAPO, o quien fuere, secuestra a Antonio M. Oriol y Urquijo (Presidente del Consejo de Estado) y al Teniente General Villaescusa (Presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar), que fueron liberados rápidamente en una brillante y sospechosa operación policial.
Felipe González, siguiendo las indicaciones del partido socialdemócrata alemán, provocó, posteriormente, una crisis en el Partido Socialista, presentando su dimisión y convocando un Congreso extraordinario del partido, en el que fuerza el abandono de las tesis marxistas.
Por su parte, Santiago Carrillo aceptó la monarquía como forma de gobierno y la bandera bicolor como símbolo del Estado y así se presentó en la primera rueda de prensa que se celebró en Madrid a la semana siguiente de su legalización.
El PCE es legalizado con "nocturnidad y alevosía" la tarde noche del día 9 de abril de 1977, fecha que se ha conocido popularmente como el "Sábado Santo Rojo", circunstancia que provoca una seria crisis de Gobierno y un enfrentamiento abierto de Adolfo Suárez con el estamento militar, al que en una reunión celebrada, meses antes, con la cúpula militar había jurado por su honor, no legalizar nunca al PCE.
En mayo de 1977, Don Juan de Borbón protagonizó una representación esperpéntica en el Palacio de la Zarzuela, al renunciar, públicamente, a unos derechos dinásticos inexistentes, en favor de su hijo. Nunca entendió que Franco había instaurado una nueva monarquía en la persona de Juan Carlos, que casualmente era hijo de Don Juan de Borbón.
En esta coyuntura, se convocan las primeras elecciones democráticas para el 15 de junio de 1977. Adolfo Suárez toma la decisión de presentarse al frente de una coalición denominada Unión de Centro Democrático (UCD) en la que se integraron algunos democristianos que habían formado parte de la Platajunta: falangistas, franquistas, liberales y otros "grupitos" sin importancia.
Adolfo Suárez embriagado por el poder y teniendo en cuenta su soberbia y ambición, quiso seguir liderando el proceso y pasó de ser un excelente primer actor a un pésimo director de la Transición.
Esta circunstancia no estaba en el guión trazado por Torcuato Fernández Miranda y así se lo hizo saber al Rey. El plan previsto establecía que, llegado este punto, Adolfo Suárez abandonaba la política y se elegía a una persona con más formación de Estado para dirigir una formación de centro derecha (tipo Fraga, Areilza, que curiosamente se habían autoexcluido del gobierno de Adolfo Suárez) que hiciera frente a los partidos de izquierda y elaborase una nueva Constitución. Torcuato era consciente de que Adolfo Suárez no poseía las cualidades necesarias para este cometido y el tiempo le dio la razón, ya que su escasa formación política y su falta de rigor en los problemas importantes, nos pusieron, al cabo de 3 años, al borde una guerra civil.
El Rey que había conectado bien con Adolfo Suárez, dada la "ligereza" de ambos en sus planteamientos de Estado, no atendió las peticiones de Torcuato Fernández Miranda, que, dolido por el desaire, dimitió de todos sus cargos y se retiró a Londres, donde falleció, en el olvido, 3 años más tarde.
Las elecciones se celebraron en un clima de tranquilidad y el partido triunfador fue la Unión de Centro Democrático, seguido del Partido Socialista, Alianza Popular, el Partido Comunista y los nacionalistas CIU y PNV.
En el año 1977, la economía española estaba en quiebra, como ponen de manifiesto los siguientes datos macroeconómicos:
* Inflación cercana al 40 %
* 2.000.000 de parados, la mayor parte sin subsidio de desempleo
* 14.000 millones dólares de deuda exterior
* Empresas endeudadas
Ante esta lamentable situación, que podría echar por tierra el proceso político, se encargó al Profesor Enrique Fuentes Quintana, Ministro de Economía en el Gobierno Suárez, la elaboración de un plan de choque para sanear la economía.
El programa elaborado contenía medidas económicas, sociales y políticas. Fue discutido con numerosas personalidades y finalmente asumido por todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria y por los agentes sociales. La firma del acuerdo tuvo lugar el 25 de octubre de 1977 en el Palacio de la Moncloa y pasó a la posterioridad con el título de "Los Pactos de la Moncloa", pieza fundamental de este proceso de transición.
Las Cortes democráticas asumieron la responsabilidad de elaborar una Constitución que articulara políticamente el nuevo sistema, para lo cual se creó una ponencia de siete diputados que trabajaron a destajo durante varios meses hasta presentar un borrador al Parlamento.
Como siempre sucede, al tratarse de un texto de consenso, se dejaron algunos temas importantes en el aire y se instituyó un Estado de las Autonomías, mezcla de Estado central y Estado federal, que no ha resuelto, en mi opinión, los problemas de los nacionalismos, sino más bien al contrario, los ha exacerbado. Además este tipo de Estado terminó con el "paro" en la clase política, al multiplicar por 17 el número de altos cargos y de parlamentarios. Evidentemente todos los partidos apoyaron esta decisión ya que pudieron "colocar" bien a sus miembros.
La Constitución Española fue aprobada definitivamente por las Cortes Generales en noviembre de 1978 y posteriormente sometida a Referéndum el 6 de diciembre de 1978.
Con la aprobación de la Carta Magna puede considerarse finalizada ésta primera etapa de la "Transición" al quedar derogadas las leyes fundamentales del franquismo.
Como apostilla a lo aquí relatado, y al margen de todas las alabanzas y reconocimientos públicos que la clase política y los historiadores oficiales han expresado a las figuras del Rey y de Adolfo Suárez, me gustaría dejar constancia de algunos extremos importantes, en esta primera etapa, que, en mi opinión, se han ocultado, probablemente de forma intencionada, con el paso del tiempo.
En primer lugar, considero de justicia reivindicar las figuras de Torcuato Fernández Miranda y de Enrique Fuentes Quintana. El primero, como autor material del programa de Reforma Política. Él fue la persona que, con amplia formación política y conociendo del Régimen desde dentro, elaboró el plan que se desarrolló y aplicó de forma perfecta hasta el mes de mayo de 1977, en el que tanto Adolfo Suárez como la propia Corona quisieron hacer sus "pinitos" y salirse del guión escrito y a punto estuvieron de arruinar todo lo conseguido. El segundo, como padre de Los Pactos de la Moncloa, documento fundamental que posibilitó la transición política y sentó las bases para el posterior desarrollo de nuestra economía. Tuvo la suficiente gallardía de abandonar silenciosamente la política una vez concluida su labor.
En segundo término, deseo dejar constancia del planteamiento inicial, utópico, revanchista y de ruptura, que postularon los partidos de izquierda (PSOE y PCE) en su programa político. Probablemente nos hubiera conducido a un nuevo enfrentamiento civil, dadas las condiciones sociales existentes en esos momentos en España.
El tercer punto a resaltar es la reacción positiva, tanto de Felipe González como de Santiago Carrillo, que a la vista de los acontecimientos que se iban sucediendo en España, supieron evolucionar a tiempo dando un giro radical a sus posturas iniciales de ruptura, para pasar a una colaboración responsable en el proceso de reforma, que facilitó la transición.
En cuarto lugar, considero importante mencionar el comportamiento del pueblo español, que haciendo caso omiso a los cánticos de sirena que llegaban del exterior, supo comportarse con un gran pragmatismo y aguantar las continuas provocaciones que se producían desde todos los agentes no interesados en que la reforma llegara a su término (extrema derecha, extrema izquierda, bandas terroristas, etc.)
Y por último, destacar el sentido de responsabilidad y patriotismo de las Cortes franquistas que asumieron la realidad y votaron su autodisolución en una sesión histórica, lo que permitió seguir con el proceso dentro de la legalidad vigente.
Madrid, 25 de mayo de 2007
Operación "Limpieza"
o
Las Alfombras de "Mr. Bean"
Autor: Geromin
Desde que el Sr. Rodríguez Zapatero ("Mr. Bean", para los amigos) llegó a la Secretaría General del partido socialista, merced a los votos de los representantes de una corriente interna y testimonial del partido, que curiosa y "casualmente", años más tarde, fueron los mismos que privaron a Rafael Simancas de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, absteniéndose en la votación de investidura, se inició una operación de limpieza dentro del partido, orientada a la eliminación de todas aquellas personas que pudieran representar un peligro para su permanencia en el cargo, sustituyéndolas por políticos serviles y estómagos agradecidos.
Este proceso, lo ha llevado a cabo como un profesional del engaño, taimado, melifluo, sonrisa histriónica y haciendo uso de todos los recursos, éticos o no, que el poder pone a su disposición, ante la pasividad de la dirección de su propio partido, que, si bien, en privado, se manifiestan contrarios a este comportamiento, en público, callan y otorgan.
El primero de la lista en caer, fue Nicolás Redondo Terreros, Secretario General del PSE-EE, que durante años defendió, y arriesgó su vida por ello, las libertades en el País Vasco y plantó cara al nacionalismo fascista que sigue con su limpieza étnica e ideológica en esa región. A iniciativa del propio "Mr. Bean", el partido socialista suscribió con el partido popular, cuando éste gobernaba, el "Pacto Antiterrorista", y lo que parecía ser un triunfo personal de Redondo Terreros, fue, en realidad, una falsa apariencia, ya que a espaldas suyas, miembros del propio partido se reunían con los nacionalistas para pactar otras estrategias que posteriormente se han puesto de manifiesto cuando el partido socialista ha llegado al poder. Este comportamiento provocó la renuncia de Redondo Terreros a sus cargos en el partido, que era el fin perseguido.
El "fallecido" siguiente, es José Bono Martínez, Presidente de Castilla-La Mancha, referencia de los socialistas en esa región, y rival de "Mr. Bean" en las elecciones primarias del partido socialista. Con el señuelo de hacerse cargo del Ministerio de Defensa en el gobierno socialista, abandonó el gobierno regional y aceptó la oferta. Grave error de un político al que considero inteligente y no comprendo los motivos que le llevaron a tomar esta decisión. Evidentemente, dentro del gobierno, "Mr. Bean", le tenía controlado y estaba a su merced, de forma y manera que le manejó a su antojo, hasta que, al cabo de dos años, explotó y decidió irse a casa. Al no encontrar candidato para la Alcaldía de Madrid, intentó convencerle para que se presentase, pero en esta ocasión no mordió el anzuelo. Próximas las elecciones generales volverá a recurrir a él para asegurarse los votos de Castilla-La Mancha, espero que no caiga otra vez y se deje cautivar por las promesas del "mentiroso".
El tercero de esta macabra relación es Pascual Maragall Mira, Presidente de la Generalidad de Cataluña y líder indiscutible de los socialistas catalanes, que se quemó en la discusión del Estatuto, en el Parlamento catalán, al amparo de las palabras de "Mr. Bean", que había afirmado solemnemente, como siempre hace, que lo que se aprobara en ese Parlamento, sin modificar una coma, sería aprobado en las Cortes Españolas. Craso error el de Maragall, que confió en "el jefe". Al final de su tramitación, se dio la curiosa circunstancia, que uno de los tres partidos (Izquierda Republicana), que formaban parte de su gobierno, hizo campaña para votar "no" al Estatuto, mientras que Convergencia y Unión, que estaba en la oposición, pactó, a sus espaldas con "el jefe" y apoyó el Estatuto. El pueblo catalán demostró en el referéndum posterior, su pasotismo al respecto, como lo demuestra el hecho de que el índice de participación fue inferior al 50%. Este ridículo tan espantoso llevó al pobre Pascual a convocar elecciones anticipadas y renunciar a su cargo.
Recientemente, ha anunciado su baja en el partido socialista, por haberse sentido engañado, con duras críticas a "Mr. Bean" al que, entre otros reproches, le acusa de desagradecido, ya que fue él, junto con Alfonso Guerra los que defendieron su candidatura frente a la de José Bono en las primarias del partido.
El cuarto lugar, lo ocupa Juan Carlos Rodríguez Ibarra, líder de los socialistas en Extremadura, al que los disgustos y "sapos" que tuvo que tragar durante la tramitación del Estatuto de Cataluña, le provocaron un problema vascular grave, que le ha llevado a retirarse de la política. Pienso que tiene que ser muy duro para una persona que dice defender los intereses de sus paisanos y de su tierra, consentir que los diputados extremeños den su conformidad a este Estatuto, que supone un empobrecimiento indiscutible para su región, por mucho que los políticos de turno lo quieran vestir de otra manera.
Siguiendo por orden cronológico en su defenestración, el quinto lugar se lo asignamos a Rafael Simancas Simancas, Secretario General de los socialistas madrileños, que se plegó a las manipulaciones de "Mr. Bean", en lo referente a la búsqueda de un candidato para la Alcaldía de Madrid, operación que llevó personalmente el "jefe" ignorando a la cúpula del partido en la región. La designación de Miguel Sebastián, provocó la mayor derrota electoral del partido socialista, en Madrid, en toda su historia. Ante este fracaso, y como "el mentiroso" siempre se va de rositas, el pobre Simancas se ha tenido que ir a su casa, criticado y vejado por su papel de alfombra sobre la que se han orinado los jerifaltes del partido, tal y como escribe Joaquín Leguina en un artículo publicado en la prensa nacional.
A continuación, el sexto, por méritos propios, es Fernando Puras Gil, Secretario General de los socialistas navarros. Celebradas las elecciones autonómicas de mayo de 2007, el partido socialista se encontraba en situación de alcanzar la Presidencia del Gobierno de Navarra, previo pacto, con Nafarroa Bai (conglomerado electoral de partidos nacionalistas, independentistas, etc.). "Mr. Bean" había dado su conformidad a este pacto. Para ello, se iniciaron las oportunas reuniones y conversaciones. Conseguido el acuerdo, que se aprobó por mayoría abrumadora en la ejecutiva regional, y cuando se iba a proceder a su firma, "Mr. Bean" llamó a capítulo a Fernando Puras y le obligó a desdecirse. El incauto regresó a Pamplona, avergonzado y posteriormente abucheado por sus propios compañeros, tuvo que optar por la renuncia y retirarse a sus cuarteles de invierno.
El último, por el momento, de esta sabrosa relación, es Juan Ignacio Pla Durá, Secretario General de los socialistas valencianos, al que, previa filtración por parte de la prensa afín al poder, se le ha acusado de no haber pagado la reforma de su casa, como paso inicial a la correspondiente campaña mediática de acoso y derribo. Antes de llegar a esta situación, y viendo la suerte corrida por sus compañeros de la presente lista, ha decidido abandonar y dejar paso libre a Jordi Sevilla, candidato del "jefe".
Pienso que los ciudadanos nos sentiríamos muy tranquilos si los mayores "chanchullos" de la clase política fueran no abonar la reforma de sus pisos.
Si a estos "caídos", por "Mr. Bean" y por la patria, añadimos los de Ángel Villalba Alvárez y de Juan Carlos Alemán Santana, Secretarios Generales de los socialistas en Castilla y León y Canarias, respectivamente, que se han ido "voluntariamente", antes de que los echen, en aplicación del refrán castellano "cuando las barbas de tu vecino veas pelar pon las tuyas a remojar", nos encontramos con que la depuración ha superado el 50% de los líderes regionales del partido.
A este "purga" directa, se añade otra "limpia" más subliminal, consistente en apartar de los órganos de decisión del partido a aquellos socialistas que pudiesen dar problemas, mediante procedimientos más sutiles, como el de asignarles puestos bien retribuidos y tranquilos. En esta "limpia" incluimos a: Francisco Vázquez Vázquez, alcalde de La Coruña, que ha sido nombrado embajador en El Vaticano; José Borrell Fontelles, que le han enviado a "vegetar" al Parlamento Europeo; Joaquín Almunia Amann, que le han desplazado a la Comisión Europea, como Comisario por España; Alfonso Guerra González, Presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, que tiene que "tragar" con unos Estatutos, a todas luces, inconstitucionales y además le han dejado mudo, privando a la ciudadanía de sus frases ingeniosas.
Otros socialistas de prestigio, como Manuel Marín González o Joaquín Leguina Herrán, han decidido abandonar la política, hartos de aguantar las "bufonadas" de "M.Bean" y de su acólito, José Blanco, aprendiz de dictador.
Y, finalmente, otros, como Rosa Diez González, que han dejado el partido para crear una nueva formación política donde se respire libertad y democracia, conceptos, teóricamente, fundamentales del partido socialista.
Esta operación "limpieza" llevada a cabo ante la pasividad de las figuras destacadas del socialismo español, conduce inexorablemente a un partido en el que primará el "caudillismo", y las decisiones y elecciones internas se aprobarán por aclamación, como en los mejores tiempos del franquismo.
Triste realidad para un partido centenario que ha caído en manos de un "iluminado" ingenuo (Alfonso Guerra, en privado, le apoda, "Bambi"), la modalidad más peligrosa de la especie humana, tal y como recoge la Historia, con abundantes ejemplos de esta clase de individuos y de los daños, en algunos casos, irreparables que produjeron a sus conciudadanos.
Y a todo esto, me pregunto ¿En qué se ha convertido el partido socialista, que durante toda su historia nos ha vendido la imagen de partido modélico en su defensa de la libertad y del respeto a la democracia interna?.
¿Cómo pueden aguantar, una vez si y otra también, sus aventuras y disparates, cuando siempre han presumido de inconformistas y reivindicativos frente a las injusticias?.
¿Cuantas críticas han vertido sobre otros partidos porque los candidatos eran designados por los "jefes", y estos hacían y deshacían a su antojo?.
Buscando alguna justificación lógica a esta anómala situación, solamente me vienen a la mente dos posibles explicaciones. La primera, conduce a pensar que el socialismo español se ha transformado en un partido burgués y "pancista", que aplica el dicho "a vivir que son dos días". La segunda, me preocupa más, ya que supondría constatar que el poder actual de la masonería en España es más fuerte de lo que podíamos imaginarnos, tal y como sucedió cuando se proclamó la 2ª República, en que casi la mitad de los miembros del Gobierno pertenecían a alguna logia masónica.
Madrid, 11 de noviembre de 2007
Adolfo Suárez González
Una visión personal
Autor: Geromín
Al cumplirse el trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas celebradas en España después de la Guerra Civil, emerge de nuevo a la actualidad la figura de Adolfo Suárez, aunque esta vez con un enfoque diferente a cuando le echaron de la Presidencia del Gobierno. Entonces todos los medios de comunicación, partidos políticos y organizaciones sociales, sin excepción, vertieron críticas acerbas e incluso insultantes para su persona, mientras que ahora todos son parabienes y reconocimientos a la tarea que llevó a cabo durante un periodo de la historia reciente de España.
Es repugnante contemplar como antiguos miembros de su propio partido, que le clavaron puñales por la espalda y le traicionaron de forma ignominiosa, ahora se deshacen en alabanzas a su persona (triste comportamiento de los políticos cuyo sentido de la dignidad brilla por su ausencia). Lamentablemente esto sucede cuando él se encuentra fuera de nuestra realidad.
Discrepando de ambas posturas, me tomo la libertad de puntualizar o corregir a los eminentes historiadores y escritores que han llenado páginas y páginas describiendo y analizando a este personaje.
Esta visión, que se expone a continuación, se basa en el conocimiento de la persona y del entorno sociocultural en el que se desarrolló su juventud, factores que considero explican y, en parte, justifican sus comportamientos posteriores.
En mi opinión, en la vida de Adolfo Suárez existen tres periodos claramente diferenciados, en los que el personaje se manifiesta de manera distinta. En el primero, que finaliza, aproximadamente, cuando cumple los 25 años, aparece el Adolfo joven, alegre y audaz, pero inmerso en un entorno social que no le acepta y con una situación familiar complicada. El segundo, comprende su fase ambiciosa, en la que subordina todos sus principios y actuaciones a la consecución del objetivo buscado, que no es otro que llegar a lo más alto del escalafón político, resarcirse de las privaciones sufridas en su juventud y demostrar al mundo quien es Adolfo Suárez. Esta etapa termina cuando cumple los 60 años. Y finalmente, el tercero, que nos lleva hasta el momento presente, en el que aparece un ser humano derrotado y decepcionado, que se ve sometido a una enorme tragedia personal, que, probablemente, su mente no ha podido soportar.
Vamos a exponer, de forma resumida, los hechos y circunstancias más significativas de cada periodo.
1.- Juventud y Penurias
Adolfo (me tomo la libertad de llamarle así) nació en Cebreros, en el seno de una familia de clase media, que pronto se trasladó a Ávila. Su padre, de procedencia gallega, Hipólito, conocido por "Polo", ejercía de Procurador de los Tribunales. Era persona bastante "alegre" y de costumbres un tanto "ligeras" para la época en la que vivió. De ideas republicanas, (perteneció al partido Acción Republicana) no fue represaliado después de la Guerra Civil, merced a los buenos oficios de sus compañeros de profesión. Pero esta circunstancia hizo que nunca fuera plenamente aceptado en esa sociedad católica de los años cuarenta, en especial en una ciudad como Ávila. Por el contrario, su madre, Dª Herminia, era la típica mujer callada, sufrida y trabajadora. Venía de una familia acomodada de Cebreros, donde, entre otros bienes, poseía una fábrica de anís (Anís González). Su padre había sido fusilado por los franquistas. Circunstancia similar a la de Rodríguez Zapatero, pero con la diferencia que Adolfo nunca hizo carrera de ello, ni le presentó a la opinión pública como un mártir de las libertades.
Fueron cinco hermanos (Adolfo, Hipólito, Carmen, Ricardo y José María). Curiosamente, tres de ellos (Adolfo, Ricardo y José Maria) salieron al padre, en su forma de ser y comportamiento, mientras que los otros dos (Hipólito y Carmen) eran parecidos a la madre.
Adolfo estudió el bachillerato en el Colegio San Juan de la Cruz, regido por la Iglesia y único privado que había en Ávila (donde iban los niños que eran de "buena familia" o aspiraban a serlo). Era mal estudiante y así lo testifican los profesores particulares que intentaron inculcarle las materias de los respectivos cursos. Siendo adulto, se vanagloriaba, en múltiples ocasiones, de no haber leído nunca un libro completo. El mismo Fernando Abril Martorell, le comentaba que los libros no transmiten enfermedades y suelen tener efectos beneficiosos.
Se matriculó, por libre, en la Facultad de Derecho de Salamanca, terminando la carrera en el año 1954, a trancas y barrancas, después de un peregrinaje por otras universidades, buscando los aprobados.
Desde muy joven tenía vocación de líder y como tal se comportaba en las pandillas juveniles que existían en la ciudad (era el jefe de los "comanches"). De trato agradable, con un carisma y un atractivo personal indiscutible. Estas cualidades le llevaron a ser Presidente de Acción Católica en Ávila, con tan solo veinte años de edad y con una formación religiosa bastante escasa.
La situación familiar, no muy boyante, desde el punto de vista económico, se vio agravada por la tendencia que tenía "Polo" a manejar el dinero que los clientes le entregaban, a cuenta, en la tramitación de los asuntos judiciales, para satisfacer sus aficiones en las mesas de juego. Esta circunstancia era de dominio público en los medios jurídicos abulenses, por lo que, a fin de evitar la apertura de un procedimiento judicial en su contra, por denuncia de algún afectado, y siguiendo los consejos de sus amigos, tomó la decisión de trasladarse a Madrid en el año 1955, dejando a la familia con serios problemas de supervivencia.
En este contexto nada favorable para Adolfo, aparece en Ávila, Amparo, hija de Ángel Illana, Coronel Jurídico del Ejército. Era una joven culta, muy católica y agraciada físicamente. Como todas las veraneantes que llegaban de Madrid para pasar el estío en Ávila, constituía un atractivo irresistible para los jóvenes universitarios abulenses que veían en ellas una posibilidad de entablar nuevas relaciones. Puede afirmarse que Amparo constituía lo que entonces se denominaba "un buen partido".
Adolfo, que para "ligar" era irresistible a las mujeres, entabló rápidamente una buena amistad con Amparo y en especial con su madre a la que se ganó para el resto de su vida. No sucedió lo mismo con el padre, que mantuvo una postura de rechazo hacia Adolfo hasta su muerte en el año 1972, ya que nunca aceptó el matrimonio de su hija.
Como se deduce de la lectura de estas líneas, la juventud de Adolfo fue bastante complicada y, en mi opinión, para una persona de sus características pudo inculcarle un sentimiento de revancha hacia la sociedad, que podría explicar algunas actuaciones posteriores.
2.- Ambición y Renuncias
En el año 1956, nombran a Fernando Herrero Tejedor, Gobernador Civil de Ávila, que resulta ser compañero de promoción de Ángel Illana. La madre de Amparo, teniendo en cuenta la situación económica y laboral en la que se encontraba Adolfo, pide a Herrero Tejedor le coloque en el Gobierno Civil en cualquier puesto, a lo que éste accede y Adolfo pasa a su Secretaría particular, para "chico de los recados". Lo mismo sube un café, que entretiene a las visitas en la antesala del despacho del Gobernador. Esta labor la lleva a cabo a plena satisfacción de su jefe, y de esta forma comienza una colaboración entre ambos que, al margen de los altibajos correspondientes, culminará con la llegada de Adolfo a la Vicesecretaría General del Movimiento.
En las distintas biografías que se han escrito sobre Adolfo, han aparecido muchos "personajillos" abulenses que se han atribuido el mérito de haber colocado a Adolfo con Fernando Herrero Tejedor, cuando la verdad es la que se expone en estas líneas.
A partir de este momento, Adolfo comienza una escalada política, que se caracteriza por una ambición desmedida, subordinando todas sus creencias y principios a la consecución del objetivo final.
En el terreno político tampoco fue aceptado de buen grado, ya que en esa época, la clase política provenía del Colegio de El Pilar u otro similar y Adolfo era un "desclasado", que encima se jactaba de despreciar la cultura.
En el año 1961, se casa con Amparo y experimenta unos cambios externos de personalidad muy significativos. Se acerca al Opus Dei, convirtiéndose en católico practicante, se obsesiona por adular a los que detentan el poder, alquila apartamento y chalet en los lugares en los que veraneaban Carrero Blanco y Alonso Vega (los jefes del cotarro), a cuyas esposas, como a la de Herrero Tejedor conquista para su causa y que a la postre resultaron ser sus valedoras en los momentos trascendentales de los ascensos políticos.
Sin entrar a detallar toda su trayectoria política, que puede consultarse en cualquier biografía, y alargaría en exceso este artículo, me centraré exclusivamente en su etapa como Presidente del Gobierno.
En mi opinión, y después de una fase inicial brillante en la que consiguió desmontar el entramado legal franquista de forma pacífica y preparar el terreno para la llegada de un nuevo sistema político, dio rienda suelta a su orgullo personal y creyéndose el "rey del mambo", se dejó llevar por sus ideas republicanas y de izquierdas (Santiago Carrillo llegó a afirmar que Adolfo era de los suyos), así como por el deseo de revancha para resarcirse de sus penurias y desprecios sufridos a lo largo de su vida y que, en parte, han quedado reflejados en este artículo.
Los errores más importantes que, desde mi punto de vista, cometió Adolfo, como Presidente de Gobierno, podemos resumirlos en los siguientes puntos:
a) Engaño al estamento militar
En el mes de enero de 1977, Adolfo mantuvo una reunión con los altos mandos militares en la que les explicó todo el proceso político que estaba en marcha. En el turno de intervenciones, le preguntaron por el partido comunista, y él dijo textualmente "les juro por mi honor que el partido comunista nunca será legalizado". Cuando se planteó la necesidad de proceder a esta legalización, sus asesores le aconsejaron celebrar una nueva reunión para explicar que las circunstancias habían cambiado y era necesario dar este paso. Esta propuesta fue descartada por Adolfo en base a que los militares deben plegarse al poder civil y no hay motivos para dar explicaciones. A partir de este momento, y de forma gratuita, se ganó su enemistad para el resto de su existencia.
b) No retirarse a tiempo
En el programa elaborado por Torcuato Fernández Miranda para llevar a cabo la Transición, se establecía que desmontado el régimen anterior, Adolfo abandonaría la Presidencia del Gobierno dando entrada a otro político de mayor calado. Esta condición había sido aceptada por el propio Adolfo, como así lo manifiesta Carmen Diez de Rivera en sus Memorias, y lo corrobora Luís Herrero en su libro "Los que le llamábamos Adolfo", pero él, llegado el momento, encumbrado por el éxito y apoyado en ese momento, de forma inexplicable, por la Corona, no se plegó a este plan y se presentó a las elecciones generales de junio de 1977, fecha a partir de la cual, comenzó su declive y posterior calvario político.
c) El Estado de las Autonomías
Los partidos políticos estaban de acuerdo en restablecer, en la nueva Constitución, la situación de España, en el momento de la sublevación militar. Es decir, aprobar unos Estatutos de Autonomía para Cataluña, el País Vasco y probablemente Galicia, sin modificar el resto de la estructura del Estado, y así lo pactó con Santiago Carrillo en la entrevista que ambos mantuvieron para planificar la entrada del partido comunista en el proceso de reforma. Adolfo fue más lejos y so protexto de no crear discriminaciones entre territorios y atendiendo las sugerencias del partido socialista, se inventó y alentó el Estado de las Autonomías, que dependiendo del día en que se trataba el tema, eran 15, 16 ó 18 las Comunidades Autónomas que aparecían sobre la mesa. No existía un plan prediseñado sobre la división territorial de España y así, al final, aparecieron comunidades como Cantabria, La Rioja o Murcia como en ningún momento habían figurado como tales. Evidentemente esta decisión terminó con el paro en la clase política y engordó hasta la saciedad los cargos públicos que viven a costa del presupuesto nacional, pero abrió un proceso, cuyo final, en la actualidad, sigue siendo impredecible. Y para mayor abundamiento no agradó a los partidos nacionalistas, sino más bien al contrario les impulsó a incrementar sus demandas. Si hubiese leído el discurso que pronunció José Ortega y Gasset en el Parlamento español, el año 1932, sobre el Estatuto de Cataluña, habría comprendido que su postura era totalmente errónea.
d) Enfrentamiento con la Corona
Aprobada la Constitución Española y sin imperativo legal, convoca nuevas elecciones para el 1º de marzo de 1979 a fin de satisfacer su ego personal y aparecer como el primer Presidente constitucional de España, quedando así desligado completamente de la Monarquía. Adolfo sabía que su candidatura a la Presidencia del Gobierno había sido una apuesta personal de Torcuato Fernández Miranda, ya que el Rey tenía una lista (Fraga, Areilza, Silva López Bravo, etc.) en la que Adolfo estaba en último lugar, pero aceptó nombrar a Adolfo con la condición de su renuncia en el momento indicado.
Como es bien sabido, las elecciones las vuelve a ganar y a partir de ese momento comienza un distanciamiento de la Corona con el fin de asumir, de forma exclusiva, el protagonismo de la Transición (llegó a maquinar para ser propuesto al Premio Nóbel de la Paz del año 1978). Esta postura, que, al día de hoy, es perfectamente comprensible, no resultaba aconsejable en ese momento y supuso el principio del fin de su carrera política.
Adolfo se quejaba, frecuentemente, del "borboneo" al que le tenía sometido el Rey, En esa época, el poder de la monarquía era muy considerable y Adolfo no valoró bien sus posibilidades. En estas circunstancias, el entorno de la Casa Real puso en marcha una campaña de acoso y derribo, movilizando todos los medios a su alcance (políticos, económicos, militares y católicos) para separar a Adolfo Suárez de la Presidencia del Gobierno.
Desde el año 1979, fecha en que toma esta decisión, hasta que se produce su cese en el año 1981, aguanta todo tipo de traiciones, calumnias, conjuras, etc.
Adolfo era consciente de estos movimientos y así se lo hizo saber a Fernando Álvarez de Miranda en una entrevista que mantuvo con él, un mes antes de su cese, llegándole a decir que conocía la propuesta que se barajaba de sustituirle por el General Armada, pero que a él le sacarían de La Moncloa con los pies por delante.
e) Política exterior tercermundista
Fiel a sus ideas políticas y desoyendo las opiniones y consejos de sus asesores, mantuvo una política exterior tercermundista. Era enemigo de la entrada en la OTAN y así lo manifestó en reiteradas ocasiones, la última a Felipe González, cuando éste, siendo Presidente del Gobierno, le pidió colaboración para la campaña a favor de la entrada de España en esta organización y Adolfo se negó. En el conflicto de Oriente Medio se decantó por los palestinos, llegando a entrevistarse con Yaser Arafat, lo que motivó el rechazo del pueblo judío. Defendía el régimen dictatorial de Fidel Castro y asistía a las reuniones de los Países No Alineados. En resumidas cuentas un auténtico desastre en el campo diplomático.
f) Enfrentamiento con la Iglesia y el Capital
Promovió la Ley del Divorcio, que si bien era necesaria, debería haberla tramitado de forma consensuada y probablemente sin tanta urgencia. Al año de su aprobación, solamente 12.000 parejas habían solicitado el divorcio, de las que un porcentaje elevado llevaría viviendo separados bastante tiempo. Es curioso comprobar que una persona como Adolfo que había coqueteado con el Opus Dei y presumido de un catolicismo arraigado durante su etapa de ascenso, cuando llega al poder promueva esta Ley y de la forma en que lo hizo. Esta circunstancia le supuso una seria crisis matrimonial, dadas las creencias de Amparo.
Igualmente, y de forma gratuita, se enfrentó con la gran banca, presumiendo en foros públicos que él los pondría a raya y terminaría con las ganancias abusivas. Publicó las listas de los contribuyentes en el IRPF lo que soliviantó todavía más a las grandes fortunas.
g) Falta de autoridad en el seno de la UCD
En el año 1977, cuando Adolfo decide presentarse a las elecciones generales, constituye en torno a su figura, una coalición de "partidillos", que no representaban a nadie, pero que sirvió para dar contenido a una oferta electoral. Esta coalición ganó dos convocatorias electorales y desató a los "barones" del partido que se creyeron verdaderos líderes políticos, lo que dio lugar a que UCD se convirtiera en un "gallinero" con muchos gallos. Esta situación se agravó cuando llegó la orden de acoso y derribo procedente de la Casa Real.
Adolfo, aunque parezca mentira, no tuvo el valor y la capacidad política necesaria para imponer una disciplina interna férrea y que cada miembro asumiese sus cometidos y responsabilidades. Por el contrario, se refugió en La Moncloa y se dedicó a jugar interminables partidas de mus con sus amigos más íntimos.
Este cúmulo de despropósitos puso en bandeja al Rey la solución del contencioso que mantenía con Adolfo, por lo que, el 22 de enero de 1981, y dada la situación en la que se encontraba el país, le pidió su dimisión.
Adolfo, probablemente cansado de luchar contra los elementos, encontrándose solo, enfrentado a todos, incluso a los de su propio partido, conociendo la existencia de un plan alternativo (solución Armada) y con el señuelo del Ducado de Suárez, que satisfacía, en parte, su orgullo personal, aceptó la propuesta y dejó la Presidencia del Gobierno.
Después de unas vacaciones, y una aventura empresarial no muy exitosa, intentó regresar a la política, fundando un nuevo partido, el Centro Democrático y Social (CDS), con la finalidad de convertirse en un partido bisagra que tuviese poder de decisión, entre los dos grandes partidos que se perfilaban. Después de unos éxitos iniciales, pero efímeros, el proyecto no cuajó y, curiosamente, próximo a cumplir los 60 años, en el año 1991, decidió abandonar la política.
3.- Decepción y Tragedia
Esta nueva fase de su vida se caracteriza por la reaparición del ser humano, desprovisto de ambiciones, decepcionado por los acontecimientos y por el comportamiento de las personas.
Cuando se encontraba en una fase de relajación y de reencuentro con la familia, a su hija predilecta, Mariam, que fue la única que le había arropado en los momentos difíciles, se la detecta, en el año 1993, un cáncer de mama, estando embarazada de tres meses. En contra de la opinión de los especialistas, no consiente someterse a ningún tratamiento, pues sus creencias católicas la impiden poner en riesgo la vida del feto. Este tiempo perdido, parece ser, fue decisivo para la evolución de la enfermedad, que después de mantener una lucha titánica contra ella, termina con su vida en el año 2004, cuando ya su padre no es consciente del fallecimiento.
La situación se le complica aun mas, cuando, al año siguiente, en 1994, a Amparo se la detecta la misma enfermedad, pero todavía más agresiva, pues fallece en el año 2001, después de una penosa evolución.
Los diez años transcurridos entre 1992 y 2002, fueron muy duros para Adolfo y estuvieron dedicados, íntegramente, a su familia y a intentar salvar la vida de sus seres queridos. Su vida transcurría en las clínicas, pendiente de los resultados de las pruebas, de los tratamientos aplicados y de las operaciones a las que se sometían Mariam y Amparo.
Como las desgracias nunca vienen solas, reaparecieron problemas económicos que parecían ya olvidados y que le obligaron a desprenderse de parte de su patrimonio y a verse implicado en procesos judiciales que pudieron manchar su imagen.
Fueron tiempos de homenajes, premios, condecoraciones, etc. que no compensaban, en absoluto, el dolor y la tristeza que le invadía.
En mi opinión, estas trágicas circunstancias, junto con un abatimiento personal por el desencanto político, fueron los desencadenantes de su enfermedad mental.
En el año 2003, se le detectó un problema cerebral, incipiente pero degenerativo, que al final le ha llevado a la situación actual, en la que no es consciente de la realidad en la que vive.
Durante un tiempo, ha estado al cuidado de Maria Elena, la "tata" de toda la vida, pero que también falleció. En la actualidad, es su hija, Laura, curiosamente la más despegada de la familia, ya que había permanecido largas temporadas en Londres, la que, con ayuda de personal especializado, se encarga de su cuidado y parece ser le han devuelto a una situación menos lastimosa que la que tenía.
Recientemente, a su otra hija, Sonsoles, se le ha diagnostico otro tumor similar al de su madre y hermana del que parece ser podrá recuperarse.
No quisiera terminar este artículo sin resaltar el "comportamiento" de su hijo, Adolfo Suárez Illana "Junior", que erigido en portavoz de la familia, intenta estar presente en todos los foros en los que se habla de su padre, para rentabilizar su figura en beneficio propio.
A pesar de este "afecto" filial, no dudó en presentarle, públicamente, en un mitin durante la campaña de las elecciones autonómicas del año 2003 para conseguir algún voto, cuando ya estaba afectado por la enfermedad. Este desatino, permitió que el pueblo español comprobara de forma directa el triste estado en que se encontraba el que fue Presidente del Gobierno de España en una etapa trascendental para su historia.
Como resumen de lo expuesto, podría afirmarse que la vida de Adolfo Suárez, a pesar de las apariencias, no ha sido precisamente un camino de rosas sino más bien todo lo contrario. Sufrió en su juventud, a causa de la situación familiar. Sufrió en su madurez, por los acontecimientos que han quedado reseñados, con el agravante de la existencia de un problema dental que le daba muchos dolores de cabeza y le impedía saborear el placer de la comida. Solamente disfrutó del triunfo en un breve periodo de su existencia, pero creo que el mismo fue consciente, a posteriori, que no había merecido la pena renunciar a tantas cosas (principios, familia, dignidad, ideales, etc.) para conseguir el objetivo marcado.
Era un excelente comunicador, un cautivador nato y un buen amigo de sus amigos, como lo demostró en numerosas ocasiones. Podría relatar numerosas anécdotas que ratifican esta afirmación.
En mi opinión, el orgullo, la falta de formación y puede que el deseo de revancha, le vencieron en aquellos momentos en los que debía haber actuado con una mayor prudencia y con un mayor sentido de Estado.
Madrid, 16 de octubre de 2007
Requiem por Miguel Sebastián
Autor: Geromin
Durante el pasado año de 2006, el Sr. Rodríguez Zapatero y destacados dirigentes del partido socialista no se cansaban de repetir, públicamente, que el candidato que presentarían para la Alcaldía de Madrid sería un personaje con un gran bagaje cultural y con amplio respaldo popular.
Después de numerosos intentos fallidos por convencer a distintas personalidades socialistas y del mundo de la cultura para que aceptasen la denominación, el inefable Rodríguez Zapatero nos sorprende a todos, incluidos los miembros de su propio partido, con la designación, a dedo, de Miguel Sebastián, hasta ese momento Jefe de la Oficina Económica del Presidente, es decir el que tenía mas cerca de su despacho en Moncloa y el mas dócil y servil a los designios del Presidente.
Miguel Sebastián, economista de ideología liberal, procedía del BBVA, donde había sido Jefe del Departamento de Estudios, cargo del que fue cesado por la elaboración de un Informe muy crítico con la política de Rodrigo Rato, a la sazón Vicepresidente económico del Gobierno del Partido Popular.
Su designación que conmovió los cimientos del Partido Socialista Madrileño, tan dado a la ortodoxia en sus actuaciones, ha sacado a la luz la calidad humana de Miguel Sebastián.
Hace cincuenta años, sucedió un hecho similar con el Conde de Mayalde. Este aristócrata franquista disfrutaba placidamente de los privilegios del régimen, en cargos importantes pero sin proyección pública, hasta que un día, el General Franco decidió que era la persona idónea para desempeñar la Alcaldía de Madrid. Esta decisión causó un gran disgusto en su familia, que preguntada por esa reacción inesperada, ya que se trataba de un cargo de mayor representatividad y honores, respondió, lacónicamente: "hasta ahora, solamente la familia sabíamos que era tonto, pero a partir de este momento lo va a comprobar toda España", y, efectivamente así ocurrió.
Pues bien, con Miguel Sebastián ha sucedido algo parecido pero con ligeros matices, ya que este individuo nunca será Alcalde de Madrid.
Hasta su designación, por el método franquista, únicamente las personas que trabajaban en temas económicos conocían como maniobraba el candidato.
Pero a partir de ese momento, son de dominio público las tropelías que ha llevado a cabo desde su puesto en la Oficina Económica del Presidente.
Entre ellas, destaca, en primer lugar, la elaboración de un dossier, falso e injurioso, contra Francisco González, Presidente del BBVA, su anterior jefe, para destituirle del cargo, como venganza personal. Este dossier lo filtró a la cadena SER y posteriormente al Sr. Arenillas (el Comilón), Vicepresidente de la CNMV. El expediente abierto al efecto fue archivado por falta de pruebas.
No contento con este "trabajo" arremetió, seguidamente, contra Manuel Pizarro, Presidente de Endesa, para lo cual celebró numerosas reuniones con representantes de Gas Natural y La Caixa, en las que se acordó regalar Endesa a La Caixa y trasladar a Barcelona, en detrimento de Madrid, el centro de decisiones de un sector tan importante como el energético. Los acontecimientos habidos con posterioridad han puesto en evidencia esta impresentable maniobra.
Intentó asimismo "cargarse" a Cesar Alierta, Presidente de Telefónica, que le ganó por la mano al pactar con el Jefe del Imperio (Jesús de Polanco), y a Alfonso Cortina, Presidente de Repsol, que abandonó el cargo de forma voluntaria.
El pecado cometido por estas personalidades era su posible afinidad al Partido Popular, lo que pone de manifiesto su carácter sectario, descalificando y demonizando todo aquello que se desvíe de sus ideas, en principio liberales y convertidas a marchas forzadas en "progresistas".
Igualmente, y llevado por su amor a Madrid y su defensa de los intereses de los madrileños, apoyó y favoreció el traslado de la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones a Barcelona.
Nuevamente impulsado por ese interés hacia la ciudad de Madrid, redujo al mínimo las inversiones del Estado en esta Comunidad autónoma.
A todo este bagaje cultural del candidato, debemos añadir que se encuentra denunciado ante los Tribunales de justicia, por posibles maniobras delictivas en la sociedad financiera Intermoney.
Durante la campaña electoral, también hemos podido disfrutar de algunas perlas de este sujeto, apuntándose a todos los "saraos", como el de los árboles de la Sra. Baronesa o las inundaciones de la M-30.
Y para terminar de conocer su formación moral y ética, no dudó en recurrir a métodos tan censurables como el ataque a la vida privada de su adversario electoral, en los debates televisivos.
Eso sí hay que reconocerle su capacidad innata para preparar frases ingeniosas ante cualquier circunstancia o acontecimiento.
En mi opinión, el histórico batacazo electoral del 27 de mayo, el peor resultado del partido socialista en el democracia, ha hecho justicia a un candidato impresentable, que encima nos amenaza con seguir "trabajando" para Madrid.
Teniendo en cuenta sus anteriores "trabajos", aquí reseñados, y en nombre de los madrileños, le pediría que trabaje para otras ciudades, por ejemplo, en el Maestrazgo, zona en la que puede desarrollar todos sus conocimientos de economía y poner en práctica una política de "progreso", término que suelen emplear aquellos incompetentes que carecen de ideología, pero que afortunadamente a los madrileños ya no nos engañan.
Esta circunstancia debería, igualmente, hacer reflexionar al Partido Socialista Madrileño en la designación de candidatos para futuras elecciones y no plegarse dócil y servilmente a los designios del Jefe. ¡Que tiempos aquellos en los que José Acosta se enfrentaba a Joaquín Leguina y a Felipe González en defensa de sus ideas y sin ningún temor a ser represaliado!.
Este pequeño detalle pone de manifiesto, en mi opinión, el retroceso que ha experimentado el partido socialista, durante el mandato de Rodríguez Zapatero y de su acólito, José Blanco, aprendiz de dictador, en lo referente a la libertad de expresión y actuación de sus miembros, a los que ha amordazado y maniatado. Lamentablemente para la democracia, unos, han sido desterrados, caso Francisco Vázquez al Vaticano; otros han abandonado la lucha, caso Rodríguez Ibarra, Bono, Leguina, etc; y otros mas están intentando crear una nueva formación política que defienda la libertad y la dignidad de las personas por encima del poder establecido.
Madrid, 29 de mayo de 2007
Los Cadáveres Políticos de la Monarquía
Autor: Geromín
La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, una de las ocho leyes fundamentales del franquismo aprobada en el año 1947, definía España como un Reino y designaba a Francisco Franco Bahamonde Jefe del Estado con carácter vitalicio. Asimismo le otorgaba la facultad para proponer su sucesor a título de Rey, en la persona que él estimase oportuno, con los únicos condicionamientos de ser católico, haber cumplido los treinta años y reunir las cualidades necesarias para el cargo.
En el año 1969, el general Franco, presionado por el almirante Carrero Blanco y su entorno, que eran los que realmente gobernaban la nación, dado el declive físico del Jefe del Estado, decide nombrar sucesor a Juan Carlos de Borbón, y le otorga el título de Príncipe de España, como una prueba evidente de que se instauraba una nueva monarquía, sin nexo alguno con la anterior.
A partir de este momento, el entorno que apoya al Príncipe inicia una ingente tarea, no escatimando medio alguno, con la televisión pública en punta de lanza, para consolidar una institución que no gozaba del aprecio del pueblo, dados los antecedentes de la dinastía borbónica. Esta familia llegó al trono de España en cumplimiento de lo acordado en el Tratado de Utrech, que puso fin a la Guerra de Sucesión y terminó con todas las colonias españolas en Europa. Los distintos monarcas de esta dinastía, con la excepción de Carlos III, no estuvieron a la altura de las circunstancias en ninguno de los momentos históricos que les tocó vivir, más bien al contrario se dedicaron a los festejos cortesanos y a sus devaneos y aventuras amorosas extraconyugales. Entre tanto, nuestro país sufría un importante retroceso en su desarrollo y quedaba al margen de las revoluciones industriales que se producían en Europa. Este comportamiento dejó en el pueblo un sentimiento antimonárquico que propició dos intentos fallidos para implantar un régimen republicano.
Al fallecimiento de Franco, los partidos políticos, poderes fácticos y organizaciones sociales llegaron al convencimiento de que la única salida pacífica del Régimen, era la aceptación de la monarquía como forma de gobierno y así quedó plasmado en la Constitución Española.
A lo largo de estos treinta años de reinado de Juan Carlos I, se han producido diversos acontecimientos que, en la línea de consolidar la monarquía, han dejado en el camino varios cadáveres políticos.
La finalidad de este artículo es identificar estos personajes y exponer los motivos por los que, en mi opinión, pueden ser calificados con este apelativo. Dejo al margen los cadáveres económicos, caso Manuel Prado y Colón de Carvajal, que se ha tragado los "sapos" correspondientes a algunos "negocios" extraños de la monarquía.
El primero de ellos y el que tiene el dudoso honor de encabezar la lista, es su propio padre, Don Juan de Borbón, cuya obsesión por ser Rey de España le llevó a cometer actos tan irresponsables como sumarse al alzamiento militar, entrando en España bajo nombre falso, teniendo que ser detenido por las fuerzas franquistas y devuelto a la frontera. Posteriormente, y tras el triunfo de los aliados en la II Guerra Mundial, publicar el llamado "Manifiesto de Lausana" en el que reclamaba indirectamente la intervención aliada en España para restaurar la monarquía en su persona como garante de las libertades democráticas. Comprobada la inutilidad del Manifiesto, reunirse con el general Franco para entregarle a su hijo Juan Carlos a fin de que fuese educado en España, con la esperanza de que a la muerte de Franco, él asumiría la Corona, previa renuncia de su hijo, al que creía dominar. Y finalmente, participar, directa o indirectamente, junto a representantes de partidos republicanos, en todos los conciliábulos que tenían lugar en las décadas de los años sesenta y setenta.
La realidad es que llegado el momento de la designación de Juan Carlos, a Don Juan la noticia le coge fuera de juego, a pesar de contar con un Consejo Privado que, teóricamente, le debería informar de lo que acontecía en España. Su reacción ante este nombramiento fue tan violenta que disolvió este Consejo y suspendió todo tipo de contactos con su hijo, situación que perduró durante varios años. Al final, y ante la realidad de los hechos, cedió en su pretensión y reconoció a su hijo como Rey de España, pasando a la Historia, como hijo de Rey, padre de Rey, pero sin llegar a reinar nunca.
Siguiendo un orden cronológico, el segundo cadáver es Carlos Arias Navarro, franquista declarado, que había desempeñado diversos cargos políticos durante la Dictadura y que fue nombrado Presidente del Gobierno a la muerte del almirante Carrero Blanco. Desde este puesto inició una tímida reforma política que fue duramente criticada por los inmovilistas del sistema. Al producirse la muerte del general Franco y el posterior nombramiento de Juan Carlos como Jefe del Estado, Arias Navarro presentó su dimisión al Rey, que no fue aceptada en base a que, según la Corona, estaba siguiendo una línea adecuada de apertura.
Al cabo de seis meses y cuando ya se había diseñado el programa de la Transición en el que evidentemente Arias Navarro no tenía cabida, fue llamado por el Rey para pedirle la dimisión que seis meses antes le había rechazado. Ignoro las razones expuestas por el Jefe del Estado para justificar este cambio de actitud en tan corto intervalo de tiempo.
Arias Navarro accedió a la petición y se retiró de la vida pública con el título de Marqués de Arias Navarro.
El tercer cadáver de esta lista es Torcuato Fernández Miranda, catedrático de Derecho Político, mano derecha del almirante Carrrero, preceptor del Rey y uno de los promotores del nombramiento de Juan Carlos como sucesor de Franco, a título de Rey. Fue Vicepresidente del Gobierno con Carrero Blanco y, curiosamente, cuando éste muere a consecuencia del atentado terrorista, no es nombrado Presidente. Fue asimismo el redactor material del proyecto de la Transición.
En diciembre de 1975, es designado Presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, puesto desde el que dirigió el proceso, facilitó la llegada de Adolfo Suárez a la Presidencia del Gobierno y condujo la tramitación y aprobación de la Ley para la Reforma Política, norma legal básica para la posterior evolución de los acontecimientos.
En mayo de 1977, y tras la decisión de Adolfo Suárez de presentarse a las elecciones generales, rompiendo así el programa diseñado, liderando un conglomerado de "partidillos" y políticos ambiciosos que formaron la UCD, Torcuato se entrevista con el Rey y le transmite su oposición a esta decisión, dado que en el plan trazado y llegado a este punto, Adolfo Suárez se retiraría y entraría en escena otro personaje de mayor calado, como Fraga, Areilza, Osorio, etc.
El Rey que había congeniado con Adolfo Suárez, dada la ligereza de ambos en asuntos de Estado, hace caso omiso a estas observaciones y expresó su aprobación a la aventura que iniciaba Adolfo Suárez.
Coherente con su planteamiento y conociendo perfectamente las características personales de Adolfo Suárez, Torcuato presentó la dimisión de todos sus cargos y se exilió voluntariamente a Londres, donde falleció al cabo de 3 años.
Fue condecorado con el Toisón de Oro, máxima distinción borbónica, y nombrado Duque de Fernández Miranda.
El entorno del Palacio de la Zarzuela se encargó eficazmente de borrar su figura y su papel en el proceso de la Transición, hasta conseguir su práctica desaparición, ya que su presencia podía ensombrecer la figura del Rey.
Siguiendo este orden cronológico, el cuarto de la lista es el propio Adolfo Suárez González. Este curioso personaje del que se ha escrito y hablado hasta la saciedad, se encuentra actualmente en un estado físico lamentable y es ahora cuando se intenta rehabilitar su imagen. En otro artículo expondré mi opinión al respecto, basada en el conocimiento de la persona y de su entorno, que probablemente discrepará de las versiones oficiales.
Su característica humana más importante fue la ambición a la que supeditaba el resto de su actividad. Se inició en la política de la mano de Fernando Herrero Tejedor, compañero de promoción de su suegro, y a su muerte siguió en el entorno de Carrero Blanco, cerca de Torcuato Fernández Miranda. Le promovieron a la dirección de Televisión Española para cuidar y ensalzar la figura del príncipe Juan Carlos. Cuando accedió a la Presidencia del Gobierno, y en especial, en la primera fase, fue un colaborador eficaz de la monarquía. A partir del año 1979, aprobada la Constitución y eliminado Torcuato Fernández Miranda, inicia una pugna con el Rey para erigirse en protagonista de la Transición. Llegado este punto, en mi opinión, Adolfo Suárez no valoró bien sus fuerzas y, probablemente, dejándose llevar por sus ideas republicanas, heredadas de su padre, comenzó a distanciarse de la Corona y a actuar por su cuenta.
Este cambio de actitud y la popularidad que iba adquiriendo la figura de Adolfo Suárez fue captado por el entorno del Rey, que no veía con buenos ojos esta nueva situación, por lo que reaccionó rápidamente dándose la orden de "acoso y derribo" del Presidente del Gobierno.
En esta miserable tarea participaron importantes financieros, "personajillos" de su propio partido cercanos a la monarquía (Óscar Alzaga, Miguel Herrero, Alfonso Osorio, Fernando Álvarez de Miranda, etc.) que iniciaron sucias maniobras internas para destruir la coalición UCD y, fundamentalmente, los medios de comunicación, que pasaron a tratarle de héroe a villano en cuestión de días.
El propio Adolfo Suárez colaboraba inconscientemente en esta campaña, con su política errática de tintes tercermundistas y su falta de autoridad para terminar con la rebelión interna de su partido.
Al cabo de dos años, la situación se hizo insostenible, por lo que el Rey, una vez conseguido el fin buscado con la Operación "Derribo", le llamó a su despacho para pedirle la dimisión, que como en el caso de Arias Navarro, zanjó con la concesión del Ducado de Suárez.
Digo y afirmo que Adolfo Suárez fue obligado a dimitir, en base a comentarios posteriores hechos por él mismo, en mi presencia, y teniendo en cuenta sus características personales entre las que no cabía el concepto de dimisión.
El quinto miembro de esta ilustre relación es Alfonso Armada Comín. Este Teniente General, Preceptor del Rey y Secretario de la Casa Real, fue víctima de unas conjuras palaciegas y militares que coincidieron en el tiempo, aunque se gestaron por derroteros diferentes. Ambas partían de una realidad común, la situación política en España a finales del año 1980 era insostenible, debido a una serie de factores entre los que pueden destacarse los siguientes: descontrol total del proceso autonómico, numerosos atentados terroristas con víctimas militares, descomposición interna de la UCD, incapacidad del Presidente para abordar los problemas, enfrentamiento con la Corona, política exterior en desacuerdo con nuestra situación geopolítica, etc.
La conjura palaciega estaba planteada ante la posibilidad real de que Adolfo Suárez no se aviniera a dimitir cuando se lo pidiera el Rey. Se celebraron varias reuniones en las que estuvieron presentes destacados miembros del PSOE, del PCE y del entorno de la Casa Real. La que trascendió a la opinión pública fue la que tuvo lugar en el domicilio del Alcalde de Lérida, el socialista Ciruana, en la que estuvieron presentes, Joan Raventós (secretario del PSC), Enrique Mújica (PSOE), Jordi Solé Tura (PCE) y Alfonso Armada. En ellas, se acordó dar un golpe de estado "blando", dentro de la legalidad, mediante la presentación de una moción de censura contra el Gobierno, que contaría con el apoyo de parte de UCD. A continuación se propondría un gobierno de unidad nacional, presidido por Alfonso Armada. Esta solución calmaría a los militares, mantendría la Corona al margen de la operación y desaparecía la figura de Adolfo Suárez que tantos dolores de cabeza estaba causando en La Zarzuela.
Paralelamente se estaba gestando otro golpe más violento, pero con escasas posibilidades de éxito, como se pudo comprobar posteriormente.
La aceptación de la dimisión por parte de Adolfo Suárez dio al traste con el golpe palaciego, pero no así con el militar que siguió adelante.
Lo sucedido después es de sobra conocido y Alfonso Armada se vio obligado a sacrificarse en aras de salvaguardar la imagen de la Corona en esta trama.
A partir de este momento, nadie volvió a cuestionar el papel trascendental del Rey en la consolidación de la democracia, mientras que Alfonso Armada vive retirado en sus tierras gallegas dedicado a labores agrarias, después de haber cumplido condena por intento de golpe de Estado.
Y por último, el que cierra, por el momento, esta ilustre lista de personajes, víctimas de la monarquía, es Sabino Fernández Campo, asturiano como Torcuato y también sufridor de las veleidades reales. Desempeñó distintos altos cargos en la Administración General del Estado y en el año 1977 pasó a ser Secretario General de la Casa Real.
En este puesto se encontraba cuando sucedieron los hechos del 23 de febrero. Durante esas seis largas horas que van desde las 6,30 de la tarde, en que el coronel Tejero irrumpe en el Congreso de los Diputados hasta la 1,00 de la madrugada, en que el Rey aparece en televisión, el papel de Sabino tuvo que ser fundamental, intentando explicar a los Capitanes Generales lo que realmente había ocurrido. Nunca sabremos el contenido de estas conversaciones ya que sus protagonistas tienen un sentido del honor, de la lealtad y del servicio a la patria que les impide atestiguar la realidad de los hechos.
A partir de aquí, Sabino Fernández Campo intentó poner orden y sentido común en una familia que no se caracterizaba precisamente por el ejercicio de estas virtudes.
Las relaciones sentimentales del Príncipe, los viajes y "cacerías" del Rey, los negocios turbios de la Corona y los enredos de la familia real, fueron temas que Sabino Fernández Campo intentó reconducir en la medida de lo posible. Al principio, esta actitud fue bien entendida por el Rey que le nombró Jefe de la Casa Real en el año 1990.
Posteriormente y debido a su constante enfrentamiento con el propio Rey para tratar de impedir la comisión de actos impropios de una monarquía moderna, fue cesado en el año 1993, mediante un extraño proceso, concediéndole el título de Conde de Latores con Grandeza de España.
En sus Memorias, Sabino Fernández Campo, desliza comentarios acerca de su estancia en la Casa Real, pero su sentido del honor no le permite relatar la verdad de los acontecimientos.
Lo descrito en estas líneas es la versión personal, probablemente errónea o sesgada, de unos personajes que colaboraron eficazmente con la Corona para consolidar esta institución y que, finalmente, sufrieron en sus propias carnes los designios borbónicos. En ningún momento, lo que se dice en este artículo contradice la versión oficial de los hechos, solamente se extraen conclusiones, basándome en la experiencia y en el análisis de los acontecimientos, que, en último lugar, siempre benefician al auténtico instigador de los mismos.
Ávila, 29 de agosto de 2007
El "Negocio" fallido y la Venganza de Mr. Bean
Autor: Geromin
En los dos últimos años, hemos asistido a un espectáculo lamentable, cuyos protagonistas han sido, por un lado, el Gobierno de la nación, liderado por su Presidente, y por otro, el Consejo de Administración de Endesa. Como actores de reparto se han ido incorporando, a medida que la representación avanzaba, distintas empresas privadas e instituciones públicas. Las primeras, buscando el máximo beneficio económico, y las instituciones, para justificar las arbitrariedades del Gobierno. El argumento de esta obra ha ido adaptándose a los acontecimientos que se producían. Al principio, la operación consistía en regalar Endesa a La Caixa, a través de Gas Natural, pero al complicarse el "negocio", la trama se convirtió en una revancha personal del Presidente del Gobierno contra el Consejo de Administración de Endesa, por no haber sido dóciles a sus deseos, sin pararse a reflexionar sobre los daños que esta actitud produciría a la economía española.
Esta forma de actuar del Sr. Rodríguez Zapatero, no es nueva, ya que como relata el Sr. Valenzuela (jefe de prensa de Moncloa en el periodo 2004-2006) en su libro "Viajando con ZP" (2007), el Presidente se caracteriza por iniciar actuaciones sin planes o planteamientos previos, confiando solamente en su buena suerte que nunca le abandona. ¡Triste provenir el nuestro!
Al margen del desenlace final que se produzca en la lucha por el control de Endesa, considero didáctico presentar un breve resumen del proceso y resaltar algunos aspectos importantes del mismo, que ponen de manifiesto la catadura moral de ciertas personas.
En septiembre del año 2005, la entidad Gas Natural (léase La Caixa) presentaba una OPA hostil sobre Endesa para hacerse con el control de esta Compañía. Para ello, valoraba cada acción de Endesa en 21,3 euros, de los cuales, una parte lo abonaría en efectivo y el resto lo canjearía por acciones propias de Gas Natural. Previamente, había pactado con otra empresa del sector (Iberdrola), la venta de parte de los activos de Endesa, por un importe similar al que tendría que abonar a los accionistas de esta Compañía. Es decir, que sin invertir un solo euro, se hacía con el control de Endesa, que valoraba en 23.000 millones de euros, aproximadamente.
Todo ello adornado de frases prepotentes y declaraciones altisonantes como "comparar esta operación con un embarazo en el que ellos habían puesto la semilla y en el plazo de nueve meses alumbraría una criatura"
Ni que decir tiene, que para llevar a cabo esta tropelía, La Caixa se había puesto de acuerdo, previamente, con el Gobierno de España, en diferentes reuniones habidas en la Oficina Económica del Presidente, cuyo máximo responsable era D. Miguel Sebastián. Esta actuación entraba dentro de su política de expolio nacional para favorecer a una región, como hemos comprobado con el Estatuto de Cataluña, el traslado de la Comisión Nacional de las Telecomunicaciones a Barcelona, el traslado de parte de los documentos del Archivo de Salamanca, etc. etc.
En mi modesta opinión, los directivos de La Caixa cometieron dos graves errores en el planteamiento del "negocio". En primer lugar, despreciar y minusvalorar a los directivos de Endesa y en segundo término, confiar en las promesas del Presidente del Gobierno.
Iniciado el "embarazo", siguiendo la terminología del Sr. Gabarró (Presidente de Gas Natural), el Gobierno de España, liderado por el Sr. Rodríguez Zapatero (Presidente), D. José Montilla (Ministro de Industria) y D. Miguel Sebastián (Responsable de la Oficina Económica del Presidente) puso en marcha toda la maquinaria administrativa para impulsar y favorecer el "negocio", aprobando disposiciones legales, que posteriormente se ha visto, no eran acordes con la legislación comunitaria, desoyendo Informes de los Órganos competentes y manipulando la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Sin entrar a detallar todo este lamentable asunto, en el que han tenido que intervenir la propia Comisión Europea y el Gobierno alemán para desautorizar y anular las disposiciones aprobadas por el Gobierno español, una compañía alemana E.ON, ofrece a los accionistas de Endesa, la cantidad de 40 euros por acción abonados en efectivo, es decir valora la compañía en 43.000 millones de euros.
Evidentemente Gas Natural (La Caixa), ante la imposibilidad de igualar la oferta alemana y de no poder culminar el "negocio" planeado, se retira de la puja, no sin antes hacer declaraciones, tanto el Presidente de la Compañía como el Sr. Montilla, que pueden calificarse como "recurso al pataleo", por la pérdida del pastel prometido.
A partir de este momento, comienza el segundo acto del espectáculo, en el que la trama gira alrededor de la venganza del Presidente del Gobierno contra Endesa y en especial contra sus directivos por haber hecho fracasar el "negocio".
En la reunión bilateral, celebrada en Ibiza, entre Prodi y Rodríguez Zapatero, se acuerda la entrada de Enel, empresa pública italiana, en el capital de Endesa, vulnerando la legislación española en la materia.
Esta Compañía, adquiere un 20% del capital de Endesa, pagando 39 euros por título, lo que ratifica la valoración que había efectuado E.on, y pone una vez más de manifiesto, el "negocio" que se había diseñado entre La Caixa y el Gobierno.
Siguiendo con el culebrón, la empresa Acciona adquiere, al mismo precio, otro 24% de las acciones de Endesa y se une con Enel para presentar una OPA conjunta sobre esta Compañía, abonando 41,70 euros por acción. Esta maniobra apoyada por el Gobierno, ha provocado una crisis institucional en la Comisión Nacional de Mercado de Valores, con la dimisión de su Presidente, que ha denunciado públicamente, ante el Congreso de los Diputados, las ilegalidades cometidas. Estoy esperando que algún diputado (representante del pueblo) presente, ante la Audiencia Nacional, una denuncia por estas actuaciones, que han causado un grave perjuicio económico e institucional al Estado.
El Gobierno, al objeto de hacer olvidar este fallido "negocio", presenta, muy hábilmente, ante la opinión pública, la entrada de la empresa pública italiana como una solución española del problema, cuando la realidad es que las tres compañías interesadas (Enel, Acciona y E.on) se han puesto de acuerdo en repartirse los activos de Endesa, y de esta forma, la empresa española pierde su valor estratégico en el mercado europeo.
En mi opinión, este proceso, sea cual sea su final, ha puesto de manifiesto los siguientes hechos:
1º.- La Caixa ha pretendido ganar a costa de los accionistas de Endesa, con el apoyo decidido del Gobierno, 23.000 millones de euros, como se deduce de la diferencia entre la cantidad ofrecida por Gas Natural y el valor fijado en las ofertas finales.
2º.- La Caixa quería trasladar a Barcelona el centro de decisiones, y de esta forma controlar un sector tan importante para un país como es el energético.
3º.- En este periodo de tiempo, hemos conocido que La Caixa ha perdonado un crédito de 1.000 millones al Partido Socialista de Cataluña ¿como contrapartida pactada de este fallido "negocio"?
4º.- El talante vengativo y sectario del Sr. Rodríguez Zapatero que, fracasado el "negocio" inicial, prefiere destrozar Endesa para eliminar al Sr. Pizarro de la presidencia de esta Compañía, que ha osado no acatar sus instrucciones.
Este final inesperado, en su planteamiento inicial, ha supuesto un serio varapalo para los padres de la criatura (La Caixa y el Gobierno) y un reconocimiento al eficaz trabajo llevado a cabo por los directivos de Endesa, en especial su Presidente, el Sr. Pizarro, que luchando contra viento y marea, ha conseguido que sus accionistas reciban un justo valor por sus acciones, aunque esta batalla le suponga la pérdida de la presidencia de la compañía.
Desearía que la lectura de estas líneas sirviera para que los ciudadanos reflexionasen sobre las maniobras que, por parte del Gobierno, se llevan a cabo para enriquecer a ciertas instituciones y regiones en detrimento del resto del Estado y como los deseos de venganza y revancha personales prevalecen sobre los intereses de España.
Por cierto, ¿con que cara se presenta el Sr. Sebastián, uno de los padres de la criatura, a la Alcaldía de Madrid para defender los intereses de los madrileños?.
Madrid, 25 de abril de 2007